EL INTRUSO

 

El trabajo de Dylan y su impacto como referente cultural, musical y literario desde la década de los 60s, se encuentra revisado y analizado en una vasta bibliografía. Ensayos, biografías y cancioneros que continúan la interminable labor de descifrar la figura e influencia del cantautor en la música y en la poesía. Exhaustivas investigaciones de quienes han observado el viaje de Dylan desde sus primeros días como músico folk, militante y exponente de la canción protesta, hasta su evolución al sonido eléctrico y la elaboración de un cancionero profundamente americano, cargado de referentes literarios. La bibliografía Dylaniana es extensa, y al parecer, interminable cuando una y otra vez se vuelve a escribir sobre el cantautor, abriendo nuevas interrogantes probablemente porque la respuesta definitiva a su obra y figura no existen, y no son parte de su leyenda. Una leyenda en permanente construcción, tal como se enuncia en su reciente documental.

 

DYLAN POETA: VISIONES DEL PECADO

de Christopher Ricks

 

 

Por si alguien dudaba de la calidad literaria del actual Premio Nobel de Literatura e imprescindible para los seguidores de Dylan, este libro del profesor Christopher Ricks analiza con mirada crítica las composiciones del cantante y poeta norteamericano -al que emparenta con los grandes poetas anglosajones T. S. Eliot, Gerard M. Hopkins, Tennyson, John Donne, William Blake y Philip Larkin– comparando incluso al bardo norteamericano, por su genio, ingenio y desenvoltura para saltarse las normas, con el propio William Shakespeare, a quien se conoce popularmente en los países anglosajones como «The Bard».

 

STOCKHOLM 1966-09-28 *For Your FIles* Bob Dylan during anpress conference in Stockholm, Sweden April 28, 1966 during his ‘ Bob Dylan World Tour 1966/ Kod: 151

 

¿Por qué los poemas que forman las canciones de Dylan son tan buenos? bajo esa sencilla pero enorme pregunta, el autor, Christopher Ricks, desarrolla este libro. Considerado junto a Harold Bloom uno de los principales críticos literarios contemporáneos, cuando desmenuza las letras (o poemas) de las canciones de Dylan y analiza incluso el modo de interpretarlas (recitarlas) para averiguar dónde reside el misterioso atractivo que hace que se sigan escuchando cincuenta años después y sean referencia inevitable de casi dos generaciones.

Ateo confeso, Ricks utiliza como armazón para su análisis pecados capitales, virtudes teologales y hasta «gracias divinas», consiguiendo detectar toda clase de resonancias bíblicas incluso en canciones no pertenecientes a esa época religiosa que, para algunos de nosotros, resulta la menos interesante.

 

 

Los prolegómenos de la crónica vital y profesional de Bob Dylan nos remontan, a través de una mirada abierta, al Greenwich Village de 1961, testigo principal de su llegada a Nueva york. De ahí parte la andadura iniciática que el bardo desgrana en este primer volumen de la trilogía autobiográfica cuando, recién llegado a Nueva York, merodea por el Village en pos de su destino. Dylan alterna observaciones elegíacas con retazos de recuerdos, aderezados con comentarios agudos e incisivos.

Las incomparables dotes de narrador y la exquisita expresividad que constituyen el sello distintivo de su música hacen de Crónicas una reflexión penetrante sobre la vida y sobre las personas y los lugares que moldearon al hombre y su arte.

 

 

 

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