Mes: abril 2021

NATALIA CORVETTO: ENTRANDO EN ALTA MAR

NATALIA CORVETTO: ENTRANDO EN ALTA MAR

La cantautora coquimbana Natalia Corvetto presenta «Don Juan Vicente», una canción latinoamericana inspirada en los obreros de Chile, en homenaje a los pescadores, en especial a los de Coquimbo. Este nuevo trabajo ya se encuentra disponible en las plataformas digitales. 

Por Rossana Motalbán

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Relatando la historia cotidiana de un pescador del Puerto de Guayacán, Coquimbo, la cantautora Natalia Corvetto homenajea a los pescadores de la ciudad porteña de la cuarta región, con una delicada composición que aborda el esforzado y valioso trabajo del mar y su crisis en plena modernidad.

La bruma del amanecer, el paisaje de la playa de la Herradura, y la resistencia de un noble oficio puesto en peligro tras el colapso de los océanos a causa de la feroz e inescrupulosa explotación industrial, es el escenario evocado en esta melancólica y poética pieza musical que luce una madura y trabajada sonoridad enlazada con la larga tradición de la canción latinoamericana, dando por resultado una inconfundible muestra del estilo corvettiano.

Escrita por Natalia Corvetto junto a Daniel Miranda, y ejecutada juntos a los reconocidos músicos de jazz Milton Russell en contrabajo, Mauricio Pérez, en semillas y Raúl Ramos en bombo legüero, «Don Juan Vicente»,  llega a las plataformas digitales de música en línea este 30 de abril, para continuar reflexionando sobre el devenir de aquello que muchas veces pareciera estar pasando desapercibido o que quizás preferimos ignorar.

EL IMAGINARIO DE NATALIA CORVETTO

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Por Francisca González.

La música puede crear y visibilizar realidades, pero también conmover. Y así sucede en Don Juan Vicente que conmueve hasta en lo más profundo del ser, invitando a poner más atención a esas historias tan cotidianas.

Hay algo exquisitamente fresco en Don Juan Vicente, último sencillo de Natalia Corvetto. Y es que en su nueva canción, esta compositora nacional propone un relato conmovedor y sutil, características que va entretejiendo en una canción que complementa y enfatiza emociones, desde una musicalidad que aun en su exquisitez, se vuelve secundaria. Pero no me malentiendan, porque aunque los sonidos de Don Juan Vicente son precisos y delicados, la joya del sencillo está en el relato que va articulando esta compositora oriunda de Coquimbo.

La voz de Corvetto se envuelve en un halo folclórico, pero desde una vulnerabilidad que logra resonar e hipnotizar. Desde ese timbre en bruto, se reflejan sus significativas habilidades como oradora, una cuya pluma va construyendo las nuevas leyendas de un imaginario en expansión.  

Y así, en sus cuatro minutos de duración, en Don Juan Vicente la versatilidad de Corvetto se posiciona como protagonista, marcando pauta en un repertorio cargado de una robusta sensibilidad narrativa y musical.

El sello de Corvetto aparece bajo su habilidad para articular relatos desde una voz y lírica. Con ella, destaca su capacidad de contar historias cotidianas y reales, rememorando realidades y oficios que tienden a ser invisibilizados.  Desde ahí, se permite expresar asumiendo un rol crítico y defensivo a ese patrimonio tan debilitado, debido a las herencias de una sociedad donde prima el individualismo y el deterioro de los espacios naturales. Y es aquella a la que honra plasmándola bajo una armonía enternecedora y sutil. 

Los invitamos a disfrutar del último sencillo de Natalia Corvetto, una compositora a la que sin duda debemos prestarle más atención.

 

ESCUCHA «DON JUAN VICENTE»

ANITA LANE, FINAL DEL VIAJE

ANITA LANE, FINAL DEL VIAJE

La cantautora australiana Anita Lane, formó parte de los inicios de The Birthday Party y Nick Cave and The Bad Seeds como compositora y permanente colaboradora. Su trabajo solista se desarrolló lejos de la multitud y en constante diálogo con quienes fueron sus compañeros creativos dando forma a un evocador cancionero.

Por Rossana Montalbán

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Descrita por el fotógrafo Bleddyn Butcher como una influencia catalizadora y decisiva para la confianza creativa de Nick Cave en sus primeras incursiones artísticas, la cantautora australiana Anita Lane, además de compañera sentimental, fue cómplice y mentora de una serie de canciones e ideas que fueron magistralmente plasmadas en los proyectos musicales Birthday Party y The Bad Seeds.

El dueto creativo que formó con Nick Cave en los inicios de ambos proyectos dio lugar a composiciones como «A dead song» y  «From Her to Eternity», la canción principal de su álbum debut de 1984, donde Anita es autora de la letra. Lo mismo ocurrió con «Stranger Than Kidness» coescrita junto a Blixa Bargeld para el cuarto disco de la banda «Your Funeral my trial», editado en 1986. La canción, quizás una de las más poderosas de ese primer periodo, es una romántica y retorcida canción de amor, asfixiante y tierna a la vez, que mantiene al filo del drama y la tragedia sin llegar a ella.

