ENTREVISTAS

DISPARA USTED: CARLOS MÜLLER

DISPARA USTED: CARLOS MÜLLER

Abrimos este telón de entrevistas con el destacado fotógrafo musical oriundo de San Pedro de La Paz, Concepción, Carlos Müller Cáceres, quien fuera elegido por la banda The Rolling Stones en su último paso por Chile para retratarlos en su show, de aquel concierto destaca una foto, en la que sale Mick Jagger y Keith Richards abrazados, retrato que nueve meses después del concierto es elegida para la portada de la revista Rolling Stone del año 2016, para las ediciones de US, Japón, Australia, India y Brasil. 

Autodidacta de formación ha trabajado con las bandas nacionales como: Los Tres, Los Jaivas, Quilapayún, Illapu, Los Bunkers, Francisca Valenzuela, Nicole, entre otros. Internacionalmente ha trabajado para The Rolling Stones, Cat Stevens, Fito Páez, Pedro Aznar y Kevin Johansen. 

Sus imágenes han sido publicadas en El Clarín (Argentina), El País (España) y The New York Time (US), en los libros «La última canción» (biografía de Los Tres), “Maldito Sudaca” (conversaciones con Jorge González), ”Exijo ser un héroe» (biografía del grupo musical Los Prisioneros). “La Vida Mágica de Los Jaivas” (biografía del Los Jaivas), “Cancionero Ilustrado” (Los Jaivas), “Los Jaivas Medio Siglo”, “Canciones del Fin del Mundo”, “La Diversidad es Tuya” (biografía visual del Teatro Nescafé de las Artes). 

 

 

 

KJ ¿Cómo y por qué comenzaste en la foto musical?

CM: En la adolescencia, en primero medio me tocó ir a un concierto de una banda que me gustaba mucho, entonces pasó que la primera parte del concierto lo pase muy bien disfrutando y la segunda parte empecé a sufrir porque sabía que iba a terminar luego, uno de mis hermanos que estudiaba arte, en su carrera tenía un ramo de fotografía y por ese tiempo estaba practicando con fotografía blanco y negro, entonces empecé a descubrir un poco que la solución para que el concierto continuará, era registrarlo, pero como una cosa mía, al tiempo tuve una cámara de foto y empecé a hacer fotos, recuerdo que el primer rollo me duraba 1 mes y ese rollo tenía muchas cosas distintas había una parte de ese primer rollo que tenía un concierto eran unas 6 fotos, entonces empecé a ir a conciertos en esa época. 

 

KJ: ¿De qué año estamos hablando?

CM: Del año 89-90. 

 

KJ: ¿Estudiaste Fotografía?

CM: Para nada, empecé a hacer fotos en enseñanza media, lo principal que hice en esos años era que el colegio tenia un festival de la voz el 15 de agosto para el aniversario de los Salesianos de Concepción y siempre llevaban una banda para el cierre del festival, han estado Illapu, Los Prisioneros, Los Tres, el concierto que alcance a ver dentro del aniversario del colegio fue Illapu y esa fue la primera vez que fui con la cámara análoga que me prestó mi hermano, llevaba un juego de lentes, quedó bastante aceptable el resultado del rollo que tome esa vez, también fui por primera vez a un concierto de Los Prisioneros, por esa época era la gira de promoción del disco Corazones y ahí ya tomé fotos con la cámara de “la familia”, era una cámara súper chica, cuadradita el rollo quedaba casi justo, súper práctica y tome una mierda de fotos, quedaron todas movidas no sabía como regular la cámara pero tuve ese impulso de estar entremedio del público, avanzar y tomar fotos, cuando estaba en la Universidad del Bío-Bío estudiando ingeniería había una actividad extra programática de fotografía y me metí ahí. 

 

                                                             Jorge González

 

CM: Por esa época comencé a ir cuanto concierto había en Concepción, de público, no tenía idea que iban fotógrafos a hacer fotos a los shows.  Me acuerdo de Illapu, Inti Illimani o Congreso en ese tiempo estaba escuchando ese tipo de música, me conseguía la entrada o concursaba en la radio, lo que pasa que es muy predecible concepción hay como dos o tres radios que cuando hay conciertos siempre en esas radio promocionan los shows y ya cachaba que por ejemplo si esa tarde había un concierto de Inti Illimani sabía que en la mañana o a mediodía iba a estar la banda en esa radio y que la iban a entrevistar y hacían concursos para regalar entradas, estaba preparado para concursar, y siempre me ganaba las entradas, iba a los conciertos con mi cámara, en esa época no te decían nada por entrar con la cámara o de repente pasaba que iba a un concierto solo con la cámara y llegaba donde la gente que estaba cortando los tickets, pasaba con la cámara y decía que era fotógrafo de prensa y pasaba, era otra época. 

Igual era raro, los fotógrafos de diario que habían en esa época eran de 50 años para arriba entonces un cabro de 20 metido ahí con una cámara grande era extraño no era lo cotidiano, hoy está llena la calle de muchachos con cámara. 

A poco tiempo de ir a tantos conciertos empecé a conocer gente y conocí a gente del diario entonces quise meterme a trabajar al diario porque sabía que tenía muchas trabas para entrar a los concierto, pero cuando decías que eras de prensa se te habrían todas las puertas, era el interés de tener en la espalda un medio. Entonces me metí un verano a trabajar, estuve como dos meses y medio gratis, obviamente me daban de pega “lo que boto la ola” como dicen, las fotos que nadie quería hacer, fotos que no necesitan mucha técnica. Al tiempo tenía todas las puertas abiertas para hacer lo que quisiera desde ir a los conciertos o fotografiar a músicos. Y paso que cubrir conciertos para los fotógrafos del diario era muy complejo, ellos entraban a las 8 de la mañana a hacer su turno y terminan hecho bolsa a las 6 de la tarde entonces ningún fotógrafo quería ir al concierto a las 9 de la noche a esa hora ya estaban reventados, me convertí en el que cubría todos los grandes conciertos que pasaban en Concepción en esa época, como por 5 o 6 años. 

 

 

 

KJ: ¿De qué diario estamos hablando?

CM: En ese tiempo se llamaba Crónica que era una especie como la cuarta en cuanto a formato y público objetivo y El Sur que es como la copia de El Mercurio o trata de copiarlo, para esos dos trabajaba, hasta el día de hoy soy muy amigo de los dos editores de espectáculo de los dos diarios y tenía la chance de hacer fotos donde quisiera tanto de entrevista y de artistas de conciertos. 

KJ: ¿Por qué crees que las bandas te eligen como fotógrafo?

CM: Eso habría que preguntárselo a las bandas, no sé en realidad hasta hace poco había pocos fotógrafos haciendo esa pega, a veces no podía cubrir un concierto importante y después me daba cuenta que nadie fotografío ese show y cuando no sé hay como 6 escuelas para estudiar fotografía, está la gente autodidacta igual que yo, quizás es falta de interés, claro que hay cosas que le interesan a uno, hay cosas interesante de registrar por el carácter histórico que tiene un concierto y pasan como si nada, no hay registros. 

 

KJ: ¿Cuál fue tu primer encargo fotográfico?

CM: No recuerdo mucho, pero desde que empecé a fotografiar bandas no partí en circuito chico para llegar a un circuito grande, sino que partí en un circuito grande al tiro, yendo a fotografiar a los grandes conciertos de concepción, lo primero que me paso fue el año 2002, la revista Rolling Stone tenía una versión chilena, la revista venía cocinada como en 40% de estados unidos, el otro 40 se hacía en argentina y el otro 20% se hacía en Chile, en diciembre la revista llevaba el personaje del año en la tapa, ese año en que había edición chilena porque duró muy poco, la tapa fue de Los Búnkers y ese reportaje lo hizo la Marisol García que viajó a Concepción, estuvo con la banda varios días y consiguieron material inédito, igual era una banda nueva así que no fue difícil conseguir material antiguo o de los inicios pero ella también necesitaba tener material en vivo de buena calidad, la banda se acordaba de mi y ese fue como el primer encargo, no me pagaron pero ya tenía una capacidad de negociación, les dije yo compro la revista todos los meses por último si no tienen para pagar denme una suscripción, me llegó por un año gratis. 

 

 

KJ: ¿Con que bandas trabajas?

CM: En este momento no es que sea el fotógrafo de cabecera de nadie, he trabajado con muchas bandas y músicos no hay una banda o artista que necesite fotógrafo constantemente por ejemplo Los Jaivas me llaman cuando hay algún concierto grande igual ellos tocan harto y a veces no hay mucho atractivo en ir a registrar un concierto a alguna ciudad, pero si hablamos de un libro de Los Jaivas quizás en esos hitos ellos tienen perfectamente claro que tienen que tener buenos registros y me llaman, Los Jaivas tienen muchos amigos por todos lados y siempre hubo alguien que les tomo foto sin ellos planearlos o había un amigo que tenía una cámara de cine y los filmó. 

 

Algunas bandas con las que has trabajo son: Los Tres, Los Jaivas, Inti-illimani, Quilapayún, Illapu, Los Bunkers, Francisca Valenzuela, Manuel García, Los Pettinellis, Angel Parra Trio, Lucybell, Nicole, Astro, Alex Anwandter. Internacionalmente he trabajado para The Rolling Stones, Cat Stevens, Fito Páez, Pedro Aznar y Kevin Johansen. 

 

 

Manuel García (29 julio 2016) / Teatro Nescafe de las Artes – Santiago, CHILE.

 

KJ: ¿Qué papel cumple la fotografía en la industria de la música?

 

CM: Siempre ha tenido un papel importante porque la música suena pero no se ve, entonces una forma de que se vea la música es a través de la fotografía o del arte gráfico, pero en lo que respecta a nosotros la foto cumple un papel importante porque mostramos al artista, no hay que olvidar que en una época la gente solo tenía la tapa para saber quién era el artista y no había ni siquiera la posibilidad de ver al artista en televisión como para saber como era, estaba leyendo la biografía de The Beatles y en la época que ellos recién estaban partiendo y se estaban consiguiendo discos de las bandas que a ellos les gustaba, cuentan en la biografía que habían muchos artistas que tocaban temas de otros artistas y se hacían pasar por la banda, porque la gente no los conocía de cara, para que veas lo importante que es hoy en día ver quien esta cantando la canción, ese el papel importante de ver como se ve y como suena, ahí está el rol de la fotografía de mostrar al artista y también como elemento del marketing, hay gente que va a llegar a escuchar la música porque le gustó la foto o le intrigo la banda de como miraban estos tipos en la foto, hoy en día el valor que tiene el hecho de tener buenos registros de cuando toca una banda, si ese show no está registrado o si no publican fotos o vídeos en las redes sociales este show nunca existió o si ese show lo vieron 30 personas y lo registras lo subes a tus redes ese show lo va ver mas gente. 

 

 

 

KJ: Hablemos de The Rolling Stones 

CM: La banda hizo la gira latinoamericana y no trajo a su fotógrafo, lo que hace normalmente una banda es que viaja con su fotógrafo, ellos contrataron a un fotógrafo en cada una de las ciudades de la gira, en el caso de Chile solicitaron a la productora local entre todas las cosas que pidieron, un fotógrafo en Santiago, pidieron el book de tres fotógrafos para ellos decidir, a mi me avisaron de la productora que me iban a proponer un trabajo con una banda grande no me dijeron que banda era, esto fue 4 meses antes del concierto y me eligieron e hice las fotos. 

