Rossana Montalbán

Rossana Montalbán Marambio, Periodista y Licenciada en Comunicación Social. Mención Industria Cultural y Medios Digitales. Se ha desarrollado en el área de la industria del libro para distinas casas editoriales y en el periodismo musical en medios escritos y radio. Ha trabajado con editoriales nacionales e internacionales, entre ellas, Fondo de Cultura Económica, Cuarto Propio, Liberalia Ediciones, Garlopa Ediciones y otros. Creadora, productora y locutora del programa radial Noches de Rock, espacio de entrevistas a bandas de la escena rock independiente local, transmitido entre los años 2005 y 2009 en formato podcast y en la red de radios comunitarias de Chile. Columnista de la emblemática revista de metal Grinder Magazine. Formó parte del equipo de cobertura de shows en vivo para la agencia FotoRock,cl y autora de la sección Memoria Rock para la misma plataforma. Autora de la Columna Disco Eterno en Disorderl.cl, y colaboradora en Revista La Noche. En 2013 funda Crónica Sonora, medio digital que dirige actualmente .
EL CANTO DE LA CRIATURA

EL CANTO DE LA CRIATURA

Londres 1976, el punk ha explotado y la capital británica es el epicentro del movimiento. Susan Janet Ballion es una reconocida Bromley Contingent, término acuñado a mitad de esa década por la periodista Caroline Coon para referirse a un selecto grupo de discípulos de los Sex Pistols. Un séquito de fanáticos – amigos- colaboradores que acompañaban a la banda en cada aparición pública, en cada concierto, y que se encargaban de exaltar todo lo que la banda representaba culturalmente.

La furiosa y nihilista escena punk de Londres, es provocadora y extrañamente glamurosa gracias a las maquinaciones creativas de personajes como Malcom McClaren y la diseñadora de vestuario Vivian Westwood. El contingente de los Pistols ( Bromley contingent) además de hombres, lo componen un buen número de mujeres cuyas performances ponen en primera línea sus cuerpos como agentes de provocación. Senos al desnudo rodeados de cadenas y cuero. Poleras con swastikas, son parte de una rebelión que busca ir en contra de todo lo establecido y de lo políticamente correcto. Susan es parte activa de todo aquello y quizás la Bromley contingent más reconocida por esos días, luego de que fuera objeto de los comentarios sexistas del conductor Bill Grundy, mientras acompañaba a los Pistols en una famosa entrevista televisada: «Me gustan las situaciones en las que las personas no saben cómo reaccionar». «En aquel entonces me gustó el hecho de que la gente me miraba y se preguntaba «¿Habla en serio o es graciosa?’ Para mí, disfrazarse era una forma natural de expresión, pero también era una armadura útil. Creo que también vi mi imagen como una forma de encubrir mi falta de belleza real. No quería que la gente viera mi verdadero yo».

Susan creció admirando a su madre, cabeza de un hogar monoparental que la crió a ella y a sus hermanos sin ayuda. Por esos días idolatraba la música de David Bowie y Marc Bolan. Mientras que imitaba el glamour poco convencional de Bette Davis. Inspirada fuertemente por los Pistols, junto a Steven Severin al bajo, Marco Pirroni a la guitarra y un muy joven Sid Vicious en la batería, ese mismo año decidieron subirse al escenario del Club 100 de Londres en uno de los primeros festivales punks de la época, bajo el nombre de Siouxsie and the Banshees. Vistiendo una camiseta cortada, la chaqueta a rayas de su hermana y una estrella negra pintada sobre un ojo, Susan fue desde ese día Siouxsie Sioux. Influenciada en parte por la escena neoyorquina y por Patti Smith, esa primera actuación de 20 minutos incluyó un recital de poesía y la exclamación de plegarias, con el micrófono cayendo al suelo y con ella bajando del escenario en el cierre. Un comienzo aparentemente sin pretensiones pero que sería la partida de una banda seminal por la que pasaron el mismo Sid Vicious y luego un inquieto Robert Smith, y guía de las siguientes direcciones de la movida post punk londinense .

Siouxsie and the Banshees prospera y se convierten en teloneros de Johnny Thunders and The Heartbreakers, y en una de las bandas registradas por el respetado John Peel. En 1978, un disco pirata suyo ya circula de mano en mano, comprobándose el interés que despertaban. Ese mismo año y con la incorporación de John McKay a la guitarra y Kenny Morris a la batería, graban su primer single, el tema “Hong Kong garden” al que le seguirá su álbum de debut, “The scream”, producido por Steve Lillywhite en el sello Polydor. El sonido del grupo transmite energía punk y densidad oscura que continuarán desarrollando en su segundo trabajo “Join hands”, publicado en 1979. Pero la banda continúa en plena configuración atravesando nuevos cambios de formación que dan paso a la llegada de Budgie, ex integrante de The Slits, quien se convertirá en integrante definitivo y el compañero artístico y sentimental de Siouxsie hasta finalizar el proyecto.

 

 

Para 1980 el sonido de los Banshees se desplaza hacia los elementos oscuros que ya marcaban sus dos primeros trabajos y que en “Kaleidoscope”, su tercer álbum, serán puestos en relieve gracias a la integración de cajas de sonido y sintetizadores, construyendo una sonoridad de resonancias sombrías y variaciones de pulso que se entienden en temas como en “Happy House» o “Red light”. Para entonces, Siouxsie es una vocalista y una letrista aventajada. Su capacidad vocal, forma de cantar, color de voz y registro contralto le entregan posibilidades de interpretación poco usuales para el post punk. El canto de Siouxsie es penetrante, atmosférico y salvaje. En ella viven cientos de referentes tanto femeninos como masculinos que han dado forma a una criatura fuera de lo común. La presencia escénica de una belleza estrambótica resultado del cruce entre Cleopatra y Tallulah Bankhead o de Bowie y Johnny Rotten. Yendo más allá de lo meramente gótico y post punk. Su performance sobre el escenario es apabullante, se presenta imperturbable, como en trance y altiva como una diva de antaño: “Siouxsie simplemente apareció, en total control, con confianza en sí misma. Me dejó atónita. Allí estaba ella haciendo algo que yo no me atrevía ni en sueños. Simplemente lo hizo y barrió todo el resto del festival, eso era lo más. La verdad es que ni me acuerdo del resto, excepto esa única actuación”, Viv Albertine del grupo The Slits.

 

El inicio de la consolidación de los Banshees fue también el inicio de una nueva búsqueda para la cantante y su socio creativo. El momento de su cuarto trabajo titulado “Ju ju”, publicado en 1981, fue el momento para echar andar el proyecto paralelo The Creatures, dúo voz y percusión que le ofreció a los músicos el escape de las exigencias contractuales y la libertad de la experimentación musical. Grabando un disco por año ( “A kiss in the dreamhouse” 1982, “Nocturne” 1983, “Hyaena” 1984) y girando por Europa y Estados Unidos permanentemente, la dupla encuentra en The Creatures el oxígeno necesario para continuar encantados con su primera banda: “Supongo que hay que hacer comparaciones. La diferencia con The Creatures es que siempre se ha tratado de la batería y la voz. No se trata solo de guitarras squally y grandes sonidos machos. Es mucho más sutil de esa manera», comentó en entrevista para el diario inglés The Independent .

Banshees y Creatures permitieron el contraste necesario para las posibilidades vocales de Susie. Con el paso de los años, los Banshees continuaron acercándose a su faceta de estilizado pop oscuro con discos como «Tinderbox» 1986, «Peepshow» 1988 y «Superstition» 1991, con canciones de significativa popularidad como «Peek a boo», «Kiss them for me» o la insuperable versión para “The passenger” de Iggy Pop.  En The Creatures, Siouxsie se aventura a continuar explorando su voz al desnudo y como instrumento principal de una sonido minimalista y tribal. Capturando el ritmo primitivo en una performance de aullidos, gemidos y emulaciones de animales, acompañadas por los golpes del baterista Budgie. Una exploración vocal y sonora que los llevó a trabajar con John Cale y a editar cuatro discos: «Feast» en 1983, «Boomerang» en 1989, «Anima Animus» en 1999 y «Hái!» en 2003.

 

Después de un trayecto de treinta años como integrante de The Banshees y The Creatures, Siouxsie lanzó en 2007 su primer disco en solitario, titulado “Mantaray”. Un trabajo que pareció combinar gran parte de sus registros musicales adaptados al nuevo milenio con la acertada producción de Steve Evans y Charlie Jones de Goldfrapp, y la participación de Clive Deamer barista de Portishead.

Cada periodo musical trae consigo una generación de mujeres atrevidas y esencialmente singulares en cada una de sus formas de influir y abrir puertas. La década que transcurrió entre 1975 y 1985, coincidentemente con la tercera histórica ola feminista a nivel mundial, fue un periodo en que la música se pobló de figuras femeninas de vital trascendencia. Con ese telón de fondo, Siouxsie Sioux se constituyó como una vocalista y compositora feroz, ejecutante de guitarra, melódica y crótalos, cuya estética y estilo vocal han sido sobresalientes desde el primer momento, influyendo tanto entre sus contemporáneas como en las siguientes generaciones, así lo han expresado más de una vez músicas como PJ Harvey o Shirley Manson.

El instinto de la individualidad artística y creativa de generar una identidad única y distintiva suele vivir en pocos y suele vivir en los artistas más inspiradores y en las expresiones más genuinas de una generación. Los Banshees crecieron tanto en ventas e influencia, que Siouxsie se consternó al ver a los fanáticos copiando su estilo: «Pensé: ‘Estúpidos idiotas. ¿No tienen nada de eso?’ Quería que las personas fueran ellas mismas, no que me copiaran». En sus últimas entrevistas todavía se niega a aceptar su estatus como la principal inspiración para una generación de góticos aplastados por el terciopelo y enamorados de vampiros.«No quiero ser una figura decorativa para algún movimiento triste».»Me parece ofensivo que me hayan mirado desde cierto tiempo y lo hayan convertido en un uniforme. Cuando tenía 18 años, si todos usaban una cosa, me gustaba usar algo completamente diferente. Recuerdo cómo me sentí cuando el punk se volvió masivo y la gente comenzó a usar impermeables con adornos. Lo convirtieron en una caricatura. Nunca nos habíamos vestido así, para nosotros nunca se trataba de ser parte de algún ejército. Se trataba de esforzarse por ser originales».