Pero la vida musical de Anita Lane fue mucho más que alentar y desafiar la pluma cantautora de Cave como la notable escritora de letras que fue. En 1988 publicó su EP debut Dirty Sings, editado bajo Mute Records, un disco esencialmente explorador compuesto de cuatro canciones con la colaboración de Nick Cave en órgano en «Lost in music» de Sister Sledge, Mick Harvey como productor y Thomas Wydler ex-Die Haut en batería. Un trabajo deslumbrante donde las pistas sobresalientes corresponden a los temas solistas de Anita,»If I Should Die» y «Sugar in a Hurricane», donde la cantante invoca el espíritu de Nancy Sinatra, Nico y Marianne Faithfull.

Su trabajo en solitario continuó con la publicación de su primer LP Dirty Pearl de 1993,  originalmente grabado en 1982 cuando trabajaba con The Birthday Party, Nick Cave and The Bad Seeds, Einstürzende Neubauten y Die Haut, un material creado como parte de su colaboración permanente con dichos proyectos guardado por años en un cajón junto al resto de las canciones exclusivamente compuestas para el álbum coproducido por Blixa Bargeld.

A menudo adoptando el papel de la cantante asustada inspirada en las formas e interpretaciones de Nancy Sinatra, Francoise Hardy o Jane Barkin, grabó para el lado b del sencillo The World’s a Girl,  su versión del dúo Je T ‘de Serge Gainsbourg y Jane Birkin.  Coronando la exploración de este género Birkiano/Gainsbourgiano, Lane se unió al álbum tributo a Serge Gainsbourg  producido por Mick Harvey, Intoxicated Man, editado en 1995, una participación que fue el preámbulo para lo que fue el segundo disco del músico titulado Pink Elephants, editado en 1997. Un año antes, en 1996, también había retomado su permanente idilio creativo con Nick Cave para el disco Murder Ballads y el tema «death is not the end».

El nuevo milenio la encontró editando el disco Sex O’Clock de 2001, un disco en el que afina una diversidad de influencias entre lo retro y R&b, nuevamente acompañada de su compañero creativo Mick Harvey, en música y arreglos, y cuyas melodías lentas y elegantes recuerdan a los primeros momentos de Tom Waits , y las cuerdas y trompetas agridulces adornan lánguidas canciones que retrotraen inevitablemente al Serge Gainsbourg de principios de los setenta. Pero sobre todo, resulta imposible no quedarse atrapada con su versión para el himno de protesta antifascista «Bella Ciao» y la versión para «Home Is Where the Hatred Is» de Gil Scott-Heron, dos atrapantes evocaciones en el fiel estilo de Anita Lane.

La mañana de este 28 de abril, Mute Records dio a conocer la noticia sobre la muerte de Anita Lane, a la edad de 62 años, sin mayores detalles, y con el pesar de cada uno de sus compañeros artísticos que recordaron los días de música y rosas junto a ella.

 

 

 

ESCUELAS DE ROCK ABRE CONVOCATORIA MUJERES CREADORAS

ESCUELAS DE ROCK ABRE CONVOCATORIA MUJERES CREADORAS

 

El programa del Ministerio de las Culturas, Escuelas de Rock y Música popular, abre la convocatoria Mujeres Creadoras 2021, un nuevo ciclo de formación centrado en la producción musical dirigido a solistas y bandas exclusivamente integradas por mujeres, abierta hasta el próximo 14 de mayo hasta las 17.00 horas.

Por Rossana Montalbán

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El emblemático proyecto Escuelas de Rock y Música Popular, enfrentó, al igual que el resto del mundo, una veloz e inevitable transformación impulsada por la pandemia del covid 19 y la imposibilidad de realizar actividades presenciales, en particular, la realización de shows de música en vivo. Bajo este escenario la plataforma se vio obligada a reformular su extenso programa de talleres, cursos y, lo más importante, el esperado Rockódromo, evento que año a año convoca a los proyectos musicales que se han desarrollado bajo el alero de su programa como a los principales exponentes emergentes y consolidados de la música local. Un evento masivo que se ha caracterizado por ser una importante vitrina para músicas y músicos debutantes.

Sorteando el contexto los talleres, cursos y ciclos de música, se llevaron a cabo de manera virtual, levantando una abultada agenda de actividades de formación y de música en vivo desarrolladas vía streaming, logrando mantener y aumentar la participación de alumnos, postulantes, y bandas, donde principalmente el incremento se registró en las actividades formativas alcanzando hasta 836 personas que recibieron capacitación y conocimientos con profesores como Claudio Valenzuela, Camila Moreno, Valentina Peralta, Mauricio Redolés, Rocío Peña, Yorka Pastenes, Angelo Pierattini y Claudio Narea, entre otres.

Pero sin duda, otro hito que marcó el 2020 para las Escuelas de Rock y Música Popular fue la realización exitosa del Rockódromo vía streaming, desde el parque cultural de Valparaiso, reuniendo a todo el cartel de bandas y solistas en una jornada de música en vivo en total ausencia de público. Una experiencia inédita y extraña para musicxs y técnicxs, tocando y trabajando para nadie in situ pero con miles on line. En ese escenario, más de 100 agrupaciones y solistas pudieron presentarse en el festival desde 11 escenarios del país, con todos los cuidados sanitarios exigidos y ante más de 35 mil personas que sintonizaron en vivo. Una primera edición virtual que quedó registrada y disponible en el canal de YouTube de las Escuelas de Rock .