 

 

KJ: Eres el único fotógrafo chileno en llegar con una foto a la portada de la revista Rolling Stone

CM: Ni yo esperaba que una de esas fotos llegara a la portada de la edición de diciembre de revista Rolling Stone. Un amigo me avisó que estaba apareciendo la foto en la portada, pero yo no tenía idea. La hice para la banda, e imagino que está en el stock de fotos que ellos distribuyen de forma promocional. 

 

 

 

 

 

KJ: Explícame tus 3 formas de trabajar 

 

CM: La primera es ir acreditado por un medio de prensa ya sea para una página web o una radio, esta es el tipo de registro que es menos profundo por lo general, tiene muchas restricciones, la norma es que te dejan fotografiar los 3 primeros temas de un concierto, ellos designan una ubicación que tiene que ver con logística de ese momento, tiene que ver con que tan arrugado este el artista o que tan violento puede ser el público de la primera fila para ponerte ahí, a mi y a mis colegas nos han escupido, nos han tironeado, por lo bajo me han llegado palmetazos en la cabeza, entonces hay un montón de cosas que se analizan para ver dónde ubicar a los fotógrafos de los medios.

 

 

CM: Esto únicamente lo decide el artista, hay artistas que han dejado fotografiar un solo tema pero hay artistas que por ejemplo dicen los vamos a dejar fotografiar el tema 13, 14 y 15, recuerdo un concierto de Regina Spektor nos dejaron fotografiar el primer tema después del primer minuto, un minuto del tema, nos pusieron en una tarima super lejos, Regina Spektor gran parte del concierto lo hace sentada en el piano, nos pusieron al lado de la mesa de sonido todos con las cámaras para abajo dos personas con cronómetro a cada lado de la tarima, parte el primer tema y ellos parten con el cronómetro cuando el show va en el primer minuto se pueden levantar las cámaras y cuando se termina ese minuto tenemos que bajar la cámara y salir con guardias. Me gustaría saber la lógica de eso, por ejemplo, esa vez que nos dejaron fotografiar el tema 13,14 y 15, era un concierto de Charly García y tenía que ver con que Charly pasa mucho tiempo en el piano en los primeros temas e íbamos a tener siempre una foto estática de él en el piano, en cambio, en el tema demoliendo hoteles toca una parte en piano y en un momento se para, va al medio, aplaude con el público, y después se va a sentar al piano, entonces ahí tenemos la variedad,  y eso tiene una lógica. Lo otro no sé que lógica tiene. En el fondo es algo que elige la banda y tu registro va a ser bien limitado. 

 

 

La segunda opción es cuando eres fotógrafo de la productora, trabajo para Lottus la que hace el Lollapalooza y tiene varios conciertos durante el año, es un poco más flexible a mi como fotógrafo de la productora me permiten hacer fotos en otras partes del concierto, a las productoras les interesa obviamente mostrar que el concierto fue un éxito. 

Y la opción tres es cuando eres contratado por el artista, entonces ahí puedes hacer lo que quieras, te dejan fotografiar el camarín, camino al escenario, en la prueba de sonido, el concierto mismo de todo el ángulo que quieras, es lo que más me gusta a mi, el libre control. 

 

KJ: ¿Vas de gira con las bandas? 

CM: Ahora último no tanto, anoche estaba revisando unas cosas de Los Bunkers y me dí cuenta que un año la banda entre enero y marzo tuvo 47 shows, obviamente no los hice todos pero es cansador, es interesante mantener ese ritmo de gira de equipo humano viajando, de convivir con otras personas, conocí Chile con Los Bunkers. 

 

 

 

KJ: ¿Qué lentes ocupas?

CM: Tengo un conjunto de 3 lentes son los que más me acomodan, es un 50, un 16-35 y el 70- 200 mm. 

 

KJ: ¿Ocupas flash?

CM: El flash lo meto a mi mochila muy pocas veces, en una época empecé a hacer tocatas punk y ahí no tenía ninguna posibilidad porque a veces ni siquiera había luz y ahí si tenía que ocuparlo y ese mismo flashazo le daba toda una onda estética a la foto, en los conciertos por lo general no permiten usar flash por la molestia que provoca al público y al artista.  

 

 

KJ: ¿Has pensado en hacer videoclips, salir de la imagen estática?

CM: Lo he hecho en partes, he grabado trozos de vídeos que han terminado en videoclips, por ejemplo hay imágenes mías en un vídeo de Nicole (Nuestro Tiempo) otro de Gepe (Platina) que es corte documental y de Los Bunkers, hice una edición de un vídeo de esta gira larga de 47 fechas (Tour verano 2014 »La Velocidad de la Luz’’), gira que no sabía que terminaba con el receso de la banda hice un corto de formato documental. Me acomoda más el formato de vídeo clips documental más que de vídeo clips. 

 

 

 

KJ: ¿Por qué crees que en Chile hay pocos libros sobre foto de música?

CM: Porque siempre es más caro hacer un libro de fotos que un libro de texto, debieran haber más libros de foto musical, soy un fanático de los libros los colecciono. 

 

KJ: Solo has hecho una exposición en toda tu carrera ¿por qué?

CM: Nunca me interesó hacer exposición de fotos, estaba cerrado en una idea “que hoy en día no es necesario que la gente salga de su casa o vaya a algún lugar a ver la foto a un lugar en particular porque hoy está a un solo click en la web”, me lograron convencer que es muy distinto verlo en una pantalla a verla en papel detenida frente a ti el tiempo que quieras y lo hice fue una invitación de la gente de La Casa de la Cultura de Quilicura, me pareció interesante tuve el auspicio de canon que hizo las impresiones de las fotos y me lance no mas, me gusto mucho el resultado. 

 

 

 

KJ: Huawei te invitó junto a otro fotógrafo para recorrer Chile y probar la cámara de su último teléfono 

CM: Claro, segunda vez que una marca de teléfono de alta gama se acerca para que pruebe la cámara del teléfono, más allá de tener aplicaciones, hoy en día la máxima competencia que tiene un teléfono es la cámara, entonces cada vez tienen cámaras más sofisticada y para sacarle el máximo partido a las cámaras las marcas necesitan a alguien que les saque el jugo y demostrar que es buena cámara, pasa mucho que las marcas se acerquen a los fotógrafos para que prueben sus cámaras. 

Me tocó viajar a Chiloé estuve 3 días en el Parque Tantauco y 3 días en San Pedro de Atacama, éramos dos fotógrafos fuimos con Darwin Vera que es un fotógrafo de naturaleza y en el viaje al sur fue Pedro Astorga, el hace kayac y al norte fuimos con la actriz María José Bello, este fue un programa de Discovery Chanel, un comercial que duraba 1 minuto estuvo apareciendo entre abril y mayo, el slogan es “redefine las reglas de la fotografía con esta cámara”, por el zoom, la resolución y por la forma que tiene de captar los colores. 

 

KJ: ¿En qué estás ahora? 

CM: Estoy digitalizando todo mi archivo análogo que hice en mi primera época, yo creo que fueron como 10 años y estoy viendo fotos que nunca vi, en esa época tomaba un rollo cuando iba a conciertos, por ese entonces trabajaba en el diario y revelaba ahí, pasaba a papel un par de fotos, pero casi nunca las pasaba por completo a papel, me compre un escáner de negativos y estoy descubriendo cosas que estaban ahí, está apareciendo toda esa época de conciertos de Los Tres originales, de Los Bunkers cuando eran muchachos, Los Jaivas con Gato Alquinta, toda esa época donde no me perdí ningún concierto de esas tres bandas cuando pasaban por Concepción, lo estoy digitalizando un poco también para ordenarme en lo que tengo y bueno quien sabe lo que sale de ese material. 

 

KJ: ¿Qué música escuchas?

CMPor lo general escucho bandas que me tocan fotografiar y siempre estoy al tanto de lo que está sonando, ahora estoy escuchando a una banda de noruega que está cantado en inglés, se llama Boy Pablo hacen un indie pop, su vocalista es hijo de un chileno, también estoy escuchando a un músico inglés que es de padres senegaleses que se llama Michael Kiwanuka hace una mezcla de soul pero se le mete por los poros el folclore africano. 

KJ: ¿Tienes referentes fotográficos?

Me gustan los fotógrafos que trabajan con las bandas que me gustan, como: Bob Gruen o Annie Leibovitz, el fotógrafo de Los Beatles, Terence Spencer. En Chile, Jorge Gronemeyer, conozco su etapa ligada a la música, hizo todas las fotos promocionales y la tapa del disco Pateando Piedras de Los Prisioneros, me gusta harto su trabajo a pesar de que pareciera que hizo algo puntual en relación a la música, su trabajo va por otro lado, por la misma época está Cristián Galaz tuvo una época que pasó por la fotografía y después derivó en el cine hizo varios videoclips, también hizo las fotos promocionales de La voz de los ’80 y otras que son en diferentes lugares no sé si en el persa o en la vega, me gusta harto esa época de sesión de bandas ochenteras, también me gusta harto las fotos de un fotógrafo El Mercurio, cuando estaba chico en mi casa compraban el Wikén los viernes, y era esperar esa tapa porque siempre tenía que ver con algo actual. Un fotógrafo que aún trabaja ahí, se llama José Francisco Somalo, recuerdo muy buenas fotos de él de música, fue invitado para hacer las fotos del backstage del videoclip Tren al Sur, publicaron en el diario una foto muy bonita a Jorge González sentado en el tren apoyado con el codo en la ventana y frente a él a un camarógrafo grabando el clip. 

 

KJ: ¿Cuántos años llevas en la foto musical?

CM: Desde que tengo 14 unos 30 años. Profesional con boleta y todo 20 años. 

 

KJ ¿Qué opinas con que varios medios no acostumbren a poner el nombre del fotógrafo al lado de la foto (crédito) ?

CM: Lo primero es que esta muy mal pagado y muy mal acostumbrados los medios o quien contrata, en la sociedad chilena hay muy mala valorización del arte y para que hablar de la fotografía, la gente a veces peca de falta de conocimiento o falta de trato. Me escribe gente y me dice: «oye, me puedes mandar esa foto que subiste a Instagram, me la puedes mandar en alta por favor la quiero tener pero solo para usarla yo», piensan que es gratis no cachan que es un trabajo que tiene precio. 

El tema del crédito es algo que yo siempre he peleado, pero en realidad estamos hablando de algo que es ley, está contemplado dentro de la ley de propiedad intelectualidad, una vez tuve una discusión con un editor que me decía que él no ponía los créditos porque en realidad esa foto ya me la había pagado la productora, y esta ocupando la foto de la productora y que no tienen porque poner crédito si la foto ya estaba pagada, y hay un error de concepto grave porque la ley 17.336, indica que por más allá que te han pagado una foto o te hayan comprado una foto o hayas vendido los derechos de uso comercial.

