Rossana Montalbán

Rossana Montalbán Marambio, Periodista y Licenciada en Comunicación Social. Mención Industria Cultural y Medios Digitales. Se ha desarrollado en el área de la industria del libro para distinas casas editoriales y en el periodismo musical en medios escritos y radio. Ha trabajado con editoriales nacionales e internacionales, entre ellas, Fondo de Cultura Económica, Cuarto Propio, Liberalia Ediciones, Garlopa Ediciones y otros. Creadora, productora y locutora del programa radial Noches de Rock, espacio de entrevistas a bandas de la escena rock independiente local, transmitido entre los años 2005 y 2009 en formato podcast y en la red de radios comunitarias de Chile. Columnista de la emblemática revista de metal Grinder Magazine. Formó parte del equipo de cobertura de shows en vivo para la agencia FotoRock,cl y autora de la sección Memoria Rock para la misma plataforma. Autora de la Columna Disco Eterno en Disorderl.cl, y colaboradora en Revista La Noche. En 2013 funda Crónica Sonora, medio digital que dirige actualmente .
EN BUSCA DEL SONIDO PERDIDO

EN BUSCA DEL SONIDO PERDIDO

La era digital y los nuevos formatos han suscitado una y otra vez, un constante conflicto entre la pérdida y la ganancia material e inmaterial, instalando nuevas formas y problemáticas en nuestra cotidianidad. Esto ha ocurrido en buena parte de los ámbitos que componen la industria cultural. Los involucrados han sido contenedores, contenidos, productores y receptores; el libro, los medios de comunicación, la información, la música, la lectura, y así, una larga lista.

 

 

La forma en que nuestra experiencia auditiva ha mejorado o empeorado en medio de ese vértigo tecnológico ha pasado desapercibida para muchos pero no para NEIL YOUNG, quien desde 2012 ha instalado un tema puntilludo en lo que a escuchar música se refiere.

 

 

PONO, fue el nombre con el que conocimos el formato de sonido que el músico comenzaba a desarrollar entonces. Un formato que aspiró desde su concepción, a mantener la calidad del sonido buscando garantizar la alta fidelidad de este,  gracias a tecnología avanzada que recuperara todo lo que el mp3, con su máxima compresión de datos, había hecho perder a los oyentes.

 

 

Así comienza la larga cruzada del músico canadiense en busca del sonido perdido. Ese sonido que ha quedado reducido al 5%, de acuerdo a los datos entregados por él y su equipo de colaboradores. Un sonido similar al que se percibe estando bajo el agua, en sus propias palabras: “una escucha submarina” – “un archivo mp3 es como estar en el fondo del mar, y un CD deja al oyente 200 metros por debajo de la superficie”.

La misión de Young ha sido desde entonces, una sola, recuperar, en base a alta tecnología, la escucha análoga ocurrida en un estudio de grabación. Y sobre todo, volver a la experiencia auditiva fidedigna.

Tarea titánica y compleja, en medio de las exigencias del mercado y de consumidores que buscan almacenar grandes cantidades de archivos y al mismo tiempo acceder a un reproductor acorde a su poder adquisitivo.

 

 

La pregunta es, si Young, desde la aparición de PONO en 2014, hasta hoy 2019, logró cubrir todas estas necesidades y levantar un osado producto de audio.  La respuesta es sí, al menos, en atributos técnicos. PONO ofreció recuperar hasta treinta veces más información que un mp3. Con una memoria interna de 64GB y una ranura para una tarjeta de memoria con la misma capacidad, el dispositivo alberga entre 1000 y 2000 canciones en este formato, dependiendo de su duración, como también del grado de resolución de cada archivo (a mayor fidelidad, mayor espacio en disco).  Aparentemente, en términos comerciales, el invento no tuvo la acogida esperada. Circulando en el mercado a 400 dólares y con la participación de gigantes de la industria, el invento de NEIL YOUNG no fue suficiente para desplazar la precaria escucha ofrecida por el mp3.

El tiempo ha pasado, y la batalla de Pono parece no haber sido victoriosa pero ¿cómo poder afirmarlo? si para eso tendrán que pasar años o décadas y sólo así se podrá dimensionar el impacto de las ideas de YOUNG sobre la recuperación del sonido. Quizá el tiempo le de la razón. O quizá algún otro Quijote, en varios años más, retome su idea y la vuelva una revolución consumada. Quien sabe. Lo cierto es que YOUNG ha echado a correr la bolita y nadie quiere decirlo. Y a pesar de las vicisitudes de la industria del audio, PONO no ha muerto y su gestación ha dado forma a un nuevo capítulo en esta ambiciosa cruzada…

Continuará…

IMAGEN Y SONIDO: «QUE CHOQUE MÁS QUE ADORNE» La fotografía de Karolina Guajardo.