 

STEVIE NICKS : UNA MUJER LLEVADA POR EL VIENTO

STEVIE NICKS : UNA MUJER LLEVADA POR EL VIENTO

Una bruja, un hada, una gitana. Con frecuencia cierta imaginería tanto fantástica como popular ha sido utilizada permanentemente como forma de representación femenina en las arenas movedizas del arte, la poesía y por supuesto del rock and roll. Estas representaciones y sus connotaciones por siglos han servido para entregar determinados roles a las mujeres. Primero como musas y luego como creadoras de mundos misteriosos y peligrosos para el hombre, esta imaginería se ha reproducido especialmente desde una mirada masculina en el cancionero de géneros como el rock clásico, el hard rock o el heavy metal.

Pero fue a mitad de los 70s, que Stevie Nicks combinó parte de estas representaciones femeninas al frente de una renombrada banda de blues rock, personificando sobre el escenario a la bruja, el hada y la gitana más inolvidable e icónica de su generación, en una década de total predominancia masculina en el género. Con Janis Joplin muerta, Grace Slick de Jefferson Airplane alejada de la música tras un accidente automovilístico, y con Joni Mitchell en su destellante viaje por el carril de la canción de autor, fue gracias a la aparición de Nicks que la figura femenina recobró fuerza en el rock de corriente principal, entregándole un sitio de reconocimiento y poderío en la creación musical como resultado de haber sido una de las responsables de la exitosa renovación de Fleetwood Mac a partir de 1975, y cuya impronta utilizó y realzó aquellos elementos que por largo tiempo sirvieron para delimitar, estigmatizar y caricaturizar el rol de la mujer en el arte y en la sociedad.

Stephanie Lynn, Stevie Nicks, nace un 26 de mayo de 1948 en Phoenix, Arizona. Tempranamente comienza a cultivar su voz gracias a una conocida cantante de la zona quien le enseña el tradicional repertorio folk americano, con el cual se destaca su particular vibrato. A finales de los 60s, Stephanie parte a San Francisco donde se reencontrará con su viejo amigo de secundaria y también compositor Lindsay Buckingham, de quien no se separará por un largo tiempo luego de formar su primer proyecto musical, llamado Fritz. La dupla no tardará en tomar vuelo creativo y amoroso, y finalmente debutarán como dúo musical Buckingham-Nicks con la publicación de su disco homónimo en 1973. Pero los planes del dúo experimentan un vuelco cuando el reconocido músico inglés Mick Fleetwood, se detiene en Lindsay Buckingham como posible candidato a nuevo guitarrista para su banda. La propuesta es oficial pero para aceptarla Buckingham solo pide una condición, que Stevie también se integre. Así comienza a escribirse el ciclo más memorable de Fleetwood Mac y también el más exitoso comercialmente.

La llegada de Stevie Nicks renueva por completo la imagen de la banda, y su participación se ve potenciada por la presencia de la tecladista, vocalista y compositora Christine McVie. Ciertamente, la formación de Fleetwood Mac es particular para la época, en ella dos compositoras se destacan como piezas determinantes en el nuevo sonido de la banda, un sonido que quedará plasmado en el disco homónimo de 1975, consolidándose posteriormente con “Rumours” de 1977, el gran trabajo de aquella era. Y finalmente, con la publicación de “Tusk” en 1978, trilogía donde McVie y Nicks junto a Buckingham son autoras de las canciones más destacadas de la banda –«Todas no la van a tener tan fácil como yo. No viví las cosas que muchas mujeres han enfrentado. Tuve mucha suerte. Christine [McVie] y yo hicimos un pacto el día que me uní a Fleetwood Mac. Nos prometimos mutuamente que haríamos todo lo que pudiéramos hacer por las mujeres, luchar por todo lo que queríamos y conseguirlo. Que nuestras canciones y nuestra música sean tan buenas como todos los hombres que nos rodean. Y fué”.

Los aportes compositivos de Stevie Nicks a la banda fueron inmediatos y determinantes.“Rhiannon” y “Landslide”, fueron dos de las canciones más representativas de ese periodo. Y lo siguen siendo hoy cuatro décadas después. Ambas composiciones pusieron en primera fila el universo femenino y lírico de Nicks, un universo compuesto de muchos otros. Por un lado, el intimismo emocional y reflexivo de “Landslide” versus las visiones mitológicas de origen literario de “Rhiannon”, composición que, a su vez, es en buena parte la consagración de todo lo que nutre su performance y estética, especialmente para este tema en cuyas interpretaciones Nicks solía vestir envolventes vestidos negros que debió abandonar tras ser acusada de bruja y practicante de magia negra, evidenciando una vez más la carga histórica y la connotación negativa de dicha representación femenina, que no es más que la de una mujer sin cadenas, en control de sí misma y de su poder de autodeterminación. Dueña de su propia imagen, Nicks construyó una estética neogótica, etérea, que le otorgaron a su talento como cantante contralto y compositora, el magnetismo inimitable de una de las frontwoman de mayor influencia en la historia del rock and roll, reconocida por ser inspiración de intérpretes tan diversas como Sarah Mclachlan, Courtney Love o Sheryl Crow: «Cuando estaba en la escuela secundaria -recuerda Sheryl Crow, que coprodujo e interpretó cinco temas para el álbum- lo que se escuchaba por radio era más del tipo Foreigner y Boston, esa especie de bandas de rock colectivas. Stevie era una de las pocas mujeres que salía a hacer lo suyo y su presencia acaso haya sido mayor que la de cualquier otra, salvo la de Pat Benatar. Stevie ejerció una gran influencia sobre mí. Pensé que era la única mujer joven del rock con la que podía identificarme ya que hasta ese momento sólo tenía a Mick Jagger como referente. Con Stevie, fue como si una campana sonara en mi interior».

Para fines de la década del 70, Stevie Nicks es como en una de sus canciones, una diosa. Una diosa de la música rock y esclava de los excesos, pero al mismo tiempo modelo de las siguientes generaciones de vocalistas y compositoras, cuyo vibrato «resuena en la noche» con “dreams”, la oscura “gold dust woman”, «Sarah» y más adelante en el hit radial “Gypsy”. Entrando en los 80´s Fleetwood Mac se detiene, pero ella continúa al siguiente nivel con su debut solista, “Bella Donna” de 1981, disco que incluye «Edge of the Seventeen» y “Stop draggin my heart around” en colaboración con Tom Petty. Trabajo que la reafirma como un referente musical femenino y cuyo estatus estelar le permite desplazarse al rock pop de la época, fuertemente inspirada – como ella misma ha contado – en Prince, particularmente por “Little red corvette” que sirvió como fuente para su single “Stand back» de su suguiente disco del mismo nombre editado en 1983. Con Bella Donna, Nicks inició un catálogo de siete discos en solitario. El más reciente “24 Karat gold. Songs from the vault” publicado en 2014. A día de hoy, a sus 72, Stevie Nicks se mantiene en plena actividad en medio del confinamiento obligado a causa del covid-19. Lo hace preparando un libro y una película inspirados en “Rhiannon” y en su importancia en la historia de ella y de la banda.


Haber reintroducido el imaginario femenino al rock, haber jugado con ciertas personificaciones y haberlas hecho parecer como un elemento meramente estilistico son quizás algunas de las muchas hazañas de Stevie Nicks en el salvaje y masculino mundo del rock de los 70s. Ser la única mujer ingresada dos veces al amado y odiado Salón de la fama del Rock and roll, es desde luego, otra de ellas. Primero lo hizo con Fleetwood Mac en 1998 y luego por su trayectoria solista en 2019, recordándonos una histórica y vigente inequidad de género en el mundo de la música: Son 22 hombres los que ingresaron dos veces, versus cero mujeres. ¡Eric Clapton probablemente ya está allí 22 veces! Así que tal vez esto abra las puertas para que las mujeres luchen para hacer su propia música».

KNTI : APOCALIPSIS AHORA

KNTI : APOCALIPSIS AHORA

KNTI (Ke Nunca Te Importe) es una interesante propuesta musical forjada en el más profundo underground santiaguino bajo la premisa del do it yourself- hazlo tú mismo. Formados en 2011, desde entonces se han dedicado a desarrollar un sonido nutrido de punk rock, electrónica, metal y música industrial, mezclando bases programadas, sintetizadores y guitarras estridentes, que han dado forma a una ajustada y sólida muestra de cyberpunk.

Su nombre surge de una curiosa anécdota relatada por la banda a la fotógrafa Karolina Guajardo, tras su participación en el libro de retratos “Poesía beats & rock and roll” (foto cabecera artículo) : “El nombre viene de la localidad de Quinquehua en la región de Ñuble. Un oriundo de aquella zona apodado “El tetera trabajaba con el guitarrista del grupo haciendo sonido en una productora, le pusieron ese nombre debido a su tartamudez, entonces le preguntaban muchas cosas para poner en evidencia su tartamudeo como respuesta refleja, decía de corrido -que nunca te importe… conchatumare-. Era algo así como para camuflar su timidez, por ejemplo: oye tetera ayer te comiste o no a la vieja de las humitas y el respondía – qué nunca te importe Gil cucuculiao-. La frase del tetera fue contagiado a todos en su pega, incluyendo a Manfred, que la empezó a usar con sus amistades incluyendo a la gente que conformaría su banda, entonces cuando se tuvo que bautizar el grupo era el nombre ideal sobre todo porque servía para responder de forma cortante -sobre todo cuando nos preguntan porque no usamos batería- y también funcionaba bien como sigla KNTI como las típicas bandas industriales que usaban siglas en su nombre«.

Con Santiago como el gran escenario urbano de su música, KNTI amplifica el discurso crítico y libertario retratando la vertiginosa vida moderna en una tierra precaria y violenta donde reinan el consumismo, el estrés, el individualismo y la saturación de la urbe. Mientras que musicalmente juegan con los matices, ni tan bailable y ni tan extremo, pero ciertamente, frenético y maquinal, y definen lo suyo como “punk con computadoras”. Desde sus primeros días como parte de ese mismo circuito, la banda destacó por su propuesta análoga-digital, algo que poco a poco los hizo diversificar los carteles a compartir y también los escenarios en los cuales participar siempre manteniendo firmemente su militancia under.

El ejercicio esmerado y serio de la autogestión como forma de vida y como principio básico al momento de concebir el arte y la música, ha brindado a KNTI un prolífico catálogo de hasta ahora cuatro discos completamente producidos por ellos y por su sello/productora Auka 47. Publicando en 2011 su primer Ep “Vecinos del tiempo”, seguido por “Perversa la life” de 2013. Continuando con su larga duración titulado “Carga frontal”, editado en 2015, y al año siguiente el cassette recopilatorio que reúnió su material registrado entre 2011 y 2016. En 2019 con el marco del estallido social, la música de KNTI no descansa sino que continúa su propia expansión como mensajeros de la distopía estrenando material audiovisual para el tema “1312”, otro adelanto de su quinto trabajo y un mensaje de repudio hacia los sirvientes armados de la burguesía.