 

Álvaro López

 

CM: El fotógrafo tiene el derecho de que tu nombre este puesto al costado de la foto, eso se llama derecho patrimonial, el derecho de autor tiene dos derechos, el derecho de autor es el que te pueden comprar y pagar y el derecho patrimonial es el que indica que tu nombre siempre tiene que estar asociado a tu foto de autor, te hayan pagado o no, y ese nombre al lado de la foto no es de quien te haya pagado la foto, del sello de la productora o del diario, la ley dice que va el nombre del autor, no puede decir Copesa, no puede decir cedida.

Ayer salió una foto de Gepe en La Tercera y decía Gepe. La foto era bien buena y quería saber de quién era, la foto decía como que la había tomado el mismo Gepe, pero la foto la tomó un fotógrafo. La ley dice que tiene que tener el nombre del autor y hay un desconocimiento en esto. Lo que más molesta de todo el tema, es que me ha pasado que mi foto va a dos páginas en una revista, el periodista va con su crédito y el fotógrafo no. Esa es una injusticia, es una falta de respeto. Lo que le decía a un periodista la otra vez , es que en un momento nos vamos a dar cuenta que por mucho tiempo se pasaron por el culo los derechos de los fotógrafos, ahora está normalizado que a nadie le importe, pero es sentido común ¿por qué el periodista pone su nombre y el del fotógrafo no? esto paso mucho en regiones. 

 

 

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LAURA LAMONTAGNE, LA GRAN AVENTURA – 1ra PARTE

LAURA LAMONTAGNE, LA GRAN AVENTURA – 1ra PARTE

Desde los alrededores de las murallas de Lugo, charlamos una mañana de lunes con Laura LaMontagne, espeleóloga musical pionera en la recontextualización de la herencia folclórica gallega a través de la fibra electrónica y las ondas del loop. Revolución conceptual que ya está abriendo la portezuela hacia futuristas pasados perdidos, de los que ella es nuestra brújula dorada.

Arrastrada por las muescas de un proceso natural, la polifacética creadora Laura LaMontagne esta viviendo una de las metamorfosis artísticas más estimulantes de estos últimos tiempos. Desde su barricada galaica, se ha topado con las llaves que abren un caleidoscopio donde pasado ancestral y futuro surcan el rostro de la intuición y el riesgo. Porque en su actual propuesta, junto al productor Pico Amperio, es capaz de reinventar cantigas del siglo XIII y abducir el espíritu de Rosalía de Castro bajo loops sin fin.

De esta veganista valdelomariana de pro, está emergiendo una isla musical conectada como las venas de un corazón a su cuerpo. Un ser babeliano que, a través de la expectación creada y unos conciertos de impacto hipnagógico, está recreando un planeta de sensaciones para el cual se receta curiosidad y estar vivo. Sin más.

Para entender el calado de este fenómeno, nos acercamos a Lugo, un día después de haber sembrado un nuevo recuerdo cincelado a piedra, gracias a su memorable actuación en La Ferretería, del 9 de junio. De ahí, nos tiramos por el tobogán que desciende hasta el origen de sus impulsos creativos. Hay tanta chicha que se hace imposible recortar lo que fue tan extensa como jugosa charla, dividida en dos partes. Aquí el primer acto. Pasen y lean.

 

                                                       Foto por Manuel G. Vicent

 

Antes de nada, pregunta obligada: ¿cómo surge tu transformación en Laura LaMontagne?

Este nombre lo adopté cuando todavía cursaba bachillerato. Escuchaba mucho en aquel momento a Ray LaMontagne y pintaba la mesa de clase con ese apellido, firmaba en mis libretas, etc. Después pasó a ser un apodo y finalmente me acompaña en la música desde que empecé a tocar, digamos, seriamente. Empecé cantando en un grupo acústico en Santiago de Compostela, Pirocactus, en el cual descubrí que quizás en un escenario es donde puedo dar lo mejor de mí. Lo integraban Santiago Ruanova a la guitarra y Roque Mosquera (actual batería de Mojo Experience) a la percusión. Estuve en este grupo tres años hasta que comencé a dar conciertos en solitario bajo el nombre de Laura LaMontagne.

Comenzó en los recitales de Caldeirería 26, eventos que jugaron un bonito papel en la vida creativa y artística de la gente de mi círculo, y por lo tanto en la ciudad. Esto de experimentar con la palabra y acabar siempre las noches tocando, cantando, me ha permitido conocerme y experimentar conmigo misma, lo cual es crucial a la hora de componer e interpretar música. Cuando empecé el proyecto La Elegía de la Huerta (2018) me propuse unos límites férreamente marcados que correspondían (y corresponden) a mi vida cotidiana: el veganismo. Comencé a escribir desde este relato y punto de vista y a componer para ese fin por su relevancia a la hora de pensar el futuro.

Fue entonces cuando integré la parte audiovisual a los conciertos, contando encriptadamente una especie de viaje que una persona debe hacer hacia una conciencia que integre la realidad de los animales en su pensar cotidiano. A toda esta catarsis le acompañaba un poemario titulado “La Elegía de la Huerta. Escritos I”, autoeditado e ilustrado por Belén Cordero, fotógrafa e ilustradora de Lugo.

Cuándo creas imágenes, ¿estas con la música en la cabeza o es algo que haces pensando únicamente en la creación visual?

Normalmente grabo cosas al azar, que en ese momento me han resultado curiosas o tienen cierto valor estético, me recuerdan o me llevan a algún tipo de nostalgia. Recuerdo que el primer vídeo que monté, durante una noche bochornosa, lo sentí como un impulso. Comencé a grabar la guitarra, grabar más guitarras, la voz, las texturas… y cuando tuve el sonido, me puse a rebuscar pequeños vídeos recopilados de mis viajes e incluso a grabar en el momento alguna imagen de mi misma. Lo que más me gustó fue ver que podía hacerlo, y que haciéndolo se expandían mis posibilidades expresivas.

En este caso, las imágenes de los viajes y paisajes no fueron grabadas con un objetivo claro pero sí con la intención de relacionarlas con el sonido, bien en un concierto o bien el algún vídeo como “All my colours” o “A Cruz de Porchia». Para la Elegía de la Huerta, sí había una intención clara: mostrar una realidad que nunca se muestra, que no interesa que se vea y que nadie quiere ver. Entonces intenté llevar a la persona espectadora conmigo en ese viaje, el cual había sido también real en mi vida. En mis vídeos había imágenes de Lisboa, Granada, Santiago, Lugo, Barcelona… los lugares donde todo lo que estaba cantando había pasado. En esos lugares comencé yo a transformarme. Después, intentando de un modo alegórico llamar a la cordura, llegaban las terribles imágenes que yo había ido a mostrar.

En este último año, me he centrado en experimentar con texturas, planos muy cortos o difuminados, colores y movimiento. La línea narrativa que apoya estas músicas podría centrarla, a grandes rasgos, en la dinámica del deseo, la historia familiar, la propia percepción del cuerpo (esta vez con textos sobre cuerpos humanes) y sus heridas. En este momento al crear siento que música e imágenes están al mismo nivel y estoy comenzando a crear de un modo más planificado.

 

                                                                                  Foto por Manuel G. Vicent

 

 

Si rascamos un poco, en tu universo musical hay una parte audiovisual y otra que proviene de la poesía. En tu caso, como Kate Tempest o Patti Smith, que son capaces de integrar lenguaje musical en la poesía, no poetizar la música. Lo cual me parece más difícil. ¿Hasta qué punto te ha servido de experiencia el poetry slam y los festivales de poesía donde has participado?

Lo de la poesía para mí empezó en el Erasmus. Tenía una asignatura que hablaba sobre la influencia de Walt Whitman en diferentes países. Entre otres, me quedé fascinada con la generación Beat y con Fernando Pessoa, con las posibilidades expresivas y rítmicas que me ofrecían. Al volver a Santiago, sentía una necesidad voraz de poesía y descubrí los recitales de Caldeirería y de A Medusa, el ambiente y el bullicio intelectual que allí se vivía. Me sentí muy arropada siempre, por lo cual estoy muy agradecida porque me ha ayudado a descubrir que el escenario es un lugar seguro para mí.

Hablando de Allen Ginsberg, que sus recitados tienen un tono muy musical, lo primero que escuché tuyo es “Color de carne triste o quisiera yo renegar”. Al adentrarme en esta canción, me vinieron unas sensaciones muy beatniks. Esa visceralidad.

Originalmente fue un poema que realicé para un Slam de poesía y acabó formando parte de La Elegía de la Huerta. Le encontré finalmente un apoyo instrumental y una parte cantada: una adaptación de la petenera flamenca “Quisiera yo renegar” de La Niña de los Peines.

Sin duda, para hablar de algo tan importante y pertinente, algo que la sociedad tiene por ridículo o por prohibido, tiene una que rasgarse la piel. No es de extrañar que me permita sobre las tablas decir lo que en el día a día, por no dañarme y entrar en conflicto, acallo.

En esa misma canción hay algo muy interesante, el segundo bloque, que acaba con unos dejes flamencos muy andaluces.

Exactamente, “Quisiera yo renegar” llegó a mí de una manera inesperada pero me sentí muy identificada. En el poema en el cual yo incluí esta petenera, la voz que nos cuenta su dolor viaja por la situación de los animales y las excusas vanales para asesinarlos hasta llegar finalmente a brindar un balsámico cuento futurista en el que por ejemplo, el edificio de un matadero se encuentra felizmente iluminado por la luna, feliz por que ya se ha vaciado el espacio donde confluyen la lógica del capital y el carnofalogocentrismo basado en la razón sacrificial. Me da mucho placer y esperanza pensar en un futuro así. Sin embargo, la lucha no se ha logrado, el presente sigue apretando. Para mí, esa petenera nos hace volver a la realidad cruel, pero nos da fuerza para saber de qué no queremos formar parte y posicionarnos en contra de las injusticias a través también de la práctica.

Veo tu música como viajes muy geográficos, muy emocionales, como tu poderosa conexión con Granada.

El acto de viajar, de viajar sola, de viajar sola por el hecho de conversar contigo misma, con tus ideas y libretas, recuerdos, rabias, rencores y sanaciones es algo imprescindible para la formación personal, para mí ha significado algo grandioso. Siempre encuentro inspiración viajando y observando. En Granada lo hice con Lorca bajo el brazo, y la ciudad cobraba sentido, cada aljibe lorquiano estaba a mi lado, los cipreses y los vientos de antaño. Val del Omar y su Aguaespejo granadino se me aparecían en cada esquina. Te lo juro, no dejaba de grabar cada cosa que veía, quizás esperaba que se me apareciesen. Allí compuse “La Rosa y el Halo”, basado en el cuarto fragmento del poema de Lorca “Cuatro Baladas Amarillas”. Me gusta transmitir en la medida de lo posible, a través de las imágenes, el espacio que arropó esa creación.

 

                                                                         Foto por Belén Cordero

 

 

¿Qué otros momentos de tu música están enraizados en este viaje?

Coincidió que antes de pasar este mágico mes en Granada, me llegó la preciosa noticia de que finalmente la película de Anxos Fazáns en la que trabajé como actriz en 2017, “La Estación Violenta” participaba en la sección Resistencias del Festival Internacional de Cine de Sevilla.

