Año: 2020

UN ADIÓS PARA IL MAESTRO

UN ADIÓS PARA IL MAESTRO

Cuando comencé con Sonido de Película siempre quise hacer una columna dedicada a la vida y obra de Ennio Morricone, il Maestro, pero nunca imaginé que tendría que escribirla a pocos días de su muerte.

Tengo la costumbre de desconectar la WiFi durante la noche y así desconectarme de todo mientras duermo. Al despertar y encender todo, tenía mensajes de muchos amigos avisándome que Morricone había muerto. Eso refleja lo importante que era y es Ennio y su influencia en mi vida y mis amigos lo saben bien. Lo primero que se me cruzó por la mente fue un OK, ahora es cuando debes escribir, es hora de homenajear a un grande la música, un ícono que marcó a generaciones y es por eso que Sonido de Película quiere despedir con los máximos honores al Maestro Ennio Morricone.

El 10 de noviembre de 1928 nacía en Roma Ennio Morricone, hijo de Libera Ridolfi, una empresaria, y Mario Morricone, un conocido trompetista. La influencia musical se manifestó por medio de su padre quien le enseñó a tocar de trompeta, pero su talento musical se manifestaría a sus cortos seis años cuando junto con su padre crearía su primera composición musical.

Sus dotes innatos para la música lo llevaron a terminar un programa de cuatro años en tan sólo seis meses en la “Academia Nazionalle di Santa Cicilia” El joven prodigio continuaría con estudios composición para finalmente graduarse del conservatorio en 1954 con diplomas en trompeta, composición e instrumentación.

A pesar de que para el año 46 Ennio ya trabajaba haciendo pequeños arreglos musicales y escribiendo piezas musicales para pequeños proyectos. No fue hasta el año 61 cuando hizo su debut escribiendo la música para la película “El Fascista” de Luciano Salce con quien haría dupla por mucho tiempo. En esa misma época el amor tocó la puerta del Maestro, y en 1956 se casaría con María Travia con quién tendría cuatro hijos, Marco, Alessandra, Andrea (que también es compositora) y Giovanni.

Entrando los años 60 fue cuando el nombre de Ennio Morricone alcanzaría fama mundial. Sergio Leone recluta a Morricone para componer no solo el soundtrack sino que también los efectos de sonido de las películas más icónicas del “espagueti western”- La infame trilogía del dólar (“A Fistful of Dollars” (1964); “For a Few Dollars More” (1965) y “The Good, the Bad, and the Ugly” (1966))

Ennio fue capaz de plasmar de manera magistral la visión de Leone sobre lo que era el lejano oeste. Con un trabajo increíble, lleno de detalles vibrantes, uno se siente sumergido en la época donde si no sabías usar un revolver o una escopeta estabas perdido. El nivel de las composiciones de Morricone llegaron a lograr un nivel de trascendencia tal que hasta la fecha siguen siendo reutilizadas para otras películas, series de TV o incluso en dibujos animados. Incluso por muchos años The Ramones utilizaba la épica “The Ecstasy of Gold” para finalizar sus shows. Mientras que Metallica a principio de los 80 la usaba para abrir sus conciertos.

El Maestro, fiel a su estilo, se le preguntó de por qué el creía que “A Fistful of Dollars” había tenido tanto impacto, a lo que simplemente dijo que no tenía idea pues era la peor película que Leone había hecho y la peor banda sonora que él había realizado.

No cabe duda que el éxito de las cintas protagonizadas por Clint Eastwood le abrió la puerta a muchos proyectos, pero Ennio prefirió continuar trabajando con cineastas Italianos como Sergio Corbucci, Sergio Sollima, Édouard Molinaro, Marco Bellocchio, Mauro Bolognini (con quien trabajó en 15 películas), Bernardo Bertolucci, Dario Argento, etc.

Muchas de sus composiciones pasaban a transformarse obras maestras casi de inmediato y los directores valoraban una característica que es difícil de encontrar en muchos músicos – la versatilidad y prolificidad. Ennio era capaz de crear melodías románticas, sutiles, suaves y delicadas. Era capaz de pasar a la comedia con rimbombantes melodías a producir terror o suspenso y si además le sumamos los westerns y cintas de época tenemos a un artista completísimo que llegó a componer 20 soundtracks al año.

Estamos hablando de un genio que realizó más de 500 piezas musicales para el cine y más de 100 obras clásicas. Pocos pueden contar eso a sus nietos. Pero a pesar de los reconocimientos, los premios de la academia siempre le fueron esquivos. Podríamos pensar o imaginar muchas cosas, podríamos cuestionar por qué Ennio nunca quiso partir a Hollywood. Lo cierto es que Morricone, en buen chileno, no estaba ni ahí con ir a Estados Unidos.

Morricone jamás quiso aprender inglés, por ejemplo. Por muchos años rechazó invitaciones o simplemente volar hasta allá. Algunos le atribuyen esto a su pensamiento político y por pertenecer al partido democrático (PD) de orientación centro-izquierda. Quizá nunca lo sabremos, pero cuando hay talento, no importa donde estés, las ofertas llegan solas.

Fue así como durante los años 70, 80, 90 y 2000s continuó trabajando activamente con directores tanto en Estados Unidos como en Italia. Ennio compuso música para directores como Don Siegel, Brian De Palma, Barry Levinson, Warren Beatty, Oliver Stone, John Carpenter, Roland Joffé y Quentin Tarantino por nombrar algunos.

En una entrevista se le consultó si le gustaría trabajar solo con un estilo musical. El Maestro contestó “no soy de aferrarme a un estilo u otro. Me gusta cambiar, así no hay riesgo de aburrirse. Disfruto todo tipo de películas, no soy fan del terror aunque sí me gustan mucho las películas de Dario Argento y John Carpenter”

Se imaginan si Ennio Morricone hubiese hecho el soundtrack para “A Clockwork Orange” (1971). Esto estuvo a punto de suceder y la historia es bien sabrosa. Se cuenta que Kubrick estaba loco por trabajar con Ennio y lo quería para su Naranja Mecánica, incluso intentó contactarlo por medio de Sergio Leone quien le dijo que Morricone no estaba disponible a pesar de no ser verdad. Ennio quedó muy triste y lamentaría mucho no haber trabajado en esa cinta. Pero Kubrick no se quedaría de brazos cruzado y nuevamente intentó contratar a Ennio, esta vez para su filme de época “Barry Lyndon” (1975) Sin embargo, todo quedó en nada.