Fundada 1994 con el soporte institucional de la ATR  (Asociación de Trabajadores del Rock), la  Secretaria General de  Gobierno y el Ministerio de Educación a través de su División de Cultura, Escuelas de Rock y Música Popular pasó a depender del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes en el año 2004. Y por primera vez en 24 años de trayectoria, podrá llegar a todo el país, ofreciendo actividades y ciclos de Arica a Punta Arenas, algo que solo se hizo posible gracias a la virtualidad.

Toda esta experiencia adquirida y el óptimo manejo de la modalidad virtual brindó nuevas posibilidades y la seguridad de poder sacar adelante, con mayores herramientas e ideas, un extenso programa para 2021. Así nació la idea de abrir una convocatoria para mujeres creadoras, un proceso de talleres, clases y encuentros centrados en la producción musical, con inscripciones abiertas para solistas o bandas conformadas exclusivamente por mujeres, reforzando el apoyo y espacio que ya brindaban a una amplia lista mujeres músicas que han formado parte de sus actividades y ediciones donde destacan la banda Sin Lencería, la solista Franka Miranda, Soul de Lua,  Gabilú, La charawilla, las reconocidas Pascuala Ilabaca y Rubio, y las emergentes  The Mentes, Michelle Grille, Paulina Camus, Magala, Almar, entre otras.

En esta línea de reformulación y ampliación de contenidos y agenda Escuelas de Rock Mujeres Creadoras 2021 nace como la extensión necesaria para brindar nuevas herramientas y espacios para el desarrollo de una posible equidad en la industria musical chilena y para contribuir a la disminución de la abismante brecha de género existente en la actualidad a nivel mundial, donde existen menos de 5% de mujeres productoras o ingenieras de sonido en el mundo, según Women’s Audio Mission.

El poco alentador escenario que ha generado la pandemia deteniendo la principal fuente de ingresos para músicas y músicos, junto con la obligación imperiosa de volcarse a la auto capacitación para la realización de streamings caseros como también la necesidad de adquirir herramientas técnicas y tecnológicas que propicien el desarrollo de la actividad musical en pandemia y en encierro de forma profesional y autogestionada, se ha sumado a los factores estructurales de antaño y, a la brecha de género que ya hemos señalado.

De esta forma el ciclo formativo enfocado exclusivamente para músicas abre su convocatoria en un momento de grandes encrucijadas y precariedades para las trabajadoras de la música quienes reclaman por mayores apoyos estatales permanentes, no solo de urgencia, como también exigen una industria que sea capaz de responder al contexto de demandas por equidad.

Escuelas de Rock para Mujeres Creadoras 2021 se llevará a cabo en dos etapas. La primera semana consistirá en clases magistrales, que irán desde el 24 al 27 de mayo. Tras una evaluación de los proyectos participantes, comenzará una segunda parte donde los proyectos musicales trabajarán individualmente junto a una productora musical de trayectoria.

Las bandas y solistas que accedan a esa segunda parte se presentarán, además, en dos festivales organizados por Escuelas de Rock: Carnaza 2021 y Rockódromo 2021. Las sesiones de producción personalizada serán realizadas desde el 14 al 17 de junio. Y al igual que en todo su historia, este 2021, nuevamente serán los ciclos formativos desde donde se armará el cartel de los festivales.

La convocatoria para el ciclo formativo Escuelas de Rock Mujeres Creadoras 2021 ya se encuentra abierta más información AQUÍ y en escuelasderock2021@gmail.com.

 

ARRIBA DEL ESCENARIO: EL LIBRO SOBRE LOS MEGARECITALES EN CHILE

ARRIBA DEL ESCENARIO: EL LIBRO SOBRE LOS MEGARECITALES EN CHILE

«Arriba del Escenario» es el título del libro que reconstruye la historia reciente de la megarecitales en Chile. Una investigación que abarca 30 años de una industria que se ha desarrollado a golpe y porrazo, realizada por las periodistas Claudia Montecinos y Javiera Calderón, publicada por RIL Editores, y que se presenta este miércoles 21 de abril, a las 19 hrs, a través de las redes sociales del libro y la editorial.

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Antes de la pandemia, los conciertos eran el panorama favorito de miles de personas. Todas las semanas artistas internacionales presentaban espectáculos, principalmente en Santiago. Pero, ¿Cómo se profesionalizó esta industria hasta alcanzar el estándar de eventos masivos?

La investigación periodística realizada por Claudia Montecinos y Javiera Calderón recorre la historia de los conciertos masivos, a través de los eventos que cambiaron la industria en sus diferentes formas, como el formato de los shows, el aspecto técnico, el comportamiento de las audiencias y las regulaciones del negocio. Este es el recuento de cómo los megaconciertos llegaron a ser lo que son hoy, y todas las batallas que se libraron en ese proceso.

Desde las presentaciones iniciales, como las de Rod Stewart y Silvio Rodríguez en los años postdictadura, hasta el cambio de formato a los festivales como Lollapalooza y Ruidosa, las periodistas Claudia Montecinos y Javiera Calderón relatan los eventos que determinaron la dirección de esta industria y los analizan en su contexto sociopolítico.

«Arriba del escenario: la historia de los megaconciertos en Chile» recoge testimonios de productores, sonidistas, artistas, periodistas y legisladores, quienes entregan claves para comprender los cambios que ha vivido la industria de los conciertos. El rol de las marcas, el sistema de boletería, la protección al consumidor, la presencia de artistas chilenos, son algunos de los temas que el lector encontrará en estas páginas.

