IMAGEN Y SONIDO: «QUE CHOQUE MÁS QUE ADORNE» La fotografía de Karolina Guajardo.

                                                      Karolina Guajardo, mayo 2019 por C.S

 

 

MAURICIO REDOLÉS, ÁLVARO PEÑA, POLÍTICOS MUERTOS, ILEGALES Y DEF CON DOS, SON ALGUNOS DE LOS NOMBRES QUE COMPONEN “POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL”, LIBRO DE LA FOTÓGRAFA KAROLINA GUAJARDO, QUIEN DOCUMENTA MÁS DE UNA DÉCADA DE SONIDO SUBTERRÁNEO EN LAS CIUDADES DE SANTIAGO, LIMA Y BUENOS AIRES. ACABA DE PRESENTARLO EN PERÚ Y EL PRÓXIMO 22 DE JUNIO LO HARÁ EN VALPARAÍSO.

 

 

Karolina Guajardo Briones nace en Santiago en 1973. Su vocación combina el arte y las comunicaciones. Cada proyecto emprendido por esta inquieta fotógrafa y diseñadora gráfica está marcado por la filosofía del Hazlo tu mismo Do it yourself.  Su obra se ha desarrollado de manera independiente y autogestionada a través de diversas estrategias que le han permitido tener un total cuidado y libertad con su obra. Fotografía de autor con la que ha criticado a la Iglesia y a la censura. Al mismo tiempo, ha desarrollado intensamente la fotografía musical, capturando la escena subterránea de los últimos 17 años. Un recorrido que da cuenta de la permanencia de emblemáticas bandas como Políticos Muertos, Fiskales Ad Hok, Los Peores de Chile, Los Rockers, Malgobierno, Punkora, Ultratumba, Perro Mordaz, Gangsta Familia y muchas otras.

Karolina trabaja la puesta en escena. Construye espacios e imágenes salidas de su cabeza. Tiene una mirada propia de lo que está retratando. Ha vivido entre lo digital y lo análogo, sobre todo, en medio de la transición de ambos formatos. Declara su gusto por una estética fotográfica cargada de color e impacto. Busca provocar y no adornar.

Me reencuentro con ella para volver a entrevistarla después de 14 años. Nuestro primer cruce había ocurrido por allá en el 2005, yo cursando la universidad y ella como parte del colectivo Macrodosis preparando una de sus exposiciones en el Centro Cultural San Francisco.

PRIMEROS DISPAROS

 

¿A qué edad comenzó tu interés por la fotografía?

Tarde, como a las 23 o 24 años, cuando entré a estudiar foto, luego de estudiar dibujo técnico y diseño gráfico. De hecho, en principio quise estudiar diseño teatral. Estaba bien dispersa en mi vocación (risas). Una vez ya estudiando, nació este interés por la fotografía. Bien de cero, sin tener grandes referentes y conociendo poco. Entonces cuando estudié diseño digital entré en la fotografía análoga. Ambas cosas se fueron complementando. Hoy me dedico a ambas cosas, a hacer páginas webs y fotos. También hice foto publicitaria un tiempo pero me fui por el lado artístico y definitivamente la foto de autor.

 

¿Tienes algún recuerdo, en particular, que haya marcado tu infancia y que esté presente en tu trabajo?

La música, siempre. Mis viejos tenía muchos vinilos. Y escuchaban de todo. Eso fue algo que me marcó desde muy niña. Empecé a escuchar metal, punk, hip hop y terminé escuchando de todo. Charly, Cerati, etc. Fui sumando y sumando. Todo quedó en mi oído. 

 

Tus inicios en la fotografía fueron con el colectivo MACRODOSIS junto a otras fotógrafas reconocidas actualmente ¿Cómo nace el colectivo?

Macrodosis nace en 2005 cuando una compañera, Daniela Elgueta, nos propone a Zaida, (Zaida González) a Maisha Escobar y a mí, que formemos este colectivo para comenzar a hacer proyectos en conjunto. Una tarde nos juntamos a tomar té y lo conversamos. Después Daniela Elgueta se va y quedamos las tres. 