El Maestro odiaba volar y nunca quiso vivir en Estados Unidos, incluso le ofrecieron una casa en Hollywood con un estudio completo para él, pero se mantuvo firme y nunca cambió su amada Italia. Por lo tanto, ¿cómo lo hacía para trabajar con directores americanos? La respuesta es otra de las virtudes de Ennio. Él era capaz de visualizar la música de una manera inexplicable – “la música simplemente llega a mi cabeza y debo escribirla en algún papel”

Los irectores simplemente le enviaban el guión de las películas y con eso era suficiente para que la creatividad y su talente hicieran la magia. “Ser compositor es un trabajo difícil” declararía Ennio en entrevista a la BBC, “me preocupo por cada película, no hay película de la que no me haya preocupado” palabras que demuestran su dedicación con cada trabajo. Sin importar si se trata de una mega producción o un pequeño filme local.

Hizo música por más de 60 años. Creando bandas sonoras inmortales, reconocido en todas partes, admirado por miles de artistas pasando por Paul Anka hasta Radiohead y sin embargo sólo ganó 2 premios Oscar. Ni siquiera eso, porque el primero fue un premio honorífico a su trayectoria y contribución. Recién el 2015 con “The Hateful Eight” de Tarantino obtuvo su primera estatuilla por mejor banda sonora original. Suena bastante inexplicable para un hombre de la talla de Ennio.

En 1984 Sergio Leone dirigió “Once Upon a Time in America” una tremenda película con Robert De Niro y Elizabeth McGovern. En la música, obviamente el Maestro, con una composición que ha sido clasificada como una de sus mejores de todos los tiempos. Todos daban a Morricone como seguro ganador. Sin embargo, algo muy extraño ocurrió y los distribuidores de la cinta en américa no cumplieron con el papeleo a tiempo para incluirlo entre los nominados. Todo muy sospechoso y de lo cual nunca se dio mayor explicación.

En 1986 nuevamente Morricone la rompe con una composición magistral. “The Mission” dirigida por Roland Joffé se perfilaba como ganadora y la bella “Gabriel’s Oboe” se alzaba como pieza clave que haría a Ennio acreedor de su primer oscar. Sin embargo, en la noche de la premiación la ganadora fue “’Round Midnight”

El Maestro no dudó en mostrar su disgusto y manifestó que “’Round Midnight” tenía buenos arreglos, pero utilizaba piezas ya existentes por lo que no se podía comparar con “The Mission” que era totalmente original. Injusto o no, lo cierto es que Ennio se quedaba sin estatuilla nuevamente.

Resulta muy particular que un compositor alcance tal nivel de influencia cultural a lo largo del mundo. Más aún cuando resulta ser un tipo reservado, serio y muy dedicado a su trabajo. Pero su gracia yace precisamente en la capacidad de llevar la música más allá de la cinta misma. Darle sonido a lo que no tiene sonido es de algún modo darle vida. Por lo mismo tantas figuras no solo del cine, sino que también músicos y artistas de otras ramas lamentan tanto su partida y sin duda que nosotros también.

Hay muchos datos que se nos quedan en el tintero, muchas películas sin mencionar (dijimos que trabajó en más de 500) por ejemplo, sus trabajos experimentales de los 60, o las canciones escritas para artistas como Paul Anka, Mina, Zucchero y Andrea Bocelli. Otros temas co-escritos con Pet Shop Boys, y como dato freak Ennio compuso el himno para el mundial de fútbol del ’78.

Ennio nos deja un legado enorme por explorar, un catálogo de sonidos y melodías que perdurarán por siempre, despedimos así a uno de los compositores más brillantes que hemos conocido. ¡Hasta siempre Maestro!

NUEVA EDICIÓN DE «ESTAS MÁQUINAS MATAN FASCISTAS» N°4

NUEVA EDICIÓN DE «ESTAS MÁQUINAS MATAN FASCISTAS» N°4

Ya se encuentra disponible el número cuatro, de la revista de Crónica Sonora «Estas Máquinas matan fascistas. La música nuestra arma». Especial pandemia «La música como antídoto».

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REVISTA ESTAS MÁQUINAS MATAN FASCISTAS N° 4 CS- JULIO 10-2020

NATALIA CORVETTO: REPARANDO OBJETOS ROTOS

NATALIA CORVETTO: REPARANDO OBJETOS ROTOS

La cantante y compositora Natalia Corvetto, presenta «Parte de ti», una canción inspirada en el milenario arte japonés de reparar objetos rotos con oro, conocido como Kintsugi.

 

 

«Parte de ti» es el adelanto de su nuevo disco próximo a editarse, producción discográfica que cuenta con el apoyo del Fondo de la Música.  Este adelanto es una canción de amor inspirada en la técnica japonesa del Kintsugi, conocido como el arte de reparar objetos rotos con oro. Una suerte de homenaje a aquellos amores que logran sanar sus heridas y encontrar en sus cicatrices una fuente de luz. 

Acompañada de su banda compuesta por los músicos Mauricio Pérez en las percusiones, Gonzalo Gómez en el contrabajo y Daniel Miranda en la guitarra y producción musical, la cantautora nos entrega una composición acústica con influencias del folk pop actual en la que se destaca el sello distintivo de su voz melodiosa, y en la que es posible percibirse su formación en el canto jazzístico.

 

 

“Parte de ti” estará disponible en todas las plataformas digitales a partir de este 10 de julio, junto al video lyric realizado por la artista del collage, la mexicana Giovanna Tommasi, quien ha realizado videos para los músicxs Silvana Estrada y para el dúo Daniel me estás matando, entre otros.