Originalmente configurados como quinteto, Manfred y Martín en guitarras, Hernán en sintetizadores, Felipe en bajo y Rupa en voz, KNTI hoy se reformula luego que Manfred (guitarra fundador) emprendiera camino hacia nuevos proyectos. Cerca de cumplir 10 años de existencia, la banda presenta en medio del confinamiento impuesto por la pandemia del Covid 19, su quinto disco titulado “Desenlace”, Ep de cinco temas estrenado recientemente a través de sus plataformas digitales junto al vídeoclip para el tema “Felicidad”, un trabajo audiovisual realizado íntegramente de manera virtual y remota como parte de los nuevos formatos de colaboración determinados por la cuarentena. Sobre este trabajo y el actual momento de la banda conversamos con sus integrantes.

Hablemos de de “Felicidad” ¿Cómo describirían esta nueva forma de trabajar y la experiencia de haber realizado el vídeo bajo este formato ?
Se dio de forma espontánea como solución al aplazamiento de la realización del videoclip que veníamos postergando desde de Octubre del año pasado. Este videoclip originalmente incluía a un grupo de baile que ensayaba al lado del metro Santa Lucia. Este grupo había diseñado una coreografía para el vídeo, pero su grabación se debió posponer varias veces por la contingencia de las protestas y la represión policial. Como casi todos en el país estábamos más pendientes de las movilizaciones, el vídeo pasó a segundo plano. Sin embargo, ya contábamos con un gran equipo de amistades y personas que voluntariamente se querían sumar al videoclip cuándo y cómo fuera. Ya con el tema de la cuarentena encima decidimos hacer una dinámica centrada en que cada persona se grabara bailando desde su casa o lugar de cuarentena, como salida para publicar el videoclip tratando de mantener la idea original que se venía trabajando desde hace un año. A medida que comenzamos a coordinar y enviar invitaciones a amistades y cercanos al grupo que quisieran bailar, hacer performance, etc. fuimos viendo otras iniciativas similares de videoclips grabados colectivamente desde casa. En resumen, lo podríamos describir como una interesante variable creativa para coordinar trabajo colectivo y animarse a armar otras formas de cultura con lo que se tenga a mano y bueno, representar directamente en forma y contenido esta peculiar realidad que estamos viviendo, ya que es inédito el hecho de que se haya mezclado la hiperconectividad con una pandemia. El único reparo sería depender 100% de internet y las redes sociales, porque puede ser como una droga que los medios de control podrían quitar repentinamente.

¿Qué posibilidades encuentran como artistas y banda en el confinamiento de la pandemia?

Esta situación nos ha obligado a perfeccionar algunos aspectos técnicos respecto de nuestra metodología de trabajo. Hemos tenido que llevar a la práctica algo que veníamos haciendo a paso lento los últimos meses que es tener cada uno en su computador los programas necesarios tanto para crear bases como para mezclar. Se podría decir que la cuarentena nos ha empujado a tener una suerte de estudio de grabación en nuestras casas. Al parecer eso le está pasando a miles de proyectos musicales en todo el mundo.
Si bien esto nos funciona bastante bien al trabajar con bases programadas (ya que las podemos compartir y así generar una suerte de cadena en la que cada uno va haciendo arreglos a los temas desde su casa), las ganas de compartir en la sala de ensayo han ido aumentando con las semanas. Antes que una banda, KNTI es un grupo de amistades, que incluso exceden a los 4 integrantes de la banda propiamente tal, y echamos de menos a toda la comunidad con la que trabajamos. La banda la vemos ante todo como una herramienta social y política para generar redes, comunicar, protestar y apoyarnos sin tener que recurrir al Estado o a la caridad empresarial (si es que existe). Para nosotros el ensayo semanal es una institución, y nos pasamos a veces hasta 4 o 5 horas entre tocar, conversar, pasarnos el royo con proyectos, compartir bandas que hemos descubierto, etc. Somos un grupo muy apegado de amigos y ninguna dinámica de tele-ensayo puede reemplazar nuestras reuniones en carne y hueso.
De todas formas, ante la enorme incertidumbre respecto de cuándo podremos volver a hacer tocatas y eventos con público, no nos queda otra que ingeniarnosla para poder seguir creando y tocando desde la cuarentena. Seguramente en los próximos meses podrán vernos y escucharnos en formatos y lógicas que irán surgiendo en función de las restricciones impuestas por la cuarentena y a partir de lo que nos dicte nuestra imaginación.

Distopía y caos son parte del imaginario de la banda, sin embargo la pandemia sigue siendo una realidad nunca antes vivida por nuestra generación ¿cómo manejan esta realidad inmediata y cómo se canaliza eso actualmente en su música y estética?

Nuestra estética siempre ha estado de distintas formas vinculada a los imaginarios post-apocalípticos, desde una onda tipo Mad Max, como en nuestro primer videoclip, “La Santa Procesión” (2015), hasta rasgos más Cyberpunk, como en el videoclip de “Deseo Distopía” (2017). Trágicamente el mundo y nuestra estética coinciden cada vez más, y actualmente nos parece estar viviendo la profecía auto cumplida de la banda y de toda la ciencia ficción distópica de las últimas 5 o 6 décadas. Obviamente esto no nos alegra en lo más mínimo, nos mantiene muy atentos y preocupados al devenir de las cosas.

Sin duda estamos muy receptivos e inquietos con la contingencia, por lo que nuestras letras, composiciones y creaciones audiovisuales seguirán haciéndose cargo de la realidad en que vivimos: un capitalismo en permanente crisis y expansión, una avanzada tecnológica de control global por parte de las grandes potencias, una sociedad cimentada sobre el especismo y la explotación de miles de millones de animales no humanos, y sobre todo, de un planeta que se dirige aceleradamente a un colapso ecológico que probablemente acabará con miles de especies, incluyendo la nuestra. Todo esto sin que sea en lo más mínimo forzado, ya que es seguir la misma línea estética que hemos trazado desde el año 2011.

Su nuevo EP lleva por título “Desenlace”, un nombre de mucha carga en días de ansiedad e incertidumbre… ¿qué desenlace imaginan a esta realidad, cuál es el desenlace de KNTI y de su música ?

En nuestro EP reunimos una serie de canciones, que forman parte de un proceso creativo que anduvo por hartos caminos. Decidimos hacerlo bajo el nombre de “desenlace”, como si de una crónica roja se tratara. A todos esos caminos que anduvo el material le advinó una voluntad de cierre. Pero es difícil hablar de puntos finales, cierres, desenlaces. De hecho, qué más abierto que esta realidad, la del encierro sanitario que nos hace vivir en la incertidumbre, la de los informes epidemiológicos, la de la imposición de “nuevas normalidades”. Por esto mismo es difícil ver un desenlace para este mundo actual, todo es volátil y las certezas son fugaces. Lo que sí podemos ver es que el trasfondo de esta realidad es la catástrofe y el desastre. Hemos intentado siempre trabajar sobre esta constatación, desde lo cotidiano y local, antes y ahora. En concordancia con esta realidad abierta y volátil -como también catastrófica- nos hemos encontrado en la creación igualmente abierta, solo que esta vez el desenlace, para KNTI, no se ve como cierre sino como apertura a nuevas formas, a cosas que estamos probando, nuevos sonidos, etc. En la afirmación crítica de este escenario adverso se ubica el desenlace de la música que hacemos y que estamos construyendo.

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SEXO, RAZA Y ROCK AND ROLL: LITTLE RICHARD INCIANDO LA REVOLUCIÓN

SEXO, RAZA Y ROCK AND ROLL: LITTLE RICHARD INCIANDO LA REVOLUCIÓN

SE APAGA EL GRITO PRIMARIO DEL ROCK AND ROLL

 

Autor de la más sensacional onomatopeya que la historia de la música popular haya registrado. Con su muerte se da inicio al repaso de la más grandiosa y provocadora contraparte de un relato blanqueado. Musicalmente innovador y explosivo, hijo del ritmo y del blues, Little Richard fue, entre muchas cosas, la encarnación de la disidencia sexual en una nación segregada, profundamente racista y conservadora, que sacudió los valores de una sociedad reprimida, exclamando liberación y goce a través de un afiebrado y efervescente nuevo sonido llamado rock and roll.

 

Nacido en Macon, Georgia, el 5 de diciembre de 1932, Richard Penniman fue un precoz y desinhibido joven enamorado del piano y miembro del coro de la iglesia en el que se inició cantando y tocando gospel. La adolescencia se presentó como un tiempo de revelaciones y autoconfirmaciones que poco a poco lo alejaron de su vida religiosa a pesar de su profunda fe. Así, sus primeras incursiones musicales lejos de dios lo conducirán a clubes nocturnos donde desatará su lado salvaje pero sobre todo donde dará rienda suelta a su ingenio y a su desenfadada performance.

 

En 1951, luego de ganar un concurso de talentos, a la edad de 18 años, firma su primer contrato discográfico con la RCA, iniciando sus primeros pasos en una segregadora industria musical donde el joven Ricardito no lograba entrar, no solo por ser negro y pobre, sino por su ya marcada androginia, extravagancia y declarada bisexualidad que ya le había costado años antes ser expulsado del hogar. En ese entonces la RCA se llamaba para los negros y solo para ellos Camden Records. Fue bajo esa etiqueta que Little Richard haría sus primeras grabaciones, antes que lo hiciera el rey blanco, Elvis. Su camino por la prehistoria del rock and roll continuará con la formación de su primera banda bautizada como The Upstters, una banda fugaz que no logra mayor visibilidad como parte del sello Peacock. Aún instalado en Macon, Giorgia, Little Richard busca nuevos horizontes mirando hacia la meca de la industria, Los Ángeles, en particular a Specialty Records, sello fundado en los años 40 por Art Rupe, quien lo comprará por 500 dólares a Peacock y le solicitará que abandone a su banda para comenzar a grabar nuevos temas en la musical New Orleans. Será en esa ciudad donde logrará parir la grabación más escandalosa y revolucionaria de la época y de su propia historia que, también, es la historia de la gran revolución cultural del siglo XX, el rock and roll.