 

¿Cuántos años duró este periodo y cómo lo ves hoy?

Duramos casi 5 años. Hicimos muchas exposiciones. Yo, personalmente, aprendí muchisimo, mi foto estaba en pañales. Solo había trabajado con fotografía en vivo hasta que llegó MACRODOSIS y comencé a trabajar la foto de autor y la puesta en escena.

Evolucioné a lo digital, aprendí a tener un discurso estético que quizás antes tenía pero no sabía como manejarlo o explotarlo. postulamos y ganamos FONDART, nos invitaron a exponer a Francia. Fuimos seleccionadas por el Consejo de Cultura y las Artes para exponer en Barcelona.  Aprendí también a formular y gestionar proyectos y fondos concursables. Comenzó a aparecer mi nombre en publicaciones. Fue un aprendizaje completo. Fue la escuela y la práctica profesional de la fotografía.

Fue un acierto agruparse y tener ese intercambio entre ustedes

¿Cuál era su forma de trabajo ?

Si, totalmente, lo fue. Cada vez que queríamos hacer un tema, por ejemplo, teníamos disponibles 12 modelos, 4 para cada una, entonces hacíamos sorteos, y a cada quien le tocaba lo que le tocaba, no lo que quería o lo que salía mejor. Siempre era un desafío la elaboración de cada serie de retratos, nuestro principal tema de trabajo.

 

De izquierda a derecha : Karolina Guajardo, Zaida González y Maisha Escobar, Macrodosis.

 

La escuela Macrodosis fue una época fructífera para ustedes, además de todo el conocimiento adquirido ¿en qué otras áreas se notó ese aporte?

Con el tiempo empezaron a llamarnos a cada una de diferentes lados. Surgieron proyectos individuales en los que la mirada de cada una encajaba más. Y nuestro tiempo de trabajo en conjunto se fue disolviendo. Ya habíamos cumplido el ciclo. Fue en ese tiempo que María Gracia Subercaseaux me invitó a la galería que gestionaba con una marca muy conocida de ron. Era una exposición itinerante que se iba cambiando de sede cada cierto tiempo. Fue una bonita experiencia.

 

Tengo la impresión que ustedes marcaron un camino, ¿fueron  el primer colectivo de mujeres fotografas?

En esa época, sí. Han existido muchos colectivos pero en su mayoría mixtos. Ahora en 2019 existen colectivos de mujeres fotógrafas como LAS NIÑAS,  donde están Marcela Bruna, Pilar Díaz y Marcela Peñaloza que organizan FOCOM Encuentro de mujeres fotógrafas y en paralelo han formado la Cooperativa de Mujeres Fotógrafas . A ellas las conocí el año pasado en el Encuentro de Foto Atacama.

 

¿Sabes si ellas tenían el referente de MACRODOSIS?

No, la verdad que no, jamás hablé del colectivo con ellas. Cuando las conocí estaba sumergida en lo del libro y no se me ocurrió hacer la relación.

 

¿Qué tan lejos o cerca estás de ese periodo formativo en MACRODOSIS?

La verdad no tan lejos porque he seguido trabajando y perfeccionando lo que en ese periodo construí.  La fotografía de autor y puesta en escena. Por ejemplo en 2014, monté la exposición REBELDÍA SANTIFICADA, sobre santos populares no reconocidos por la Iglesia como Jesús Malverde y otros. Y en los últimos años trabajando con bandas he seguido integrando elementos de mi trabajo de autor.

 

¿Qué te gusta más: la puesta en escena o la foto en vivo?

La puesta en escena, sino hubiese sido reportera gráfica…siempre he pensado eso… quizás tengo un estilo de trabajo más calmado y no estoy atenta en el momento justo para captar una foto en el instante que ocurre.