 

TE INVITAMOS A CONOCER EL TRABAJO DE NATALIA CORVETTO

HERE´S TO YOU: LA BALADA DE MORRICONE Y BÁEZ

HERE´S TO YOU: LA BALADA DE MORRICONE Y BÁEZ

La historia de Sacco y Vanzetti es la historia de persecución política y social del movimiento anarquista durante la agitada década del 20 en el Estados Unidos post Primera Guerra Mundial. Una historia en la que dos trabajadores, inmigrantes italianos de pensamiento libertario, fueron acusados de robo y asesinato en medio de confusos incidentes, y condenados a la pena capital máxima, a pesar de las evidencias de su inocencia. Un trágico episodio que sigue ilustrando el temor y la furia hacia los movimientos sociales anti hegemónicos y la consagración de la injusticia.

A través de su historia, la bella Italia no solo fue la tierra fértil del facsismo de Benito Mussolini, sino también el epicentro europeo de sólidos movimientos libertarios persistentes hasta el día de hoy. Los años posteriores a la primera guerra mundial dieron paso a un masivo éxodo de europeos hacia la prominente nueva potencia mundial, Estados Unidos. Ese éxodo también significó la llegada de nuevas ideas y esperanzas para la lucha social del movimiento obrero, una de ellas, el Anarquismo.

El cine italiano de la década de los 70s, fue en muchos aspectos un cine político y militante que reflejó las convulsionadas realidades de su tiempo y de su pasado como parte de una dorada era cinematográfica. Fue en 1971 cuando el director Giuliano Montaldo decidió rodar la película “Sacco e Vanzetti”, el docudrama que recrea la vida de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti desde su llegada a esa tierra prometida que fue la América bendecida por Dios, hasta su feroz encarcelamiento, juicio y ejecución en Massachusetts, un 23 de agosto de 1927. Un filme que fue tras la reivindicación histórica de dos mártires del movimiento anarquista de principios de Siglo XX, musicalizado por el ya aplaudido, Ennio Morricone.

EL RELATO MUSICAL

Ennio Morricone fue, quizás, uno de los más grandes narradores musicales que el cine y el mundo hayan conocido. Trompetista, compositor y arreglista, Morricone fue por mucho tiempo compositor fantasma contratado para crear melodías entregadas a otros, hasta que en la década del 60, Sergio Leone, su amigo de infancia y prometedor cineasta de un incipiente subgénero cinematográfico llamado Spaghetti Western, le entregó la tarea de musicalizar el filme “Por un puñado de dólares”. Los cruces estéticos de la época, la electrificación proveniente del rock and roll, la inserción de sonidos recreados y efectos experimentales. La música italiana y los elementos clásicos de la música incidental, se combinaron en cada uno de los temas que acompañaron las escenas más memorables de “El bueno, el malo y el feo” o “Agáchate Maldito”. Bandas sonoras que trascendieron tanto o más que los filmes, y que adquirieron el estatus de clásicos, entre otras cosas, debido a grandiosas composiciones instrumentales poseedoras de sutiles y cuidadas cualidades pop.

 

Para 1971, Morricone ya era considerado uno de los grandes compositores de soundtracks de la industria, momento en que el director Giuliano Montaldo, conocido por su cine de crítica social y compromiso político, le propuso componer la banda sonora de “Sacco e Vanzetti”. Una vez más, Morricone escribió cada una de las notas y realizó cada uno de los arreglos que relataron a través del sonido y la música, la trágica historia de persecución política y coartación que Estados Unidos ejerció sobre el pescador y el zapatero, en un largo juicio de seis años que terminaría con los trabajadores ejecutados en la silla eléctrica.

El relato musical construido para “Sacco e Vanzetti”, buscó dignificar a los personajes en su calvario, otorgando al filme el sustento emocional y su carácter de denuncia. Una composición en formato de réquiem y hecha para coros, que recogió las influencias de la música de la época convocando a una de las voces emblema de la canción protesta surgida en Estados Unidos durante los 60s, Joan Báez, quien tomó la labor de interpretar y de escribir la letra para las composiciones “La ballata di Sacco e Vanzetti – part 1”, «La ballata di Sacco e Vanzetti – part 2», «La ballata di Sacco e Vanzetti – part 3», y la más resonante de una banda sonora compuesta por doce tracks, “Here´s to you”, conocida como “La balada de Sacco y Vanzetti”.


Épica como un himno de protesta. Conmovedora y liberadora como un réquiem, “Here’s to you”, fue grabada y popularizada en formato canción, y la letra escrita por Joan Báez se basó en una las tantas declaraciones de Vanzetti durante su encarcelamiento:Si no hubiera sido por estas cosas, podría haber vivido mi vida hablando en las esquinas de las calles con el desprecio de los hombres. Podría haber muerto, sin marcar, desconocido, un fracaso. Ahora no somos un fracaso. Esta es nuestra carrera y nuestro triunfo. Nunca en nuestra vida plena podríamos esperar hacer tal trabajo por la tolerancia, por la justicia, por la comprensión del hombre del hombre como lo hacemos ahora por accidente. Nuestras palabras, nuestras vidas, nuestros dolores, ¡nada! ¡Quitarnos la vida, la vida de un buen zapatero y un pobre vendedor de pescado, todo! Ese último momento nos pertenece, esa agonía es nuestro triunfo.”
Con solo cuatro versos y una sola estrofa repetida a lo largo de toda la melodía en un recorrido de menor a mayor intensidad, in crescendo en magnitud y conmoción como suelen hacerlo las composiciones colosales de Morricone, “Here’s to you” suena como una trágica y heroica balada, donde la letra y la interpretación de Báez, entregan, en su justa y necesaria medida, el dramatismo y desasosiego del desenlace: «Here’s to you, Nicolas and Bart, / Rest forever here in my heart, / The last and final moments is yours/ That agony is your triumph – Aquí está para ti, Nicola y Bart, / Descansa para siempre aquí en mi corazón, / El último y último momento es tuyo / Esa agonía es tu triunfo».

Un manifiesto del compromiso civil de los 70s. Un manifiesto del cine de esa era, interpretado por Joan Báez, quizás la única letrista y cantante posible para este conjunto de piezas compuestas por Ennio Morricone a inicios de esa década. Banda sonora con la que alcanzó el estadio de la música popular gracias a éste, un canto a la libertad y a la dignidad humana, con el cual abrió una nueva línea de tiempo en la historia de los soundtracks, a la cual más tarde se sumaron sus obras incidentales para «Erase una vez en América», «La misión», «Los Intocables» y «Cinema Paradiso». Hasta siempre Morricone.

