Mes: julio 2020

Running Up That Hill: La historia de Kate Bush

Running Up That Hill: La historia de Kate Bush

La maestría artística de Kate Bush quedó al descubierto en 1978 con la publicación de su disco debut «The Kick inside», una ópera prima en la cual ya era palpable el multitalento creativo de quien se convirtió en una de las mujeres más relevantes del art pop de los últimos 42 años.

Titulado a partir de una de sus canciones más populares de la década de los 80s, «Running up that hill: la historia de Kate Bush», es el documental realizado por la BBC de Londres, en el que se explora la carrera de la influyente artista desde la publicación del single «Wuthering Heights» en 1978, hasta su álbum «50 Words for Snow,» editado en 2011.

Estrenado en 2014, el documental fue parte del breve retorno a las actuaciones en vivo que Bush emprendió en otoño de 2014, tras 35 años de ausencia, con 22 conciertos consecutivos en el Hammersmith Apollo de Londres, bajo el título «Before the Dawn», interpretando lo más sobresaliente y selecto de su producción desde los discos «The kick inside» y «Lionheart» (1978) hasta Aerial y el célebre «Ninth wave», cara B de su obra maestra: «Hounds of love» (1985).

A través de una serie de entrevistas a reconocidos músicos, colaboradores y admiradores confesos de su obra, entre los que se encuentran John Lydon, Elton John, St. Vincent , Tricky , Suede’s Brett Anderson , Viv Albertine de The Slits, Peter Gabriel, entre otros, el documental es uno de los pocos registros oficiales existentes sobre su destellante trayectoria e ingenio, recopilando importante cantidad de conversaciones y actuaciones que la artista ofrecía con frecuencia para promocionar sus discos. Material de archivo que se ha vuelto de considerable valor con el paso de los años, luego de que la cantante entrara en largos silencios y retiro de los escenarios.

Como parte de nuestra videoteca, te invitamos a revisar este material de estudio para aproximarse a la figura y obra de Catherine Bush, nacida un 30 de julio de 1958, Bexleyheath,Reino Unido.

https://youtu.be/c4sLwt8mhZs

Diavol Strâin: encierro, desconstrucción y reconstrucción

Diavol Strâin: encierro, desconstrucción y reconstrucción

En el marco del mes de la visibilidad lésbica, el dúo dark wave lesbofeminista Diavol Strâin presenta en show vía streaming, «El reflejo de mi muerte”, nuevo single adelanto de su próximo disco “Elegía del olvido / Elegía del horror”.
Generar un imaginario musical que visibilice a lesbianas y personas no binarias y sus universos ha sido hasta hace poco otro vacío por llenar en la música chilena. Pero esta labor está siendo abordada por artistas que experimentan la invisivilización cotidiana desde la homosexualidad, la lesbiandad y la transexualidad. Y la creación musical, una vez más, está sirviendo para albergar estas realidades y miradas disidentes a través de proyectos que emergen desde el underground y la contracultura.

Diavol Strain no solo se aventura en proponer un dark wave militante y crítico, donde su propuesta estética y sonora es también una propuesta política y social. Sino que también se embarca en asumir la ardua y trascendental tarea de ir tras la construcción de un imaginario artístico y sobre todo musical que visualice la lesbiandad y la existencia no binaria, buscando plasmar su universo íntimo y las problemáticas a las que se enfrentan en una opresiva sociedad heteropratriarcal.
Sin mirar hacia el lado y en coherencia con un discurso que apela a la toma de acción, el dúo lesbofeminista compuesto por Ignacia Bórquez, guitarra y sintetizador, y Laura M. Molina, bajo y voz, materializa una de sus reflexiones más urgentes al componer “El reflejo de mi muerte”, primer adelanto de su próximo disco “Elegía del olvido / Elegía del horror”, canción inspirada en el cuento de la autora argentina Silvina Ocampo “Cornelia frente al espejo”, su último trabajo publicado en vida en 1988, y uno de sus cuentos menos reseñados por la crítica literaria. Ocampo, instaló a través de este relato la libertad literaria al incluir recursos como el nosense y combinar prosa/verso, alejándose de tradicionales y perfectas prosas como las de Borges o Bioy Cáceres, y reforzando las perspectivas de género y feminista que ya se encontraban presentes en toda su obra, subvirtiendo estereotipos femeninos y cuestionando la identidad al plantear su alteridad y abordar la relación del Yo y la otredad, principalmente a través de “personajes mujeres complejas y ambiguas; planteando la duplicidad de lo femenino a través de recursos como el artificio y de la máscara, construyendo una múltiple representación femenina que busca anular la visión unidimensional del personaje femenino». Es este encuentro entre la literatura de Ocampo y el desasosiego surgido en medio de esa existencia que desafía cada mandato heteronormal, lo que da forma a “El reflejo de mi muerte”, composición que ve la luz en medio del claustro generado por la pandemia, una canción que nace como un acto político y artístico para conmemorar julio, el mes de la visibilidad lésbica.“El reflejo de mi muerte” nace a partir de dos grandes temas que en este último año nos han hecho reflexionar. Uno de ellos fue el cuento “Cornelia frente al Espejo”, de la escritora argentina y lesbiana Silvina Ocampo. En este relato la protagonista recorre su antigua casa dialogando con viejos fantasmas, con su Yo de la infancia, y sus estigmas. El cuento habla sobre el vacío existencial y sobre no poder ser lo que verdaderamente quisiste, al ser completamente rechazada por la sociedad.” comenta Ignacia.


Impulsadas por el apetito de configurar un imaginario de discurso lesbofeminista se abre paso este cruce literario musical como la vía para expresar en lírica, sonido e imagen el conflicto latente de quienes no encajan en la identidad sexual bidimensional, tomando la idea de la desconstrucción y reconstrucción de la identidad y el género.“Todo esto lo relacionamos inmediatamente con el hecho de ser lesbianas y con que muchas veces en tu vida pasas por momentos en que no puedes existir como tal porque está mal. Eres lo peor, te pueden matar, y va en contra de la cultura falocentrista donde tu cuerpa se construye solo en base a lo que la sociedad te deja ser. Esto resulta tan extremo que te terminas penando a ti misma por la imposibilidad de ser. Te vuelves un recuerdo de algo que no llegaste a ser por esas imposiciones. Por lo que debes acabar con eso y reconstruirte a ti misma para salir de ahí”. Afirma la guitarrista. “Por eso nuestra canción “El reflejo de mi muerte”, narra este dolor, esta rabia y esta necesidad de liberarse. En el cuento la protagonista se rinde y termina suicidándose pero nuestra canción quiere tiene un giro de liberación para visibilizar nuestra lesbiandad y ayudar a construir un imaginario lésbico feminista. Y para eso también estamos trabajando en un videoclip para la canción.”