IMAGEN Y SONIDO: «QUE CHOQUE MÁS QUE ADORNE» La fotografía de Karolina Guajardo.

                                                      Karolina Guajardo, mayo 2019 por C.S

 

 

MAURICIO REDOLÉS, ÁLVARO PEÑA, POLÍTICOS MUERTOS, ILEGALES Y DEF CON DOS, SON ALGUNOS DE LOS NOMBRES QUE COMPONEN “POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL”, LIBRO DE LA FOTÓGRAFA KAROLINA GUAJARDO, QUIEN DOCUMENTA MÁS DE UNA DÉCADA DE SONIDO SUBTERRÁNEO EN LAS CIUDADES DE SANTIAGO, LIMA Y BUENOS AIRES. ACABA DE PRESENTARLO EN PERÚ Y EL PRÓXIMO 22 DE JUNIO LO HARÁ EN VALPARAÍSO.

 

 

Karolina Guajardo Briones nace en Santiago en 1973. Su vocación combina el arte y las comunicaciones. Cada proyecto emprendido por esta inquieta fotógrafa y diseñadora gráfica está marcado por la filosofía del Hazlo tu mismo Do it yourself.  Su obra se ha desarrollado de manera independiente y autogestionada a través de diversas estrategias que le han permitido tener un total cuidado y libertad con su obra. Fotografía de autor con la que ha criticado a la Iglesia y a la censura. Al mismo tiempo, ha desarrollado intensamente la fotografía musical, capturando la escena subterránea de los últimos 17 años. Un recorrido que da cuenta de la permanencia de emblemáticas bandas como Políticos Muertos, Fiskales Ad Hok, Los Peores de Chile, Los Rockers, Malgobierno, Punkora, Ultratumba, Perro Mordaz, Gangsta Familia y muchas otras.

Karolina trabaja la puesta en escena. Construye espacios e imágenes salidas de su cabeza. Tiene una mirada propia de lo que está retratando. Ha vivido entre lo digital y lo análogo, sobre todo, en medio de la transición de ambos formatos. Declara su gusto por una estética fotográfica cargada de color e impacto. Busca provocar y no adornar.

Me reencuentro con ella para volver a entrevistarla después de 14 años. Nuestro primer cruce había ocurrido por allá en el 2005, yo cursando la universidad y ella como parte del colectivo Macrodosis preparando una de sus exposiciones en el Centro Cultural San Francisco.

PRIMEROS DISPAROS

 

¿A qué edad comenzó tu interés por la fotografía?

Tarde, como a las 23 o 24 años, cuando entré a estudiar foto, luego de estudiar dibujo técnico y diseño gráfico. De hecho, en principio quise estudiar diseño teatral. Estaba bien dispersa en mi vocación (risas). Una vez ya estudiando, nació este interés por la fotografía. Bien de cero, sin tener grandes referentes y conociendo poco. Entonces cuando estudié diseño digital entré en la fotografía análoga. Ambas cosas se fueron complementando. Hoy me dedico a ambas cosas, a hacer páginas webs y fotos. También hice foto publicitaria un tiempo pero me fui por el lado artístico y definitivamente la foto de autor.

 

¿Tienes algún recuerdo, en particular, que haya marcado tu infancia y que esté presente en tu trabajo?

La música, siempre. Mis viejos tenía muchos vinilos. Y escuchaban de todo. Eso fue algo que me marcó desde muy niña. Empecé a escuchar metal, punk, hip hop y terminé escuchando de todo. Charly, Cerati, etc. Fui sumando y sumando. Todo quedó en mi oído. 

 

Tus inicios en la fotografía fueron con el colectivo MACRODOSIS junto a otras fotógrafas reconocidas actualmente ¿Cómo nace el colectivo?

Macrodosis nace en 2005 cuando una compañera, Daniela Elgueta, nos propone a Zaida, (Zaida González) a Maisha Escobar y a mí, que formemos este colectivo para comenzar a hacer proyectos en conjunto. Una tarde nos juntamos a tomar té y lo conversamos. Después Daniela Elgueta se va y quedamos las tres. 

 

¿Cuántos años duró este periodo y cómo lo ves hoy?

Duramos casi 5 años. Hicimos muchas exposiciones. Yo, personalmente, aprendí muchisimo, mi foto estaba en pañales. Solo había trabajado con fotografía en vivo hasta que llegó MACRODOSIS y comencé a trabajar la foto de autor y la puesta en escena.

Evolucioné a lo digital, aprendí a tener un discurso estético que quizás antes tenía pero no sabía como manejarlo o explotarlo. postulamos y ganamos FONDART, nos invitaron a exponer a Francia. Fuimos seleccionadas por el Consejo de Cultura y las Artes para exponer en Barcelona.  Aprendí también a formular y gestionar proyectos y fondos concursables. Comenzó a aparecer mi nombre en publicaciones. Fue un aprendizaje completo. Fue la escuela y la práctica profesional de la fotografía.