«Speranze di libertà»

«La ballata di Sacco e Vanzetti – part 1» (vocals by Joan Baez)

«Nel carcere»

«La ballata di Sacco e Vanzetti – part 2» (vocals by Joan Baez)

«Sacco e il figlio»

«La ballata di Sacco e Vanzetti – part 3» (vocals by Joan Baez)

«Libertà nella speranza»

«E dover morire»

«La sedia elettrica»

«Here’s to you» (vocals by Joan Baez)

FINAL DEL VIAJE: ROSARIO BLÉFARI

FINAL DEL VIAJE: ROSARIO BLÉFARI

 “Mi vida del rock no se parece para nada a la de las películas de rock, tal vez porque yo estoy ahí, y soy una mujer y soy la líder de mis bandas. En todo caso soy la prueba de que hay otro mundo del rock que existe hace rato y tiene menos prensa porque no pertenece al imaginario conservador del rock”.

 

Luego de afrontar un largo tratamiento contra el cáncer, falleció a los 54 años de edad, la música, escritora y actriz argentina, Rosario Bléfari, 1965- 2020.

 

 

Rosario Bléfari debutó con Suárez en 1989 en el viejo bar Bolivia del emblemático barrio de San Telmo en Buenos Aires, cuentan las notas de la prensa argentina. Desde entonces fue considerada una de las mujeres más destacadas del rock independiente nacido en Argentina en la década de los 90s.

Durante diez años, Bléfari lideró una de las bandas insignes del indie trasandino, Suárez, con la cual grabó cuatro discos hasta 2001, año en que la banda dio sus últimos shows. A fines de ese mismo año, Rosario decidió dar inicio a su viaje en solitario durante el cual editó cinco álbumes bajo su impronta de cantautora y artista versátil grabando los discos EstacionesMisterio Relámpago y el acústico Calendario. Pero su camino musical continuó con nuevos proyectos que la devolvieron al trabajo colectivo con las bandas Sué Mon Mont y Los mundos posibles.

 

 

 

El viaje artístico de Rosario Bléfari también recorrió los senderos de la actuación y la escritura. Esa misma escritura que ya ejercitaba como prolífica letrista y que la condujo a editar los título Poemas en prosa (2001, La Música Equivocada (2009), Antes del Río (2016 ), Mis Ejemplos (2016 ), y el más reciente publicado en 2018, titulado Las reuniones (2018) sobre el cual Bléfari comentó: “Los personajes o situaciones de mis canciones son más celebrados, hay cierta exaltación, aún cuando haya zonas sombrías. En cambio, en los cuentos hay más distancia, los personajes van por su cuenta de alguna forma, es como si al tener más tiempo que en una canción pudiera dejarlos vivir un poco, y no solamente tomar lo instantáneo”.

 

 

TRANSPUNK: CONTRA TODA AUTORIDAD Y HERTERONORMALIDAD

TRANSPUNK: CONTRA TODA AUTORIDAD Y HERTERONORMALIDAD

Históricamente, el punk ha sido refugio y hogar de los marginados. Sus orígenes contestatarios y su look hecho en casa hablaban de jóvenes de barrios obreros, aburridos de un mundo en donde otros les decían como vivir, como vestir y como pensar. El corte intrínsicamente underground de este género hizo que se mantuvieran en los márgenes como una decisión política, sin interés en ser parte de una industria alienadora que a cambio de un par de hits en la radio les pedía desprenderse de su identidad, de todo aquello que les daba autenticidad. 

Con esta premisa no es de extrañar que sea en el punk donde encontremos gran cantidad de artistas queer, cuyo discurso político recae en el simple hecho de pararse sobre los escenarios y hacer música, en un mundo donde su sola existencia desafía a la norma.  Artistas transexuales y no binarios llegaron al punk para quedarse, creando con ello una nueva escena libre de misoginia, hegemonía y heteronorma. 


HIRS (2011): QUEER AS FUCK 

Más que una banda, HIRS prefieren ser llamadas un colectivo. Uno del cual todos pueden ser parte, cualquiera que haya estado involucrado, quien sea que lo desee. HIRS está compuesta por dos personas, pero siguiendo el espíritu colectivo del punk, señalan que la música ocurre gracias a muchos otros, otras y otres. 

“Somos infinitxs y sin fin. Un colectivo de raros y maricas que nunca dejará de existir,” así señalan en su página web. Activas desde el 2011, este colectivo musical de Filadelfia adopta lo queer dentro de su propuesta estética. Con una mujer transexual como vocalista, el apoyo hacia la comunidad queer y trans no es solo un accesorio, es parte de la identidad del colectivo. 

 

Canciones cortas, muchas de no más de treinta segundos, con la saturación característica del punk que se toca en casas okupas, con parlantes acoplados que no parecen poder llevar el ritmo frenético y furioso de la música. HIRS ocupa baterías de redobles rápidos y repetitivos, riffs de guitarra que acompañan una voz cantada a gritos que hacen casi imposible entender la letra. Rápido, certero, agresivo y furioso. 

Sus letras acompañan esta estética sin adornos, libres de metáforas o analogías, dicen lo que sienten, describen piernas peludas que usan tacón o hablan de cómo no habrían sobrevivido en prisión, todo esto gritado contra el micrófono. El punk de HIRS es solo para valientes. 

 

 

Life of Agony (1989): Queer & Metal.   

Alejándonos del punk más clásico, nos encontramos con Life of Agony, una banda que mezcla el metal alternativo con el hard punk. Originaria de New York y activa desde 1989, aunque con una historia accidentada e interrumpida, hoy y luego de la transición de su vocalista dicen estar más unidos que nunca. 

Mina Caputo, una mujer transexual, es la vocalista de una banda que se instaló en una escena masculinizada en una época en que temas como la transexualidad aún no eran discutidos por los medios. En el video de ‘Scars’ podemos ver al arquetipo de hombre metalero, rudo y tatuado, moviendo la cabeza al son de la música. Fue en este circuito, durante los años noventa, que Mina se atrevió a mostrar una vulnerabilidad poco vista en este género musical. En sus letras pedía ayuda, compasión y amor, expresando un lado íntimo y emocional disonante con la estética de la música más heavy de aquella época. 