REDEFINIENDO EL ENCIERRO

Luego de estrenar durante el mes de junio, su versión para el tema “Sonrisas fabricadas” de los pioneros del dark wave argentino Euroshima, banda a la que reconocen como una importante influencia en sus letras, Diavol Strâin ha continuado un arduo trabajo de composición y registro desde el encierro, sobrellevando de manera creativa el incierto panorama económico que la pandemia ha evidenciado para todo el sector de la música. Cuentan que no ha sido tan malo después de todo. Sino que se ha presentado como una especie de periodo para lograr concentrarse en trabajar de manera reposada en su nuevo disco, en contraste a la experiencia vivida en la realización de “Todo el caos habita aquí”, cuyo tiempo de trabajo solo abarcó apretados tres meses. Para las musicas el encierro se ha traducido en tiempo disponible para realizar mejores arreglos, perfeccionar el material concebido y aprender técnicas de registro y producción musical que les entreguen autonomía para continuar desarrollando su proyecto cuando no es posible financiar la participación de otros colaboradores. “Este año teníamos programado componer nuestro nuevo álbum, y sabíamos que teníamos que dedicar tiempo a ello, a diferencia de nuestro disco anterior “Todo el caos que habita aquí”, donde solo tuvimos tres meses para hacerlo y fue muy duro y estresante. En este disco queremos darle más vuelta a todo. La cuarentena nos ayudó en ese aspecto, nos dio tiempo para poder estar más concentradas en él. Existencialmente nos ayudó a sobrevivir, la música nos hace cariño en estos momentos, es una vía de escape, desahogo y reflexión. Con Lau conversamos mucho sobre lo lindo de haber creado Diavol porque ha sido lo más lindo que hemos hecho juntas y nos ha ayudado a enfrentar este periodo, unidas y trabajando.” nos cuenta Bórquez.
Aún cuando la banda ha logrado sacar reflexiones y acciones constructivas a pesar del escenario que las rodea, dejan en claro que esa concentración ha sido posible, en gran parte, gracias al apoyo permanente de sus seguidores y colaboradores quienes de distintas formas han contribuido a que el dúo reúna fondos en sus presentaciones vía streaming bajo conceptos de entrada virtual o compra de archivos para descarga, entre otros. “En paralelo el estrés generado por la falta de ingreso ha sido super fuerte y la ayuda y apoyo que hemos recibido de parte de amigues y seguidores interesados en nuestra música y en que nuestro proyecto continúe ha sido super importante, ya que nos ha hecho saber que contamos con cierto apoyo y con gente que cree en nosotras”. Otro aspecto que destacan sobre este periodo es el espacio para reencontrarse con antiguo material, recuperándolo para volver a trabajar sobre él: “El encierro nos ha ayudado harto al ámbito creativo, dándonos el tiempo de experimentar con más cosas, de hurgar en nuestro material y viejos archivos, retomando maquetas abandonadas que hicimos en 2017, y volver a trabajarlas y mejorarlas con mayor conocimiento que antes”.

Llevadas por el ímpetu de la creación musical, la banda sigue encontrando la vuelta de tuerca a la vida en cuarentena, aprovechando su ecosistema más íntimo en el que comparten su cotidianidad con otras compañeras artistas de distintas disciplinas como la danza, la fotografía y la realización audiovisual, convivencia que les ha permitido generar el material de promoción para este nuevo single y el próximo disco, con Fernanda González a cargo las sesiones de fotos y de realizar el videoclip para “El Reflejo de mi muerte”. Y Paloma Mujica como colaboradora de producción, actriz y protagonista del clip.

“Nos sentimos afortunadas de estar encerradas con amigas y colegas artistas con las cuales hemos podido producir material de promoción como fotografías y videos. Vivir estas condiciones de encierro con gente que aprecias y con las cuales compartes el trabajo creativo, fue lo mejor que nos ha ocurrido”. Enfatiza Ignacia

Diavol Strâin estrenará “El Reflejo de mi muerte” este viernes 31 de julio, cerrando el mes de conmemoración para la visibilidad lésbica, en un show vía streaming desde las 17:30 hrs Chile. Sesión en vivo que contará con un set list especial dedicado a tocar aquellos tracks que no formaron parte de su anterior streaming. Como ya es habitual en las presentaciones de la banda, la transmisión también contará con el dj set de Post-Everything desde Texas. El lanzamiento virtual es otra oportunidad para continuar aportando donaciones a la banda escribiendo a diavolstrain@gmail.com, y de manera permanente, adquiriendo discos físicos y digitales en su página de Bandcamp. EVENTO FB

// SHOW ORDER //

– DJ Posteverything

– Diavol Strain Live Show

– Diavol Strain Dj. Set

HORARIOS / TIMING

– 17:30 h >>> Santiago CL / Washington D.C / New York

– 16:30 >>> Bogotá COL / CDMX / Lima, PE

– 18:30 h >>> Buenos Aires, ARG / Rio de Janeiro, BR

– 14:30 h >>> USA West Coast / Vancouver CA / Tijuana MX

– 23:30 h >>> Barcelona ES / Berlín DE / Wroclaw PL

FOTO CABECERA: FERNANDA GONZÁLEZ
FOTO EN VIVO: ALEJANDRO HIDALGO

POP MELANCÓLICO: NESSA PRESENTA SU EP «TO LOSE IT ALL»

POP MELANCÓLICO: NESSA PRESENTA SU EP «TO LOSE IT ALL»

Publicado el pasado 21 de junio, To Lose it All es el reciente EP de Nessa, cantautora local cuyo inicio musical se remonta al año 2011, periodo en que su voz comenzó a resonar en distintos escenarios para el pop de autora. Más tarde, su nombre continuó ganando terreno gracias a su participación en distintos compilados y discos tributos que reunieron a jóvenes voces del pop rock. Uno de ellos, el disco tributo a Jorge González, «Generación de Mierda», homenaje indie al músico chileno y su banda Los Prisioneros, álbum producido por el sitio web RockAlternativo.cl, y publicado en 2013. En este compilado Nessa aportó su versión para la canción «Carita de Gato».