 

«A-Womp-bomp-a-loom-op-a-womp-bam-boom»,  «Tutti Frutti, aw Rudi», originalmente titulada «Tutti Frutti, Good Booty», canción que Little Richard ya tocaba en vivo pero que hasta ese momento no había registrado. La canción sonó tan pegajosa, original y alocada que los productores de Specialty Records supieron de inmediato que funcionaría. Pero no fueron solo los atributos musicales de la canción como iniciadora de cierto sonido lo que la convertiría en una sensación, sino su atrevida energía proveniente de su letra original sobre sodomía y homosexualidad, «Tutti Frutti, good, booty / If it don’t fit, don’t force it / You can grease it, make it easy» («Tutti Frutti, buen culito / Si no entra, no lo fuerces / puedes engrasarlo, para facilitarlo») líneas principales que finalmente serían reemplazadas por «Tutti frutti, all rooty, a-wop-bop-a-loon-bop-a-boom-bam-boom». A pesar de haber sido modificada y registrada en una versión soft de sí misma, la canción logró conservar a través de su melodía y ritmo, su esencia revolucionaria. A eso, se sumaba la carismática y pícara actitud de Richard como intérprete. Todo eso haría de Tutti frutti, la composición paradigmática de lo que se llamó rock and roll a partir de 1956, año en que fue editada. Paradigmática porque en ella se mezclaron los principales elementos del género, casi como una especie de fórmula tanto estética como sonora compuesta por desparpajo, sexualidad y ritmo explosivo. El piano, el saxo y el compás juguetón articulados en una rítmica desenfrenada nunca antes escuchada. A continuación en el mismo nivel, la lírica, su estilo vocal y los alaridos. Y finalmente, su presencia escénica, su forma de vestir, su forma de moverse. Maquillaje, cejas depiladas, peinado acentuado, bigote casi delineado, colores extravagantes. Probablemente bastaba con observar un poco más allá de lo evidente para entender que la chispa no solo respondía a su talento artístico sino principalmente a su individualidad como persona. Si bien, parte de ese contenido incontenible se había intentado camuflar desde un principio al intervenir la sucia letra de Richard, su carga permaneció, pues bien, el intérprete y creador de esa magia era uno solo.

 

 

Rompiendo con el canon masculino de la música popular de aquel entonces, repleta de galanes y machos que ostentaban el lugar de románticos mujeriegos y chicos malos, Little Richard llegó con la ambigüedad sexual por delante, colocando la sexualidad reprimida en cada tocadiscos del país y del mundo. Hablando sucio, instalando lo nasty antes de ser nasty, utilizando la expresión artística como una vía de expresión sexual no tradicional, y haciendo de la provocación el ingrediente esencial del incipiente rock and roll. Mientras Elvis, el chico blanco de Memphis, en 1957 cantaba «Heartbreak hotel», Little Richard se había aventurado de manera natural a utilizar con su doble sentido y tono insinuante la expresión «Tutti frutti» cuyo significado en la jerga callejera era «gay».
A diferencia de la sexualidad expresada en el seminal blues, la sexualidad ambigua y anti-masculina de Little Richard, expresada a través de su estilo como intérprete y en su estética, tendrán un eco de tal magnitud que será tomada en décadas posteriores por músicos como Jimmy Hendrix o The Rolling Stones, quienes además del sonido salvaje, tomarán la crudeza de sus palabras, los gestos, los movimientos y formas de vestir. David Bowie por su parte se apoderó de la androginia para llevarla a un plano de mayor elaboración conceptual. Luego, será el surgimiento del Glam rock, con su sonido insinuante enraizado en esa primera camada de rock and roll original, otro eco de la influencia de Little Richard, utilizando el brillo, los abrigos, los peinados y el maquillaje, buscando borrar los límites entre lo masculino y lo femenino, así lo hicieron bandas como Roxy Music y T- Rex. Luego, llegará Prince, quizás su más grande discípulo y reencarnación.

 

El travestismo que practicada desde su adolescencia inspirado por Bing Crosby y Ella Fitzgerald, la única música que su madre le permitía escuchar en casa, nutrieron sus primeras actuaciones de vestido rojo y tacones. Más tarde, en su nueva y definitiva faceta como Little Richard, dejaría atrás el travestismo tradicional para adoptar la estética del exceso que el pianista showman Liberace, había exhibido en la década de los 30. Capas brillantes, blusas, trajes cubiertos de lentejuelas, maquillaje de cara completa, lápiz labial, pestañas largas y falsas y un copete de seis pulgadas. Exhibición kitsch que sirvió tanto para Little Richard como para el olvidado Esquerita años antes, como forma de burla a la heterosexualidad, la raza y la pobreza, escandalizando a blancos racistas, rechazando el rol de «negros subordinados», y abriendo un nuevo campo de juego para la cultura queer que más tarde sería adoptada por Elton John o Boy George, entre otres: «Se acuerdan la forma en que Liberace vestía en el escenario? Yo me vestía así todo el tiempo, muy extravagante. Y usaba una base de maquillaje bien densa. Muchos otros artistas de ese tiempo usaban maquillaje también, Los Cadillacs, Los Coasters, Los Dritfters, pero no tenían un kit de maquillaje. Tenía un esponja y un polvito compacto en su bolsillo. Yo si tenia un kit. Todos empezaron a decirme gay.»

 

Sobre Little Richard caía el peso de la raza y la homosexualidad de manera doble. Primero como el renegado del rock and roll que se rehusó a proclamarlo como rey, diciendo con ello «el rock and roll es blanco y es de hombres». La precariedad a la que la industria musical lo sometió en su periodo más productivo fue permanente. Grabaciones sin pagar, canciones sin derechos de autor, presentaciones en vivo sin cobrar y giras por el país sin hoteles donde alojar eran la cotidianidad del músico negro. Pero el robo de dignidad era mayor cuando se trataba de su obra. Censurado en radios para blancos, buena parte de sus composiciones eran entregadas sin autorización a músicos blancos, entre ellos, el más recordado Pat Boone, la antítesis de Ricardito, encarnando los valores de la respetable y blanca sociedad estadounidense, quien popularizó una deslavada «Tutti Frutti», llevándose grandes regalías de todo tipo. A todo eso, se sumó el rechazo que provenía también de su comunidad afroamericana, cristiana y fuertemente identificada con la masculinidad tradicional. Un conflicto que acompañó a Richard hasta el final de sus días. «En esa época el racismo era tan fuerte que no podíamos entrar a los hoteles, así que la mayoría dormíamos en nuestros propios autos. Comías dentro él. Llegabas a la actuación y te vestías dentro él. Tampoco me pagaban en la mayoría de las presentaciones. Nunca recibí dinero por la mayoría de mis discos… y yo hice esos discos! En el estudio, ellos me pasaban un puñado de palabras, y yo hacía una canción! El ritmo y todo. ¡»Good Golly Miss Molly»! ¡y no recibí ni un centavo por eso!». Revista Rolling Stone, julio 2004.

 

 

La búsqueda artística, intuitiva y espontánea de toda una generación en una época temprana, en la posguerra, se expresó, como suele ocurrir, a través de distintas formas que, a su vez, suelen ser las mismas generación tras generación. Ahí están, el despertar sexual, la búsqueda de identidad, el ansia de libertad y la necesidad acabar con lo vetusto. La década de los cincuentas en Estados Unidos fue de muchas formas así. La nueva sensación musical desprendida del blues, por ese entonces llamada música del diablo, fue la base de un cambio cultural que transformó la mentalidad de millones de jóvenes atravesados por el conflicto sexual y racial de toda una sociedad, desafiando la cultura adulta heterosexual blanca dominante, y abriendo el pasadizo a la subcultura musical negra de R&B de los años 40 y 50: «La gente le llamaba música africana, música vudú, decían que iba a volver locos a los chicos, decían que era solo un fogonozo, lo mismo que dijeron en su momento del hip hop. Fui el primer artista negro cuyos discos fueron comprados por chicos blancos. Y los padres me odiaban. Tocábamos en lugares donde nos pedían que no volviéramos más, porque los chicos se ponían loquísimos. Rompían las calles, tiraban botellas y saltaban de las galerías del teatro durante el concierto. En ese momento los chicos blancos tenían que estar en la galería de arriba, eran «espectadores blancos», pero se tiraban para ir abajo donde estaban los chicos negros». L.R, revista Rolling Stones, julio 2004.

 

El rock and roll no podría haberse llamado así mismo revolución cultural si no hubiese enrostrado de una u otra forma los tabús de la sociedad que lo vio nacer. Para ello, la figura de Little Richard fue determinante en tanto nuevas formas de cantar, tocar y vestir fueron entregadas por su música en la segunda mitad de los cincuentas, como por reflejar y vivenciar el lado salvaje de una sociedad mojigata, machista y racista que quiso negar a su hijo queer, el incitador de generaciones completas. El iniciador de esa revolución.

LOVE 1985: ACUÑANDO EL SONIDO

LOVE 1985: ACUÑANDO EL SONIDO

La Inglaterra de 1985 es la Inglaterra de The Smiths o The Cure. También es la Inglaterra post New wave of British heavy metal, y también es la Inglaterra de los demoledores Motorhead. Tampoco se puede olvidar que es la Inglaterra que alguna vez vio nacer la semilla del hard rock de la mano de Led Zeppelin y Black Sabbath. Por esos días, una banda llamada Death Cult cambiaba su nombre simplemente a The Cult buscando ir más allá de la escena gótica de Londres. Acuñando un sonido entre el post-punk y el rock gótico la banda comienza a dirigirse hacia un nuevo lugar sonoro que quedará plasmado en su segundo disco titulado “Love”, editado en 1985, donde cuajará el híbrido perfecto entre el post punk y el hard rock.

The Cult ha sido una banda particular cuyo viaje del post punk al hard rock resulta tan fascinante como influyente. Aún cuando reconocemos como parte de sus principales referentes a The Doors o Joy Division, el rompecabezas no se completa sin mirar y reconocer la cualidad intransferible de dos animales musicales como Ian Astbury y Billy Duffy.