 

A pesar de ello, Life of Agony hace gala de una estética queer en sus videos y presentaciones, con Mina a la cabeza, sus ojos delineados y la polera enseñando de forma coqueta sus hombros, hoy se considera una mujer feliz. Si bien las letras de la banda no hacen alusión de forma directa a la transición de su vocalista, sí hablan de dificultades de ser uno mismo en esta sociedad, en busca de un lugar al que pertenecer, pero finalmente encontrando luz. 

De arreglos progresivos, con bases rítmicas donde el bajo y la batería se lucen para potenciar la voz potente y de timbre característico metal, Life of Agony es una banda que mezcla lo mejor de dos mundos, con la cohesión y solidaridad de sus integrantes. 

 

 

Jayne Couty (1970):  El proto punk queer. 

De un punk más moderno, pero de raíces clásicas, pasando por las influencias alternativas y metal, ahora nos encontramos con una leyenda en sí misma, porque Jayne Couty con sus 72 años en el cuerpo no solo fue parte de la escena proto-punk, si no que además se vio en el centro neurálgico de la escena disidente de aquellos años, involucrándose en las protestas de Stonewall que darían comienzo al mes del orgullo. 

Su personalidad sobre el escenario es la esencia misma del punk. Con elementos drag, enormemente teatrales y performativos, su maquillaje recargado y peinado voluminoso hacen juego con performances tales como lanzarle agua a su audiencia con una pistola en forma de dildo, o interpretar canciones sentada en un inodoro. 

 

 

Canciones como Fuck Off (1993) fueron sacadas de las estaciones de radio en Estados Unidos por su lenguaje soez. Su contenido directo, al igual que HEIRS, no hace uso de metáforas para embellecer lo que se quiere decir.  Sobre el escenario Jayne canta sus letras con la voz rasposa y el riff repetitivo de la guitarra clásica punk, aquella que todos pueden aprender a tocar, acompañando el motivo de canciones que se quedan en la memoria, se aprenden rápido para que el público se una al coro mientras la vocalista salta y agita su melena. 

La música alcanza su punto máximo cuando es vivida en comunión con el público, la tocata punk es la instancia ideal para poder disfrutar en su totalidad un estilo que es tanto musical como performativo. Es sobre el escenario que Jayne se tira al suelo y abre de piernas mientras repite ¡Jódete! Un coro al que es fácil acoplarse y el público no duda en hacerlo, usando la instancia como una catarsis colectiva de pura energía.

 

Estos son tan solo algunos ejemplos del panorama de la música punk respecto a lo trans, desde hoy hasta los años 70’s. La existencia de artistas disconformes con los cánones cisgénero no es ninguna novedad, sin embargo, su presencia siempre ha estado supeditada al circuito gay. Hoy podemos hablar de una escena transexual con sus propias demandas, problemáticas y estrategias de resistencia que recogen los referentes de décadas pasadas, haciendo referencia a ellos mediante la puesta en escena. La influencia de Jayne Couty. así como sus fanáticos que abarcan distintas generaciones y nacionalidades, son prueba de ello. 

No faltará quien diga; da igual el género si la música es buena ¿No? Para aquellos que nunca han podido verse reflejados en las grandes estrellas, sin referentes en los medios que expongan sus sentires y pesares, claro que importa. Es lo que hace la diferencia.  Artistas transexuales tienen una representación mínima en la música comercial, y para las personas trans es sumamente alienante el no verse a sí mismos en las distintas esferas de producción cultural. 

Ya que una parte intrínseca del punk es estar fuera de la norma, parece el lugar perfecto en donde empezar a buscar artistas cuya sola existencia es un acto de resistencia y rebeldía. 

 

MÚSICA Y MEMORIA:»YO SOY RODRIGO ROJAS, CARNE Y MADERA»

MÚSICA Y MEMORIA:»YO SOY RODRIGO ROJAS, CARNE Y MADERA»

El 02 de julio de 1986 era una de las jornadas de protestas más multitudinarias y decisivas en oposición a la dictadura militar. El paro nacional convocado para esos días estaba concebido como unas de las acciones claves para derrocar a Pinochet. Fue ese 02 de julio de 1986 en que la estudiante Carmen Gloria Quintana de 18, y el joven fotógrafo de 19 años, Rodrigo Rojas, junto a un grupo de vecinos de la población Los Nogales de Estación Central, fueron interceptados y detenidos por una camioneta militar. En medio de la detención, el grupo se dispersó y escapó en diferentes direcciones, ella y Rodrigo se dirigieron por el mismo callejón, perseguidos por la patrulla no lograron escabullirse y finalmente fueron detenidos, maniatados y roceados con bencina para luego encenderles fuego y ser quemados vivos. Sus cuerpos inconscientes fueron lanzados al otro extremo de Santiago, en un sitio eriazo de Quilicura donde más tarde serían encontrados. Rodrigo murió y Carmen sobrevivió con el 64 % de su cuerpo quemado.

En 1989, Quelentaro, el dúo compuesto por los hermanos Eduardo y Gastón Guzmán, edita «Después de la tormenta», disco que contiene entre sus composiciones el tributo al joven fotógrafo Rodrigo Rojas de Negri.