Fue un acierto agruparse y tener ese intercambio entre ustedes

¿Cuál era su forma de trabajo ?

Si, totalmente, lo fue. Cada vez que queríamos hacer un tema, por ejemplo, teníamos disponibles 12 modelos, 4 para cada una, entonces hacíamos sorteos, y a cada quien le tocaba lo que le tocaba, no lo que quería o lo que salía mejor. Siempre era un desafío la elaboración de cada serie de retratos, nuestro principal tema de trabajo.

 

De izquierda a derecha : Karolina Guajardo, Zaida González y Maisha Escobar, Macrodosis.

 

La escuela Macrodosis fue una época fructífera para ustedes, además de todo el conocimiento adquirido ¿en qué otras áreas se notó ese aporte?

Con el tiempo empezaron a llamarnos a cada una de diferentes lados. Surgieron proyectos individuales en los que la mirada de cada una encajaba más. Y nuestro tiempo de trabajo en conjunto se fue disolviendo. Ya habíamos cumplido el ciclo. Fue en ese tiempo que María Gracia Subercaseaux me invitó a la galería que gestionaba con una marca muy conocida de ron. Era una exposición itinerante que se iba cambiando de sede cada cierto tiempo. Fue una bonita experiencia.

 

Tengo la impresión que ustedes marcaron un camino, ¿fueron  el primer colectivo de mujeres fotografas?

En esa época, sí. Han existido muchos colectivos pero en su mayoría mixtos. Ahora en 2019 existen colectivos de mujeres fotógrafas como LAS NIÑAS,  donde están Marcela Bruna, Pilar Díaz y Marcela Peñaloza que organizan FOCOM Encuentro de mujeres fotógrafas y en paralelo han formado la Cooperativa de Mujeres Fotógrafas . A ellas las conocí el año pasado en el Encuentro de Foto Atacama.

 

¿Sabes si ellas tenían el referente de MACRODOSIS?

No, la verdad que no, jamás hablé del colectivo con ellas. Cuando las conocí estaba sumergida en lo del libro y no se me ocurrió hacer la relación.

 

¿Qué tan lejos o cerca estás de ese periodo formativo en MACRODOSIS?

La verdad no tan lejos porque he seguido trabajando y perfeccionando lo que en ese periodo construí.  La fotografía de autor y puesta en escena. Por ejemplo en 2014, monté la exposición REBELDÍA SANTIFICADA, sobre santos populares no reconocidos por la Iglesia como Jesús Malverde y otros. Y en los últimos años trabajando con bandas he seguido integrando elementos de mi trabajo de autor.

 

¿Qué te gusta más: la puesta en escena o la foto en vivo?

La puesta en escena, sino hubiese sido reportera gráfica…siempre he pensado eso… quizás tengo un estilo de trabajo más calmado y no estoy atenta en el momento justo para captar una foto en el instante que ocurre.

 

¿Quienes son tus referentes al momento de armar estas puestas en escena?

Me gustan mucho David Lachapelle, Annie Leibovitz, Janette Beckman, Cindy Sherman, Joel Peter Witkin y el venezolano Nelson Garrido.  Me gusta el color reventado, soy súper colorienta (risas) … aunque ahora estoy trabajando el blanco y negro para tener tener otro punto de vista. Me gustan muchos los trabajos sobre la muerte. También me gusta mucho hacer fotos de paisajes, ordenando mis archivos me di cuenta que tenía una gran cantidad de imágenes de lugares a los que había viajado. Flores, montañas, bosques. Paisajes llenos de colores y vida. Esa es otra parte de mi trabajo que quisiera mostrar.

 

¿Cómo definirías tu trabajo y el estilo de tu fotografía?

Como foto de autor contestataria, inicialmente enfocada hacia la crítica contra la Iglesia. Fue una temática que trabajé por años como una respuesta a la censura.

 

¿Qué buscas al hacer foto de autor ?

Busco que una foto choque más que adorne.

POESÍA BEATS Y ROCKANDROLL

 

El 13 de octubre de 2018 estaba programada la presentación del libro POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL, libro completamente autogestionado que recopila 16 años de trabajo fotográfico en torno a 80 bandas del underground chileno y latinoamericano, introducidos por los textos de los músicos Mauricio Redolés, Alejandro Stephens de Enfermos Terminales y En tu Contra, y Ricardo Vargas de Fracaso e Incendiario.