Tras siete años en silencio, Nessa regresa con «To Lose It All», grabado y producido por Ricardo Pacheco en Hombre Pájaro Home Studio. Un trabajo intimista, donde la compositora nos lleva por un viaje de múltiples influencias y sonidos, conjugando elementos tradicionales y elementos experimentales. Las cinco canciones que conforman To lose it all, están unidas en sonido y lírica por la idea de la fragilidad: “Busco transmitir desde el sentimientos de estar viviendo una tormenta pero miando hacia el futuro porque sabes que la tristeza va a asar», comenta Nessa, quien con este nuevo material propone resiliencia sonora y emocional.

TE INVITAMOS A CONOCER LO NUEVO DE NESSA AQUÍ

PETER GREEN: EL FINAL DEL JUEGO

PETER GREEN: EL FINAL DEL JUEGO

Por Pedro Ogrodnik

Le tocó vivir el papel de «leyenda maldita» del blues rock inglés de los 60. Desde sus orígenes reemplazando a Eric Clapton en los Bluesbreakers, los años dorados de los iniciales Fleetwood Mac mucho antes de Stevie Nicks, y el limbo que debió atravesar tras dejar a la banda por problemas de salud mental y abuso de drogas. 

 

 

Nos ha dejado Peter Green. A los 73 años y por causas naturales trascendió este plano existencial un músico quizás no muy conocido acá, más allá de la erudita feligresía blusera. Esto es quizás un poco injusto, ya que el tipo es legendario, y considerado como un par por lumbreras tales como Eric Clapton, Jeff Beck, Jimmy Page o Mick Taylor, y como una influencia fundamental por otros como Carlos Santana (cuya versión de ‘Black Magic Woman’ es uno de sus mayores clásicos y mucho más conocida que la original), Gary Moore, Billy Gibbons, David Coverdale, Joe Perry o Pappo, por nombrar algunos. Como guitarrista, su lenguaje fue más bien económico (sin mucha floritura, directo al punto) pero con un grado de feeling y onda que siempre lograba transmitir su mensaje musical, y con un tono rotundo y preciso. Además, como compositor fue prolífico y logró cumbres desgarradoras y también muy dinámicas e interesantes durante su breve pero muy influyente etapa al frente de Fleetwood Mac, banda de la que fue fundador, entre 1967 y 1970.

Peter Allen Greenbaum comenzó a hacerse de un nombre en la escena del blues británico reemplazando al propio Eric Clapton en los Bluesbreakers de John Mayall durante 1966, cuando Slowhand se lanzó a la aventura de Cream, el primer power trio y primer supergrupo de la historia del rock. Clapton era Dios en el naciente blues británico, y para Green en un comienzo fue difícil reemplazarlo, siendo a menudo maltratado por uno que otro espectador en los conciertos de los Bluesbreakers, pero a punta de música logró dar vuelta el panorama llegando a ser considerado como «The Green God». El disco «A Hard Road» es el registro que compendia esa etapa, siendo el instrumental ‘The Supernatural’, con la firma de Green y un notable aprovechamiento del sustain de su Gibson Les Paul (guitarra que ayudó a popularizar en esa época), tal vez el track más sobresaliente del álbum. Ese año Mayall obsequió a Green como regalo de cumpleaños unas cuantas horas de tiempo de estudio, en las que Green (que ya pensaba en formar su propia banda) fue secundado por su compañero en los Bluesbreakers, John McVie en el bajo, y un joven y larguirucho baterista que había «parchado» en los Bluesbreakers y buscaba hacerse un nombre en la escena: Mick Fleetwood. Una de las jams que grabaron fue nombrada como ‘Fleetwood Mac’ por Green en homenaje a la base rítmica del bajista y el batero, y es el big bang donde comienza la historia de esta banda.

Sin poder contar con McVie en un inicio por compromisos con los Bluesbreakers, fue convocado Bob Brunning para el puesto de bajista y fue incorporado Jeremy Spencer como segunda guitarra y cantante, ya que Green nunca se sintió del todo cómodo estando tan al frente de los reflectores. A los pocos meses McVie pudo integrarse a la banda y fue grabado el disco debut homónimo que apareció a comienzos del 68, llegando al número 4 en la lista de álbumes más vendidos en Gran Bretaña. Su combinación de blues y rock and roll primigenio comenzaba a sonar algo purista y anticuada en un momento en que la psicodelia ganaba mucho terreno, pero fue efectiva y dio su primer gran golpe con la publicación de los singles ‘Need Your Love So Bad’ y ‘Black Magic Woman’ durante 1968. El segundo álbum de Fleetwood Mac llegaría poco después: «Mr. Wonderful» fue un intento por lograr un sonido aún más crudo y reminiscente del blues de Chicago, que se quedó entrampado en cierta mediocridad en parte por el abuso algo cansador del riff característico de Elmore James en más de cinco canciones del álbum. Fue el primer trabajo del grupo donde colaboró en el piano Christine Perfect, quién se  incorporaría como integrante oficial a Fleetwood Mac en 1971, tras casarse con el bajista John McVie.

En la encrucijada por el resultado más agridulce de «Mr. Wonderful», Green apostó por enriquecer y diversificar el sonido de la banda, y es así como integra al grupo a un muchacho de 17 años, Danny Kirwan, como tercer guitarrista y cantante. Se inicia la etapa dorada de Fleetwood Mac como un quinteto con tres guitarristas, con los singles ‘Albatross’, un plácido y hermoso instrumental que llegó al número 1 de las listas UK, y ‘Man Of The World’, un tema desgarrador que en retrospectiva puede interpretarse perfectamente como un llamado por ayuda de un Green crecientemente desencantado de la fama y la vida itinerante de una banda de rock.

Guitarist Peter Green (right) and bassist John McVie, of British rock group Fleetwood Mac, rehearsing at the Royal Albert Hall, London, 22nd April 1969. (Photo by Michael Putland/Getty Images)

El éxito los había posicionado como la banda británica más rentable durante 1969, superando a los Beatles y Rolling Stones en ventas de discos, los estaba llevando en continuos tours por Norteamérica (donde conocen el LSD de la mano de los Grateful Dead) y Europa: para 1969 el álbum «Then Play On»,  quizás el mejor de la etapa inicial del grupo, muestra a los Fleetwood Mac más variados y ambiciosos hasta el momento, incorporando matices de psicodelia, jam rock, folk, vodevil y rock progresivo a su sonido establecido de blues rock, y se anota otro hit masivo con el single ‘Oh Well’, y con él, más conciertos, giras, compromisos y desgaste interno para un Green que cada vez se refugiaba más en el consumo de drogas.