Este trabajo de corte emblemático para la historia de la banda, con Eduardo aún en el exilio, y Chile aún bajo Pinochet, es a su vez, el último disco con la casa discográfica EMI. En él se encuentran las primeras incursiones en sonidos de sintetizadores y los arreglos musicales a cargo de Sergio Tilo González de la banda Congreso. Entre las composiciones destacan las variaciones para la tonada «El Martirio», melodía que cuenta con innumerables versiones y cuyo origen y propagación por el cancionero latinoamericano es desconocida. «Después de la tormenta» es un disco que trae consigo la marca del exilio, la marca de la tortura y la marca de Rodrigo y Carmen Gloria ardiendo en el callejón de Los Nogales, la marca de la memoria insurrecta, así lo describe Eduardo en la furiosa e imperecedera copla compuesta al fallecido Rojas de Negri:
«Y esa patria…
Que patria esa que nombras!!
La patria colectiva que me decías,
nací en la misma tierra que ahora es otra
por nacer prisionero, busco la puerta
Y eso del Pueblo Unido
y ese otro verso que decía sobre la vida
y aquella gente que se creía la gente nueva
fui a decir mi opinión con una piedra
y fui la barricada allá en La Legua
y fui la hoguera ingenua contra las fieras
y conocí el garrote, y las tinieblas.
Soy el tisón humano que no se quema!!
Yo, yo soy Rodrigo Rojas, carne y madera!!
vuelto incendio en la lucha
vuelvo a la vida
y alumbrar de esperanza la noche ciega
y soy Manuel Parada, el Degollado!!
vertiente pura…
estoy vivo en Lonquén
y ando en la marcha
voy en la lista negra
Soy el destierro
Estoy preso en Rodríguez… y soy la vida
soy los que van muriendo… y los que llegan…
soy el viejo y el niño
soy la parte de Chile que anda en la ausencia
soy el aro y abrazo que anda en la cueca.
y soy mucho más cosas…
soy, soy mi pueblo en la calle que no se entrega!!
Yo, yo soy Rodrigo Rojas, carne y madera!!
Si la mano enguantada quemó la espiga,
que las manos desnuda, plurarles, siembren la vida…
Yo, yo soy Rodrigo Rojas, carne y madera!!»

«Álbum de estudio publicado por el sello EMI Odeón en 1989. El último disco oficial que Quelentaro editó bajo esta casa discográfica, el cual sólo apareció en cassette. Como en trabajos anteriores, los arreglos y la dirección musical estuvieron a cargo de Sergio “Tilo” González, director del grupo Congreso. César Lucero acompañó a Gastón Guzmán en la guitarra,»

«Todas las canciones pertenecen en letra y música a Eduardo y Gastón Guzmán, excepto Sobre el martirio, que es una variación hecha por Eduardo Guzmán sobre un tema tomado del folklore». (Fuente: Perrerac.org)
VIDEÓGRAFAS: NAT PLACENCIA. EL VIDEOCLIP DE BAJO PRESUPUESTO ES POSIBLE

VIDEÓGRAFAS: NAT PLACENCIA. EL VIDEOCLIP DE BAJO PRESUPUESTO ES POSIBLE

La realizadora audiovisual Natalia Placencia pertenece a una nueva generación de videógrafas cuya labor va más allá de la producción audiovisual, generando iniciativas con sentido político y educativo para brindar herramientas técnicas y alternativas en medio de la pandemia y del fuerte apagón laboral que vive el sector de la música, la cultura y las artes. Dicha iniciativa consiste en un ciclo de talleres on line diseñados para llevar a cabo videoclips de bajo presupuesto.


Nat Placencia es una realizadora audiovisual con conciencia crítica y militancia. Como parte de la comunidad lésbica, su trabajo es profundamente comprometido y activista en la visibilización de la realidad y el universo LGTB. Su trabajo habla por ella, no solo por su permanente colaboración con proyectos musicales cien por ciento independientes, emergentes y contraculturales, sino también por proponer formas de trabajo colaborativas. Reconocida por trabajar con la banda Playa Gótica, también es directora de la productora 4 Patas con la cual brinda diversos servicios para clips, lyrics, fotografía, visuales y registro de conciertos para bandas. Al mismo tiempo, en este andar, la videógrafa está generando un material audiovisual que registra la actual participación de las disidencias en la música, trabajando con talentosxs exponentes como la cantante y música lesbiana Yelenoz en el video para su canción “Lesbolución”, y con la cantante y performer trans Kamon Kamon Kamon para el clip del tema “Profundidad”, entre otres.

Recientemente se ha embarcado en crear una nueva plataforma cultural para promover la culturalgtbmás, y durante junio ha comenzado a impartir el taller virtual “Cómo hacer un videoclip de bajo presupuesto y no morir en el intento”. Un taller que nace a partir de su inquietud por aportar nuevas perspectivas al oficio compartiendo su experiencia, como también una forma de generar un espacio con sentido en el contexto actual, que pudiera brindarle a otres, nuevas alternativas, y a ella, algún tipo de remuneración económica a través de un aporte mínimo, luego del cese de todas las actividades de su rubro.

El curso compuesto por cuatro sesiones, consideradas por la videógrafa, básicas para generar contenidos, son guión, iluminación, dirección de arte y montaje. En ellas, se han abordado aspectos fundamentales a la hora de realizar un trabajo audiovisual como la luz y la fotografía. En qué consiste la labor del director de foto. Qué luces usar cuando no tienes recursos. Y cómo generar una propuesta de bajo presupuesto.

Entendemos que esto nace del contexto actual ¿Habías realizado algo así antes?

Nat: En realidad a lo largo de los tres años que llevo trabajando con bandas ya sea haciendo vídeoclips con mi productora 4 patas, independiente o trabajo en vivo, me he tenido que enfrentar cara a cara con la precarización laboral, en contextos donde tienes amigues que no tienen plata pero te gustan sus proyectos y te las tienes que arreglar para poder entregarles un trabajo que te deje contente a ti y a elles. Al entrar en periodo de pandemia me quedé absolutamente cesante, no tenía proyectos para realizar y en la red de trabajadoras de la música (TRAMUS) se abrió la posibilidad de hacer talleres y me quise atrever a enseñar lo que sé hacer ya que me di cuenta que en contextos de pandemia no podemos tener a une audiovisual a la mano y tenemos que crear nuestros propios trabajos y me pareció interesante expandir mi conocimiento a estas personas que tienen ganas pero muchas veces creen que el dinero es lo más importante al momento de crear y le bajan la importancia a la realización en sí. en la escuela en algún momento hice algunos talleres de nivelación y en una toma una vez me ofrecí a dar una clase de lenguaje audiovisual así que esas ganas de enseñar siempre han estado de mi parte y luego del taller que impartí de manera on line por la cuenta de Tramus pude atreverme a dar el paso a gestionar mis propias clases de manera particular.

Reconocida en la categoría a Mejor Vídeoclip en la edición 2019 del emblemático Festival de Cine de Lebu, por la realización de “Mi Chica Favorita”, otro clip que aporta a la visibilidad lésbica y que forma parte del debut solista de Fanny Leona, vocalista de Playa Gótica. Según nos cuenta, este hito fue determinante para continuar abordando su carrera desde una perspectiva independiente y austera, buscando desprenderse de las imposiciones económicas del rubro audiovisual y de los grandes presupuesto, esquivos en el mundo de la contracultura.