“Nirvana” es la partida de un disco tan bien articulado, atravesado en su totalidad por la perfectamente calibrada y psicodélica White Falcon de Billy Duffy. Un par de baquetas cuentan la partida de un recorrido esencial sobre el amor en su más amplia lectura. “Nirvana” se abalanza sobre nuestros oídos, ágil, ajustada y consonante. En estas líneas aludiendo a ese estado del espíritu; ese estado mental: I float through day and night life, well most of the time / Till I hung up my blues on a nail in your wall / It rained flowers when the music began / Love all around when the music is loud” – «Llueven flores cuando la música comienza, amo todo alrededor cuando la música está alta”. Cuán Nietzschiano puede ser todo esto aún cuando Nietzsche fue un ateo radical. Sin embargo, es inevitable remitirnos a aquella ultra citada frase “sin música, la vida seria un error”, una de las tantas reflexiones que expresó en su trabajo teórico filosófico sobre la música como razón existencial. Pues bien, The Cult pareciera de cierta forma haber tomado algo de esto como también lo hizo Morrison una vez con “When the music´s over”, intentando abordar el espíritu, la dimensión metafísica o como quiera llamársele, algo intangible; algo superior: Every day,nirvana Always this way, oh yeah, yeah / I wish that every, like the sun, nirvana / Always this way, Nirvana.”

«Big Neon Glitter» nos interna en la senda de las veleidades y los encandilamientos propios de lo que The Cult está llamando amor o amar. Derechamente menos post punk y más pesada, Duffy sigue jugando con ambos matices. Así mismo, el sentido más salvaje del rock and roll y la carga sexual ponen la firma: “A big neon glitter pushes onto you, oh baby, Sex from the hip at the crack of a whip, oh yeah / The wall gets taller while ye get smaller, yeah / Push against the big neon glitter, pushes onto you / None may indeed go out”.

Los atributos de The Cult son también los atributos que definen al frontman que los lidera, Ian Astbury. El carismático vocalista que adoptó las maneras y atuendos de un chamán gótico,sobre el escenario ha querido personificar la herencia de un inmortal Jim Morrison. Vozarrón barítono, juego vocal y carácter, lo convierten en uno de los vocalistas más singulares y cautivantes de su generación. Pero el magnetismo escénico y vocal de Astbury no solo se encuentra en estas cualidades, sino en su forma radical de presentarlas. Mientras que Billy Duffy, el otro alma mater, es el gran artífice del sonido de la banda y el canalizador de la energía que emana desde Astbury.

Como un hacha el riff de “Love”, himno homónimo del disco, nos parte en dos. No hay oportunidad de escapar a algo tan infeccioso: Love obviously very soon everybody / Oh don’t you love that sweet time”. Siempre desde un lugar salvaje, desde un punto de inflexión, con el acento marcado en el espíritu del hard listo para liberarnos: “Spent a long time on this road / Spent a long time in this town /Spent a long time in the wrong road / Gonna drive away in a big fast car / Gonna drive away, won’t get too far / Gonna drive away, don’t know how far / Gonna drive away in a big fast car”. Como un mantra Astbury continúa: Don´t you love that sweet time / Love, Love. That’s just my fee, Love, Love, Love / I look for the grand conditions near her heart”. Quién dijo que para predicar amor había que sonar como un hippie. Cómo no recordar cierta energía Hendrixiana en todo el tema y evidentemente en la avezada guitarra de Duffy quien brilla como el gran guitarrista que es, lleno de recursos y tonalidades. “Love” contiene en cinco minutos treinta y tres segundos, el sentido del disco casi como una declaración de amor, expansión y libertad musical. La partida hacia algo; el éxodo hacia otro lugar en el rock and roll.

La vida en Canadá había calado hondo en Ian Astbury. Fue ahí donde nació su fijación por la vida de los indios nativos de América del Norte, recogiendo parte de su imaginario para ponerlo sobre su música convirtiéndolo en un elemento recurrente en toda la discografía de la banda. «Brother wolf sister Moon» en clave electroacústica como una clásica balada rock de intensa atmósfera dark, evocando paisajes y ritos : “Embrace the wind with both arms / Stop the clouds dead in the sky / Hang your head no more, And beg no more / Brother wolf and sister moon, Your time has come / And the wind will blow my fears away / Will dry my tears away”.

«Brother Wolf Sister moon», además de ser de esos temas que te pueden conducir a un estado de trance poniéndote la piel de gallina, enfrentándote contigo misma y con los gusanos que adentro hormiguean, es probablemente también, una de las primeras canciones en clave “balada rock” propiamente tal de la década ochentera, y probablemente sea una de las que inspiró mucho del material que se masificó en los siguientes años en el hard rock e incluso en el Glam rock de esa década, siguiendo los clásicos patrones zeppelianos como bien lo demuestra el dramático solo de guitarra de Duffy.

Tal como lo hizo alguna vez The Doors de la mano de Jim Morrison, The Cult de la mano de Ian Astbury utiliza la lluvia como simbolismo para referirse al deseo tomando además nuevamente parte del imaginario que se desprende de las creencias milenarias de pueblos originarios: “I’ve been waiting for her for so long / Open the sky and let her come down / Here comes the rain / Here she comes again / Here comes the rain / I love the rain / I love the rain”. “Hot sticky scenes, you know what I mean / Like a desert sun that burns my skin”.

Nuestra obsesión sigue siendo Billy Duffy y su guitarra, marcando al mismo tiempo el tono apocalíptico y lisérgico con el incesante “wah- wah” que no nos suelta. «Phoenix» resume a través del simbolismo todas las ideas sobre muerte y resurrección ligadas a la pulsión del deseo, la pasión y sus intensos e inherentes conflictos: “Like the heat from a thousand suns that burns on / rising ever higher / a phoenix from a pyre / my eternal Desire / I and ‘m on fire”. Pues para llegar a ciertos lugares es necesario atravesar el fuego y no se puede atravesar el fuego sin quemarse: “Like a kiss from the lips of ra that burns on / the pleasures getting wilder / circling ever higher / a servant of desire / Iand ‘m on fire”.

Con la maestría y riqueza de un músico que se pasea cómodamente entre el post punk y el hard rock, Billy Duffy extrae un sonido contundente y finísimo capaz de dar forma a un ajustado y pegajoso rock gótico cuyo repertorio se alimenta deseos escapistas y aullidos asustadizos salidos de la voz de Astbury: “It’s so nice to get away, get away for a day/ I see a hollow man, gun in hand, gun in hand, it points my way / You know, he follows me everywhere and everyday / I gotta get away / I won’t miss him if he goes away and stays away, yeah, yeah. De visiones psicóticas:“I see a hollow man, gun in hand, gun in hand, it points my way, oh” – “He’s just a hunter for the devil / Hollow man”.

Probablemente todo acercamiento a The Cult tenga un solo punto de partida, «She sells sanctuary». Sus acordes iniciales son el anzuelo sónico perfecto para el oído susceptible a las guitarras resonantes. Luego vendrá la explosión rítmica que hará de la canción una de las más populares de la banda en pistas de baile e incluso como parte de la película SINGLES, de 1992, dirigida por Cameron Crowe.

Rendidos ante esta melodía como el mismísimo Astbury ante el poderío de una presencia que, puede y no puede ser una mujer de carne y hueso: “The sparkle in your eyes, Keeps me alive” / “The fire in your eyes, Keeps me alive”/ “I’m sure in her you’ll find The sanctuary”. La voz furiosa y quebradiza de un gótico y pelilargo Astbury nos sigue llamando: “And the world and the World / Yeah, the world drags me down / And the World/ Yeah, the world turns around / And the world and the World / Sanctuary”.

«Revolution» es en todo su esplendor sonoro despedida y nostalgia. Rezan sus primeras líneas un sentimiento introspectivo: Pictures of never ending dreams / I can’t see what these images mean / Locked inside me / Can’t set the rainbows free / Like perishing flowers, They sag and twist and die”. Medio tiempo y acordes dulces, la guitarra de Duffy aún más matizada y exacta, mientras que Astbury con voz intensa entrega sentidas reflexiones : “Joy or sorrow / What does revolution mean to you? / To say today’s like wishing in the wind / All my beautiful friends have all gone away / Like the waves / They flow and ebb and die”. El coro final es el encargado de acentuar el tono trascendental y trágico con el que The Cult quiere referirse a la revolución y al amor. Así mismo, lo marca la canción que cierra el disco, «Black Angel», directamente hablándonos de la muerte como otra parte inseparable a todo esto, realzando la beta gótica de la banda: “A fugitive has been away so long / A thousand years, and now he thinks of home / The long men are waiting in the wings / To put him in chains upon his return / Emptyness, his bitterness is gone / Journey on to the eternal reward.”

Su sonido expansivo y potente, cargado de una energía cambiante y movediza puede percibirse en cada uno de sus tracks. Musical y estilísticamente, Love es quizás el gran eslabón perdido de su época y uno de esos discos hechos para ser consultado pero no copiado. Que no quepa duda que en 1985 The Cult estaba enseñándole a todos de donde venía y hacía donde podía dirigirse el rock en la segunda mitad de la década.

13 Sep 2014

CANCIONES PARA UN ESTALLIDO: LA PELUQUERÍA RECORDS PRESENTA “Q C ACAB $HILE”, COMPILADO INSPIRADO EN LA REVUELTA DE OCTUBRE.

CANCIONES PARA UN ESTALLIDO: LA PELUQUERÍA RECORDS PRESENTA “Q C ACAB $HILE”, COMPILADO INSPIRADO EN LA REVUELTA DE OCTUBRE.

El estallido social de octubre y la consiguiente movilización de seis meses ha sido la semilla creativa de un infeccioso cancionero que no deja de germinar. Las composiciones nacidas a partir del 18 de octubre de 2019 han nutrido intensamente la producción musical local conjugando como nunca antes el sentido lírico y sonoro en pos del discurso social. Paralelamente, los proyectos musicales cuyos discursos críticos y disidentes iniciaron el ruido incesante en la era pre estallido, hoy alcanzan un nuevo eco que vuelve a resignificar el ejercicio de escuchar música.

En el brote de este nuevo cancionero nos encontramos con La Peluquería Records, plataforma de producción musical y artística, fundada y gestionada por Francisca Herrera desde hace tan solo un año. Proyecto que pude descubrir entrevistando a la activista musical antiespecista Kiltrak Sónica, cuyos singles habían sido grabados por el sello.
Evocando el simbolismo de las peluquerías como ese espacio público-privado que acogió a mujeres y disidencias donde la transformación del pelo fue el elemento para la deconstrucción de una sola identidad y la creación de muchas, la tijera de La Peluquería Records ha buscado promover el trabajo de mujeres y disidencias desarrollando un trabajo de curatoría enfocado a generar un catálogo musical de sonido urbano y discurso disidente, feminista y animalista, abordando la creación musical desde el respeto y la inclusión.