Acá es cuando las cosas comienzan a ponerse turbias, cuando en un incidente en una comuna hippie en Munich, Peter Green se sobrepasó en el consumo de LSD, experimentando una suerte de viaje sin retorno muy similar al que apartó a Syd Barrett de Pink Floyd. Su comportamiento se tornó progresivamente más errático y alienado, pero a la vez más místico y desapegado de lo material: se dejó crecer la barba y comenzó a vestirse de blanco y a usar crucifijos en escena, y les propuso a sus compañeros donar sus ganancias a las personas necesitadas, sin ser escuchado. Poco después y ya en 1970, sale el último single de Fleetwood Mac con Peter Green: ‘The Green Manalishi’ es un tema tenebroso, pesadillesco y escalofriante que por un lado prefigura muchos aspectos estilísticos relevantes del heavy metal (si no pregúntenle a Judas Priest, que para 1979 hicieron su propia versión del tema y lo transformaron en uno de los inamovibles de su repertorio en directo hasta hoy) y por el otro instaló interrogantes sobre la salud mental de su autor, que finalmente deja a la banda durante 1970. 

Tras Fleetwood Mac, Peter Green grabó su primer disco solista «The End Of The Game», se reunió brevemente con la banda para cumplir con compromisos contractuales en EEUU durante 1971 y participó como invitado en varias grabaciones de otros músicos hasta 1973, cuando ingresó en una de las etapas más oscuras de su vida tras ser diagnosticado con esquizofrenia: pasó el resto de los 70 entre hospitales psiquiátricos siendo más de una vez sometido a electroshock, mientras al mismo tiempo los Fleetwood Mac, tras un lustro de inestabilidad con varios cambios de formación y discos irregulares, experimentaban un espectacular resurgimiento con un gran éxito comercial en EEUU. Ya más recuperado, inició otro período de actividad a principios de los 80, grabando tres discos solistas antes de retirarse a una vida como ermitaño. En 1991 inició otro proceso de recuperación (que la afamada marca de amplificadores Matamp celebró lanzando la icónica línea Green, que transformaría en equipo de culto el trío de stoner rock Sleep) y para 1995 su carrera musical volvió a la actividad, liderando al Splinter Group, grupo con el que grabaría varios discos y daría más de mil conciertos, hasta que decidió dejarlos en 2004 para establecerse en Suecia. Desde ahí sus apariciones públicas se hicieron cada vez más esporádicas, haciendo la última de estas el año 2010.

 

Durante la última década el perfil de Peter Green fue reivindicado por parte de la prensa musical, y en febrero de este año, Mick Fleetwood brindó un concierto en homenaje al originador de su banda en el London Palladium, con la participación de varios ilustres, como Billy Gibbons, Steven Tyler, Kirk Hammett (poseedor actual de la mítica Les Paul «Greeny»), Zak Starkey, Jonny Lang y David Gilmour, celebrando el legado musical de los primeros años de Fleetwood Mac. 

El legado de Peter Green al rock y el blues es sumamente significativo, mucho más allá del papel de «leyenda maldita» que le tocó vivir. Sin dudas cuando te expones a su música de una u otra forma no puedes quedar indiferente, porque se siente la pasión y entrega en cada nota. Recomiendo si pueden pillar el documental de la BBC «Man of The World» (2009), donde con sabrosos relatos de varios protagonistas incluyendo al mismo Green, el guitarrista repasa su vida. Una copa en su nombre y a dejarse seducir por el hipnótico hechizo de su música.

 

UN ADIÓS PARA IL MAESTRO

UN ADIÓS PARA IL MAESTRO

Cuando comencé con Sonido de Película siempre quise hacer una columna dedicada a la vida y obra de Ennio Morricone, il Maestro, pero nunca imaginé que tendría que escribirla a pocos días de su muerte.

Tengo la costumbre de desconectar la WiFi durante la noche y así desconectarme de todo mientras duermo. Al despertar y encender todo, tenía mensajes de muchos amigos avisándome que Morricone había muerto. Eso refleja lo importante que era y es Ennio y su influencia en mi vida y mis amigos lo saben bien. Lo primero que se me cruzó por la mente fue un OK, ahora es cuando debes escribir, es hora de homenajear a un grande la música, un ícono que marcó a generaciones y es por eso que Sonido de Película quiere despedir con los máximos honores al Maestro Ennio Morricone.

El 10 de noviembre de 1928 nacía en Roma Ennio Morricone, hijo de Libera Ridolfi, una empresaria, y Mario Morricone, un conocido trompetista. La influencia musical se manifestó por medio de su padre quien le enseñó a tocar de trompeta, pero su talento musical se manifestaría a sus cortos seis años cuando junto con su padre crearía su primera composición musical.

Sus dotes innatos para la música lo llevaron a terminar un programa de cuatro años en tan sólo seis meses en la “Academia Nazionalle di Santa Cicilia” El joven prodigio continuaría con estudios composición para finalmente graduarse del conservatorio en 1954 con diplomas en trompeta, composición e instrumentación.

A pesar de que para el año 46 Ennio ya trabajaba haciendo pequeños arreglos musicales y escribiendo piezas musicales para pequeños proyectos. No fue hasta el año 61 cuando hizo su debut escribiendo la música para la película “El Fascista” de Luciano Salce con quien haría dupla por mucho tiempo. En esa misma época el amor tocó la puerta del Maestro, y en 1956 se casaría con María Travia con quién tendría cuatro hijos, Marco, Alessandra, Andrea (que también es compositora) y Giovanni.

Entrando los años 60 fue cuando el nombre de Ennio Morricone alcanzaría fama mundial. Sergio Leone recluta a Morricone para componer no solo el soundtrack sino que también los efectos de sonido de las películas más icónicas del “espagueti western”- La infame trilogía del dólar (“A Fistful of Dollars” (1964); “For a Few Dollars More” (1965) y “The Good, the Bad, and the Ugly” (1966))

Ennio fue capaz de plasmar de manera magistral la visión de Leone sobre lo que era el lejano oeste. Con un trabajo increíble, lleno de detalles vibrantes, uno se siente sumergido en la época donde si no sabías usar un revolver o una escopeta estabas perdido. El nivel de las composiciones de Morricone llegaron a lograr un nivel de trascendencia tal que hasta la fecha siguen siendo reutilizadas para otras películas, series de TV o incluso en dibujos animados. Incluso por muchos años The Ramones utilizaba la épica “The Ecstasy of Gold” para finalizar sus shows. Mientras que Metallica a principio de los 80 la usaba para abrir sus conciertos.