 

 

La presentación se llevaría a cabo en PERRO NEGRO, un conocido espacio para actividades del sello discográfico POLILLA RECORDS, gestionado por Rodrigo Díaz, principal colaborador del libro, encargado de logística y producción, y a quien Karolina describe como parte fundamental del proyecto. Sería una tarde de música en vivo con parte importante de las bandas fotografiadas, entre ellas, The Razzanos, Enfermos Terminales, Mapurbe. Bandas que también habian participado en la serie de tocatas destinadas a reunir los fondos para la publicación del libro. Todo estaba programado. Los músicos confirmados, el espacio, la hora y el día.  Sin embargo, la noche anterior al evento, Karolina recibe la llamada que nadie, en vísperas de su gran día, quiere recibir; una llamada de la imprenta avisando que el libro no estaría listo para la fecha acordada, y que solo podrían entregarle 4 maquetas…

KG: Quise suspender todo… no podía llegar así ante toda la gente invitada. Rodrigo de Polilla Records me dijo: “tienes que ir, tienes que dar las explicaciones de la situación y seguir adelante”. Yo he hecho un montón de exposiciones y actividades y ésta iba a ser la primera vez en la vida que iba a llegar con las manos vacías sin cumplir lo que yo había prometido…

Bueno, yo lo pasé mal… pero todos lo pasaron super bien en el lanzamiento…

-Ah… ¿ Lo hicieron finalmente?

Sí, lo hicimos con las cuatro maquetas de muestra y explicándoles a todos los invitados lo que había pasado. Después de eso decidí suspender el trabajo con esa imprenta. Además no estaba satisfecha, me entregaron una maqueta completamente opuesta a lo que había pedido. Bueno, sirvió para aprender, es una experiencia que me va a servir para la próxima vez que haga un libro.

 

 

¿Cómo continuaste después de ese pequeño traspié?

Comencé a trabajar con otra imprenta. Ahí fue todo completamente distinto porque estuve supervisando todo el trabajo. Pasé dos días enteros metida dentro de sus oficinas viendo que cada detalle del libro quedara como lo había diseñado. Fueron peleas y peleas, fotos descalzadas, mirarlo con lupa… detalles y detalles...luego hicimos un segundo lanzamiento el 22 de diciembre en una sala de ensayo en barrio República.

 

¿Y quedó como tu querías?

Sí, quedó como quería en un 80%. Mi tema siempre serán los colores  y que no se pierda su fuerza en el impreso. También me gustó mucho el texto que hizo Alejandro Stephens (Músico y Sonidista) porque comparó el libro con hacer un disco.

 

¿Por qué fotografía musical?  

Siempre he sido muy melómana. Cuando estudiaba fotografía, en vez de preocuparme de desarrollar mi trabajo de autor, me dedicaba a organizar tocatas y publicar un fanzine, ahí entrevistaba bandas y luego las invitaba a tocar para el lanzamiento. Bandas como 10 botellas, Faltan Moneys, Santiago Rebelde, etc, etc. En esa época comencé a hacer fotos en el punk y el hip – hop. Trabajé con hartas bandas de esos estilos. En el Hip hop, por ejemplo, a Jimmy Fernández de la POZZE LATINA le he hecho fotos en varias etapas de la vida.

 

¿Cómo se llamaba ese fanzine?

Antitodo. Y venía con un cassette de regalo con un tema de cada banda entrevistada. Fueron 6 números, 3 cassette y 3 cds al final, estuvimos en el cambio análogo a digital.

 

¿Te quedan copias? Sí. Tengo todo.

 

Estamos hablando de finales de los 90s … ¿ cuántos años duró ?

Un par de años y salía cada 2 o 3 meses, era harto trabajo y todo a mano, recortes y fotocopia…(risas) y también hicimos un programa del mismo nombre en radio Villa Francia.

 

Desde un principio te has desarrollado en las comunicaciones y en el arte siempre ligada a la música… finalmente ¿En qué año decides reunir este material y publicar este libro?

En 2016. Me sentía en deuda con la música. Siempre aparecían mis fotos en afiches o en alguna caratula interior, cosas así. Nunca hice exposiciones, ni libros. Siempre estaba pensando: “le debo a la música”. En ese momento seguía presentando mi trabajo de autor pero al mismo tiempo pensaba “tengo mucho material musical para mostrar y que aportar sobre diferentes bandas”.  Así que en una primera instancia pensé en hacer una exposición. Después dije, no, han pasado 16 años, es momento de hacer un libro porque queda en la retina, la exposición dura unos meses y desaparece. En cambio el libro queda para siempre. 

 

 

Hay pocos libros de fotografía  musical en Chile…. este trabajo fue autogestionado  ¿Cómo lograste financiar el proyecto?