 

¿Quienes son tus referentes al momento de armar estas puestas en escena?

Me gustan mucho David Lachapelle, Annie Leibovitz, Janette Beckman, Cindy Sherman, Joel Peter Witkin y el venezolano Nelson Garrido.  Me gusta el color reventado, soy súper colorienta (risas) … aunque ahora estoy trabajando el blanco y negro para tener tener otro punto de vista. Me gustan muchos los trabajos sobre la muerte. También me gusta mucho hacer fotos de paisajes, ordenando mis archivos me di cuenta que tenía una gran cantidad de imágenes de lugares a los que había viajado. Flores, montañas, bosques. Paisajes llenos de colores y vida. Esa es otra parte de mi trabajo que quisiera mostrar.

 

¿Cómo definirías tu trabajo y el estilo de tu fotografía?

Como foto de autor contestataria, inicialmente enfocada hacia la crítica contra la Iglesia. Fue una temática que trabajé por años como una respuesta a la censura.

 

¿Qué buscas al hacer foto de autor ?

Busco que una foto choque más que adorne.

POESÍA BEATS Y ROCKANDROLL

 

El 13 de octubre de 2018 estaba programada la presentación del libro POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL, libro completamente autogestionado que recopila 16 años de trabajo fotográfico en torno a 80 bandas del underground chileno y latinoamericano, introducidos por los textos de los músicos Mauricio Redolés, Alejandro Stephens de Enfermos Terminales y En tu Contra, y Ricardo Vargas de Fracaso e Incendiario.

 

 

La presentación se llevaría a cabo en PERRO NEGRO, un conocido espacio para actividades del sello discográfico POLILLA RECORDS, gestionado por Rodrigo Díaz, principal colaborador del libro, encargado de logística y producción, y a quien Karolina describe como parte fundamental del proyecto. Sería una tarde de música en vivo con parte importante de las bandas fotografiadas, entre ellas, The Razzanos, Enfermos Terminales, Mapurbe. Bandas que también habian participado en la serie de tocatas destinadas a reunir los fondos para la publicación del libro. Todo estaba programado. Los músicos confirmados, el espacio, la hora y el día.  Sin embargo, la noche anterior al evento, Karolina recibe la llamada que nadie, en vísperas de su gran día, quiere recibir; una llamada de la imprenta avisando que el libro no estaría listo para la fecha acordada, y que solo podrían entregarle 4 maquetas…

KG: Quise suspender todo… no podía llegar así ante toda la gente invitada. Rodrigo de Polilla Records me dijo: “tienes que ir, tienes que dar las explicaciones de la situación y seguir adelante”. Yo he hecho un montón de exposiciones y actividades y ésta iba a ser la primera vez en la vida que iba a llegar con las manos vacías sin cumplir lo que yo había prometido…

Bueno, yo lo pasé mal… pero todos lo pasaron super bien en el lanzamiento…

-Ah… ¿ Lo hicieron finalmente?

Sí, lo hicimos con las cuatro maquetas de muestra y explicándoles a todos los invitados lo que había pasado. Después de eso decidí suspender el trabajo con esa imprenta. Además no estaba satisfecha, me entregaron una maqueta completamente opuesta a lo que había pedido. Bueno, sirvió para aprender, es una experiencia que me va a servir para la próxima vez que haga un libro.

 

 

¿Cómo continuaste después de ese pequeño traspié?

Comencé a trabajar con otra imprenta. Ahí fue todo completamente distinto porque estuve supervisando todo el trabajo. Pasé dos días enteros metida dentro de sus oficinas viendo que cada detalle del libro quedara como lo había diseñado. Fueron peleas y peleas, fotos descalzadas, mirarlo con lupa… detalles y detalles...luego hicimos un segundo lanzamiento el 22 de diciembre en una sala de ensayo en barrio República.

 

¿Y quedó como tu querías?