“Q c acab $hile” exclama una de las consignas más incendiarias y reiteradas de la movilización social en busca del derrumbe del modelo económico, incluyendo en ella el acrónimo all cops are bastards, también da nombre al primer compilado de La Peluquería Records con canciones inspiradas en la histórica revuelta del 18 de octubre, amplificando el mensaje de sublevación a través de la música justo cuando la pandemia generada por el Covid-19 pareciera querer extinguir la mecha de nuestra propia revolución.

Lanzado virtualmente el pasado 24 de abril, en él se da cabida a nuevas voces de la música urbana con seis composiciones que nacieron a partir de los días de Estado de sitio y de las violentas noches de toque de queda como lo describe Siempre Barle en su Revuelta: “Todos los que torturan en la población / de los milicos acusados de agresión y violación / No tengo miedo a tu repre, me cago en tu toque de queda / Y ya no vamoh a callarnoh hasta que esto se resuelva”. Matizando los recursos del género con diferentes cadencias e intensidades, cada track suena a distintas escenas del estallido, así lo transmite en su ritmo y letra Boche” : El tema nace dentro del mismo estallido. Quisimos compartir la emoción que genera el caceroleo, los sentimientos que nos llevan a la calle. Que no se nos olvide lo que estamos viviendo como generación”señala su compositora Nathalie Zamorano.

Siguiendo en este juego de tonos, versos y perreos Préndelo” de Una Típica Francisca lanza una seductora llamarada de revolución social y corporal: “La canción nace de tratar de prender eso que nos intentan apagar durante toda la vida. El arte, nuestro despertar intelectual, sentimental y emocional, siento que el sistema trata de anular todo eso” – comenta su autora. El compilado se completa con las noveles Anamias Ixaya y La Lola presentando sus primeros trabajos oficiales. Mientras que Aylin Sobrino suma una nueva colaboración con el sello.


Con portada a cargo de la artista conocida como Desobediencia Visual, “Q c acab $hilese inscribe como uno de los primeros registros fonográficos sobre la revuelta en plena transformación de la industria musical y de sus formatos.
Escúchalo en Spotify, Itunes, Amazon music y en www.lapeluqueriarecords.org

MÚSICA OBRERA Y UN HIMNO DE REPUDIO

MÚSICA OBRERA Y UN HIMNO DE REPUDIO

Probablemente es el acrónimo más reproducido en nuestros muros reales y virtuales desde el inicio de la movilización social por la dignidad, una nueva constitución y el fin del modelo neoliberal, hace ya seis meses.
Documentada por primera vez en los años 20, la sigla recobró vigencia con el surgimiento del movimiento Oi!, y terminó por convertirse en una de las consignas más utilizadas por los movimientos anarquistas/obreros/punks hasta nuestros días, permitiendo con ello la divulgación del mensaje de repudio hacia las fuerzas policiales y a la violencia de Estado. Con el correr de los días en el inicio del estallido social chileno, el acrónimo tapizó calles enteras y encontró nuevos adherentes en medio de la sangrienta represión y violaciones a los derechos humanos. Así mismo, la poderosa sigla fue objeto de ingeniosas reformulaciones como: «Asamblea constituyente ahora, bebé» o «All cuicos are bastards». Pero los mensajes encriptados no se limitaron a eso, luego, en diciembre de 2019 ACAB reapareció como 1312 para comunicar el incendiario acrónimo en clave númerica aludiendo la ubicación en el abecedario de las vocales y consonantes que lo conforman, A-1-C3- A1-B2 -1312.

MÚSICA OBRERA Y UN HIMNO DE REPUDIO

“All cops are bastards” o «Todos los policías son bastardos» registra su segundo gran aliento en 1982 en los brazos del movimiento musical Oi! cuando The 4 skins, una de sus bandas más representativas, incluye en su disco THE GOOD, THE BAD AND THE 4 SKINS el track “A.C.A.B”, retrato de la represión policial ejercida contra los jóvenes desempleados y marginados en los barrios obreros de la Inglaterra thatcheriana. Denuncia plasmada en la portada del disco con la imagen de un policía bajo el titular THE BAD.

Generar identidad ante la violenta realidad socio económica y hegemónica probablemente sea la base de todo movimiento contracultural. El fin del Estado de bienestar en manos de la ultraderecha dio paso al resurgimiento de los movimientos sociales, sindicales y contraculturales en la Inglaterra de finales de los 70´s. Por esos días, fuertemente enraizada en la cultura barrial y en la idea de lo comunitario, jóvenes obreros muchos de ellos desempleados envueltos en el descontento y la urgencia de atender a la paliza de la marginación y de la expulsión del auge económico, decidieron hacerse llamar cabezas rapadas. Era el surgimiento de la cultura Skinhead obrera y barrial, con ella nacería un nuevo sonido que representará su naturaleza, el Oi!.
Respondiendo de vuelta a la excesiva masividad que el punk había experimentado luego de su gran explosión, el Oi! se presentó como la nueva música obrera, la contraparte al punk ya colonizado por la industria ajeno a la consciencia y lucha de clases. Para ello, el street punk sería la base rítmica de un cruce que se aseguraría de mezclar los código de la vida barrial y de su forma de sonar rescantando el pub rock, el rock and roll de viejo cuño y los cánticos de fútbol junto con el hastío y el desencanto de la clase más golpeada que también golpea de vuelta. De esa fricción nacerían los principales himnos del género, quizás el más sempiterno, rabioso y lapidario “A.C.A.B” (All cops are bastards) de The 4 Skins, incluido en el clásico “The good, the bad and the 4 skins” de 1982, cuyo sonido recoge la variedad de ritmos aunados en el Oi! alternando entre la velocidad de un caluroso pogo y el jolgorio del ritmo skalítico a punta de guitarras. Al mismo tiempo para la memoria auditiva resulta imposible no retroceder a los mejores momentos The Jam en coros como los de “Yesterday’s Heroes” o “Jack the lad”. Pero será el himno anti policía y anti represión, el coro más memorable de una banda que levantó la bandera del orgullo obrero y la furia del marginal en una canción que supo sobre todo describir y transmitir la violencia estructural y simbólica que genera la guerra callejera del pobre contra el pobre, del policía contra el trabajador:

Geezer comes with a knife in his fist

I got cut along with the rest said

A.C.A.B

A.C.A.B

A.C.A.B

All cops are bastards

Copper come up say what’s the matter with you

Acuñado por primera vez en 1980 por el periodista musical Garry Bushell, desde entonces Oi! ha hecho referencia al movimiento musical integrado por las bandas que pusieron a la cultura obrera como motivo principal de sus letras, vestimenta y sonido, entre ellas los 4 SKIN, SHAM 69, COCKNEY REJECTS, entre otras, promoviendo el orgullo de clase tanto en su miseria como en su diversión, resaltando su jerga y su gestualidad, elementos que fueron capaces de crear un género musical en sí mismo antes de su debacle y distorsión.

Hanging around with my mates one night

We got in a little fight

Geezer comes with a knife in his fist

I got cut along with the rest said

A.C.A.B

A.C.A.B

A.C.A.B

All cops are bastards

Copper come up say what’s the matter with you

Now they see what we can do

Next thing I know i was in a cell

All my mates were there as well said

A.C.A.B

A.C.A.B

A.C.A.B

A.C.A.B

A.C.A.B

A.C.A.B

I had a court date to plead my case

They had delight at the look in my face

They said we’re gonna put you away

I said all I had to say said

A.C.A.B

A.C.A.B

LIVING ALAMEDA: UNA TRINCHERA MUSICAL

LIVING ALAMEDA: UNA TRINCHERA MUSICAL

ESTE VIERNES 31 DE ENERO SE LLEVARÁ A CABO OTRA DE VARIAS TOCATAS PRO FONDOS EN APOYO A LA RECONSTRUCCIÓN DEL CINE ARTE ALAMEDA, INCENDIADO POR UNA BOMBA LACRIMÓGENA LANZADA POR CARABINEROS EL PASADO 27 DE DICIEMBRE. YAJAIRA Y VAGO SAGRADO ENCABEZAN ESTA PRIMERA FECHA. LUEGO, EL 08 DE FEBRERO ES EL TURNO DE FISKALES AD HOK. A CONTINUACIÓN REPASAMOS PARTE DE LA LARGA HISTORIA DEL ALAMEDA COMO ESCENARIO MUSICAL.

 

 

Primero fue el cine en todo su esplendor contracultural, independiente y rupturista. Luego la música en vivo y la música para ver con el inicio del festival de documental musical INEDIT CHILE en su primera versión por allá en diciembre del 2004.  Así, cine y música terminaron por convertirse en los ejes centrales del espacio que con el tiempo pasaría a llamarse CENTRO ARTE ALAMEDA, nombre que daba cuenta del amplio espectro artístico que ahí se desarrollaba. En él no solo vimos cine y bandas en vivo, sino que también asistimos a lanzamientos de revistas por ese entonces alternativas como aquella dedicada al cultivo y consumo de la marihuana, la ahora famosa REVISTA CÁÑAMO. Ahí se lanzaron libros y sitios webs. Se realizaron ferias culturales. Se exhibieron performances. Se organizaron fiestas temáticas. Se celebró y defendió al activismo por la diversidad sexual con Hija de Perra y colaboradores. Se montaron exposiciones de pintura y fotografía. También, por si fuera poco, se realizaron jornadas de adopción de perros y gatos. Y así, tanto más, sin parar, por 21 años. Vaya espacio el que se ha intentado destruir el pasado 27 de diciembre de 2019 . 

Resulta casi imposible hablar del Cine Arte Alameda, del Centro Arte Alameda y de El Living, sin mencionar su enclave urbano que durante décadas reflejó las transformaciones de la actividad cultural de la ciudad, como también las transformaciones y expansiones naturales del proyecto dirigido por Roser Fort y Jano Parra.  Después del cine, hablar del Centro Arte Alameda es hablar de un entramado social, cultural y sobre todo musical desarrollado ahí y en su entorno, en aquel eje Alameda –  antigua Plaza Italia, un barrio neurálgico, acontecido desde siempre donde se levantaron y se tejieron historias, personajes, noches de rock n roll, bohemia, underground, actividad vecinal, y más. 