Sí, hay muy poco. Estamos todos en deuda, pocas bandas tienen libros de material fotográfico. Vi uno en Coyhaique de bandas de allá. Está el  trabajo de Ignacio Orrego con Aguaturbia, lo de Gonzalo Donoso y lo reciente de LOS TRES. No recuerdo más. Para poder financiarlo comencé a venderlo en verde a través de su página web oficial y en redes sociales. También organicé varias tocatas con las mismas bandas fotografiadas para juntar el dinero que se necesitaba para costear el libro. Me demoré un año en reunir todo el financiamiento.

Una vez que decides mostrar este material a través de un contenedor como el libro. ¿Cómo fue el proceso de selección y edición? Lo que iba y lo que no.

Uf complejo… muy complejo y largo. Elegir 2 o 3 fotos de 60 o 100. De Jimmy Fernández, por ejemplo, tenía 4 sesiones diferentes, ahí comenzaba  a preguntarme ¿cuál de las cuatro utilizo? Fueron meses de trabajo. Primero recopilar los 16 años de material. Luego escanear y pasar de análogo a digital. Después de muchos días armando selecciones paraba para descansar. Un día me gustaba una, al otro día, otra. Fue arduo, tuve insomnio, se me cayó el pelo. Un proceso enorme, gustoso y a la vez estresante. Para una próxima vez me gustaría trabajar con un editor fotográfico que me guiara y diera cierto orden en ese proceso, si eso pasa, espero no discutir mucho con él por ser muy llevada a mis ideas…(risas)

 

 

Ya contabas con material de bandas en vivo ¿en qué momento decides que solo usarás puesta en escena para las bandas?  

 

Desde 2001 trabajo la puesta en escena con bandas. Siempre he pensado que hay mucho fotógrafo de música en vivo, la idea de la puesta en escena es interpretarlos y representarlos, en vivo solo puedes captar una parte de ellos, mientras que en la puesta en escena puedes tener una visión más completa. Cuando comencé a trabajar para este libro me juntaba con las bandas a conversar para saber en qué etapa se encontraban y ver qué querían mostrar ellos .

 

¿Cuál fue la primera banda a la que fotografiaste para una puesta en escena? Recuerdo a los dos primeros, Álvaro España de Fiskales Ad Hok y la banda Imbécil Ambición.

 

¿Tuviste dificultades o resistencias en el proceso de trabajo con las bandas al desarrollar la puesta en escena ?

Sí, a una banda tuve que hacerle la sesión tres veces porque no llegabamos a no logramos captar su carácter. Algunos se ponen nerviosos, otros, fotografiables en la primera foto. Posan y disfrutan, tienen más escuela. A otros les cuesta, son tímidos, quedan tiesos ante la cámara. También estaban los que me decían “ yo prefiero una foto más espontánea” . Tuve que convencerlos de que otras imágenes eran posibles.

 

¿Costó convencerlos?

A algunos sí, pero la mayoría lo entendía y colaboraba. Quedaron muy conformes con el resultado final porque era un registro que nunca se había hecho.

 

Hemos hablado de lo complejo… ¿cuál fue la parte más placentera del proceso de construir este libro?

 

Esto me pasa desde que empecé a hacer fotos, 16 años atrás. Varias bandas y músicos me han dicho: “me hiciste la mejor foto de la vida” – “esta foto me representa totalmente.” Con esas mismas palabras. Que alguien a quien fotografiaste te diga eso ha sido el mayor placer antes y también ahora con este libro al tener listas las fotos. Y me he topado con mis fotos usadas en sus páginas oficiales como imagen principal. Todo eso ha sido lejos lo más satisfactorio.

Otra historia que me dio mucha satisfacción fue en 2009 cuando vino DEF CON DOS, una banda que me gusta mucho. En esa visita les pedí sesión de fotos. Aceptaron, diciéndome que era la primera vez que hacían fotos estando de gira en el extranjero.  Al tiempo después se las envié y luego me escribió César, uno de sus vocalistas para pedirme algunas de mis fotos para usar en la contraportada del libro que estaban a punto de editar, proponiéndome un trato con mis derechos de autor y créditos.  Me llamó mucho la atención que no usaran una foto hecha en Europa o allá en España, sino acá en Latinoamérica. Terminaron usando fotos hechas por mi en afiches y uñetas.

 

 

¿O sea tu foto quedó como imagen oficial de la banda?

De esa época, sí. Luego tuvieron varios cambios.  Pero en esa etapa hicieron una tarjeta prepicada donde sale mi foto y aparecen los créditos en el libro publicado por Ediciones B. Fueron preocupados y respetuosos con mi trabajo .

 

Haciendo fotos en Lima y Buenos Aires ¿qué te parecieron las escenas punks de estos lugares en contraste con la nuestra?