“Como seguidoras de la música en vivo, cuestionamos esta industria y su funcionamiento. Queríamos saber por qué las entradas eran tan caras, quiénes estaban detrás de estas mega producciones, en suma, cómo se gestiona un evento. Por eso, la finalidad de esta investigación es que cualquier persona tenga nociones sobre cómo se mueve este mercado, que tanto poder tiene sobre la relación del fanático con su ídolo”, explican las autoras.

Un libro indispensable para quienes disfrutan del ritual de unirse a miles de desconocidos a escuchar a su artista favorito tocar en vivo, mientras esperan que la música vuelva a sonar por los parlantes del escenario.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO, 21 DE ABRIL, 19HRS

 

DAVID BOWIE: EL ARTE DE LA LECTURA

DAVID BOWIE: EL ARTE DE LA LECTURA

 

 

LOS LIBROS EN TORNO A DAVID BOWIE CONTINÚAN TRADUCIÉNDOSE AL ESPAÑOL. UNO DE LOS MÁS RECIENTES ES “EL CLUB DE LECTURA DE DAVID BOWIE” DEL PERIODISTA INGLÉS JOHN O’CONNELL, QUIEN SE ADENTRA EN LA CÉLEBRE Y MONUMENTAL LISTA DE LECTURAS DE CABECERA A PARTIR DE LAS CUALES DAVID BOWIE CONSTRUYÓ BUENA PARTE DEL IMAGINARIO DE SU MÚSICA.

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Probablemente uno de los caminos más inequívocos para desnudar y comprender la obra de un artista sea indagar en todo aquello que le formó, recorrer sus fuentes de inspiración y aquellas obsesiones y fijaciones que nutrieron su ingenio y que dibujaron la huella de su permanente hambre creativa.

Algo así fue lo que hizo el periodista inglés John O´Connell quien antes de que Bowie abandonara la tierra y se convirtiera en un indiscutible objeto de estudio para la cultura pop del siglo XX, se detuvo en una de las actividades más primordiales para el músico: la lectura. 

Corría el año 2013 cuando O’Connell presenció la exhaustiva muestra artística David Bowie is, realizada por el Museo Victoria and Albert de Londres, una retrospectiva que reunía los objetos y materiales que construyeron el vasto universo Bowie, manuscritos de canciones, trajes extravagantes, archivo personal, registros audiovisuales, storyboards de sus videoclips, y por supuesto, una parte importante de su biblioteca suspendida en el cielo, acompañada de una lista que indicaba 100 títulos favoritos, una lista que luego, con su muerte, cobró significativa importancia al momento de repasar su trayectoria, viralizándose en cientos de notas de prensa que pululan hasta el día de hoy, en torno a quien una vez se llamó El Duque Blanco. 

Pero la pasión lectora de Bowie ya era a sabiendas uno de sus rasgos más decisivos como persona y artista. Su obra hablaba por sí misma con permanentes referencias a la literatura, desde Space Oddity  al Duque Blanco. De Diamond dogs a su trilogía de Berlín. Tal como lo fue por siglos, el libro se convirtió para él en una de sus principales fuentes de conocimiento y estudio autodidacta decepcionado e insatisfecho por la formación académica y sus contenidos. De esta forma, la sedienta búsqueda de conocimiento y la voracidad lectora de Robert Jones se convirtieron también en una lectura desprejuiciada, amoral y atenta que lo llevaron incluso a interesarse en controversiales y criticados géneros como la literatura nazi y el ocultismo, comprendiendo quizás, una de las máximas de todo aquel que busca absorber el desconocido mundo que le rodea.

Así fue como tres años antes de la muerte de Bowie, O’Connell se centró en la idea de explorar esta biblioteca personal y establecer su relación indivisible con la obra musical del artista. Si bien, el tema ya había sido esbozado a lo largo de toda su carrera, resultaba preciso detenerse en ello de manera más exhaustiva y no solo con la mirada de asombro elitista “Bowie es un rockstar que lee” o “pero qué gran lector David Bowie, más que un músico, es un artista”, afirmaciones que además de expresar asombro solían separar al lector del músico. Por eso su autor señala «La generación de la posguerra, a la que pertenecía Bowie, fue la primera en dar por sentada esta  democratización, de modo que, ya en 1966, cuando la canción “Paperback Writer” de los Beatles llegó al número uno, el término había pasado a denominar la apropiación de los sectores creativos británicos por parte de gente obrera o de provincias».

Siguiendo esta idea, quizás una de las razones por la cual esta biblioteca personal del músico ha tenido gran eco sea ese asombro un poco incomprensible y algo prejuicioso, también a ratos, una suerte de apropiación elitista hacia lo que representa para muchos David Bowie. O incluso yendo más allá, los más suspicaces han hecho uso del beneficio de la duda y han llegado a pensar que la célebre lista es tan ostentosa como en parte mítica. Al estudiarla el autor ha concluido «Me gusta pensar que Bowie concibió su lista como un homenaje a Borges; como un jardín de senderos que se bifurcan en el que, si giras a la izquierda al llegar al romance rosacruz Zanoni, de Edward Bulwer Lytton, acabas en Noches en el circo, de Angela Carter, y donde, inspirado por El loro de Flaubert a salir en busca de pistas sobre la identidad del “verdadero” David Bowie, seas rápidamente dirigido a El gabinete de las maravillas de Mr. Wilson, un libro sobre la finísima línea que separa el artificio de lo auténtico», ha comentado O´Connell.