Fue impactante para mí ver ese trabajo acabado. En lo más personal, me generaba cierto rechazo verme haciendo cine y cantando en una película. Pero la verdad, sentí un gran alivio y muchas ganas de seguir apostando por este camino al ver que no había estado tan mal como yo misma me auguraba. Sin duda, la experiencia de estos dos viajes marcaron un antes y un después en mi vida.

De Fernando Pessoa a las cantigas medievales, no sé hasta qué punto eres consciente de que estás viajando de una manera que no se había hecho hasta ahora. Y que no se nota como trabajo de laboratorio impostado, y no solo en la música.

Quizás la persona más consciente de la intertextualidad con la que trabajo, soy yo. Si me pusiese a desmenuzar cada verso, cada referencia, llegaría a la raíz de qué, quién, cómo, dónde y porqué esa cierta frase, o esa cierta inflexión en la voz hace referencia a otra cosa. Creo que toda esa recopilación de referencias define un poco otra forma de viajar, que está muy ligada a mi generación. Hay que darse cuenta que hemos crecido con ciertas facilidades para descubrir información de otras partes del mundo que asimilamos como nuestras, por que nos acompañan en nuestros momentos o nuestras transformaciones. Podría parecer extraño que una de mis canciones favoritas venga casi del otro lado del mundo, sin embargo, creo que es algo bastante natural. Si una es respetuosa con sus influencias, creo que beber de fuentes externas es enriquecedor.

En el momento de poner el común mi universo musical con el de Pedro Cuntín, mi actual compañero creativo, al cual le debo la evolución del proyecto, le comentaba que muchas de las letras vienen de reflexiones que segrego después de leer libros de ensayo y teoría. Claro, le decía, ¿de dónde si no? Creo pertinente poder transmitir la importancia de esas transformaciones profundas que ocurren cuando una lee sobre lingüística y feminismo, cuando lees sobre la política sexual del consumo de carne animal, o cuando tienes una epifanía leyendo a Pizarnik.

Hay un par de temas que veo íntimamente relacionados y me obsesionan a un nivel profundo. La pulsión de muerte y la repetición. Adopté estos términos y comencé a escribir sobre esto desde mi trabajo de fin de carrera, en el cual analizaba la dinámica del deseo en los cuentos de Angela Carter. Huelga decir que me quedé enganchada a estos temas y los sufría en mi piel de una manera consciente.

El tema del loop acaba siendo algo metafórico en todo lo que me estás comentando, lo cual le proporciona un mayor sentido todavía a lo que haces ahora. ¿Cómo entras en ese mundo del bucle sónico?

A mediados de 2018, compré una Loop RC-30 y todo cambió. Descubrí que lo que me costaba tanto ejecutar en la guitarra, podía ser interpretado por la loop y así yo centrarme en explorar mi instrumento natural, que es la voz.
 Al probar e improvisar con ciertas bases, casi siempre recurría a canciones del folclore con estructuras repetitivas pero abiertas. Sin duda, he de confesar que la manía de los raags de entrar en un trance es algo que me atraía desde que conocí algo de música india de la mano de Lata Mangeshkar. Es volver al mismo punto una y otra vez, quizás porque hay algo importante que transmitir.

 

                                                           Foto por Pablo Fernández Cascudo

 

Claro, lo realmente interesante es cómo contextualizas cantigas del siglo XIII, como de Martin Codax, dentro del loop.

Todo empezó con “Ondas do mar de Vigo”. Para quien no esté familiarizade, Martín Codax fue un trovador medieval gallego de Vigo. Era un personaje muy importante para la asignatura de Literatura Gallega y era reiterado tema de análisis en clase. Se conservan siete composiciones, seis de ellas con notación musical original, recopiladas en el Pergamino Vindel.

En mis años de instituto integré esta cantiga, “Ondas do Mar de Vigo”, en mi imaginario musical y emocional hasta el punto de ser la canción predilecta que canturreaba en los momentos más difíciles. Como el mantra que te alivia. Un mantra, una repetición que de nuevo vuelve al mismo sitio, una y otra vez. Quizás para mí signifique un no-salir de un dolor, por no soltar la pena.

He investigado más cantigas de este mismo autor, como “Quantas Sabedes Amar Amigo” y “E no sagrad’en Vigo”, que no tenía notación musical, y de otros autores de su misma tradición como Airas Nunes de Santiago, trovador de la corte de Alfonso X El Sabio.

 

 

No sé hasta qué punto eres consciente de que estás abriendo un camino. El loop lo veo como algo muy galaico. Como los oleajes, la naturaleza misma. Es que vivimos en un loop, directamente.

Sin duda, un loop podría ser como la marea que va y viene, que sigue sus ciclos y convive con el tiempo. Mi propio ciclo menstrual, el hecho de amigarme con esa parte de mi anatomía me ha hecho poder valorar la magia y la importancia de los ciclos. Y haberlo encontrado en la música me da pie a poder integrar dos caras de una misma moneda que al fin y al cabo es lo que conlleva la repetición: su cara más amable de establecer y brindarte un lugar en el tiempo, un lugar propio y reiterado, que crea tu identidad, y la parte más oscura de este tema que deriva de la pulsión de muerte: lo terrible de la cotidianeidad y su intrínseco abismo que tanto vértigo provoca. Sentimos vértigo ante la falta de consistencia de lo real. Creo que es positivo acabar haciéndose amiga de lo terrible e inconsistente de la realidad porque es inevitable, como en el lenguaje donde nada es como parece. Admites al final que los poros por donde se filtra esa inconsistencia es donde quieres establecer tu pequeño universo.

Es como vivir la mezcla constante entre las raíces y el futuro.
Me resulta muy interesante lo de utilizar el loop como una máquina del tiempo.

Me ha servido, como dices, para atraer algo del pasado al presente. Algo que a mí me inspiraba, traerlo hacia algo que me pasaba en el presente. Esta manía o sensibilidad, suene o no extraño, la desarrollé a base de escuchar músicas de otros tiempos y lugares: Zitarrosa, Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui… Me ha ayudado con creces la influencia de La Baldosa Flotante, un cantautor investigador de realidades sonoras diversas, de idiomas diferentes y de historias de otros lugares. Fue él la persona encargada de traerme muchas semillas de otras tierras. Yo las aprecié, las sembré en mi tierra y salieron flores. Esas son las músicas con las que yo he llenado mis momentos, los he recubierto con mi historia y mi sensibilidad, que no deja de estar encerrada en el camarín de una cultura específica. Sin dolor, al admitir esto, es cuando puedes transformar y usar las enseñanzas que has cosechado y fabricar algo nuevo, algo reescrito. Supongo que esto es viajar en el tiempo.

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FOTOGRAFÍA CABECERA: MANUEL G. VICENT

DESDE EL UNDERGROUND Y PARA EL UNDERGROUND.

DESDE EL UNDERGROUND Y PARA EL UNDERGROUND.

El pasado sábado 20 de julio se llevó a cabo la presentación de POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL, libro que reúne el trabajo fotográfico realizado por Karolina Guajardo Briones en torno a 80 bandas de la escena underground de Chile, Argentina, Perú y España.  (conoce más del libro y su autora )

 

 

La presentación se llevó a cabo en el nuevo espacio de Barrio Italia, Kalimera Tienda de Libros, y estuvo a cargo de la periodista especializada en música e industria editorial Rossana Montalbán, quien compartió diversas ideas y reflexiones sobre la fotografía musical en Chile, y sobre el valioso trabajo de registro realizado por la autora Karolina Guajardo.

 

 

 

«POESÍA BEATS Y ROCKANDROLL es un trabajo venido del underground, hecho para el underground y con el underground. Ese Underground que se encuentra en la periferia, en el cordón industrial, en el poniente, en el sur y norte de la capital, desde donde se ha forjado el sonido de bandas tan longevas como: ENFERMOS TERMINALES, POLÍTICOS MUERTOS o LOS ROCKERS.» comentó Rossana Montalbán

 

 

Luego fue el turno de entrevistar a la autora, un diálogo en el que la fotógrafa expuso el proceso creativo y el trabajo de edición del libro además de revelar anécdotas sobre el trabajo con músicos y bandas.

 

 

Una jornada de libros, poesía y música en vivo, que contó con la participación del poeta y músico GABRIEL MORALES, uno de los fotografiados en el libro y autor del poemario OBJETOS. Mientras que la música en vivo abrió la jornada con el repertorio de LOS TULLI´S  para finalizar con el sonido punk rock de PARANOIA.

 

                                                         Poeta Gabriel Morales iniciando su lectura

 

 

                                                                             PARANOIA

ÁNGEL KAUFF – STOCKHAUSSEN : «Hay demasiadas bandas y personas que siguen haciendo fuerza en la música independiente»

ÁNGEL KAUFF – STOCKHAUSSEN : «Hay demasiadas bandas y personas que siguen haciendo fuerza en la música independiente»

Pareciera que el dark wave se encuentra en un vigoroso momento no sólo en Latinoamérica sino en todo el mundo. El flujo continuo de bandas de diferentes lugares de Europa y América del norte hacía este rincón, y de Chile hacía el extranjero, dan cuenta de un nutrido panorama de producción y autogestión artística enmarcada en un género musical que encuentra, nuevamente, un especial asidero en nuestro vertiginoso e hipercomunicado siglo.  En ese sendero nos cruzamos con la visita del músico mexicano ÁNGEL KAUFF mostrando su proyecto minimal dark wave electrónico STOCKHAUSSEN. Un recorrido apoyado por la productora independiente METATRON, que lo trae desde Ciudad de México, gracias a la propuesta y colaboración del dúo feminista DIAVOL STRAIN, con quienes ha compartido gira en ocasiones anteriores y a quienes declara como su banda chilena favorita.

Ángel ha llegado a Chile hace unos días, ha recorrido Valparaíso y Viña del Mar capturando postales invernales que quedaran para la posteridad mientras prepara el esperado encuentro de este viernes, donde Stockhaussen tocará por primera vez en nuestra capital para presentar su disco titulado XXI, y hacernos recordar la fría y maquinal era en que vivimos.

 

 

¿Qué expectativas tienes de este paso por Chile ?

He llegado con mucha emoción de poder mostrar un poco de mi universo musical al sur del continente, con las ganas de escuchar y conocer nuevos proyectos con los que comparto ese vínculo latinoamericano y de saber que muchas personas aún están interesadas en mantener en pie la escena subterránea en su ciudad (entre público que consume, bandas y proyectos, organizadores, clubs, páginas que promueven la música, etc), es un hecho que me llevare/llevo muchísimo.

 

Cuéntanos cómo surge esta fecha en SANTIAGO 

Ha surgido gracias al apoyo e interés de Metratron, quienes son una productora de Santiago, además de una de mis bandas favoritas de Chile llamada Diavol Strain que han sido quienes han unido los lazos entre sí, en conjunto creando un gran equilibrio trabajando juntos.

 

 

 

¿Cómo ves la escena musical independiente en el resto de Latinoamérica? 