Muy distintas. En Argentina trabajé con un colectivo llamado La Cultura del Barrio, son skinheads, tienen un local para música en vivo y actividades culturales. Es completamente diferente a lo que ocurre en Chile. Tienen respeto, no ves curados en todas partes, ni la violencia de acá. En el último recital de The Adicts en Chile me tocó ver a un tipo escapando de un grupo de punks apuñalandolo. En Perú, tienen harto cuento y muy buena música pero no sé si son tan violentos como acá. En Chile hay muy buenos músicos y bandas pero también hay diferencias culturales enormes y eso se refleja en todo… también en el underground y en el movimiento punk.

 (Archivo Poesía Beats y Rockandroll: Los Afilados, Buenos Aires, Argentina)

 

 

  ¿Cual es tu retrato favorito de todos lo que aparecen en el libro???

¡ Oh que difícil!… tengo muchos…

FALTAN MONEYS

ALVARO PEÑA

BBS PARANOICOS EN EL BAR DE RENÉ

DEF CON DOS por toda la historia con ellos

FRECUENCIA me gusta mucho porque la logré con el celular y la luz del momento.

Son muchas… terminaré dando todos los nombres (risas)

Robert Rodríguez  de BANDA 69

Políticos Muertos

Paranoia

Y así…

 

 

( Mientras le tomo un par de fotos a la fotógrafa, ella me conversa sobre el celular más moderno del mercado con el cual es posible sacar imágenes de calidad en espacios sin luz…. algo inimaginable hasta ahora …)

 

 

-Vamos a tu próximo proyecto… ¿de qué se trata el libro que estás preparando?

Al realizar POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL, me di cuenta que con suerte habían 6 bandas con integrantes mujeres, eso me hizo mucho ruido. A mi me gusta la igualdad,  me identifico con el igualismo, y por eso estoy trabajando en un libro donde la presencia de la mujer es el centro. Este nuevo proyecto consiste en reunir nuevamente a 80 bandas que tengan entre sus integrantes, al menos, una mujer. Bandas de diferentes estilos musicales. Desde música mapuche a la nueva ola.

 

¿ También habrán bandas de Perú o Argentina?

Sí, para este libro ya estoy trabajando con una banda peruana llamada JAS, la primera banda ska de perú, formada en los años 80s. Sergio, su vocalista, se fue a vivir a Europa y volvió en 2014 convertido en Fiorella. Actualmente están tocando, y él toca como Fiorella. Dice que Fiorella mató a Sergio… (risas). Es una historia muy buena. En mi reciente visita a Lima cuando fui a presentar el libro,  hice la sesión de fotos con ellos. En Chile, invité a PAULA BURGOS DJ, y si su salud lo permite lo mismo haré con CECILIA, LA INCOMPARABLE. Ya tengo 20 bandas. Y serán 80.

 

¿Alguna vez han usado tu trabajo sin tus créditos?

Sí, me pasó con REVISTA CÁÑAMO, hace muchos años. Cuando la revista estaba en su peak. Escribí una carta formal para reclamar y al número siguiente publicaron una FE DE ERRATAS. Mis amigos me llamaron para avisarme que lo habían publicado, ni siquiera la revista se comunicó conmigo.

 

¿Qué foto era?  

Era una foto de Juan Sativo. Luego me pasó algo similar con ADIDAS, pero eran otros tiempos estas cosas te tomaban por sorpresa, nadie decía nada. Esto siempre ha pasado y seguía pasando pero después todo fue más público y ahí recién se comenzó a hablar de los derechos de autor y de respetarlos de manera legal. Eso ha cambiado hoy. Ahora ya se respeta más el tema, se conoce y muchas veces parte de las mismas bandas o plataformas. Antes peleaba mucho por eso,  ahora estoy mucho más relajada, de hecho, el libro fue publicado bajo copyleft.

 

¿Y en cuanto a la censura, cómo te ha tocado?

Si, censura he tenido harta… y en diferentes oportunidades por mi trabajo de autor criticando a la iglesia. Una de ellas, cuando fui seleccionada para exponer en Barcelona y luego en el Centro de Extensión de Universidad Católica, mientras proyectaban un clip con los seleccionados para exponer, me cortaron. No aparecí.  Ambas veces fue por mi obra LUJURIA.

 

¿Por qué la foto como medio de expresión?

Para verse uno mismo, porque eso es lo que cuesta. Verse a uno.

Y es un desafío representar algo o alguien con la imagen y lograrlo.

Es peludísimo…

 

¿Qué es para ti la música en el contexto de la foto?

La música es todo. Es todo en la vida.

Sin música no hay nada. Como arte, es todo.

 

El diario de Naty Lane.

El diario de Naty Lane.