En este sentido el libro de O´Connell realiza una tarea que se ocupa de derribar sospechas y apropiaciones elitistas al entrelazar y reforzar el vínculo vital de su música con la literatura, uniendo al músico y al lector en uno solo, dibujando a un músico lector que para poder dar forma y enriquecer su creación musical recurre a la inagotable fuente de ideas e imaginación que despierta la lectura como quien recurre a un bocado de media tarde para continuar trabajando, concibiendo el acto creativo de la música como un acto sin duda integral. Para comprobarlo se detallan los viajes en tren que solía hacer Bowie y el baúl de libros que lo acompañaba a donde fuese, entre otras conductas bibliófilas.

En este recorrido por la apoteósica selección de cabecera, donde se encuentran la Ilíada de Homero o la Divina Comedia de Dante Alighieri, Madame Bovary de Gustave Flaubert y El gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, la atención se dirige a describir y documentar las relaciones existentes entre éstas y otras novelas como La naranja mecánica de Anthony Burgess, cuya influencia se vio reflejada en ciertos rasgos de su primera gran conversión a Ziggy Stardust and The Spiders from mars como por ejemplo en “Suffragette City” donde alude en forma directa al nadsat, la jerigonza anglo rusa que se hablaba en la novela. 

Otra de las conversiones de Bowie que tuvo un importante acervo literario fue el devenir en el Duque Blanco, estéticamente basado en el expresionismo alemán y en William Burroughs, el personaje estaba en gran parte creado bajo la influencia de la literatura ocultista, como bien detalla O’Connell, hacia 1975 el músico inglés viajaba a todas partes con el libro del misterioso Eliphas Lévi, seudónimo del francés Alphonse Louis Constant. Un estudio no oficial sobre la kabbalah con el cual Bowie conceptualizó y proyectó una máscara filo nazi que ya había anunciado en el disco Diamond Dogs (1974), desarrollado a su vez, a partir de la novela 1984 de George Orwell.

De alguna forma “El Club de lectura de David Bowie” originalmente editado en 2019, ya disponible en su edición hispana por Blackie Books, resulta un libro complementario, preciso y fascinante para adentrarse en la vida lectora de Bowie desde la música y más allá de ella, en un diálogo constante y de permanente rebote y réplica. Ahondando en las cientos de claves literarias que su obra musical y estética lucieron en cada una de sus etapas, permitiendo demarcar a través de títulos, géneros y autores sus periodos artísticos como ya se ha venido haciendo a lo largo de ella, y sobre todo, exponiendo una suerte de técnica lectora perfeccionada y obsesiva que no solo muestra a la lectura como una forma de habitar el mundo sino una forma de arte sobre el arte. “Esta no es la historia de la vida de David Bowie: tienes muchos otros lugares en los que encontrarla. Pero sí es un repaso de las herramientas que él utilizaba para navegar en ella”. afirmó John O´Connell.

MES DEL LIBRO : CONTENIDOS, SORTEOS Y MÁS.

MES DEL LIBRO : CONTENIDOS, SORTEOS Y MÁS.

Abril es el mes del libro y en Crónica Sonora lo celebramos con un buen puñado de sorpresas. Únete a nuestras redes sociales, sigue nuestros contenidos y participa en los sorteos de ejemplares de interesantes títulos en torno a la música.

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Del 19 al 30 de abril en Crónica Sonora celebramos el mes del libro con una abultada agenda de actividades vinculadas al mundo de los libros en torno a la música. Durante dos semanas podrás disfrutar de artículos, entrevistas, reseñas y sorteos de diversos títulos dedicados a explorar aquellas bandas, figuras y sonidos que nos apasionan.  Podrás enterarte de las más recientes novedades editoriales sobre música dónde encontrarlos.

También te estaremos contando sobre lanzamientos, conversatorios, talleres y clubes de lectura que tendrán lugar a lo largo de 2021 en distintas librerías. Quédate atentx a todos nuestros contenidos

 

 

 

PLAYLIST LEGADO: BESSIE SMITH, LA EMPERATRIZ DEL BLUES

PLAYLIST LEGADO: BESSIE SMITH, LA EMPERATRIZ DEL BLUES

UN 15 DE ABRIL DE 1894 EN CHATTANOOGA, TENNESSEE, NACIÓ UNA DE LAS VOCES FORMATIVAS DEL BLUES AÑEJO, BESSIE SMITH, CANTANTE Y PERFORMER PROVOCADORA Y ATREVIDA, QUE ALCANZÓ UNA PROLÍFICA PRODUCCIÓN FONOGRÁFICA Y MARCÓ PRECEDENTES EN LA INDUSTRIA MUSICAL ESTADOUNIDENSE AÚN CON EL RACISMO DE TODA UNA SOCIEDAD SOBRE ELLA, CONTRIBUYENDO A LEVANTAR UN IMPERIO PARA LA MÚSICA NEGRA Y SU MÁS INFLUYENTE GÉNERO MUSICAL, EL BLUES.