Es demasiado especial darse cuenta de que hay demasiadas bandas y personas que siguen haciendo fuerza en la música independiente, nuevas generaciones de músicos que hacen de la música su vida, mucho talento en todo sentido, mucho apoyo entre sí, sin duda mucho del futuro real.

 

En tu trabajo musical encontramos influencias de compositores doctos clásicos como Bach  ¿Cómo haces para incorporar elementos de la música barroca o culta y llevarla a la electrónica?

La música clásica siempre ha sido parte de mi desde la infancia, difícil no experimentar a través de ella uniendo diferentes géneros, siempre es algo divertido y los resultados pueden ser interesantes. Me ha dado herramientas extras para poder crear música, me influye principalmente cuando compongo música clásica que pongo bajo el nombre de Ángel Kuaff, aunque a veces incluya algún destello en los proyectos oscuros de los cuales formo parte. Siempre en cada álbum decidí agregar algo de eso como un tributo pues finalmente es parte del núcleo y la base, sigo aprendiendo de la música, sigo conociendo muchos artistas y sin duda seguiré sintiéndome humano a través de ella.

 

 

Hablemos sobre tu último disco titulado XXI  ... de todos los cambios tecnológicos que nos está tocando vivir … como músico, artista y ser humano ¿qué es lo que más te inquieta de este tiempo?

El tema «La información» es uno de las composiciones principales de “XXI y habla sobre la nueva era de la comunicación, la tecnología, la unión entre máquina y humanos como parte de la evolución, el equilibrio, la conexión, entre otras cosas, con un destello de sonidos del pasado. Es un reflejo de la época en que me ha tocado vivir, y es algo que me toca mucho como persona.

 

¿ Qué te ha llamado la atención de Chile hasta el momento en relación a las temáticas que hoy estás abordando en tu música y propuesta? 

La oscuridad chilena es muy peculiar por muchas cosas, me gusta que aunque seamos de polos diferentes en residencia, seamos tan cercanos en muchos sentidos, cada uno con su propio estilo y personalidad. También su pasión y entrega por la música.

 

 

Has estado en otros países de Sudamérica ¿Qué has podido recoger de esos intercambios?  

Las mejores impresiones, muchos amigos, nuevas perspectivas que te ayudan a comprender mejor el mundo y sus vínculos entre sí, cosas y sonidos que compartirnos.

 

Eres un músico que permanentemente está colaborando con otros artistas. ¿Tienes pensado trabajar con algún músico chileno?

Stockhaussen es un proyecto en el cual hago música como solista, pero también es un proyecto para que otros músicos puedan experimentar componiendo música juntos y lograr nuevos resultados, aprovechando la nueva era de comunicación componiendo incluso a distancia, para el próximo álbum tengo contemplado hacer una colaboración con Diavol Strain.

 

 

Luego de Chile, ¿hacía dónde te diriges?

En temas de eventos tengo contemplado algunos shows en México que incluyen Guadalajara, Edo Mex y la propia Ciudad de México regresando de Sudamérica, también tengo programado un tour de dos meses en Agosto/Spetimebre de 2019 en Europa que incluye muchas ciudades, toda esa información podrán encontrarla en mis redes oficiales, en este tour además de tocar como Stockhaussen, tendré la oportunidad de tocar con mi otro proyecto llamado Isotropía que comparto con mi partner in crime Keren Batok, gracias al apoyo del sello Alemán “Young & Cold Records”.

 

¿Hay fecha para un próximo disco? 

Ya estoy componiendo el cuarto álbum que podrán encontrarlo también en vinilo, verá la luz posiblemente a finales de este año o a inicios del próximo, aunque ya hay un par de temas arriba que son sólo un adelanto.

Un agradecimiento especial a todas las personas que siguen apoyando todo esto, sigan haciendo fuerza y resistan sobre todo, porque siguen nuestros tiempos.

 

EVENTO EN FB

 

DIAVOL STRAIN  «La escena oscura en Chile, y en muchos lados, no se caracteriza por tener acción política»

DIAVOL STRAIN «La escena oscura en Chile, y en muchos lados, no se caracteriza por tener acción política»

Conformadas como dúo, GINGER BLUE en guitarra, synth, batería digital y coros, y LAU M en bajo, voz, synth y batería digital, DIAVOL STRAIN recoge elementos discursivos y retóricos de movimientos como las Riot grrrl junto a la estética y sonido de ineludibles referentes del dark y el goth. Oriundas de la joya del pacífico, en su joven pero sólida trayectoria han desarrollado un feroz énfasis por tocar en vivo no sólo en la concurrida y colapsada capital de Chile, sino que se han dedicado a girar de forma permanente por el norte y sur del país, además de su natal quinta región, una hazaña mayor para cualquier banda independiente. Esta misma dedicación ha llevado al dúo a realizar shows en países como Alemania, Holanda, Polonia, Perú, Estados Unidos, Canadá Colombia, y México, en el marco de reconocidos festivales de la escena dark como Minicave (DE), Near Dark Festival (USA), Return to the Batcave (PL) y en festivales de carácter feministas como The F Word (NL) y FemFest (CL).

Al conversar con ellas se puede intuir que DIAVOL STRAIN es uno de los proyectos musicales más activos, serios y con mayor proyección del dark wave local, cuya impronta feminista aporta un discurso y una mirada crítica a un género musical poco militante y descomprometido con causas sociales. Un discurso y una mirada que conviven con los principios estéticos propios del estilo pero al mismo tiempo proponen acción, organización, participación, respeto e inclusión como respuesta a la contemplación y al caos, una propuesta no tan recurrente en una época donde probablemente bastaría con ofrecer una oscuridad vacía e indiferente.

 

 

¿Cómo y cuándo nace DIAVOL STRAIN 

 

GINGER: Diavol strâin nació a mediados del 2015, nosotras, Ginger y Lau, nos juntamos a tomar unas chelas. En ese tiempo eramos amigas y nos habíamos conocido dentro del mismo círculo de tocatas, donde Ginger tocaba en Blasfemme (Riot Grrl, postpunk, shoegaze), y Lau ya era parte del grupo Vaso de leche (Postpunk, Noise, Garage). Ambas teníamos muchos deseos de hacer música con batería electrónica y estábamos rallando con bandas como She Past Away, M!r!m, Coldreams, Dream Affair, etc. 

 

LAU: Por otro lado coincidíamos en la cuna ruidosa de Siouxsie and the Banshees, The Cure, Sonic Youth, Cocteau Twins, Los Prisioneros, siendo todo una sumatoria de influencias que desembocaron en el impulso de hacer este proyecto y nuestras primeras creaciones.

 

El formato dúo ¿fue una elección o se fue dando de manera espontánea?

 

Lau: A lo largo de nuestro camino hemos tenido diversas formaciones, quedando como dúo desde fines de 2017 tanto por asuntos prácticos (es mucho más fácil movernos y que nos inviten a otros lugares) como por ser el núcleo de todo este proyecto desde los inicios.

 

¿A qué alude el nombre de la banda DIAVOL STRAIN ?

 

LAU: Diavol Strâin quiere decir “Diablo Alienígena” ó “Diablo extraño” en rumano. Llegamos a ese concepto, pues nos costó bastante ponernos de acuerdo a cómo llamaríamos a todo esto que estaba surgiendo. Nada en español nos parecía, si a una le gustaba algo, la otra discrepaba, hasta que Ginger, consultando un diccionario que tenía, hizo una lista de palabras en ese idioma que eran atractivas tanto por su fonética como significado. Coincidimos en la unión de esas palabras y el concepto nos gustó mucho, porque el diablo para nosotras es un concepto de disidencia, de cuestionamiento. 

 

GINGER: Es un ser que formó sus propias ideas y puso en duda lo que se supone era incuestionable. En relación a lo alienígena es similar. Ambas coincidíamos en este sentirse alienígena dentro de un sistema que busca adherirte a él como un engranaje más. Vivir en una otredad, fuera de ese margen en lo más posible y honesto, tanto desde nuestras corporalidades como nuestros sistemas de trabajo y relaciones con el mundo. Por otro lado, el concepto también trae consigo un imaginario potente que ambas abrazamos, pues tiene que ver con lo esotérico, lo oculto, el espacio exterior y otros multiversos.

 

¿Cómo se lleva la escena del dark wave subterráneo en Chile con el feminismo? ¿Se llevan?

 

GINGER: A decir verdad son corrientes que en pocas ocasiones se juntan. La escena oscura en Chile, y en muchos lados, no se caracteriza por tener acción política, o por artistas que se pronuncien al respecto. Por lo mismo siempre buscamos hacer el llamado a que más personas se pronuncien y accionen, a no separar tanto esas corrientes porque creemos que el feminismo se aplica en todo. Nosotras no compartimos espacios con personas que han tenido actitudes violentas o discriminatorias. 

 

LAU: También nos sucede que en los lugares donde encontramos ese coincidir político no son usualmente bandas como la nuestra (es más común en el reggaetón, el pop, etc ) pero justamente también esa es la idea, la posibilidad de unir varios estilos y compartir en instancias donde se busquen puntos en común que vayan más allá del estilo musical o el purismo de géneros.

 

 

Como mujeres lesbianas y feministas liderando un proyecto musical ¿cuál ha sido su experiencia en el circuito local, creen que es un espacio machista? 

 

Más que llamarlo machista preferimos verlo como otro espacio cultural más que se encuentra dominado por machos donde claramente nos hemos sentido discriminadas y pasadas a llevar en múltiples ocasiones al ser mujeres lesbianas músicas. Desde chica una se ve enfrentada a comentarios sobre tu calidad musical, de si tocas tan bien como un hombre o no, de querer promocionar tus canciones y shows musicales a través de flyers que se enfocan más en venderte como un objeto y no como una artista, o que te cierren espacios dominados por machos porque te empieza a ir bien, etc. Es por eso que para nosotras ha sido muy importante no solo dedicarnos a la música desde la participación en bandas sino que generando y gestionando espacios libres de estas prácticas heteropatriarcales, lo cual ha sido también un gran desafío. Hasta el momento hablar de “espacios seguros” es algo complejo ya que falta mucho por reflexionar y deconstruir en nosotres mismes pero al menos nos encontramos trabajando muy alerta en estos espacios que queremos construir, en cada tocata, cada fiesta que organizamos estamos muy pendientes de que la gente que asiste no sea víctima de violencia de cualquier tipo, y claramente no sólo publicando que no se aceptarán prácticas xenófobas, anti LGTBIQ+, sino que organizándonos con planes de acción reales para sobrellevar algún escenario de ese tipo. 

 

 

METATRON PRODUCCIONES está a cargo de organizar el show de STOCKHAUSSEN – ÁNGEL KAUFF en Chile, una iniciativa autogestionada de la cual ustedes son parte clave… ¿Cómo surgió esta idea de traer al músico y como ha sido la experiencia de sacar adelante shows internacionales en la escena dark wave?