Nataly Andrea Gandarillas Martínez nació en 1985, en la ciudad de Quilpué, Quinta región. Cursando enseñanza media, aprendiendo a usar las primeras versiones de internet explored y mirando la serie animada DARIA, termina por convertirse en NATY LANE.  Comenzó a tocar bajo a los 19 años. Vieja, dice ella. Desde entonces ha militado en diferentes bandas de la escena independiente de Valparaíso. Una de ellas, la recordada FATIGA DE MATERIAL, banda de post rock instrumental que se convirtió en el gran acompañamiento de ÁLVARO PEÑA y con quien grabaron en 2012, el aplaudido disco SE VENDE.

En 2016 publica su primer libro titulado SOLO SUEÑO LOS DOMINGOS, una autoedición en formato de bolsillo que reúne textos e ilustraciones. Tiempo después llega a integrar ADELAIDA, el proyecto musical que la llevaría a escenarios internacionales y a recibir un PREMIO PULSAR por el disco PARAÍSO, en la categoría Rock 2017.

En 2019, con 34 años y un fructífero recorrido en el mundo de la música independiente, NATY LANE sigue dando rienda suelta a su pluma, publicando su segundo libro, esta vez, reuniendo una serie de relatos íntimos bajo el título PRIMAVERA SALVAJE (Santiago Ander Editorial). Libro que ha debutado airosamente en VALPARAÍSO y SANTIAGO.

 

          Naty Lane firmando ejemplares de Primavera Salvaje en Bar Loreto. 18 de mayo 2019

PRIMAVERA EN SANTIAGO

 

Es la noche del sábado 18 de mayo de 2019. Naty Lane, editorial SANTIAGO ANDER y la productora ARPÍA PRODUCCIONES han organizado la segunda presentación oficial del libro en uno de los bares más concurridos de la capital: BAR LORETO.  Hace frío y la habitual calma de un fin de semana largo en la ciudad, se notan. Al bar han llegado algunos amigos y colegas de la bajista, lectores y seguidores de su banda. La performance y lectura dramatizada han comenzado. La encargada de interpretar los pasajes más representativos del libro es la actriz Carolina Aparici. La autora y el compositor Maximiliano Mendoza, llevan la música incidental haciendo sonar sus instrumentos en vivo. El libro toma vida propia mientras sus ejemplares bien acompañados de dulces eróticos y condones repletan la mesa en uno de los costados del salón.

 

Naty Lane y sus colaboradores, simbólicamente, han vuelto a parir Primavera Salvaje. Queremos sentarnos a charlar con ella, conocer sus motivaciones y sacar alguna historia sabrosa. Nuestra conversación aún aguarda mientras se desmonta la puesta en escena. En el intertanto, los curiosos hojean el libro, piden selfies y firmas con dedicatorias. Pero la espera es breve, el trabajo ya está hecho y ahora hay tiempo para algunas preguntas en medio de esas paredes tapizadas por rayados, dibujos y dedicatorias bizarras de cada banda que ha tocado en el bar.  El camarín y sus sillones nos acogen escuchando de fondo a la española Luz Casal.

 

 

 

 

¿Cuándo comienzas a trabajar en PRIMAVERA SALVAJE?

Hace más o menos un año volví de haber estado de gira con la banda y sentía que traía en mí hartas historias que me habían pasado. Estaba atravesando por un quiebre sentimental súper fuerte e importante en mi vida. Entonces tenía muchas cosas en la cabeza y en el corazón.

Ya tenía escritos algunos relatos y fue en ese momento en el que me junté a almorzar con un amigo periodista al cual le comenté sobre estos escritos y de mi necesidad de escribir. Fue él quien me motivó y me incentivó a que los publicara. Me dijo “tienes que atreverte”. A mi igual me daba cierto pudor hacerlo, no por la gente que conozco o no conozco sino por mi familia. Me daba pudor que mi familia leyera todas estas historias.

 

Son relatos descarnados…así se leen ¿eso era lo que buscabas?

Sí, esa era la idea del libro, poder decir las cosas tal y como son, lo más directas posible sin caer en lo ordinario.

 

¿Cómo fue el proceso de construcción del libro?

No me sentía capacitada para escribir una novela… eran palabras mayores para mi. Tenía todas estas historias sueltas a las cuales quería darles un formato, y entonces fue ahí que pensé que esto era más bien un diario de vida. Ahí se buscó el mejor orden para los relatos y salió el libro.

 

¿Tuviste un referente específico que te llevara a hacer un libro de relatos íntimos ?

Recuerdo que cuando se estrenó la película JOVEN Y ALOCADA me sentí muy identificada con ese tipo de historia y ese tipo de búsqueda un poco ingenua de tu propia sexualidad, del amor, de cómo funciona la vida y las relaciones en pareja.

 

¿De ahí el concepto de Primavera Salvaje?

Sí, fue algo así. El nombre lo pensé en la mitad del libro, primavera siempre se asocia con el despertar sexual y al amor, lo romántico y todo ese rollo. Y por otro lado se asocia mucho con la ola de suicidios y la depresión por el mal de amor, por ahí lo fui tomando. Luego salvaje, por su tono visceral.  