El Maestro, fiel a su estilo, se le preguntó de por qué el creía que “A Fistful of Dollars” había tenido tanto impacto, a lo que simplemente dijo que no tenía idea pues era la peor película que Leone había hecho y la peor banda sonora que él había realizado.

No cabe duda que el éxito de las cintas protagonizadas por Clint Eastwood le abrió la puerta a muchos proyectos, pero Ennio prefirió continuar trabajando con cineastas Italianos como Sergio Corbucci, Sergio Sollima, Édouard Molinaro, Marco Bellocchio, Mauro Bolognini (con quien trabajó en 15 películas), Bernardo Bertolucci, Dario Argento, etc.

Muchas de sus composiciones pasaban a transformarse obras maestras casi de inmediato y los directores valoraban una característica que es difícil de encontrar en muchos músicos – la versatilidad y prolificidad. Ennio era capaz de crear melodías románticas, sutiles, suaves y delicadas. Era capaz de pasar a la comedia con rimbombantes melodías a producir terror o suspenso y si además le sumamos los westerns y cintas de época tenemos a un artista completísimo que llegó a componer 20 soundtracks al año.

Estamos hablando de un genio que realizó más de 500 piezas musicales para el cine y más de 100 obras clásicas. Pocos pueden contar eso a sus nietos. Pero a pesar de los reconocimientos, los premios de la academia siempre le fueron esquivos. Podríamos pensar o imaginar muchas cosas, podríamos cuestionar por qué Ennio nunca quiso partir a Hollywood. Lo cierto es que Morricone, en buen chileno, no estaba ni ahí con ir a Estados Unidos.

Morricone jamás quiso aprender inglés, por ejemplo. Por muchos años rechazó invitaciones o simplemente volar hasta allá. Algunos le atribuyen esto a su pensamiento político y por pertenecer al partido democrático (PD) de orientación centro-izquierda. Quizá nunca lo sabremos, pero cuando hay talento, no importa donde estés, las ofertas llegan solas.

Fue así como durante los años 70, 80, 90 y 2000s continuó trabajando activamente con directores tanto en Estados Unidos como en Italia. Ennio compuso música para directores como Don Siegel, Brian De Palma, Barry Levinson, Warren Beatty, Oliver Stone, John Carpenter, Roland Joffé y Quentin Tarantino por nombrar algunos.

En una entrevista se le consultó si le gustaría trabajar solo con un estilo musical. El Maestro contestó “no soy de aferrarme a un estilo u otro. Me gusta cambiar, así no hay riesgo de aburrirse. Disfruto todo tipo de películas, no soy fan del terror aunque sí me gustan mucho las películas de Dario Argento y John Carpenter”

Se imaginan si Ennio Morricone hubiese hecho el soundtrack para “A Clockwork Orange” (1971). Esto estuvo a punto de suceder y la historia es bien sabrosa. Se cuenta que Kubrick estaba loco por trabajar con Ennio y lo quería para su Naranja Mecánica, incluso intentó contactarlo por medio de Sergio Leone quien le dijo que Morricone no estaba disponible a pesar de no ser verdad. Ennio quedó muy triste y lamentaría mucho no haber trabajado en esa cinta. Pero Kubrick no se quedaría de brazos cruzado y nuevamente intentó contratar a Ennio, esta vez para su filme de época “Barry Lyndon” (1975) Sin embargo, todo quedó en nada.

El Maestro odiaba volar y nunca quiso vivir en Estados Unidos, incluso le ofrecieron una casa en Hollywood con un estudio completo para él, pero se mantuvo firme y nunca cambió su amada Italia. Por lo tanto, ¿cómo lo hacía para trabajar con directores americanos? La respuesta es otra de las virtudes de Ennio. Él era capaz de visualizar la música de una manera inexplicable – “la música simplemente llega a mi cabeza y debo escribirla en algún papel”

Los irectores simplemente le enviaban el guión de las películas y con eso era suficiente para que la creatividad y su talente hicieran la magia. “Ser compositor es un trabajo difícil” declararía Ennio en entrevista a la BBC, “me preocupo por cada película, no hay película de la que no me haya preocupado” palabras que demuestran su dedicación con cada trabajo. Sin importar si se trata de una mega producción o un pequeño filme local.

Hizo música por más de 60 años. Creando bandas sonoras inmortales, reconocido en todas partes, admirado por miles de artistas pasando por Paul Anka hasta Radiohead y sin embargo sólo ganó 2 premios Oscar. Ni siquiera eso, porque el primero fue un premio honorífico a su trayectoria y contribución. Recién el 2015 con “The Hateful Eight” de Tarantino obtuvo su primera estatuilla por mejor banda sonora original. Suena bastante inexplicable para un hombre de la talla de Ennio.

En 1984 Sergio Leone dirigió “Once Upon a Time in America” una tremenda película con Robert De Niro y Elizabeth McGovern. En la música, obviamente el Maestro, con una composición que ha sido clasificada como una de sus mejores de todos los tiempos. Todos daban a Morricone como seguro ganador. Sin embargo, algo muy extraño ocurrió y los distribuidores de la cinta en américa no cumplieron con el papeleo a tiempo para incluirlo entre los nominados. Todo muy sospechoso y de lo cual nunca se dio mayor explicación.

En 1986 nuevamente Morricone la rompe con una composición magistral. “The Mission” dirigida por Roland Joffé se perfilaba como ganadora y la bella “Gabriel’s Oboe” se alzaba como pieza clave que haría a Ennio acreedor de su primer oscar. Sin embargo, en la noche de la premiación la ganadora fue “’Round Midnight”

El Maestro no dudó en mostrar su disgusto y manifestó que “’Round Midnight” tenía buenos arreglos, pero utilizaba piezas ya existentes por lo que no se podía comparar con “The Mission” que era totalmente original. Injusto o no, lo cierto es que Ennio se quedaba sin estatuilla nuevamente.

Resulta muy particular que un compositor alcance tal nivel de influencia cultural a lo largo del mundo. Más aún cuando resulta ser un tipo reservado, serio y muy dedicado a su trabajo. Pero su gracia yace precisamente en la capacidad de llevar la música más allá de la cinta misma. Darle sonido a lo que no tiene sonido es de algún modo darle vida. Por lo mismo tantas figuras no solo del cine, sino que también músicos y artistas de otras ramas lamentan tanto su partida y sin duda que nosotros también.