 

GINGER: Somos colaboradoras de la productora Metatron, la cual es liderada por nuestro amigo Martín Dörr a quien conocimos el año pasado al invitarnos a participar de un show en Casa de Salud en Concepción. Se generó una muy buena conexión de gustos musicales que permitió que comenzáramos a trabajar juntes, de hecho esta es el primer show en concreto que podemos realizar en conjunto. Por otro lado, a Ángel lo veníamos conociendo desde el año pasado también a raíz de nuestra gira por Norteamérica, y bueno desde hace tiempo que veníamos disfrutando de su música la cual sentimos que nos ha influenciado mucho también. 

LAU: Por eso, apenas supimos que estaba la posibilidad de traer a Stockhaussen a Chile, se lo propusimos a Martín, de quien agradecemos mucho su profesionalismo y gestión en toda la producción del concierto. Valoramos profundamente su apoyo a la escena underground la cual todes sabemos que es un desafío poder levantar pero que es súper necesaria. A nivel mundial están saliendo bandas y proyectos muy interesantes pertenecientes a esta nueva ola oscura que merecen un espacio. Así que desde ya dejamos invitados a todes a que emerjan de la zona de confort de los clásicos y se acerquen a conocer todas estas nuevas propuestas. 

 

 

 

Su reciente disco TODO EL CAOS HABITA AQUÍ, es su primer larga duración ¿Cómo fue el trabajo de composición, producción y cuánto tiempo tomó hacerlo? 

 

GINGER:  El año pasado lanzamos nuestro primer larga duración llamado “Todo el Caos Habita Aquí” un LP refleja y representa todo el aprendizaje musical alcanzado junto con nuestras experiencias políticas y esotéricas, permitiéndonos construir un punto de vista y posición frente a lo vivido. Siempre decimos que componer nuestro pequeño Alien fue un parto, pues pasamos por todas las emociones, desde el goce hasta el estrés máximo ya que, por un lado, teníamos la presión del tiempo al tener que componer 10 temas en 3 meses, y por otro, enfrentarnos al desafío de producir todo entre las dos. 

Componer las líneas melódicas de cada uno de los instrumentos, grabar en nuestro pequeño estudio el demo de cada canción, poniendo énfasis en algo más que encontrar ritmos interesantes, sino también que se viesen atravesados por el concepto total del disco. Sin duda ha sido un proceso que nos ha hecho crecer en muchos aspectos, como músicas al perfeccionarnos en nuestros instrumentos; como compañeras al generar metodologías de trabajo simétricas desde el feminismo y la horizontalidad, reconociéndonos más allá de ser amigas o pareja sino que como mujeres enfrentadas a un sistema heteropatriarcal. 

 

                                                                                  Diavol Strain tocando en New Orleans

 

 

¿A partir de qué ideas se construye el concepto central del disco?

 

LAU: El disco refleja diversas reflexiones y emociones en torno a experiencias a las que nos hemos enfrentado desde los inicios de Diavol Strâin. Todo el Caos habita aquí es precisamente eso, un caos que traspasa más allá de una moral dualista, de hecho, posee muchas aristas, son sentimientos extremos, aprendizajes que a veces llegan como un balde de agua fría a remover lo que diste por hecho en algún momento, se vuelve un motor y devenir constante donde la existencia se va moviendo. Así es como todo comienza con la magia del caos, un mantra ruidoso donde invocamos la exaltación de todos esos sentimientos seguido de furia, que de lleno es un conjuro que llama a abrazar nuestra rabia y hacerla un arma contra todo este sistema heteropatriarcal y opresor. Sistema que lleva a un deseo de escapar, de sentirte paria en todas partes y a decidir por el Autoexilio. Bajo esa misma decisión se hace indispensable definirse, llevar las palabras a los actos y también cuestionarse. No basta con denominarse como feminista, antiespecista o anarquista. La idiosincrasia capitalista-machista se inmiscuye igual vistiendo de punk o contracultural, y Éter es la crítica a tal deformación.

 

GINGER:  Por otro lado, nos vemos inmersas en la crisis de luchar en convertirnos lxs seres-máquinas que engranan el sistema. En las Tinieblas Inmóviles (que corresponde a un capítulo de Evangelion) habla de esa crisis, de un frío anormal que nos consume, norma y aísla. Ante la marea de pugnas internas, Neptuno expresa el exceso y el desborde en que muchas veces caemos, atrapadas por nuestros propios demonios, explotando en una tormenta de soledad y tristeza. Sturm und Drang (Tormenta e Ímpetu) gráfica esa pena, además que explora verbalizarla en alemán el cual otorga una atmósfera más acuosa y envolvente. En medio del caos no solo surge la rabia o el abatimiento. Wroclaw es una hermosa ciudad de Polonia que tuvimos la suerte de conocer, donde comenzó a brotar el lazo amoroso que nos une como pareja y compañeras de vida. Desde varios años venimos compartiendo instancias únicas que han ido estrechando ese lazo, mutándolo a un deseo inexorable de estar juntas y enfrentar lo que venga. 

 

 

Finalmente, Todo el caos habita aquí y Más allá del muro del sueño (este último obtiene su nombre por la obra de H.P. Lovecraft ) corresponden al momento final antes de que esta espiral vuelva la curva siguiente. Vemos como el tiempo se conecta en pasado y presente, mirando el horizonte, esperando a que el fin ocurra una vez más. Aquella imagen se puede ver de hecho en el final de la película Donnie Darko, que plantea un concepto similar y fue influyente en parte del proceso del disco. La fase cúlmine es el despojo de la materia, el paso a otro plano de existencia. Nuestros diversos “yo” carentes de cuerpo, tanto en el sentido espiritual, onírico, o incluso nuestra extensión en el nexo de internet, vuelven al polvo para sumergirse en otra parábola del caos.

 

 

¿Con quienes trabajaron y dónde se puede encontrar el disco ?

GINGER: Tuvimos la suerte de contar con un equipo (Marce y Aaron) quienes nos brindaron total apoyo y respeto al momento de grabar. De hecho, se volvió una convivencia prácticamente diaria ya que fueron meses de vernos casi todos los días durante largas jornadas donde también aprendimos de sus conocimientos y experiencia. El resultado nos ha dejado muy satisfechas y ha tenido muy buena recepción, logrando formar parte del sello Young and Cold records de Ausburg- Alemania, con quienes sacaremos el LP en formato vinilo y CD en septiembre de este año, además de contar con copias en cassette a cargo de NoLux (Santiago).

 

¿Cómo definen su sonido actualmente y qué bandas chilenas tanto góticas como post punk o dark han influenciado ese sonido?

 

Hay varias bandas chilenas que nos influenciaron en sonidos oscuros y bailables. La más representativa en cuanto a lo post punk son Los Prisioneros, creemos que son influencia de muchas bandas porque experimentaron muchos tipos de sonidos que van desde el punk (Generación de Mierda) hasta el new wave (Corazones) y todo lo que hay entremedio. También encontramos mucha influencia en sonidos del disco “Viva Chile” de Electrodomésticos, y del primer periodo de Lucybell (hasta el disco Sesión Futura). De bandas oscuras actuales encontramos harta influencia en la banda death rock TERMINAL, así como de nuestros amigos Sidosis de Viña, quienes también deambulan entre el postpunk y el dark wave.

 

 ¿Cuáles son los próximos planes de DIAVOL STRAIN?

 

Lo más próximo, es este 19 de Julio donde compartiremos escenario en Bar Loreto con Stockhaussen, proyecto solista del artista mexicano Ángel Kauff. Estamos muy emocionadas de realizar esta fecha ya que hemos trabajado mucho para poder concretarlo y por fin se dará la instancia. Además, estamos preparando nuevo material que tendrá su primer avistamiento en redes sociales durante septiembre con un videoclip que estrenaremos en nuestra segunda gira por Estados Unidos y México, la cual parte ese mismo mes y se extiende hasta fines de octubre. El próximo año 2020 lanzaremos nuestro tercer trabajo de estudio que ya tiene por nombre “Elegía del Olvido”.

 

 

VIDEO: Hablando de Joy Division

VIDEO: Hablando de Joy Division

En su recorrido por las librerías de la capital JOY DIVISION EL FUEGO HELADO del autor español Marcos Gendre, editado en Chile por el sello Santiago Ander, protagonizó una de las sesiones del ciclo Charlando en el Forestal realizado en Qué Leo Forestal el pasado 23 de mayo de 2019.

 

 

 

La charla contó con la participación del guionista, investigador y comunicador, Carlos Reyes, como entrevistador y con la periodista especializada en música e industria editorial, Directora de nuestra plataforma Crónica Sonora, Rossana Montalbán, en su rol de presentadora del libro en su lanzamiento.

Cuando se han cumplido 40 años de la publicación de UKNOWN PLEASURES el 15 de junio de 2019, los invitamos a repasar la charla dedicada al libro que revisa la discografía de la banda.

IMAGEN Y SONIDO: «QUE CHOQUE MÁS QUE ADORNE» La fotografía de Karolina Guajardo.

IMAGEN Y SONIDO: «QUE CHOQUE MÁS QUE ADORNE» La fotografía de Karolina Guajardo.

                                                      Karolina Guajardo, mayo 2019 por C.S

 

 

MAURICIO REDOLÉS, ÁLVARO PEÑA, POLÍTICOS MUERTOS, ILEGALES Y DEF CON DOS, SON ALGUNOS DE LOS NOMBRES QUE COMPONEN “POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL”, LIBRO DE LA FOTÓGRAFA KAROLINA GUAJARDO, QUIEN DOCUMENTA MÁS DE UNA DÉCADA DE SONIDO SUBTERRÁNEO EN LAS CIUDADES DE SANTIAGO, LIMA Y BUENOS AIRES. ACABA DE PRESENTARLO EN PERÚ Y EL PRÓXIMO 22 DE JUNIO LO HARÁ EN VALPARAÍSO.

 

 

Karolina Guajardo Briones nace en Santiago en 1973. Su vocación combina el arte y las comunicaciones. Cada proyecto emprendido por esta inquieta fotógrafa y diseñadora gráfica está marcado por la filosofía del Hazlo tu mismo Do it yourself.  Su obra se ha desarrollado de manera independiente y autogestionada a través de diversas estrategias que le han permitido tener un total cuidado y libertad con su obra. Fotografía de autor con la que ha criticado a la Iglesia y a la censura. Al mismo tiempo, ha desarrollado intensamente la fotografía musical, capturando la escena subterránea de los últimos 17 años. Un recorrido que da cuenta de la permanencia de emblemáticas bandas como Políticos Muertos, Fiskales Ad Hok, Los Peores de Chile, Los Rockers, Malgobierno, Punkora, Ultratumba, Perro Mordaz, Gangsta Familia y muchas otras.

Karolina trabaja la puesta en escena. Construye espacios e imágenes salidas de su cabeza. Tiene una mirada propia de lo que está retratando. Ha vivido entre lo digital y lo análogo, sobre todo, en medio de la transición de ambos formatos. Declara su gusto por una estética fotográfica cargada de color e impacto. Busca provocar y no adornar.

Me reencuentro con ella para volver a entrevistarla después de 14 años. Nuestro primer cruce había ocurrido por allá en el 2005, yo cursando la universidad y ella como parte del colectivo Macrodosis preparando una de sus exposiciones en el Centro Cultural San Francisco.