Sí, quedó como quería en un 80%. Mi tema siempre serán los colores  y que no se pierda su fuerza en el impreso. También me gustó mucho el texto que hizo Alejandro Stephens (Músico y Sonidista) porque comparó el libro con hacer un disco.

 

¿Por qué fotografía musical?  

Siempre he sido muy melómana. Cuando estudiaba fotografía, en vez de preocuparme de desarrollar mi trabajo de autor, me dedicaba a organizar tocatas y publicar un fanzine, ahí entrevistaba bandas y luego las invitaba a tocar para el lanzamiento. Bandas como 10 botellas, Faltan Moneys, Santiago Rebelde, etc, etc. En esa época comencé a hacer fotos en el punk y el hip – hop. Trabajé con hartas bandas de esos estilos. En el Hip hop, por ejemplo, a Jimmy Fernández de la POZZE LATINA le he hecho fotos en varias etapas de la vida.

 

¿Cómo se llamaba ese fanzine?

Antitodo. Y venía con un cassette de regalo con un tema de cada banda entrevistada. Fueron 6 números, 3 cassette y 3 cds al final, estuvimos en el cambio análogo a digital.

 

¿Te quedan copias? Sí. Tengo todo.

 

Estamos hablando de finales de los 90s … ¿ cuántos años duró ?

Un par de años y salía cada 2 o 3 meses, era harto trabajo y todo a mano, recortes y fotocopia…(risas) y también hicimos un programa del mismo nombre en radio Villa Francia.

 

Desde un principio te has desarrollado en las comunicaciones y en el arte siempre ligada a la música… finalmente ¿En qué año decides reunir este material y publicar este libro?

En 2016. Me sentía en deuda con la música. Siempre aparecían mis fotos en afiches o en alguna caratula interior, cosas así. Nunca hice exposiciones, ni libros. Siempre estaba pensando: “le debo a la música”. En ese momento seguía presentando mi trabajo de autor pero al mismo tiempo pensaba “tengo mucho material musical para mostrar y que aportar sobre diferentes bandas”.  Así que en una primera instancia pensé en hacer una exposición. Después dije, no, han pasado 16 años, es momento de hacer un libro porque queda en la retina, la exposición dura unos meses y desaparece. En cambio el libro queda para siempre. 

 

 

Hay pocos libros de fotografía  musical en Chile…. este trabajo fue autogestionado  ¿Cómo lograste financiar el proyecto?

Sí, hay muy poco. Estamos todos en deuda, pocas bandas tienen libros de material fotográfico. Vi uno en Coyhaique de bandas de allá. Está el  trabajo de Ignacio Orrego con Aguaturbia, lo de Gonzalo Donoso y lo reciente de LOS TRES. No recuerdo más. Para poder financiarlo comencé a venderlo en verde a través de su página web oficial y en redes sociales. También organicé varias tocatas con las mismas bandas fotografiadas para juntar el dinero que se necesitaba para costear el libro. Me demoré un año en reunir todo el financiamiento.

Una vez que decides mostrar este material a través de un contenedor como el libro. ¿Cómo fue el proceso de selección y edición? Lo que iba y lo que no.

Uf complejo… muy complejo y largo. Elegir 2 o 3 fotos de 60 o 100. De Jimmy Fernández, por ejemplo, tenía 4 sesiones diferentes, ahí comenzaba  a preguntarme ¿cuál de las cuatro utilizo? Fueron meses de trabajo. Primero recopilar los 16 años de material. Luego escanear y pasar de análogo a digital. Después de muchos días armando selecciones paraba para descansar. Un día me gustaba una, al otro día, otra. Fue arduo, tuve insomnio, se me cayó el pelo. Un proceso enorme, gustoso y a la vez estresante. Para una próxima vez me gustaría trabajar con un editor fotográfico que me guiara y diera cierto orden en ese proceso, si eso pasa, espero no discutir mucho con él por ser muy llevada a mis ideas…(risas)

 

 

Ya contabas con material de bandas en vivo ¿en qué momento decides que solo usarás puesta en escena para las bandas?  