Hay muchos datos que se nos quedan en el tintero, muchas películas sin mencionar (dijimos que trabajó en más de 500) por ejemplo, sus trabajos experimentales de los 60, o las canciones escritas para artistas como Paul Anka, Mina, Zucchero y Andrea Bocelli. Otros temas co-escritos con Pet Shop Boys, y como dato freak Ennio compuso el himno para el mundial de fútbol del ’78.

Ennio nos deja un legado enorme por explorar, un catálogo de sonidos y melodías que perdurarán por siempre, despedimos así a uno de los compositores más brillantes que hemos conocido. ¡Hasta siempre Maestro!

NUEVA EDICIÓN DE «ESTAS MÁQUINAS MATAN FASCISTAS. LA MÚSICA NUESTRA ARMA»

NUEVA EDICIÓN DE «ESTAS MÁQUINAS MATAN FASCISTAS. LA MÚSICA NUESTRA ARMA»

Ya se encuentra disponible el cuarto número de la revista de Crónica Sonora «Estas Máquinas matan fascistas. La música nuestra arma». Especial pandemia «La música como antídoto».

«Estas Máquinas matan fascistas.La música nuestra arma», en su cuarto número escrito desde el encierro y en plena cuarentena bajo el nombre «La música como antídoto» y en cuyas páginas no solo podrán leerse textos donde se cruzan la música y la realidad social para hablar sobre el poder sanador del blues, sobre el jazz en tiempos de Covid, sobre la creación desde el encierro, sobre la música de emblemáticas bandas del under como Políticos Muertos o para repasar discos como «Superficies de Placer» de la banda argentina Virus. Sino también entrevistas a colectivas como Músicas en Red, a bandas independientes como The Polvos, y a músicas como la baterista Jacksa Suazo, entre otres.

 

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REVISTA ESTAS MÁQUINAS MATAN FASCISTAS N° 4 CS- JULIO -AGOSTO -2020

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NATALIA CORVETTO: REPARANDO OBJETOS ROTOS

NATALIA CORVETTO: REPARANDO OBJETOS ROTOS

La cantante y compositora Natalia Corvetto, presenta «Parte de ti», una canción inspirada en el milenario arte japonés de reparar objetos rotos con oro, conocido como Kintsugi.

 

 

«Parte de ti» es el adelanto de su nuevo disco próximo a editarse, producción discográfica que cuenta con el apoyo del Fondo de la Música.  Este adelanto es una canción de amor inspirada en la técnica japonesa del Kintsugi, conocido como el arte de reparar objetos rotos con oro. Una suerte de homenaje a aquellos amores que logran sanar sus heridas y encontrar en sus cicatrices una fuente de luz. 

Acompañada de su banda compuesta por los músicos Mauricio Pérez en las percusiones, Gonzalo Gómez en el contrabajo y Daniel Miranda en la guitarra y producción musical, la cantautora nos entrega una composición acústica con influencias del folk pop actual en la que se destaca el sello distintivo de su voz melodiosa, y en la que es posible percibirse su formación en el canto jazzístico.

 

 

“Parte de ti” estará disponible en todas las plataformas digitales a partir de este 10 de julio, junto al video lyric realizado por la artista del collage, la mexicana Giovanna Tommasi, quien ha realizado videos para los músicxs Silvana Estrada y para el dúo Daniel me estás matando, entre otros.

 

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HERE´S TO YOU: LA BALADA DE MORRICONE Y BÁEZ

HERE´S TO YOU: LA BALADA DE MORRICONE Y BÁEZ

La historia de Sacco y Vanzetti es la historia de persecución política y social del movimiento anarquista durante la agitada década del 20 en el Estados Unidos post Primera Guerra Mundial. Una historia en la que dos trabajadores, inmigrantes italianos de pensamiento libertario, fueron acusados de robo y asesinato en medio de confusos incidentes, y condenados a la pena capital máxima, a pesar de las evidencias de su inocencia. Un trágico episodio que sigue ilustrando el temor y la furia hacia los movimientos sociales anti hegemónicos y la consagración de la injusticia.

A través de su historia, la bella Italia no solo fue la tierra fértil del facsismo de Benito Mussolini, sino también el epicentro europeo de sólidos movimientos libertarios persistentes hasta el día de hoy. Los años posteriores a la primera guerra mundial dieron paso a un masivo éxodo de europeos hacia la prominente nueva potencia mundial, Estados Unidos. Ese éxodo también significó la llegada de nuevas ideas y esperanzas para la lucha social del movimiento obrero, una de ellas, el Anarquismo.

El cine italiano de la década de los 70s, fue en muchos aspectos un cine político y militante que reflejó las convulsionadas realidades de su tiempo y de su pasado como parte de una dorada era cinematográfica. Fue en 1971 cuando el director Giuliano Montaldo decidió rodar la película “Sacco e Vanzetti”, el docudrama que recrea la vida de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti desde su llegada a esa tierra prometida que fue la América bendecida por Dios, hasta su feroz encarcelamiento, juicio y ejecución en Massachusetts, un 23 de agosto de 1927. Un filme que fue tras la reivindicación histórica de dos mártires del movimiento anarquista de principios de Siglo XX, musicalizado por el ya aplaudido, Ennio Morricone.

EL RELATO MUSICAL

Ennio Morricone fue, quizás, uno de los más grandes narradores musicales que el cine y el mundo hayan conocido. Trompetista, compositor y arreglista, Morricone fue por mucho tiempo compositor fantasma contratado para crear melodías entregadas a otros, hasta que en la década del 60, Sergio Leone, su amigo de infancia y prometedor cineasta de un incipiente subgénero cinematográfico llamado Spaghetti Western, le entregó la tarea de musicalizar el filme “Por un puñado de dólares”. Los cruces estéticos de la época, la electrificación proveniente del rock and roll, la inserción de sonidos recreados y efectos experimentales. La música italiana y los elementos clásicos de la música incidental, se combinaron en cada uno de los temas que acompañaron las escenas más memorables de “El bueno, el malo y el feo” o “Agáchate Maldito”. Bandas sonoras que trascendieron tanto o más que los filmes, y que adquirieron el estatus de clásicos, entre otras cosas, debido a grandiosas composiciones instrumentales poseedoras de sutiles y cuidadas cualidades pop.

 

Para 1971, Morricone ya era considerado uno de los grandes compositores de soundtracks de la industria, momento en que el director Giuliano Montaldo, conocido por su cine de crítica social y compromiso político, le propuso componer la banda sonora de “Sacco e Vanzetti”. Una vez más, Morricone escribió cada una de las notas y realizó cada uno de los arreglos que relataron a través del sonido y la música, la trágica historia de persecución política y coartación que Estados Unidos ejerció sobre el pescador y el zapatero, en un largo juicio de seis años que terminaría con los trabajadores ejecutados en la silla eléctrica.