PRIMEROS DISPAROS

 

¿A qué edad comenzó tu interés por la fotografía?

Tarde, como a las 23 o 24 años, cuando entré a estudiar foto, luego de estudiar dibujo técnico y diseño gráfico. De hecho, en principio quise estudiar diseño teatral. Estaba bien dispersa en mi vocación (risas). Una vez ya estudiando, nació este interés por la fotografía. Bien de cero, sin tener grandes referentes y conociendo poco. Entonces cuando estudié diseño digital entré en la fotografía análoga. Ambas cosas se fueron complementando. Hoy me dedico a ambas cosas, a hacer páginas webs y fotos. También hice foto publicitaria un tiempo pero me fui por el lado artístico y definitivamente la foto de autor.

 

¿Tienes algún recuerdo, en particular, que haya marcado tu infancia y que esté presente en tu trabajo?

La música, siempre. Mis viejos tenía muchos vinilos. Y escuchaban de todo. Eso fue algo que me marcó desde muy niña. Empecé a escuchar metal, punk, hip hop y terminé escuchando de todo. Charly, Cerati, etc. Fui sumando y sumando. Todo quedó en mi oído. 

 

Tus inicios en la fotografía fueron con el colectivo MACRODOSIS junto a otras fotógrafas reconocidas actualmente ¿Cómo nace el colectivo?

Macrodosis nace en 2005 cuando una compañera, Daniela Elgueta, nos propone a Zaida, (Zaida González) a Maisha Escobar y a mí, que formemos este colectivo para comenzar a hacer proyectos en conjunto. Una tarde nos juntamos a tomar té y lo conversamos. Después Daniela Elgueta se va y quedamos las tres. 

 

¿Cuántos años duró este periodo y cómo lo ves hoy?

Duramos casi 5 años. Hicimos muchas exposiciones. Yo, personalmente, aprendí muchisimo, mi foto estaba en pañales. Solo había trabajado con fotografía en vivo hasta que llegó MACRODOSIS y comencé a trabajar la foto de autor y la puesta en escena.

Evolucioné a lo digital, aprendí a tener un discurso estético que quizás antes tenía pero no sabía como manejarlo o explotarlo. postulamos y ganamos FONDART, nos invitaron a exponer a Francia. Fuimos seleccionadas por el Consejo de Cultura y las Artes para exponer en Barcelona.  Aprendí también a formular y gestionar proyectos y fondos concursables. Comenzó a aparecer mi nombre en publicaciones. Fue un aprendizaje completo. Fue la escuela y la práctica profesional de la fotografía.

Fue un acierto agruparse y tener ese intercambio entre ustedes

¿Cuál era su forma de trabajo ?

Si, totalmente, lo fue. Cada vez que queríamos hacer un tema, por ejemplo, teníamos disponibles 12 modelos, 4 para cada una, entonces hacíamos sorteos, y a cada quien le tocaba lo que le tocaba, no lo que quería o lo que salía mejor. Siempre era un desafío la elaboración de cada serie de retratos, nuestro principal tema de trabajo.

 

De izquierda a derecha : Karolina Guajardo, Zaida González y Maisha Escobar, Macrodosis.

 

La escuela Macrodosis fue una época fructífera para ustedes, además de todo el conocimiento adquirido ¿en qué otras áreas se notó ese aporte?

Con el tiempo empezaron a llamarnos a cada una de diferentes lados. Surgieron proyectos individuales en los que la mirada de cada una encajaba más. Y nuestro tiempo de trabajo en conjunto se fue disolviendo. Ya habíamos cumplido el ciclo. Fue en ese tiempo que María Gracia Subercaseaux me invitó a la galería que gestionaba con una marca muy conocida de ron. Era una exposición itinerante que se iba cambiando de sede cada cierto tiempo. Fue una bonita experiencia.

 

Tengo la impresión que ustedes marcaron un camino, ¿fueron  el primer colectivo de mujeres fotografas?

En esa época, sí. Han existido muchos colectivos pero en su mayoría mixtos. Ahora en 2019 existen colectivos de mujeres fotógrafas como LAS NIÑAS,  donde están Marcela Bruna, Pilar Díaz y Marcela Peñaloza que organizan FOCOM Encuentro de mujeres fotógrafas y en paralelo han formado la Cooperativa de Mujeres Fotógrafas . A ellas las conocí el año pasado en el Encuentro de Foto Atacama.

 

¿Sabes si ellas tenían el referente de MACRODOSIS?

No, la verdad que no, jamás hablé del colectivo con ellas. Cuando las conocí estaba sumergida en lo del libro y no se me ocurrió hacer la relación.

 

¿Qué tan lejos o cerca estás de ese periodo formativo en MACRODOSIS?

La verdad no tan lejos porque he seguido trabajando y perfeccionando lo que en ese periodo construí.  La fotografía de autor y puesta en escena. Por ejemplo en 2014, monté la exposición REBELDÍA SANTIFICADA, sobre santos populares no reconocidos por la Iglesia como Jesús Malverde y otros. Y en los últimos años trabajando con bandas he seguido integrando elementos de mi trabajo de autor.

 

¿Qué te gusta más: la puesta en escena o la foto en vivo?

La puesta en escena, sino hubiese sido reportera gráfica…siempre he pensado eso… quizás tengo un estilo de trabajo más calmado y no estoy atenta en el momento justo para captar una foto en el instante que ocurre.

 

¿Quienes son tus referentes al momento de armar estas puestas en escena?

Me gustan mucho David Lachapelle, Annie Leibovitz, Janette Beckman, Cindy Sherman, Joel Peter Witkin y el venezolano Nelson Garrido.  Me gusta el color reventado, soy súper colorienta (risas) … aunque ahora estoy trabajando el blanco y negro para tener tener otro punto de vista. Me gustan muchos los trabajos sobre la muerte. También me gusta mucho hacer fotos de paisajes, ordenando mis archivos me di cuenta que tenía una gran cantidad de imágenes de lugares a los que había viajado. Flores, montañas, bosques. Paisajes llenos de colores y vida. Esa es otra parte de mi trabajo que quisiera mostrar.

 

¿Cómo definirías tu trabajo y el estilo de tu fotografía?

Como foto de autor contestataria, inicialmente enfocada hacia la crítica contra la Iglesia. Fue una temática que trabajé por años como una respuesta a la censura.

 

¿Qué buscas al hacer foto de autor ?

Busco que una foto choque más que adorne.

POESÍA BEATS Y ROCKANDROLL

 

El 13 de octubre de 2018 estaba programada la presentación del libro POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL, libro completamente autogestionado que recopila 16 años de trabajo fotográfico en torno a 80 bandas del underground chileno y latinoamericano, introducidos por los textos de los músicos Mauricio Redolés, Alejandro Stephens de Enfermos Terminales y En tu Contra, y Ricardo Vargas de Fracaso e Incendiario.

 

 

La presentación se llevaría a cabo en PERRO NEGRO, un conocido espacio para actividades del sello discográfico POLILLA RECORDS, gestionado por Rodrigo Díaz, principal colaborador del libro, encargado de logística y producción, y a quien Karolina describe como parte fundamental del proyecto. Sería una tarde de música en vivo con parte importante de las bandas fotografiadas, entre ellas, The Razzanos, Enfermos Terminales, Mapurbe. Bandas que también habian participado en la serie de tocatas destinadas a reunir los fondos para la publicación del libro. Todo estaba programado. Los músicos confirmados, el espacio, la hora y el día.  Sin embargo, la noche anterior al evento, Karolina recibe la llamada que nadie, en vísperas de su gran día, quiere recibir; una llamada de la imprenta avisando que el libro no estaría listo para la fecha acordada, y que solo podrían entregarle 4 maquetas…

KG: Quise suspender todo… no podía llegar así ante toda la gente invitada. Rodrigo de Polilla Records me dijo: “tienes que ir, tienes que dar las explicaciones de la situación y seguir adelante”. Yo he hecho un montón de exposiciones y actividades y ésta iba a ser la primera vez en la vida que iba a llegar con las manos vacías sin cumplir lo que yo había prometido…

Bueno, yo lo pasé mal… pero todos lo pasaron super bien en el lanzamiento…

-Ah… ¿ Lo hicieron finalmente?

Sí, lo hicimos con las cuatro maquetas de muestra y explicándoles a todos los invitados lo que había pasado. Después de eso decidí suspender el trabajo con esa imprenta. Además no estaba satisfecha, me entregaron una maqueta completamente opuesta a lo que había pedido. Bueno, sirvió para aprender, es una experiencia que me va a servir para la próxima vez que haga un libro.

 

 

¿Cómo continuaste después de ese pequeño traspié?

Comencé a trabajar con otra imprenta. Ahí fue todo completamente distinto porque estuve supervisando todo el trabajo. Pasé dos días enteros metida dentro de sus oficinas viendo que cada detalle del libro quedara como lo había diseñado. Fueron peleas y peleas, fotos descalzadas, mirarlo con lupa… detalles y detalles...luego hicimos un segundo lanzamiento el 22 de diciembre en una sala de ensayo en barrio República.

 

¿Y quedó como tu querías?

Sí, quedó como quería en un 80%. Mi tema siempre serán los colores  y que no se pierda su fuerza en el impreso. También me gustó mucho el texto que hizo Alejandro Stephens (Músico y Sonidista) porque comparó el libro con hacer un disco.

 

¿Por qué fotografía musical?  

Siempre he sido muy melómana. Cuando estudiaba fotografía, en vez de preocuparme de desarrollar mi trabajo de autor, me dedicaba a organizar tocatas y publicar un fanzine, ahí entrevistaba bandas y luego las invitaba a tocar para el lanzamiento. Bandas como 10 botellas, Faltan Moneys, Santiago Rebelde, etc, etc. En esa época comencé a hacer fotos en el punk y el hip – hop. Trabajé con hartas bandas de esos estilos. En el Hip hop, por ejemplo, a Jimmy Fernández de la POZZE LATINA le he hecho fotos en varias etapas de la vida.

 

¿Cómo se llamaba ese fanzine?

Antitodo. Y venía con un cassette de regalo con un tema de cada banda entrevistada. Fueron 6 números, 3 cassette y 3 cds al final, estuvimos en el cambio análogo a digital.

 

¿Te quedan copias? Sí. Tengo todo.

 

Estamos hablando de finales de los 90s … ¿ cuántos años duró ?

Un par de años y salía cada 2 o 3 meses, era harto trabajo y todo a mano, recortes y fotocopia…(risas) y también hicimos un programa del mismo nombre en radio Villa Francia.

 

Desde un principio te has desarrollado en las comunicaciones y en el arte siempre ligada a la música… finalmente ¿En qué año decides reunir este material y publicar este libro?

En 2016. Me sentía en deuda con la música. Siempre aparecían mis fotos en afiches o en alguna caratula interior, cosas así. Nunca hice exposiciones, ni libros. Siempre estaba pensando: “le debo a la música”. En ese momento seguía presentando mi trabajo de autor pero al mismo tiempo pensaba “tengo mucho material musical para mostrar y que aportar sobre diferentes bandas”.  Así que en una primera instancia pensé en hacer una exposición. Después dije, no, han pasado 16 años, es momento de hacer un libro porque queda en la retina, la exposición dura unos meses y desaparece. En cambio el libro queda para siempre. 