 

En 2016 publicaste tu primer libro que reúne material escrito y visual, titulado “SOLO SUEÑO LOS DOMINGOS” ¿Cómo surge ese primer trabajo?

Mi libro anterior es un pupurrí de cosas que junté. Tenía muchos escritos y sentí que tenía que mostrarlos de alguna forma. Eran pensamientos, poemas, dibujos, cosas así. Tenía todo esto acomulado, no sabía qué hacer con ese material. Entonces dije: voy hacer una especie de poemario con ilustraciones, similar al formato de SANTIAGO EN 100 PALABRAS. Y así fue.

 

¿Te quedan ejemplares de esa autoedición?  

No, solo hicimos 100. Muy poquitos.

 

¿Has pensado en reeditarlo?

Sí, puede ser, es una buena opción. Me gustaría pensar en una reedición y quizás agregarle un par de cosas más.

 

¿Cómo llegas a trabajar con la editorial SANTIAGO ANDER?

Conocí la editorial con el primer volumen de LOS DISCOS QUE NOS VOLARON LA CABEZA. Ellos hicieron la presentación en el CENTEX de Valparaíso y me invitaron como músico a presentar el libro. Ahí hicimos el vínculo. Luego me invitaron a participar con un relato en la segunda edición del mismo libro. Así nos fuimos acercando con Emilio, editor de SANTIAGO ANDER. Conversando con él fue saliendo la idea de editar PRIMAVERA SALVAJE. En ese momento ya tenía un tercio del libro.

 

¿Te declaras una lectora voraz?

No, la verdad que no… (risas) …  sí, me gusta leer pero no leo tanto como otras personas que se leen 2 o 3 libros en la semana y no pueden estar sin leer. No tengo tanto tiempo pero cada vez que puedo agarro un libro.

 

¿Cuánto hay de la bajista NATY LANE en este libro?

Hay harto igual… porque muchas de las historias ocurren en el contexto de la banda, tocando y estando de gira. O en un carrete con el resto de mis compañeros. Además yo vivo con el guitarrista de la banda, Claudio, entonces es inevitable que la banda o el mundo del rock aparezcan en él.

 

¿Es machista la escena musical independiente?

Sí, es machista, sigue siéndolo.

 

¿En qué lo notas?

Cuando una va a la radio las preguntas más importantes son para mis compañeros hombres y la preguntas más tontas son para una. Todavía queda eso. A veces te tratan como si no supieras enchufar tus propias instrumentos. Todavía se trata de subestimar a las mujeres.

 

En esa realidad ¿Te consideras feminista?

Yo me considero una mujer que en la toma de decisiones y al momento de trabajar busca ser mirada como un igual, haciendo lo posible para que no se le subestime por ser mujer, para que se confíe y se crea en sus capacidades, y que puede hacer las cosas tan bien como un hombre.

 

¿Qué planes tienes en carpeta en cuanto a la escritura?

Tengo un proyecto en stand by, es un libro para niños. Nada que ver con este. Pero por ahora está un poco complicada la cosa para continuar con él. Necesito un equipo de trabajo más grande y eso requiere de recursos, no queremos trabajar gratis y no quiero que nadie trabaje gratis para mí. Eso es lo primero. Por ahora pienso desarrollarlo más adelante y con más calma. Pero siempre estoy escribiendo.

 

¿Te proyectas como autora?   

Sí, me gustaría seguir escribiendo y editando.

 

¿Cuáles son tus referentes  al momento de hacer música y escribir?

Patti Smith en escritura, la forma en que ella aborda los temas y la vida misma. Es una artista power. No es un persona virtuosa es mucha víscera y corazón y eso llega mucho más que la técnica. Me gusta mucho Bjork, por su creatividad y capacidad de reinventarse, siempre está experimentando cosas nuevas y siendo fiel a sí misma sin seguir modas o tomando en cuenta críticas.

 

¿Y en Chile, quién te ha influenciado ?

Álvaro Peña en el tiempo que pasamos con él me enseñó muchas cosas. Su visión sobre el arte y su visión sobre la música fueron muy importantes para mi.

 

En particular ¿qué fue lo que más te quedó?  

Antes yo no tomaba tan en serio el tema de la música, lo veía como un complemento, no como mi actividad central. Ahí Álvaro me dijo: “Esto de la música es súper ingrato, se sufre mucho, y se sacrifica mucho pero tiene sus gratificaciones. Olvídate de una familia normal. Te tienes que entregar. Es la vida entera”.  Esas palabras me marcaron para siempre.

 

 

Foto encabezado: archivo personal Naty Lane

Fotos entrevista: Crónica Sonora