¿Crees que hoy en día les realizadores audiovisuales y les artistas en general deben ser capaces de crear este tipo de estrategias de bajo costo?
Nat: Al menos, bajo mi punto de vista, puedes ser el mejor director del mundo, realizar producciones de millones de pesos, pero si no sabes usar la cámara de tu celular y las luces de la casa para poder llegar a un resultado similar, entonces sabes solo la forma pero no el fondo, y un artista debe aprender que lo importante es el fondo porque muchas veces no querrán pagar por tu arte y no puedes caer en depresión por no poder llegar a ser parte de esa superproducción.
Muchas veces yo misma tuve depresión por no poder hacer algo como Wood Producciones o como grandes productoras pero cuando gané el premio a Mejor Videoclip en el Festival de Lebu, con un vídeo de 200 mil pesos compitiendo contra videos de un millón, me di cuenta que mi camino no tenía que estar ligado a mi bolsillo sino que generar de forma creativa los productos que me lleven a tener de a poco mayor visibilidad hasta llegar a tener el sustento económico o postular algún proyecto, a marcas con un camino detrás ya hecho, y no podemos quedarnos con el curriculum a medias por no tener una cámara carísima o actores de primer nivel.

Recientemente realizaste el videoclip de la canción “Poco y nada” de Sofía Oportot, un trabajo realizado bajo la misma política de bajo costo. ¿Cómo fue el proceso creativo y cuánto tiempo tomó?
Nat: Este vídeo fue completamente autogestionado, cuando trabajas desde la mismísima autogestión todo se atrasa, porque hay que pagar cuentas y si algo no te sale no puedes demorarte todo el día en ese proyecto para poder entregarlo lo antes posible. En el video “poco y nada” nos demoramos casi un año en sacarlo, más que nada porque lo grabamos en junio del 2019. Fueron cinco jornadas, ahí Sofía Oportot se lució con el arte porque ella misma lo realizó y fue con elementos muy básicos como papel de regalo para los fondos. Usamos luces de su casa, más dos luces que teníamos en la productora que eran un poco más pro. Usamos todo lo que teníamos a mano, pedimos ayuda a nuestres amigues que pudieran hacer foto, maquillaje y nos conseguimos la ropa por canje con Chic and Modern. Al final, fue un proyecto donde supimos usar los encuadres correctos en espacios públicos y privados muy delimitados, y además mucho trabajo de postproducción de color para que todo tomará una forma completamente profesional.

Entonces, desde tu experiencia ¿se puede realizar un trabajo audiovisual de bajo costo y salir airosa?
Nat: Completamente, y el vídeo “Poco y nada” de Sofía Oportot es una clara muestra de ello.

Para quienes nos leen, ¿hay un límite de cupos para el taller, qué contenidos quedan por repasar?
Nat: Todos los cursos se pueden tomar por separado dependiendo de lo que quieran aprender, si quieren tomarlos todos juntos pueden pagar el valor completo de lo que queda del curso. Estoy recibiendo máximo 20 personas pero estoy trabajando con la experiencia de este taller para abrir nuevos ciclos y también un posible curso de edición de video en general para el próximo mes.
El miércoles 01 de julio sobre dirección de arte. Y el miércoles 8 de julio será el último día del taller donde hablaremos de montaje, edición de video, utilización básica de Adobe Premiere Pro, pero también les daré herramientas para que puedan utilizar cualquier programa de edición, además de explicar teoría del montaje, cómo realizar un montaje rítmico y aprender a elegir material como un montajista profesional.

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DERRIBANDO MURALLAS: MÚSICA DISIDENTE

DERRIBANDO MURALLAS: MÚSICA DISIDENTE

Conmemoramos el mes del Orgullo a través de la música con una recopilación de seis de nuestros artículos más recientes dedicados a músicxs que han aportado desde sus obras y su trayectoria a abrir puertas a la comunidad LGTB en la industria musical a lo largo de la historia de la música popular. Una revisión a aquellos hitos musicales que instalaron nuevas estéticas de liberación, ambigüedad y diversidad.

Una recopilación de artículos y columnas en primera persona de músicxs que han vivido en carne propia la lucha disidente. Textos sobre discos, bandas, sonidos creados por individuxs que han derribado prejuicios, censuras, discriminación, invisibilización, y han luchado por la diversidad sexual y derechos humanos. Aquí, una mirada a su música y a su rol como disidencias.

ESPECIAL MÚSICA DISIDENTE

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LEE DEL GLAM ROCK AL VISUAL KEI: ANDROGINIA, HOMOEROTISMO Y NUEVA MASCULINIDAD

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DEL GLAM ROCK AL VISUAL KEI: ANDROGINIA, HOMOEROTISMO Y NUEVA MASCULINIDAD

El extravagante código de vestuario del Glam Rock quedó grabado en las memorias de la escena musical; maquillaje recargado, colores brillantes y pantalones apretados. ¿Lo más importante? Eran hombres quienes vestían estos atuendos, marcando un antes y un después en la percepción de la sexualidad masculina en occidente.    

Las cambiantes representaciones de la masculinidad que ocurrieron en la escena musical a finales de los 60’s y principio de los 70’s fueron parte de una serie de repercusiones culturales de un mundo que vestía nuevos colores: La legalización de la homosexualidad y el crecimiento en los movimientos de la liberación de la mujer tuvieron un efecto en cómo se exploraba la representación masculina en las esferas culturales. La música siempre ha sido pionera en ejemplificar, bajo las luces del escenario, dichos cambios. 

El caso del Glam Rock tiene entre sus ejemplos rostros tan reconocidos como lo es el de David Bowie. Adoptando un vestuario unisex que jugaba con elementos andróginos, la feminización de la figura masculina era mostrada como algo erótico, culminando con el travestismo performativo sobre el escenario.