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Por Rossana Montalbán

 

A menudo resulta imprescindible recordar que las primeras grabaciones fonográficas de blues en la década de los veinte fueron realizadas por mujeres tales como Mamie y Bessie Smith, dos voces que comparten apellidos y la no menor hazaña de haber sido dos de las principales cantantes de blues clásico o también blues añejo en una década seminal tanto para el género musical como para la industria discográfica.

Nacida un 15 de abril de 1894, en Chattanooga, Tennessee, Bessie Smith fue una de las intérpretes precursoras del blues a inicios de la década del veinte, siendo una de las primeras cantantes en realizar una grabación fonográfica en esa década. Su primer sencillo, «Downhearted Blues», compuesto por la pianista Lovie Austin y la cantante de blues Alberta Hunter, tuvo un inesperado y arrollador éxito en 1923, logrando vender miles de copias y ayudando a su sello, Columbia Records, a salir de una importante crisis financiera.

Con sus grabaciones posteriores, Smith impulsó el incipiente mercado de la música de «discos raciales» dirigido al público afroamericano que se había lanzado unos años antes en 1920 con el éxito «Crazy Blues» de Mamie Smith. Durante el resto de la década de 1920, Bessie Smith se convirtió en una de las primeras estrellas de la música grabada y en una figura destacada de lo que se denominó blues clásico. Su carrera discográfica duró tan solo diez años, pero durante ese tiempo creó un cuerpo de trabajo que ayudó a dar forma al sonido del siglo XX, siendo una voz pionera y una influencia para Billie Holiday, Sister Rosetta Tharpe, Nina Simone, Aretha Franklin y Janis Joplin, entre muchas otras.

 

ESCUCHA NUESTRO PLAYLIST CRÓNICA SONORA

 

JOHNNY B GOODE : UN RIFF QUE NO DESCANSA

JOHNNY B GOODE : UN RIFF QUE NO DESCANSA

En la película Back to the future, el protagonista Marty McFly – interpretado por Michael J Fox- sube al escenario donde la banda Marvin Berry and the Starlighters acaban de interpretar el clásico “Earth Angel”. Estamos en 1955 y Marvin Berry acaba de lesionarse la mano, lo que le impide seguir tocando. Marty -que viene viajando desde 1985, es decir, desde el futuro – se calza una Gibson (la misma que usó en casi toda su carrera Chuck Berry) y anuncia que “esta canción es antigua… Antigua desde yo vengo”, luego les da un par de instrucciones simples a los músicos que lo acompañan y comienza a tocar el inconfundible riff de “Johnny B Goode”. El público, incrédulo al comienzo, comienza a dejarse llevar por el ritmo y pronto comienza una especie de catarsis, de liberación de energía contenida. Marvin Berry, extasiado, corre al teléfono y llama a su primo Chuck. Chuck Berry. “Este es el ritmo que estabas buscando”, le dice y apunta el auricular para que Chuck escuche lo que Marty McFly está haciendo sobre el escenario: “Johnny B Goode”. Este momento de epifanía -y de cruces y paradojas temporales- será cuando nazca el rock and roll.

Pero, por supuesto, el rock and roll no lo “inventó” Marty McFly, ni siquiera Chuck Berry. El director Robert Zemeckis simplemente se dio el lujo de jugar con la historia y cambiarla a su gusto -un par de décadas más tarde Tarantino haría lo mismo al acribillar a tiros a Hitler en Unglorious Basterds-, pero la verdad es que, aunque a muchos nos duela, Marvin Berry no existió, ni tampoco los Delorean que viajan por el tiempo. Y el rock and roll, para octubre de 1955 (momento en que se ambienta la escena de la película), ya estaba en plena marcha. El mismo Chuck Berry había publicado en junio de 1955 la canción “Maybellene”, para muchos la primera canción rock and roll de la historia, aunque tampoco podría estar de acuerdo con quienes afirman esto. Este estilo musical, al igual que el punk o el garage rock, no nació de un día para otro ni fue “inventado” por una sola persona. El rock and roll viene de un largo proceso, desde la base blusera clásica, con aportes de rythm and blues, el country, más los aportes creativos de un sinfín de artistas, la mayoría hoy olvidados. Para discutir sobre cuál es la primera canción rock and roll necesitaríamos un artículo extenso y completo, y aún así dudo llegar a una respuesta certera. Solo puedo adelantar: no fue “Johnny B Goode”.

Independiente de todo esto, “Johnny B Goode” es por lejos la pieza más famosa de Chuck Berry y quizás de todo el rock and roll, imitada y versionada por cientos de artistas alrededor del mundo, desde Elvis Presley a Coldplay, pasando por John Lennon, Bon Jovi, Jimi Hendrix, Judas Priest, AC/DC, los Rolling Stones, Sex Pistols, Stray Cats y un larguísimo etcétera. Ubicada en el séptimo lugar de las 500 mejores canciones de todos los tiempos de la revista Rolling Stone, y el número uno entre las 100 mejores canciones de guitarra de todos los tiempos de la misma revista, “Johnny B Goode” es una pieza clásica y fundamental, y no solo del rock and roll, sino de la música y el arte en general, un portento, un verdadero patrimonio de la humanidad. Y no exagero: su grabación original fue incluida en el Disco de Oro de la sonda Voyager -que fue lanzada al espacio en 1977- como un testimonio de la humanidad. Estas sondas tardarán unos cuarenta mil años en acercarse a la estrella más cercana al Sistema Solar. Si en el camino se topa con algún tipo de civilización inteligente, los alienígenas podrán deleitarse con Bach, Beethoven, Stravinsky y, por supuesto, bailar al ritmo de “Johnny B Goode”.