El relato musical construido para “Sacco e Vanzetti”, buscó dignificar a los personajes en su calvario, otorgando al filme el sustento emocional y su carácter de denuncia. Una composición en formato de réquiem y hecha para coros, que recogió las influencias de la música de la época convocando a una de las voces emblema de la canción protesta surgida en Estados Unidos durante los 60s, Joan Báez, quien tomó la labor de interpretar y de escribir la letra para las composiciones “La ballata di Sacco e Vanzetti – part 1”, «La ballata di Sacco e Vanzetti – part 2», «La ballata di Sacco e Vanzetti – part 3», y la más resonante de una banda sonora compuesta por doce tracks, “Here´s to you”, conocida como “La balada de Sacco y Vanzetti”.


Épica como un himno de protesta. Conmovedora y liberadora como un réquiem, “Here’s to you”, fue grabada y popularizada en formato canción, y la letra escrita por Joan Báez se basó en una las tantas declaraciones de Vanzetti durante su encarcelamiento:Si no hubiera sido por estas cosas, podría haber vivido mi vida hablando en las esquinas de las calles con el desprecio de los hombres. Podría haber muerto, sin marcar, desconocido, un fracaso. Ahora no somos un fracaso. Esta es nuestra carrera y nuestro triunfo. Nunca en nuestra vida plena podríamos esperar hacer tal trabajo por la tolerancia, por la justicia, por la comprensión del hombre del hombre como lo hacemos ahora por accidente. Nuestras palabras, nuestras vidas, nuestros dolores, ¡nada! ¡Quitarnos la vida, la vida de un buen zapatero y un pobre vendedor de pescado, todo! Ese último momento nos pertenece, esa agonía es nuestro triunfo.”
Con solo cuatro versos y una sola estrofa repetida a lo largo de toda la melodía en un recorrido de menor a mayor intensidad, in crescendo en magnitud y conmoción como suelen hacerlo las composiciones colosales de Morricone, “Here’s to you” suena como una trágica y heroica balada, donde la letra y la interpretación de Báez, entregan, en su justa y necesaria medida, el dramatismo y desasosiego del desenlace: «Here’s to you, Nicolas and Bart, / Rest forever here in my heart, / The last and final moments is yours/ That agony is your triumph – Aquí está para ti, Nicola y Bart, / Descansa para siempre aquí en mi corazón, / El último y último momento es tuyo / Esa agonía es tu triunfo».

Un manifiesto del compromiso civil de los 70s. Un manifiesto del cine de esa era, interpretado por Joan Báez, quizás la única letrista y cantante posible para este conjunto de piezas compuestas por Ennio Morricone a inicios de esa década. Banda sonora con la que alcanzó el estadio de la música popular gracias a éste, un canto a la libertad y a la dignidad humana, con el cual abrió una nueva línea de tiempo en la historia de los soundtracks, a la cual más tarde se sumaron sus obras incidentales para «Erase una vez en América», «La misión», «Los Intocables» y «Cinema Paradiso». Hasta siempre Morricone.

«Speranze di libertà»

«La ballata di Sacco e Vanzetti – part 1» (vocals by Joan Baez)

«Nel carcere»

«La ballata di Sacco e Vanzetti – part 2» (vocals by Joan Baez)

«Sacco e il figlio»

«La ballata di Sacco e Vanzetti – part 3» (vocals by Joan Baez)

«Libertà nella speranza»

«E dover morire»

«La sedia elettrica»

«Here’s to you» (vocals by Joan Baez)

FINAL DEL VIAJE: ROSARIO BLÉFARI

FINAL DEL VIAJE: ROSARIO BLÉFARI

 “Mi vida del rock no se parece para nada a la de las películas de rock, tal vez porque yo estoy ahí, y soy una mujer y soy la líder de mis bandas. En todo caso soy la prueba de que hay otro mundo del rock que existe hace rato y tiene menos prensa porque no pertenece al imaginario conservador del rock”.

 

Luego de afrontar un largo tratamiento contra el cáncer, falleció a los 54 años de edad, la música, escritora y actriz argentina, Rosario Bléfari, 1965- 2020.

 

 

Rosario Bléfari debutó con Suárez en 1989 en el viejo bar Bolivia del emblemático barrio de San Telmo en Buenos Aires, cuentan las notas de la prensa argentina. Desde entonces fue considerada una de las mujeres más destacadas del rock independiente nacido en Argentina en la década de los 90s.

Durante diez años, Bléfari lideró una de las bandas insignes del indie trasandino, Suárez, con la cual grabó cuatro discos hasta 2001, año en que la banda dio sus últimos shows. A fines de ese mismo año, Rosario decidió dar inicio a su viaje en solitario durante el cual editó cinco álbumes bajo su impronta de cantautora y artista versátil grabando los discos EstacionesMisterio Relámpago y el acústico Calendario. Pero su camino musical continuó con nuevos proyectos que la devolvieron al trabajo colectivo con las bandas Sué Mon Mont y Los mundos posibles.

 

 

 

El viaje artístico de Rosario Bléfari también recorrió los senderos de la actuación y la escritura. Esa misma escritura que ya ejercitaba como prolífica letrista y que la condujo a editar los título Poemas en prosa (2001, La Música Equivocada (2009), Antes del Río (2016 ), Mis Ejemplos (2016 ), y el más reciente publicado en 2018, titulado Las reuniones (2018) sobre el cual Bléfari comentó: “Los personajes o situaciones de mis canciones son más celebrados, hay cierta exaltación, aún cuando haya zonas sombrías. En cambio, en los cuentos hay más distancia, los personajes van por su cuenta de alguna forma, es como si al tener más tiempo que en una canción pudiera dejarlos vivir un poco, y no solamente tomar lo instantáneo”.

 

 

TRANSPUNK: CONTRA TODA AUTORIDAD Y HETERONORMALIDAD

TRANSPUNK: CONTRA TODA AUTORIDAD Y HETERONORMALIDAD

Históricamente, el punk ha sido refugio y hogar de los marginados. Sus orígenes contestatarios y su look hecho en casa hablaban de jóvenes de barrios obreros, aburridos de un mundo en donde otros les decían como vivir, como vestir y como pensar. El corte intrínsicamente underground de este género hizo que se mantuvieran en los márgenes como una decisión política, sin interés en ser parte de una industria alienadora que a cambio de un par de hits en la radio les pedía desprenderse de su identidad, de todo aquello que les daba autenticidad. 

