DADALÚ: «Violencia es que te exijan cierto estándar de belleza física»

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Fotos por Guido Peric

 

Este miércoles 25 de noviembre conmemoramos el día internacional contra la violencia violencia de género. En el marco de esta fecha diversas actividades y concentraciones se llevarán a cabo durante la jornada, una de ellas, la intervención convocada por la colectiva feminista Las Tesis junto a Dadalú transmitida desde Galería Cima.

 

Daniela Saldías, Dadalú, es quizás una de las artistas y creadoras musicales más singulares de la música alternativa y underground hecha en Chile. Desde su primer trabajo editado en 2011 “Periodo”, su propuesta, siempre instintiva e inquieta, ha sido la experimentación y la disolución de los moldes estéticos y sonoros del pop y el hip hop, creando nuevas formas para lo que podríamos llamar canción anti-pop de líricas ácidas, cargadas de desparpajo y crítica aguda que se desenmarca de todo aquello que le impida libertad de movimiento. 

El pasado seis de noviembre fue lanzado a través de las plataformas digitales “El mapa de los días” su quinto disco desde “Gato Naranja” editado en 2014. Trabajo que reúne diez canciones provenientes de un prolífico periodo de composición con pie forzado en el que se propuso componer de manera sistemática y disciplinada, un extenso cancionero que hoy forma parte de este disco al que llama compilatorio. Sobre este nuevo álbum, sobre las distintas formas de violencia patriarcal y sobre su presentación abriendo la performance de Las Tesis, conversamos con Dadalú.

Acabas de editar “El mapa de los días” ¿ cómo fue el proceso compositivo y de producción de este disco?

El proceso creativo para “El Mapa de los días” comenzó a finales del 2018 donde me propuse el ejercicio de hacer una canción por día, poniéndome ciertas reglas, como por ejemplo, no podía tomarme más de tres horas en hacer la canción. Tenía que terminar la idea que empezaba aunque no me gustara personalmente y publicarla en Soundcloud de lunes a viernes hasta que llegara a treinta canciones. Y así hice treinta canciones y en octubre, imitando a los dibujantes que hacen InkTober, yo quise hacer un SongTober, donde compuse 28 canciones con el mismo método. Y después me propuse hacer canciones al despertar, al amanecer, a las cinco y media de la mañana y quería hacerlo durante un mes seguido pero duré una semana porque me daba sueño muy temprano. De todas formas logré hacer mucho material, muchas canciones, y ahí un amigo me invitó a trabajar con él, Martín Pérez Roa. Elegimos diez canciones para hacer un disco con una selección rap y re grabamos esas diez. Algunas crecieron, otras quedaron igual. Cuando una trabaja con alguien más como que se enriquece el trabajo. Así que ese fue el proceso. 

¿Cuáles son las principales ideas que cruzan este trabajo en términos artísticos, líricos y sonoros?

En lo creativo, este disco se trató sobre usar la primera gran idea que se te venga, sin darle tanta vuelta. Y sobre el paso de los días. Musicalmente siempre estoy experimentando, nunca tengo una idea tan clara, para mí se trata de experimentar y aprender, y si hago lo mismo siempre no voy a aprender. Me gusta curiosear. No sé, hice pistas con guitarra y otras solo con bajo, cosas así. 

Líricamente igual que en otros discos, hablo de las cosas que me afectan en el día a día. Desde querer escapar al campo a cuestionarse el rol de una haciendo un arte. Porque desde el primer momento que empecé a hacer música y puse una canción en internet, los únicos comentarios que recibía era “guatona fea, guatona fea”, y eso siempre ha sido un tema para mí, ese fue un momento en el que te das cuenta que ¿acaso hay que ser linda para hacer cualquier cosa que implique mostrarse?. Y en base a ese cuestionamiento identificar a cualquier persona que haya pasado por lo mismo. Trato de hablar desde mi experiencia y eso está presente en todo el disco.

Este miércoles conmemoramos el Día Internacional en contra de la violencia machista. Serás parte de la intervención masiva convocada por Las Tesis en Galería Cima. ¿Cómo surgió esta invitación y en qué consistirá tu presentación? 