 

Desde 2001 trabajo la puesta en escena con bandas. Siempre he pensado que hay mucho fotógrafo de música en vivo, la idea de la puesta en escena es interpretarlos y representarlos, en vivo solo puedes captar una parte de ellos, mientras que en la puesta en escena puedes tener una visión más completa. Cuando comencé a trabajar para este libro me juntaba con las bandas a conversar para saber en qué etapa se encontraban y ver qué querían mostrar ellos .

 

¿Cuál fue la primera banda a la que fotografiaste para una puesta en escena? Recuerdo a los dos primeros, Álvaro España de Fiskales Ad Hok y la banda Imbécil Ambición.

 

¿Tuviste dificultades o resistencias en el proceso de trabajo con las bandas al desarrollar la puesta en escena ?

Sí, a una banda tuve que hacerle la sesión tres veces porque no llegabamos a no logramos captar su carácter. Algunos se ponen nerviosos, otros, fotografiables en la primera foto. Posan y disfrutan, tienen más escuela. A otros les cuesta, son tímidos, quedan tiesos ante la cámara. También estaban los que me decían “ yo prefiero una foto más espontánea” . Tuve que convencerlos de que otras imágenes eran posibles.

 

¿Costó convencerlos?

A algunos sí, pero la mayoría lo entendía y colaboraba. Quedaron muy conformes con el resultado final porque era un registro que nunca se había hecho.

 

Hemos hablado de lo complejo… ¿cuál fue la parte más placentera del proceso de construir este libro?

 

Esto me pasa desde que empecé a hacer fotos, 16 años atrás. Varias bandas y músicos me han dicho: “me hiciste la mejor foto de la vida” – “esta foto me representa totalmente.” Con esas mismas palabras. Que alguien a quien fotografiaste te diga eso ha sido el mayor placer antes y también ahora con este libro al tener listas las fotos. Y me he topado con mis fotos usadas en sus páginas oficiales como imagen principal. Todo eso ha sido lejos lo más satisfactorio.

Otra historia que me dio mucha satisfacción fue en 2009 cuando vino DEF CON DOS, una banda que me gusta mucho. En esa visita les pedí sesión de fotos. Aceptaron, diciéndome que era la primera vez que hacían fotos estando de gira en el extranjero.  Al tiempo después se las envié y luego me escribió César, uno de sus vocalistas para pedirme algunas de mis fotos para usar en la contraportada del libro que estaban a punto de editar, proponiéndome un trato con mis derechos de autor y créditos.  Me llamó mucho la atención que no usaran una foto hecha en Europa o allá en España, sino acá en Latinoamérica. Terminaron usando fotos hechas por mi en afiches y uñetas.

 

 

¿O sea tu foto quedó como imagen oficial de la banda?

De esa época, sí. Luego tuvieron varios cambios.  Pero en esa etapa hicieron una tarjeta prepicada donde sale mi foto y aparecen los créditos en el libro publicado por Ediciones B. Fueron preocupados y respetuosos con mi trabajo .

 

Haciendo fotos en Lima y Buenos Aires ¿qué te parecieron las escenas punks de estos lugares en contraste con la nuestra?

Muy distintas. En Argentina trabajé con un colectivo llamado La Cultura del Barrio, son skinheads, tienen un local para música en vivo y actividades culturales. Es completamente diferente a lo que ocurre en Chile. Tienen respeto, no ves curados en todas partes, ni la violencia de acá. En el último recital de The Adicts en Chile me tocó ver a un tipo escapando de un grupo de punks apuñalandolo. En Perú, tienen harto cuento y muy buena música pero no sé si son tan violentos como acá. En Chile hay muy buenos músicos y bandas pero también hay diferencias culturales enormes y eso se refleja en todo… también en el underground y en el movimiento punk.

 (Archivo Poesía Beats y Rockandroll: Los Afilados, Buenos Aires, Argentina)

 

 

  ¿Cual es tu retrato favorito de todos lo que aparecen en el libro???