Muchas veces el valor simbólico de la vestimenta ha sido mirado en menos en favor de los discursos. Sin embargo, algo no tiene que ser necesariamente textual para ser político y contestatario. La forma en la que se utilizan los recursos visuales tiene también la capacidad de desafiar las estructuras dominantes, cuestionando lo que se entiende por normal. El Glam Rock desafió directamente a la hegemonía heterosexual masculina de la época. 

Algunas de las principales características del estilo visual del Glam eran el uso de glitter, telas brillantes y suaves como el satín y el terciopelo acompañadas de pantalones de látex o cuero. Colores llamativos, patrones de aspecto psicodélico e incluso uso de prendas socialmente entendidas como ‘de mujer’. Un ejemplo de esto es la carátula del LP The Man Who Sold the World, de David Bowie en 1970, en donde luce un vestido de satín crema con patrones de flores azules, el cabello largo y una pose que destila elegancia y seducción, no hay nada de ambiguo en la imagen, su mensaje directo. 

Musicalmente el Glam Rock hacía uso de toda esta parafernalia para dar lugar a un sonido dramático lleno de artificios, con vocalistas que hacían uso de vibratos y notas altas (Como Bowie y Mercury), además de arreglos complejos de carácter progresivo. Lo glamoroso y femenino no tenía por qué significar carente de técnica o contenido.  

La extensión de su influencia llegó a los rincones más inesperados del globo, como lo podemos ver en los elementos Glam que recogió el rock japonés de finales de los 80’s hasta principio de los 2000’s.  Del otro lado del océano, Japón estaba cultivando su propia estética visual que desafiaba los cánones de masculinidad, con importantes similitudes al Glam, pero también con su propia identidad performativa.

 

El Visual Kei fue la rama del rock japonés que adoptó parte de la iconografía visual del Glam, como los atuendos extravagantes, el maquillaje exagerado y los peinados con volumen. El Visual Kei incluyó también dentro de sus características sonoras elementos electrónicos, punks y góticos, apuntando a una completa libertad de expresión artística.

Para este movimiento la expresión visual del estilo significó también la no conformidad con los patrones rígidos de una sociedad prohibitiva. Asociado con una generación rebelde, el Visual Kei ganó arrastre no solo con los jóvenes japoneses, si no que también la idea de la rebelión por medio de la extravagancia y de jugar con los elementos andróginos en el vestuario llegó hasta países como Chile, donde durante mediados del 2000’s se pudo observar como jóvenes adoptaban estos elementos como parte de su identidad. 

Bandas como Malice Mizer representaron esta corriente. De sonido con claras influencias góticas, de arreglos complejos que mezclaban los efectos de la guitarra con los sintetizadores, lo más distintivo era la particularidad de su vestimenta. Los colores fuertes se mezclaban con el negro en vestimentas góticas de rostros pálidos y prendas femeninas. Los integrantes de la banda usualmente se travestían tanto para las carátulas de los discos como para los conciertos, la extravagancia colorida del Glam se mezclaba con trajes de corte aristocrático que hacían parecer a los artistas como salidos de una novela de vampiros, utilizando incluso elementos circenses.  

 

Esto no solo presentó una nueva forma de masculinidad no heterosexual, si no que también se transformó en una nueva idea de lo que era atractivo para las mujeres, quienes muchas veces eran público objetivo de las bandas. De la misma forma en que el Glam llegó de la mano de movimientos de liberación femeninos, el Visual Kei se transformó en un vehículo para que las mujeres pudiesen explorar su propia sexualidad sin que ellas fueran el objeto de deseo.

Un ejemplo de esta nueva construcción de la sexualidad por medio del homoerotismo es Gackt, quien fue vocalista de Malice Mizer y comenzó su carrera solista a finales de los 90s. Siempre jugando con lo andrógino, el estilo de Gackt en aquella época se caracterizaba por la ropa ajustada que dejaba ver una figura delgada, maquillaje tan dramático como su actuación sobre el escenario, en donde sus canciones llenas de vibrato lo dejaban de rodillas. Plataformas, patrones de animal print y tres o más cambios de vestuario durante sus presentaciones son solo algunos elementos que hacen referencia a la influencia del Glam en su estilo. 

Sin embargo, uno de los aspectos más recordados de los inicios de su carrera es el alto contenido homoerótico de sus conciertos. En una sociedad conservadora como lo es la japonesa, Gackt no tiene reparos en mover su pelvis de forma sugerente, los pantalones apretados con textura de piel de serpiente ayudando con la imagen. 

En sus conciertos, durante una de sus canciones más populares -y cuya letra tiene alto contenido sexual’ Vanilla de 1999, Gackt seduce a su guitarrista con movimientos sugestivos, caricias e incluso besos, lo cual marca el punto álgido de la canción con un público mayoritariamente femenino que grita hasta el cansancio. Al igual que David Bowie, acá se da un paso más allá de lo ambiguo, cruzando hacia un erotismo que ya no es estrictamente heterosexual. 

Gackt demuestra un importante rango vocal, alcanzando altos característicos del Glam Rock para luego adoptar un tono grave y profundo con arreglos con redobles y pausas que le dan un tono grandilocuente a sus canciones. Su música no es una broma, la feminización y el homoerotismo no son usados como un recurso cómico, sino que, como otra forma de expresión de una identidad diferente, y también como una herramienta para una generación que no se conformaban con los cánones establecidos. 

 

 

La carrera de Gackt, al igual que la de muchos artistas japoneses, ha evolucionado desde el Visual Kei de aquella época, aun así mantiene elementos que conservan la idea central del movimiento: La libertad en la expresión corporal y visual para resignificar las distintas formas de ser hombre (o no serlo), abarcando un espectro que va más allá del binarismo de género, dándole además mayor libertad tanto a mujeres como a disidencias sexuales de descubrir y construir sus identidades con referentes de la cultura pop.  

Tanto como resulta importante revisar el Glam Rock con una nueva mirada que reconceptualiza valores marcados por la heteronorma, es también un ejercicio interesante el echarles un vistazo a otros estilos más alejados del canon de occidente pero que comparten los mismos principios rebeldes y disidentes. Por supuesto, el mejor lugar para comenzar son los conciertos, instancia ideal para poder entender la importancia de las corrientes marcadas por un estilo visual transgresor. Gackt y Malice Mizer son buenos lugares para comenzar.