Esta invitación surgió porque yo conozco a Las Tesis desde antes de su mega hit “El violador eres tú”, compartimos una tocata en Valparaíso. Y después también participé en la primera convocatoria que hicieron para intervención masiva. Y cuando pensaron en hacer este show conmemorativo pensaron en mí y me invitaron.

Mi show en Galería Cima va a ser un show bien sencillo,  no es un show presentando el disco ni nada porque esta presentación salió bien encima. Y la verdad, incluso en pandemia, siempre he estado tocando entonces para mí siempre es volver tocar. Quizás voy a tocar un par de temas del disco nuevo. Pero es una presentación sencilla, pista, voz y un adorno bailarín que estará acompañado de una arpillera hecha por mi que muestra una menstruación gigante. Así que será un show corto para abrir el streaming de Las Tesis.

 

¿En tu experiencia, cuáles han sido las situaciones de violencia de género más recurrentes que te ha tocado vivir haciendo música?

Violencia es que te exijan cumplir cierto estándar de imagen y de belleza física, eso lo encuentro super injusto porque responder a un estereotipo de imagen física es un trabajo. Beyoncé no se levanta como la vemos en el video. ¿Por qué todas tenemos que querer eso y tener que preocuparnos de las uñas  de ser  ser divas?. Está bien la que quiere hacer eso. El problema es que a todas se nos imponga eso. Por eso comentaba lo que me pasó al principio sobre la primera vez que puse una canción en internet, donde nadie comentó si mi canción era buena o mala, sino mi físico. Eso es violencia, que te impongan tener una imagen y una belleza. Como en una de mis canciones, “por qué hay que ser sexy? ”. Y el problema no es ser sexy, no es la sensualidad. El problema es que sea solo para un lado. Por ejemplo, en la música popular, en el reggaetón o el trap los hombres aparecen con buzo, tapados enteros y las mujeres con poto y tetas grandes y en traje de baño y ¿por qué?. Si vamos a ser sexuales seamos todos sexuales. Por qué Bud Bunny no sale en zunga y con el paquete para poder decir “oye tiene el paquete chico”,“tiene el paquete caído”. La cosificación es solo para un lado, y eso es machismo. Para mí, no es empoderamiento, es prolongar el machismo. 

¿Cuál es tu apreciación sobre el desarrollo y la incidencia del movimiento y la cuarta ola feminista en el ámbito de la música y la cultura a nivel local y mundial? 

Yo lo encuentro positivo, encuentro un avance estar hablando estos temas y que tengamos estas manifestaciones tan fuertes como lo de Las Tesis. Hablar de nosotras y nosotres, y no dejar que la narrativa siempre sea la del hombre hetero-cis, que es una narrativa que permea todo, las leyes, la educación, el entretenimiento. No es una narrativa ajena al rol del género. Entonces, es bueno hablar de eso y cuestionarlo. A mí, me gustaría que llegáramos a ser una sociedad post género donde no hayan roles de género determinados y que no importara tu género biológico o no biológico para hacer algo. Yo, cuando hago música, no hago música con las tetas o la vagina. Yo hago música con mis manos y con mi cerebro, igual que cualquier persona que tiene manos y cerebro. A mí, me carga eso de “la mujer en la música”, igual creo que es importante que esté pasando, igual es importante recalcarlo, pero espero que pronto pasemos a una nueva etapa donde el género ya no sea tema. Yo siento algo bien peyorativo en esto de festivales para mujeres, o cosas así. “Oh son mujeres, tocan, felicitemoslas”, “Oh son mujeres y producen. Felicitemoslas” como si fuera un logro. Somos personas con manos y cerebro como cualquier persona y lo único que ha impedido que eso se haga son los roles de género, y los que impiden ese cambio son las personas en posición de poder que están super cómodas donde están.  Para mí, una mujer que usa el estereotipo de la belleza y el físico para hombre hetero – cis y saca provecho de eso, no es una mujer empoderada. Nadie es bueno por ser. No se es buena solo por ser mujer. En eso tenemos que ser capaces de ser bien críticas.  Ojalá como sociedad lleguemos a superar los estereotipos de belleza como algo tan vacío y aburrido. La belleza no es una sola. 

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