¡ Oh que difícil!… tengo muchos…

FALTAN MONEYS

ALVARO PEÑA

BBS PARANOICOS EN EL BAR DE RENÉ

DEF CON DOS por toda la historia con ellos

FRECUENCIA me gusta mucho porque la logré con el celular y la luz del momento.

Son muchas… terminaré dando todos los nombres (risas)

Robert Rodríguez  de BANDA 69

Políticos Muertos

Paranoia

Y así…

 

 

( Mientras le tomo un par de fotos a la fotógrafa, ella me conversa sobre el celular más moderno del mercado con el cual es posible sacar imágenes de calidad en espacios sin luz…. algo inimaginable hasta ahora …)

 

 

-Vamos a tu próximo proyecto… ¿de qué se trata el libro que estás preparando?

Al realizar POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL, me di cuenta que con suerte habían 6 bandas con integrantes mujeres, eso me hizo mucho ruido. A mi me gusta la igualdad,  me identifico con el igualismo, y por eso estoy trabajando en un libro donde la presencia de la mujer es el centro. Este nuevo proyecto consiste en reunir nuevamente a 80 bandas que tengan entre sus integrantes, al menos, una mujer. Bandas de diferentes estilos musicales. Desde música mapuche a la nueva ola.

 

¿ También habrán bandas de Perú o Argentina?

Sí, para este libro ya estoy trabajando con una banda peruana llamada JAS, la primera banda ska de perú, formada en los años 80s. Sergio, su vocalista, se fue a vivir a Europa y volvió en 2014 convertido en Fiorella. Actualmente están tocando, y él toca como Fiorella. Dice que Fiorella mató a Sergio… (risas). Es una historia muy buena. En mi reciente visita a Lima cuando fui a presentar el libro,  hice la sesión de fotos con ellos. En Chile, invité a PAULA BURGOS DJ, y si su salud lo permite lo mismo haré con CECILIA, LA INCOMPARABLE. Ya tengo 20 bandas. Y serán 80.

 

¿Alguna vez han usado tu trabajo sin tus créditos?

Sí, me pasó con REVISTA CÁÑAMO, hace muchos años. Cuando la revista estaba en su peak. Escribí una carta formal para reclamar y al número siguiente publicaron una FE DE ERRATAS. Mis amigos me llamaron para avisarme que lo habían publicado, ni siquiera la revista se comunicó conmigo.

 

¿Qué foto era?  

Era una foto de Juan Sativo. Luego me pasó algo similar con ADIDAS, pero eran otros tiempos estas cosas te tomaban por sorpresa, nadie decía nada. Esto siempre ha pasado y seguía pasando pero después todo fue más público y ahí recién se comenzó a hablar de los derechos de autor y de respetarlos de manera legal. Eso ha cambiado hoy. Ahora ya se respeta más el tema, se conoce y muchas veces parte de las mismas bandas o plataformas. Antes peleaba mucho por eso,  ahora estoy mucho más relajada, de hecho, el libro fue publicado bajo copyleft.

 

¿Y en cuanto a la censura, cómo te ha tocado?

Si, censura he tenido harta… y en diferentes oportunidades por mi trabajo de autor criticando a la iglesia. Una de ellas, cuando fui seleccionada para exponer en Barcelona y luego en el Centro de Extensión de Universidad Católica, mientras proyectaban un clip con los seleccionados para exponer, me cortaron. No aparecí.  Ambas veces fue por mi obra LUJURIA.

 

¿Por qué la foto como medio de expresión?

Para verse uno mismo, porque eso es lo que cuesta. Verse a uno.

Y es un desafío representar algo o alguien con la imagen y lograrlo.

Es peludísimo…

 

¿Qué es para ti la música en el contexto de la foto?

La música es todo. Es todo en la vida.

Sin música no hay nada. Como arte, es todo.

 

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