 

Las andanzas por el circuito musical independiente a principios del milenio ( años 2000 – 2004) conducían permanentemente a un mismo lugar: el Centro Arte Alameda y su nueva extensión conocida como El Living, un espacio creado y pensado para poder desarrollar actividad musical en vivo de manera regular y profesional. Sumándose en esa misma gran alameda, a la antigua sede de la FECH, lugar que por un tiempo, en medio de su convulsionada actividad estudiantil operó como trinchera musical alternativa y contestataria en ese raro inicio de milenio. Al otro lado de Santiago, La Batuta, antes de convertirse en centro de bandas tributos, aún conservaba su carácter inicial como escenario para música local en Plaza Ñuñoa. Por aquel entonces El Living del Cine Arte Alameda surge como un nuevo escenario para las bandas que por esos años habían perdido recintos emblemáticos como Laberinto, Zoom o la mítica Picá de Don Chito, cierres que habían dejado al corazón de la capital sin lugar para el circuito musical  local. 

Es la era pre redes sociales. El periodo de la transición tecnológica. El uso de internet y de los celulares es aún limitado y básico. Los flyers impresos aún se reparten de esquina en esquina  y se pegan en los diarios murales de las universidades. Se ocupa el messenger y los correos masivos llegan en hotmail o latinmail. Los sellos independientes y los ciclos de tocatas autogestionadas son las fechas que EL LIVING del Centro Arte Alameda recibe. Ahí están Cápsula Records, Matorral, Leo Quinteros, Termita. Pueblo Nuevo, electrónica. El incipiente sello Algo Records, Guiso, Ramírez, Camión, Tsunamis, The Ganjas. La Corporación Fonográfica Autónoma CFA con Los Revoltosos, Familea Miranda, Hielo Negro, Yajaira, Radio Moscú, Los Gatos Negros, Jiminelson. Por esos días se estrena MALDITOS, el documental de FISKALES AD HOK, dirigido por Pablo Inzunza, es la función inaugural de la primera versión del Festival INEDIT CHILE. La banda sella la memorable función tocando en vivo ahí mismo, en el cine.

 

 

 

Toda una nueva camada de bandas se presentan en ese LIVING. La primera mitad de los 2000 es fructífera, y la música independiente en Chile promete. Hay rock y es heterogéneo. Ciclos de rockabilly, surf rock,  punk, rock. Hay pop. Hay electrónica. También hay visitas. Hay cumbia villera con las Kumbia Queers desde Buenos Aires en una serie de exitosas fechas que repletaron El Living. Todo un hito para su propia historia. Lo mismo ocurrió años antes con Holden en su primera visita al país, siendo de las primeras fechas internacionales que tuvo el local. Tiempo después, El Living también sería lugar de Festivales como el Circus Rock, que reunió a bandas como Aguaturbia, Los Ex, Los Howlers o Tío Lucho.  

Todo crece. La música independiente en Chile se diversifica, y la cartelera de tocatas en el Living va con ello.  En diez años de vida es un escenario predilecto y para la segunda década del milenio (2010-2019) todo el espectro de la música nacional se presenta en él. Las bandas de antaño como UPA o Electrodomésticos. Redolés, Los Miserables, Machuca. También la segunda y tercera gran camada de música independiente Chinoy, Fother Muckers, Prehistóricos, Adelaida, Newen Afrobeat, Bronko Yotte y cientos de nombres y estilos. Y estos últimos años como el escenario para el ciclo de tocatas pro financiamientos del Festival Woodstaco.

 

 

Noche tras noche, año tras año, en esa entrada empapelada de afiches, en ese escenario vislumbrado desde la calle, en ese segundo piso la música en vivo estuvo refugiada en el que ha sido el centro cultural más importante y consolidado de toda la ciudad. El más diverso, y sin duda, el más ruidoso. Ahí donde la música siempre se escuchó a todo volumen entre los ruidos de la locomoción en el corazón de la capital.

 

 

Ese ruido no se apaga, ni luego de incendiado, sino que se multiplica en una resonancia que llega a otros espacios para ir en apoyo de la reconstrucción del gran escenario de nuestra principal avenida con fechas encabezadas por aquellas bandas que hicieron parte de su viaje musical en ese lugar.  Yajaira, es una de ellas. La banda, en uno de sus recientes hitos, celebró la reedición de su disco homónimo tocando en la sala 1 del cine en diciembre del 2018, en una atmósfera de psicodelia y pesadez proyectada a través de las colosales pantallas.  También son parte de la cruzada pro fondos, Fiskales Ad Hok, Vago Sagrado y Falsa Verdad, quienes estarán tocando este viernes 31 de enero y sábado 8 febrero en el mítico Bar de Rene, hoy por hoy uno de los escenarios más activos para la música en vivo actualmente en Barrio Italia.  

La historia del Living Cine Arte Alameda es también la historia de varios momentos en la escena musical independiente de Chile. Es parte de la historia del circuito musical y de su pulso como también de todes los que estuvimos vinculados a ese entramado por oficio, amistades o simplemente por amor a la música y a la necesidad de vibrar con el sonido y la energía en directo. Un escenario que fue y seguirá siendo trinchera de la música en vivo.

 

 

EVENTO EN FB

 

NATALIA CORVETTO Y PATI DÍAZ VILCHES : CANTORAS CHILENAS EN RESISTENCIA

NATALIA CORVETTO Y PATI DÍAZ VILCHES : CANTORAS CHILENAS EN RESISTENCIA

La música y las canciones como parte de una resistencia cultural que no baja los brazos, es lo que desde hace más de 100 días se manifiesta en distintos formatos y escenarios. Grabaciones, vídeos, música en las calles, fechas benéficas, solidarias, son parte de la música movilizada, de la música que ha tomado su rol como arte comprometido no exento del entorno donde se desarrolla, lejos de la indiferencia y el silencio de la música entretenida y descomprometida.

Natalia Corvetto y Pati Díaz Vilches a lo largo de sus trayectorias han cantado en contra de las injusticias sociales y en contra de la violencia de género. Cantos que han puesto en primera línea los derechos humanos o el feminismo con sonidos que hablan del pueblo como ese territorio de riqueza natural e inmaterial usurpado y violado. Cada una, con registros musicales que abarcan la cueca, el folclor latinoamericano, la fusión afro-latina, el jazz y el bolero, transitan una nutrida y discreta escena de cantoras que cargan guitarras, pianos y panderos, no solo para tocar en Santiago. No solo para tocar en los mismos lugares de agendas copadas. Natalia y Pati son tan cantoras como gestoras, llevando música a escenarios diversos y también generándolos. “Con Pati teníamos la idea de hacer un concierto juntas desde hace tiempo. Y la tercera vez que nos juntamos para idear este plan fue para el 18 de octubre coincidiendo con la vorágine de todo lo que comenzó a suceder” cuenta Natalia Corvetto.

 

 

 

Así nace CHILENAS EN RESISTENCIA, ciclo de conciertos que refuerza la idea de la música al servicio de las demandas sociales, reuniendo un repertorio de canciones que se conecten a los acontecimientos en Chile, y con el cual se han presentado en Vicuña y La Serena. Inicialmente, el ciclo fue pensado como un compendio de composiciones latinoamericanas, luego Natalia y Pati resolvieron : Después de pensar en canciones latinoamericanas de resistencia, finalmente decidimos que solo íbamos a interpretar canciones chilenas, antiguas, nuevas y también de nuestra autoría” relata Natalia.

 

 

 

Canciones que hablan del Chile actual y de un Chile históricamente al filo de la desigualdad y la injusticia dando cuenta de cómo el cancionero popular retrató esa realidad. Canciones de la resistencia en décadas pasadas se mezclan con el repertorio original de ambas cantoras. Pati Díaz cultora de la cueca y vocalista de la agrupación DE PATIENQUINCHA, fue una de la voces escogidas para tributar a Margot Loyola en su centenario, cuyas composiciones se alinean con esa cueca criolla al que le entrega un carácter feminista, mientras que Natalia es quien guitarra o ukelele en mano fusiona la trova, la bossa nova o el bolero, y cuya voz fresca y melodiosa da forma a una moderna canción de raíz folclórica. 

 

https://www.youtube.com/watch?v=agDlbujoVtU

 

 

JUNTA-S Y REVUELTA-S

 

Con los músicos Marco Antonio Palma Vargas Nelson VeraDaniel Miranda, juntas y revueltas en el mismo escenario y compartiendo bandas de acompañamiento, así describen el formato de la presentación “Iremos una y una, primero una canción de Pati, luego yo, y así. Nos juntamos para los pie de cueca, cuecas en su mayoría autoría de Pati. Después, ella me acompaña con maracas en uno de mis boleros, y yo la acompaño con ukelele en otra canción”. Cuenta Natalia

Una y una, como una especie de duelo musical o más bien como una especie de exorcismo curandero invocando sonidos y sentimientos de amor, apoyo mutuo y resistencia en comunidad, Corvetto y Díaz Vilches, CHILENAS EN RESISTENCIA, le cantarán al dolor y a la injusticia, a la indiferencia, a la violencia y al abuso del Chile que no abandona la calle tratando de encontrar la dignidad. 

 

 

CAT PEOPLE: ONG CORAZÓN DE GATO LANZA CALENDARIO INSPIRADO EN DAVID BOWIE Y FREDDIE MERCURY.

CAT PEOPLE: ONG CORAZÓN DE GATO LANZA CALENDARIO INSPIRADO EN DAVID BOWIE Y FREDDIE MERCURY.

La ONG Corazón de Gato lanza su calendario 2020, CORAZONES LATIENDO, inspirado en David Bowie y Freddie Mercury. Con su compra aportas a financiar el rescate, rehabilitación y esterilización de colonias de gatos ferales. Para conocer más detalles del proyecto conversamos con su directora y fundadora Paulina Fágel, y repasamos parte de la unión gatos y música.

 

Probablemente, uno de los tantos efectos que ha tenido el estallido social en nuestra cotidianidad ha sido, al fin, la visibilización de las demandas por los derechos animales. Con ello, la labor de cientos de organizaciones que por años han mantenido esta solitaria lucha en contra del abandono y el maltrato amparados en la ausencia de una legislación que permita entregar protección y garantizar los cuidados y derechos básicos a la población animal, en medio de nuestro contexto de demandas sociales, ha adquirido la notoriedad y valor que por largo tiempo no se les brindó.

En busca de un cambio profundo, pareciera que poco a poco comienza  a comprenderse que los derechos de los animales deben ser resguardados por todos quienes habitamos el planeta a través de una cultura de respeto a las especies. Y que estas especies y sus derechos deben ser incluidos en los petitorios oficiales como por ejemplo ocurrió en la consulta ciudadana realizada por la Asociación de Municipalidades el pasado 15 de diciembre, donde se consultó por hospitales veterinarios públicos y por mayor protección para los animales a través de esterilización gratuita, refugios, etc, etc, etc.