El tema, o más bien la frase del título, nació como un juego de palabras basado en el “Johnny, be good” que Berry solía decirle a su pianista Johnny Johnson cuando este tenía problemas para despegarse de la botella. El pianista había sido, de alguna forma, el descubridor de Chuck Berry, pues en 1952, cuando Johnson lideraba un trío que triunfaba en locales de Illinois y Misouri, se quedó sin saxofonista para un concierto y, buscando a quien lo pudiera sustituir, decidió confiar en un joven y desconocido guitarrista llamado Chuck Berry, quien apenas empezaba a cantar en solitario en algunos bares, versionando temas de otros artistas. Por supuesto, Chuck no se lo tomó a la ligera, aprovechó la oportunidad y, con la arrolladora personalidad que lo caracterizaba, poco tiempo después se puso al frente del grupo. Johnson y Berry siguieron siendo amigos, e incluso el pianista llegó a ayudar en la composición de canciones como “Maybellene”, aunque nunca llegó a aparecer en los créditos. 

La frase “Johnny, be good” se transformó en “Goode” porque Berry había nacido en la Avenida Goode 2520, de la ciudad de Saint Louis, Misouri, al lado del río Misisipi. La letra nos cuenta una historia situada en “lo profundo de Luisiana, cerca de Nueva Orleans”, donde “había una cabaña de troncos, hecha de tierra y madera, en la que vivía un chico de campo llamado Johnny B Goode, que nunca aprendió a leer o escribir muy bien, pero sabía tocar la guitarra como quien toca una campana”, seguida del clásico “go Johnny, go” del coro. Es una letra que nos habla de un chico de campo, pobre, pero que sueña con transformarse en una estrella de los escenarios junto a su guitarra, una letra que Berry declara haber sido inspirada “más o menos” en su propia infancia. Vale decir que la letra inicialmente hablaba de un “coloured boy” (chico de color), pero, para que el tema pudiera entrar a las radios americanas, Berry lo cambió por un “country boy” (chico de campo), una jugada que nos recuerda tanto el racismo enfermizo de aquellos años en Estados Unidos como la astucia comercial innata del viejo Chuck. Sobre esto señaló durante una entrevista en los años ‘70: “Los teatros estaban segregados, pero a la audiencia blanca le gustaba la música negra y a la audiencia negra le gustaba la música blanca. Con mi música logré complacer a ambas”.

Quizás el dato más curioso en la historia de esta canción esté en el riff que le da inicio. Un riff que, con pocas variaciones, fue repetido hasta la saciedad por el mismo Berry en temas como “Let it rock”, “Roll over Beethoven”, “Carol”, “Sweet Little Rock & Roller”, “Bye bye Johnny” o “Back in the USA”, transformándose en su marca de fábrica y en uno de los clichés del género. (Una lectora o lector interesado y con el suficiente tiempo libre pondría estas canciones en una lista y escucharía la introducción de cada una antes de saltar a la siguiente. Después las escucharía todas completas, por supuesto.) Pero lo curioso no es esto, sino que Chuck Berry tomó este riff de otra canción y lo insertó en el inicio de “Johnny B Goode” de manera prácticamente idéntica. Según el mismo Berry: “Estaba esa canción de Louis Jordan [“Ain’t That Just Like a Woman ”, de 1946]. Yo debí escucharla en la gramola de algún bar, a finales de los años ‘40. Me fijé en su riff de introducción, que me pareció brillante, lo archivé en mi cerebro y, muchos años después, cuando escribía Johnny B Goode, salió a flote y lo incorporé a la canción”. Y, en efecto, al escuchar “Ain’t That Just Like A Woman” es inevitable esbozar una sonrisa al reconocer casi al dedillo a la clásica intro de Chuck Berry, lo cual, valga decirlo, confirma que el rock and roll no viene de un solo cerebro y un solo par de manos, sino que es todo un proceso de influencias que demoró muchos años en tomar una forma y explotar en las caras del mundo.

El protagonista de la canción, Johnny B Goode, se volvería con el tiempo en un personaje recurrente en las canciones de Berry, destacando “Bye bye Johnny”, que cuenta también con una versión increíble de los Rolling Stones. Mientras tanto Johnny Johnson, el pianista alcohólico que inspiró el nombre de la canción, publicó su álbum más conocido bajo el nombre de “Johnny B Bad”. Hoy, a más de sesenta años de la aparición de la canción, tanto Berry como Johnson ya han fallecido, pero Johnny B Goode, el pequeño chico de campo de Luisiana que tocaba su guitarra a la orilla de la línea del tren, sigue con nosotros cada vez que su inconfundible riff nos da la bienvenida a una de las piezas más importantes del rock and roll. 

Go, Johnny, go!