Con esta premisa no es de extrañar que sea en el punk donde encontremos gran cantidad de artistas queer, cuyo discurso político recae en el simple hecho de pararse sobre los escenarios y hacer música, en un mundo donde su sola existencia desafía a la norma.  Artistas transexuales y no binarios llegaron al punk para quedarse, creando con ello una nueva escena libre de misoginia, hegemonía y heteronorma. 


HIRS (2011): QUEER AS FUCK 

Más que una banda, HIRS prefieren ser llamadas un colectivo. Uno del cual todos pueden ser parte, cualquiera que haya estado involucrado, quien sea que lo desee. HIRS está compuesta por dos personas, pero siguiendo el espíritu colectivo del punk, señalan que la música ocurre gracias a muchos otros, otras y otres. 

“Somos infinitxs y sin fin. Un colectivo de raros y maricas que nunca dejará de existir,” así señalan en su página web. Activas desde el 2011, este colectivo musical de Filadelfia adopta lo queer dentro de su propuesta estética. Con una mujer transexual como vocalista, el apoyo hacia la comunidad queer y trans no es solo un accesorio, es parte de la identidad del colectivo. 

 

Canciones cortas, muchas de no más de treinta segundos, con la saturación característica del punk que se toca en casas okupas, con parlantes acoplados que no parecen poder llevar el ritmo frenético y furioso de la música. HIRS ocupa baterías de redobles rápidos y repetitivos, riffs de guitarra que acompañan una voz cantada a gritos que hacen casi imposible entender la letra. Rápido, certero, agresivo y furioso. 

Sus letras acompañan esta estética sin adornos, libres de metáforas o analogías, dicen lo que sienten, describen piernas peludas que usan tacón o hablan de cómo no habrían sobrevivido en prisión, todo esto gritado contra el micrófono. El punk de HIRS es solo para valientes. 

 

 

Life of Agony (1989): Queer & Metal.   

Alejándonos del punk más clásico, nos encontramos con Life of Agony, una banda que mezcla el metal alternativo con el hard punk. Originaria de New York y activa desde 1989, aunque con una historia accidentada e interrumpida, hoy y luego de la transición de su vocalista dicen estar más unidos que nunca. 

Mina Caputo, una mujer transexual, es la vocalista de una banda que se instaló en una escena masculinizada en una época en que temas como la transexualidad aún no eran discutidos por los medios. En el video de ‘Scars’ podemos ver al arquetipo de hombre metalero, rudo y tatuado, moviendo la cabeza al son de la música. Fue en este circuito, durante los años noventa, que Mina se atrevió a mostrar una vulnerabilidad poco vista en este género musical. En sus letras pedía ayuda, compasión y amor, expresando un lado íntimo y emocional disonante con la estética de la música más heavy de aquella época. 

 

A pesar de ello, Life of Agony hace gala de una estética queer en sus videos y presentaciones, con Mina a la cabeza, sus ojos delineados y la polera enseñando de forma coqueta sus hombros, hoy se considera una mujer feliz. Si bien las letras de la banda no hacen alusión de forma directa a la transición de su vocalista, sí hablan de dificultades de ser uno mismo en esta sociedad, en busca de un lugar al que pertenecer, pero finalmente encontrando luz. 

De arreglos progresivos, con bases rítmicas donde el bajo y la batería se lucen para potenciar la voz potente y de timbre característico metal, Life of Agony es una banda que mezcla lo mejor de dos mundos, con la cohesión y solidaridad de sus integrantes. 

 

 

Jayne Couty (1970):  El proto punk queer. 

De un punk más moderno, pero de raíces clásicas, pasando por las influencias alternativas y metal, ahora nos encontramos con una leyenda en sí misma, porque Jayne Couty con sus 72 años en el cuerpo no solo fue parte de la escena proto-punk, si no que además se vio en el centro neurálgico de la escena disidente de aquellos años, involucrándose en las protestas de Stonewall que darían comienzo al mes del orgullo. 

Su personalidad sobre el escenario es la esencia misma del punk. Con elementos drag, enormemente teatrales y performativos, su maquillaje recargado y peinado voluminoso hacen juego con performances tales como lanzarle agua a su audiencia con una pistola en forma de dildo, o interpretar canciones sentada en un inodoro. 

 

 

Canciones como Fuck Off (1993) fueron sacadas de las estaciones de radio en Estados Unidos por su lenguaje soez. Su contenido directo, al igual que HEIRS, no hace uso de metáforas para embellecer lo que se quiere decir.  Sobre el escenario Jayne canta sus letras con la voz rasposa y el riff repetitivo de la guitarra clásica punk, aquella que todos pueden aprender a tocar, acompañando el motivo de canciones que se quedan en la memoria, se aprenden rápido para que el público se una al coro mientras la vocalista salta y agita su melena. 

La música alcanza su punto máximo cuando es vivida en comunión con el público, la tocata punk es la instancia ideal para poder disfrutar en su totalidad un estilo que es tanto musical como performativo. Es sobre el escenario que Jayne se tira al suelo y abre de piernas mientras repite ¡Jódete! Un coro al que es fácil acoplarse y el público no duda en hacerlo, usando la instancia como una catarsis colectiva de pura energía.

 

Estos son tan solo algunos ejemplos del panorama de la música punk respecto a lo trans, desde hoy hasta los años 70’s. La existencia de artistas disconformes con los cánones cisgénero no es ninguna novedad, sin embargo, su presencia siempre ha estado supeditada al circuito gay. Hoy podemos hablar de una escena transexual con sus propias demandas, problemáticas y estrategias de resistencia que recogen los referentes de décadas pasadas, haciendo referencia a ellos mediante la puesta en escena. La influencia de Jayne Couty. así como sus fanáticos que abarcan distintas generaciones y nacionalidades, son prueba de ello. 

No faltará quien diga; da igual el género si la música es buena ¿No? Para aquellos que nunca han podido verse reflejados en las grandes estrellas, sin referentes en los medios que expongan sus sentires y pesares, claro que importa. Es lo que hace la diferencia.  Artistas transexuales tienen una representación mínima en la música comercial, y para las personas trans es sumamente alienante el no verse a sí mismos en las distintas esferas de producción cultural. 

Ya que una parte intrínseca del punk es estar fuera de la norma, parece el lugar perfecto en donde empezar a buscar artistas cuya sola existencia es un acto de resistencia y rebeldía.