Otro foco de acción durante estos dos meses de movilización y activismo han sido la organización de cabildos por el derecho animal con el fin de elaborar un marco regulatorio que sea incluido en el futuro proceso constituyente que comenzará en 2020.

 

 

La batalla por la dignidad por primera vez, y aún a tiempo, es también por la dignidad de todas las especies. Caballos, vacas, gallinas, perros, gatos, y una infinidad de fauna salvaje. El querido perro matapacos, símbolo de la movilización de un Chile olvidado, marginado y no privilegiado como el quiltro callejero que día tras día sobrevive a la precariedad y a la indiferencia, es la más reveladora, dolorosa, alentadora y significativa manifestación de como hemos sido y como queremos ser como sociedad, entre nosotros y con los otros.

Es en este nuevo escenario las campañas de distintas fundaciones adquieren mayor fuerza, sentido, y sobre todo, reciben mayor atención y espacio de acción en un contexto donde ahora la normalidad es luchar por una vida digna con conciencia y responsabilidad. Así día tras días nos encontramos con las organizaciones movilizadas en las calles, reforzando su presencia y generando nuevas formas de financiamiento, una de ellas, es la que ha impulsado CORAZÓN DE GATO, quienes desde hace diez años se dedican a rescatar y realizar operativos de esterilización a colonias de gatos ferales. Además, gestionan las adopciones de los felinos rescatados y rehabilitados. Su política es el bienestar de estos bigotudos en todas sus formas, así como crear conciencia en torno a maltrato y tenencia responsable, enfocados en promover el compromiso, la responsabilidad social y el respeto a todo ser vivo sintiente. Corazón de Gato no recibe ayuda estatal,  ni de privados, y se mantiene gracias a personas que creen en su proyecto.

 

“Hemos observado como se eleva el clamor contra la injusticia, hemos recorrido las calles siendo testigos de la inmensa violencia que se despliega ante demandas legítimas y necesarias.

Estamos en profundo desacuerdo contra todo abuso, maltrato, mutilación, tortura y asesinato a quienes exigen un Chile mejor; así como condenamos el maltrato y utilización de animales por parte de las FFAA y carabineros para sus propósitos represivos.

Son momentos en que estamos llamados a la reflexión, pero también a la acción. Por nuestra parte, hemos mantenido nuestros canales abiertos para ayudar a quienes nos han requerido; estamos en contacto con los cuidadores de colonias de gatos ferales para retomar sus TNR, seguimos en nuestra labor de cuidar, alimentar y buscar hogares temporales o definitivos para nuestros rescatados. Esta también es una lucha que, en las actuales condiciones del país, se nos ha hecho más ardua.

Apoyamos todo movimiento que busque un Chile más justo, digno y libre donde vivir y crecer; desde nuestro profundo respeto a los animales, a los gatos, a la gente y este territorio que queremos compartir en paz.

En estos momentos, al igual que siempre, queremos agradecer a quienes han estado con nosotros en todo momento por medio de su ayuda, palabras de cariño y preocupación, así como al mismo tiempo con humildad les pedimos que en estos momentos difíciles no nos olviden. Pronto retomaremos nuestras funciones en las redes sociales ya que hasta hoy nos hemos mantenido completamente concentrados en nuestra tarea diaria con los habitantes de Corazón De Gato y con quienes nos han solicitado ayuda.

Por un Chile nuevo, más justo y compasivo. Un Abrazo”.

 

Con este mensaje, la organización comunicó a través de su página de Facebook, el día 12 de noviembre, parte de su labor y posición como activistas en el actual contexto social y político.

Continuando su comprometida labor en medio del estallido, la reciente campaña de financiamiento corresponde a la publicación de su ya tradicional calendario ilustrado, cuya versión 2020 está inspirada en dos reconocidas figuras musicales amantes de los gatos: DAVID BOWIE y FREDDIE MERCURY.

 

 

No resulta extraña la conjunción entre música y gatos. Los fascinantes y misteriosos animales que habitan techos y hogares, han sido desde tiempos inmemoriales grandes compañeros del proceso creativo.  Símbolos de hedonismo, sensualidad, independencia, misterio y ternura, los felinos han generado e inspirado todo un imaginario que se desprende de su naturaleza. Un imaginario presente en la música, en el arte y en la literatura, dando cuenta de la fascinación de no acabar que el humano ha sentido por ellos.

David Bowie y Freddie Mercury, ambos compositores y figuras mayores de la música popular, expresaron su fascinación por la naturaleza felina a través de canciones, estéticas y también a través de vínculos interespecies que quedaron inmortalizados en célebres fotografías junto a sus compañeros gatunos.

 

En el cancionero de Bowie es posible apreciar dicha inclinación a través de la canción CAT PEOPLE, tema compuesto para la película del mismo nombre junto al maestro del sintetizador Giorgio Moroder. Una composición que se caracteriza por su sonido electrónico de alta intensidad, buscando representar el misterio y la fiereza felina como parte del argumento de la película de horror erótico del mismo nombre, o EL BESO DE LA PANTERA, dirigida por Paul Schrader.

 

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Pero en esta relación entre música y gatos, probablemente la más paradigmática de todas sea el profundo vínculo que FREDDIE MERCURY, vocalista de QUEEN, mantuvo con sus diez felinos, entre ellos, Tiffany, Romeo, Oscar, y la conocida Delilah, convertida en canción. Diez felinos que habitaron la intimidad de una de las voces y figuras más trascendentes de la música popular de los últimos 45 años, y cuya personalidad artística y humana lo llevó a identificarse con animales y no con personas, dándoles especial cuidado y prioridad como sus compañeros de casa con habitaciones individuales y lujos para cada uno.

 

 

El amor por los gatos ha generado un cancionero cargado de maullidos, ronroneos, rasguños, bigotes y pelos. Compañeros silenciosos, distantes pero cercanos, la presencia felina se ha descrito como privilegio y acto mágico.  Y también como algo demoníaco. Sam, el mal portado gato de Syd Barret inspiró la psicodélica LUCIFER SAM, de su disco THE PIPER AT THE GATES OF DOWN, homenaje al endemoniado comportamiento de algunos seres vivos en interacción con los molestos humanos.

 

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La fascinación por el comportamiento felino y el ánimo del humano por poseer algo de eso es lo que Robert Smith transmite en THE LOVECATS- THE CURE, 1983, apelando al amor de los gatos y a la idea de amarse como lo hacen estas criaturas.

 

 

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Canciones y gatos. Gatos y canciones, unión anti depresión de fin de año. Energía felina e imaginario rock and roll, animalidad y música, es lo que nos ha llevado al trabajo de la Ong Corazón de Gato y su calendario 2020 CORAZONES LATIENDO, una propuesta que une ambas obsesiones. Conversamos con su fundadora y directora Paulina Fágel, artista visual y activista, quien nos relata como se gestó este proyecto:

“El calendario lo hacemos todos los años. Cada edición tiene una temática distinta. El 2018 fue el viaje a la luna, el año pasado el viaje al mar. El primero lo hicimos en 2010 y 2011, luego de un larga pausa lo retomamos en 2016”. 

 

 

 ¿Por qué decidieron hacer esta edición inspirada en músicos?

Este año teníamos otra idea, pero no me parecía muy inspiradora, así que hicimos un giro. El giro fue en septiembre, el calendario lo estábamos trabajando desde esa fecha aproximadamente.

En Corazón de Gato somos dos, Fernando Santander, colaborador desde hace ya 3 años. Él es dibujante y yo estudié Licenciatura en Artes. Entonces un día nos sentamos a conversar sobre el calendario, ya había bastante avanzado, y yo en lo personal encontraba bonito el tema pero poco inspirador. Ahí fue cuando le propuse a Fernando otras ideas y salió la idea de hacerlo con Bowie y Mercury. Aparte a ambos nos gustan mucho musicalmente.

 

 

 

 

¿Por qué escogieron estos dos músicos? 

A ellos les gustaban los gatos

¿Crees que ellos como músicos tengan algo de gatos?

Por supuesto, en su propia manera, tienen algo de gatos, y ambos como rasgo general tienen esa cosa del misterio, la forma de presentarse en público, la forma de interactuar con su público.

¿Cómo será el formato del calendario?

En la portada irán tres dibujos de nuestros gatos: Guacolda, Taro y Morgan. Ellos serán los protagonistas. Y cada gato personificado de Bowie o Mercury es uno de nuestros gatos. Cada mes será una canción distinta, de manera alternada entre ambos personajes.  Un mes Bowie y luego Mercury, cada mes con una de sus canciones.

 

 

¿Qué canciones se podrán encontrar en el calendario?

Varias de las más conocidas irán representadas por nuestros gatos personificados, y la ilustración irá acompañada de las principales estrofas de cada canción.  Algunas de las canciones que forman parte del calendario son ASHES TO ASHES de Bowie y CRAZY LITTLE THING CALLED LOVE de Queen.

 

 

¿Desde cuándo estará disponible el calendario y cómo se puede adquirir?

El calendario de homenaje a Bowie/Mercury estará disponible desde el 23 de diciembre. Por lo general las entregas las realizamos en metros, previa coordinación, tenemos metros establecidos (Matta, Sta Isabel, Irarrazabal, Bustamante), pero en ocasiones podemos coordinar otras estaciones. Su valor será de 8000 mil. Es un calendario de escritorio, anillado doble y láminas termolaminadas. Son ediciones limitadas y se pueden pedir al mail hola@corazondegato.cl  y a nuestro instagram @corazondegato.

 

CALENDARIO 2020 ★ CORAZONES LATIENDO

★ DETALLES

Valor Calendario $8.000

Medidas: 11×16 cm – Escritorio – Anillado doble – 13 láminas termolaminadas – 12 meses.

★ ¿CÓMO LO CONSIGO?

Envíanos mensaje vía inbox o email al correo hola@corazondegato.cl (también puedes dejar tu email o solicitar envío de mensaje en los comentarios), para coordinar los detalles.

★ ¿DÓNDE ENTREGAN?

– Metros Matta – Irarrázaval – Sta Isabel – Bustamante o podemos coordinar excepciones.

– Regiones: Envíos vía Starken – Chilexpress – Correos Chile u otros. (con envío por pagar en destino)

* También podemos enviar dentro de Santiago.

★ Cada venta de calendario va en directa ayuda de nuestros habitantes, pronto tendremos más sorpresas!