BETANIA LÓPEZ CONTRA LA CENSURA

BETANIA LÓPEZ CONTRA LA CENSURA

La cantautora y compositora chilena Betania López acaba de estrenar su nuevo trabajo audiovisual para “Censura”, su más reciente single perteneciente a su tercer álbum, una canción en la que entrega un fuerte mensaje contra las injusticias, la represión y los actos dictatoriales que han sucedido en América latina durante este último año en plena pandemia.

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El single Censura es una sentencia apocalíptica a todos los poderes imperantes que gobiernan a América Latina. En él manifiesta el despertar de una sociedad que ya no tolera las injusticias, que ya no tiene miedo al poder a pesar de que la respuesta hacia un pueblo movilizado es la violencia, la represión del Estado, la cesantía, el hambre. En “Censura” Betania afirma categóricamente y con mucha fuerza que los poderes fácticos “van a caer” y que la verdad “no la callarán jamás”.

Inspirado en la lucha del pueblo y en las víctimas de la represión policial, así también en la censura que sufrió el colectivo Delight Lab en su proyección de las palabras “Hambre y Humanidad” en mayo del 2020 en medio de la rebelión social en Chile, el videoclip fue dirigido por Roberto Ormazábal, y asistido en dirección por Marcela Toledo. María de los Angeles Alvear estuvo a cargo del arte, Victor Mora de la Serigrafía, Natalia Deichler en maquillaje y Karo Alexandroff en vestuario. El single fue producido y mezclado por Cristóbal Pera Prezz y Misha Celis, en Estudios Celis, ambos productores conocidos por sus trabajos con Ana Tijoux y Aerstame, por mencionar algunos.

“Censura” es parte del tercer disco de estudio de Betania López y con él da muestra de su experiencia musical a través de la combinación de ritmos jamaiquinos como el Reggae, el Dub, el Ska, y sonidos marcadamente latinos. El single se suma a “Santa Capucha” y esta nueva producción pretende repetir el éxito de su segundo disco “Amor Perverso y Dub” -con el ska como protagonista- con el cual logró posicionarse en las audiencias chilenas y mexicanas con su potente lírica feminista y activista donde retrata a Chile y el mundo actual.

Cabe destacar que la artista debutó con su triunfo en las Escuelas de Rock y ha recorrido un gran camino en la escena chilena y especialmente la mexicana, ha girado 3 veces por el país norteamericano y ha compartido escenarios nacionales con importantes agrupaciones como Desorden Público de Venezuela y el cantante español Juantxo Skalari, líder de la banda Skalariak, entre otros.

NOVEDADES HISS RECORDS: TRES PROYECTOS LIDERADOS POR MÚSICAS

NOVEDADES HISS RECORDS: TRES PROYECTOS LIDERADOS POR MÚSICAS

Tres compositoras y productoras encabezan con sus proyectos solistas los estrenos del mes de abril del sello interregional Hiss Records. Naty Lane con Hammuravi, Safo 999 y Javiera Urra, son tres de las músicas que unen el mapa Hiss entre Santiago, Valparaíso y Concepción con sus nuevos singles.

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Hiss Records se ha transformado en el asilo de proyectos y bandas de diferentes estilos que transitan entre el indie, el dream pop, el shoegaze, el electro pop, y el rock alternativo.

Con estrenos mes a mes, Hiss records deleita esta vez con el trabajo de tres compositoras y productoras de diferentes partes de Chile. Hammuravi desde Valparaíso, Safo999 desde Santiago y Javi Urra desde Concepción, dando cuenta del circuito musical de tres grandes ciudades del país como también de las nuevas propuestas y de la nueva camada de música independiente hecha por mujeres. 

Tras un arduo trabajo de meses mezclando los formatos presenciales y remotos, las grabaciones y mezclas lograron salir a flote y captar la esencia de cada canción, gracias a un dedicado trabajo de producción realizado por las compositoras junto a Jurel Sónico de Hiss Records como coproductor, cada uno de los tres temas posee diferentes matices sonoros y atmosféricos, tomando lo más esencial del indie pop rock.

Hammuravi – Limbos

“Limbos” es el primer single del nuevo disco de Hammuravi, una canción con sonoridades tan oscuras como dulces, que transmite sensaciones tristes, ensoñadoras y volátiles,  y que habla sobre los espacios mentales en los cuales muchas veces nos dejan las expectativas no cumplidas, los deseos y anhelos del inconsciente. Producido por Jurel Sónico y Naty Lane. Simultáneamente se estrenó un videoclip realizado por Luis González.

Esucucha «Limbos» Spotify 

Saffo999 – Desfase

Influenciada por el indie rock y el dream pop,  en este segundo single adelanto de su primer EP, Safo nos muestra una nueva propuesta en relación a su single debut. Inspirada en sus vivencias personales, nos transportamos con melodías cargadas de emociones y nostalgia. 

Escucha «Desfase» en Spotify

 

Javi Urra – Tarde

El primer single de Javi Urra se titula “Tarde” es un increíble viaje de creatividad, colaboración artística y musical en tiempos de pandemia. Escrita hace un año en pleno encierro, retrata una tarde surrealista del invierno de Concepción, mezclando la nostalgia del confinamiento y la ansiedad de la espera.  Bajo la producción musical de Jurel Sónico, “Tarde” comenzó a tomar forma a finales del 2020, donde se incorporaron guitarras y sintetizadores, como sonoridades características del shoegaze brindando un ambiente sonoro noventero y melancólico.

Escucha «Tarde» en Spotify