 

 

Hay pocos libros de fotografía  musical en Chile…. este trabajo fue autogestionado  ¿Cómo lograste financiar el proyecto?

Sí, hay muy poco. Estamos todos en deuda, pocas bandas tienen libros de material fotográfico. Vi uno en Coyhaique de bandas de allá. Está el  trabajo de Ignacio Orrego con Aguaturbia, lo de Gonzalo Donoso y lo reciente de LOS TRES. No recuerdo más. Para poder financiarlo comencé a venderlo en verde a través de su página web oficial y en redes sociales. También organicé varias tocatas con las mismas bandas fotografiadas para juntar el dinero que se necesitaba para costear el libro. Me demoré un año en reunir todo el financiamiento.

Una vez que decides mostrar este material a través de un contenedor como el libro. ¿Cómo fue el proceso de selección y edición? Lo que iba y lo que no.

Uf complejo… muy complejo y largo. Elegir 2 o 3 fotos de 60 o 100. De Jimmy Fernández, por ejemplo, tenía 4 sesiones diferentes, ahí comenzaba  a preguntarme ¿cuál de las cuatro utilizo? Fueron meses de trabajo. Primero recopilar los 16 años de material. Luego escanear y pasar de análogo a digital. Después de muchos días armando selecciones paraba para descansar. Un día me gustaba una, al otro día, otra. Fue arduo, tuve insomnio, se me cayó el pelo. Un proceso enorme, gustoso y a la vez estresante. Para una próxima vez me gustaría trabajar con un editor fotográfico que me guiara y diera cierto orden en ese proceso, si eso pasa, espero no discutir mucho con él por ser muy llevada a mis ideas…(risas)

 

 

Ya contabas con material de bandas en vivo ¿en qué momento decides que solo usarás puesta en escena para las bandas?  

 

Desde 2001 trabajo la puesta en escena con bandas. Siempre he pensado que hay mucho fotógrafo de música en vivo, la idea de la puesta en escena es interpretarlos y representarlos, en vivo solo puedes captar una parte de ellos, mientras que en la puesta en escena puedes tener una visión más completa. Cuando comencé a trabajar para este libro me juntaba con las bandas a conversar para saber en qué etapa se encontraban y ver qué querían mostrar ellos .

 

¿Cuál fue la primera banda a la que fotografiaste para una puesta en escena? Recuerdo a los dos primeros, Álvaro España de Fiskales Ad Hok y la banda Imbécil Ambición.

 

¿Tuviste dificultades o resistencias en el proceso de trabajo con las bandas al desarrollar la puesta en escena ?

Sí, a una banda tuve que hacerle la sesión tres veces porque no llegabamos a no logramos captar su carácter. Algunos se ponen nerviosos, otros, fotografiables en la primera foto. Posan y disfrutan, tienen más escuela. A otros les cuesta, son tímidos, quedan tiesos ante la cámara. También estaban los que me decían “ yo prefiero una foto más espontánea” . Tuve que convencerlos de que otras imágenes eran posibles.

 

¿Costó convencerlos?

A algunos sí, pero la mayoría lo entendía y colaboraba. Quedaron muy conformes con el resultado final porque era un registro que nunca se había hecho.

 

Hemos hablado de lo complejo… ¿cuál fue la parte más placentera del proceso de construir este libro?

 

Esto me pasa desde que empecé a hacer fotos, 16 años atrás. Varias bandas y músicos me han dicho: “me hiciste la mejor foto de la vida” – “esta foto me representa totalmente.” Con esas mismas palabras. Que alguien a quien fotografiaste te diga eso ha sido el mayor placer antes y también ahora con este libro al tener listas las fotos. Y me he topado con mis fotos usadas en sus páginas oficiales como imagen principal. Todo eso ha sido lejos lo más satisfactorio.

Otra historia que me dio mucha satisfacción fue en 2009 cuando vino DEF CON DOS, una banda que me gusta mucho. En esa visita les pedí sesión de fotos. Aceptaron, diciéndome que era la primera vez que hacían fotos estando de gira en el extranjero.  Al tiempo después se las envié y luego me escribió César, uno de sus vocalistas para pedirme algunas de mis fotos para usar en la contraportada del libro que estaban a punto de editar, proponiéndome un trato con mis derechos de autor y créditos.  Me llamó mucho la atención que no usaran una foto hecha en Europa o allá en España, sino acá en Latinoamérica. Terminaron usando fotos hechas por mi en afiches y uñetas.

 

 

¿O sea tu foto quedó como imagen oficial de la banda?

De esa época, sí. Luego tuvieron varios cambios.  Pero en esa etapa hicieron una tarjeta prepicada donde sale mi foto y aparecen los créditos en el libro publicado por Ediciones B. Fueron preocupados y respetuosos con mi trabajo .

 

Haciendo fotos en Lima y Buenos Aires ¿qué te parecieron las escenas punks de estos lugares en contraste con la nuestra?

Muy distintas. En Argentina trabajé con un colectivo llamado La Cultura del Barrio, son skinheads, tienen un local para música en vivo y actividades culturales. Es completamente diferente a lo que ocurre en Chile. Tienen respeto, no ves curados en todas partes, ni la violencia de acá. En el último recital de The Adicts en Chile me tocó ver a un tipo escapando de un grupo de punks apuñalandolo. En Perú, tienen harto cuento y muy buena música pero no sé si son tan violentos como acá. En Chile hay muy buenos músicos y bandas pero también hay diferencias culturales enormes y eso se refleja en todo… también en el underground y en el movimiento punk.

 (Archivo Poesía Beats y Rockandroll: Los Afilados, Buenos Aires, Argentina)

 

 

  ¿Cual es tu retrato favorito de todos lo que aparecen en el libro???

¡ Oh que difícil!… tengo muchos…

FALTAN MONEYS

ALVARO PEÑA

BBS PARANOICOS EN EL BAR DE RENÉ

DEF CON DOS por toda la historia con ellos

FRECUENCIA me gusta mucho porque la logré con el celular y la luz del momento.

Son muchas… terminaré dando todos los nombres (risas)

Robert Rodríguez  de BANDA 69

Políticos Muertos

Paranoia

Y así…

 

 

( Mientras le tomo un par de fotos a la fotógrafa, ella me conversa sobre el celular más moderno del mercado con el cual es posible sacar imágenes de calidad en espacios sin luz…. algo inimaginable hasta ahora …)

 

 

-Vamos a tu próximo proyecto… ¿de qué se trata el libro que estás preparando?

Al realizar POESÍA, BEATS Y ROCKANDROLL, me di cuenta que con suerte habían 6 bandas con integrantes mujeres, eso me hizo mucho ruido. A mi me gusta la igualdad,  me identifico con el igualismo, y por eso estoy trabajando en un libro donde la presencia de la mujer es el centro. Este nuevo proyecto consiste en reunir nuevamente a 80 bandas que tengan entre sus integrantes, al menos, una mujer. Bandas de diferentes estilos musicales. Desde música mapuche a la nueva ola.

 

¿ También habrán bandas de Perú o Argentina?

Sí, para este libro ya estoy trabajando con una banda peruana llamada JAS, la primera banda ska de perú, formada en los años 80s. Sergio, su vocalista, se fue a vivir a Europa y volvió en 2014 convertido en Fiorella. Actualmente están tocando, y él toca como Fiorella. Dice que Fiorella mató a Sergio… (risas). Es una historia muy buena. En mi reciente visita a Lima cuando fui a presentar el libro,  hice la sesión de fotos con ellos. En Chile, invité a PAULA BURGOS DJ, y si su salud lo permite lo mismo haré con CECILIA, LA INCOMPARABLE. Ya tengo 20 bandas. Y serán 80.

 

¿Alguna vez han usado tu trabajo sin tus créditos?

Sí, me pasó con REVISTA CÁÑAMO, hace muchos años. Cuando la revista estaba en su peak. Escribí una carta formal para reclamar y al número siguiente publicaron una FE DE ERRATAS. Mis amigos me llamaron para avisarme que lo habían publicado, ni siquiera la revista se comunicó conmigo.

 

¿Qué foto era?  

Era una foto de Juan Sativo. Luego me pasó algo similar con ADIDAS, pero eran otros tiempos estas cosas te tomaban por sorpresa, nadie decía nada. Esto siempre ha pasado y seguía pasando pero después todo fue más público y ahí recién se comenzó a hablar de los derechos de autor y de respetarlos de manera legal. Eso ha cambiado hoy. Ahora ya se respeta más el tema, se conoce y muchas veces parte de las mismas bandas o plataformas. Antes peleaba mucho por eso,  ahora estoy mucho más relajada, de hecho, el libro fue publicado bajo copyleft.

 

¿Y en cuanto a la censura, cómo te ha tocado?

Si, censura he tenido harta… y en diferentes oportunidades por mi trabajo de autor criticando a la iglesia. Una de ellas, cuando fui seleccionada para exponer en Barcelona y luego en el Centro de Extensión de Universidad Católica, mientras proyectaban un clip con los seleccionados para exponer, me cortaron. No aparecí.  Ambas veces fue por mi obra LUJURIA.

 

¿Por qué la foto como medio de expresión?

Para verse uno mismo, porque eso es lo que cuesta. Verse a uno.

Y es un desafío representar algo o alguien con la imagen y lograrlo.

Es peludísimo…

 

¿Qué es para ti la música en el contexto de la foto?

La música es todo. Es todo en la vida.

Sin música no hay nada. Como arte, es todo.

 

El diario de Naty Lane.

El diario de Naty Lane.

Nataly Andrea Gandarillas Martínez nació en 1985, en la ciudad de Quilpué, Quinta región. Cursando enseñanza media, aprendiendo a usar las primeras versiones de internet explored y mirando la serie animada DARIA, termina por convertirse en NATY LANE.  Comenzó a tocar bajo a los 19 años. Vieja, dice ella. Desde entonces ha militado en diferentes bandas de la escena independiente de Valparaíso. Una de ellas, la recordada FATIGA DE MATERIAL, banda de post rock instrumental que se convirtió en el gran acompañamiento de ÁLVARO PEÑA y con quien grabaron en 2012, el aplaudido disco SE VENDE.

En 2016 publica su primer libro titulado SOLO SUEÑO LOS DOMINGOS, una autoedición en formato de bolsillo que reúne textos e ilustraciones. Tiempo después llega a integrar ADELAIDA, el proyecto musical que la llevaría a escenarios internacionales y a recibir un PREMIO PULSAR por el disco PARAÍSO, en la categoría Rock 2017.

En 2019, con 34 años y un fructífero recorrido en el mundo de la música independiente, NATY LANE sigue dando rienda suelta a su pluma, publicando su segundo libro, esta vez, reuniendo una serie de relatos íntimos bajo el título PRIMAVERA SALVAJE (Santiago Ander Editorial). Libro que ha debutado airosamente en VALPARAÍSO y SANTIAGO.

 

          Naty Lane firmando ejemplares de Primavera Salvaje en Bar Loreto. 18 de mayo 2019

PRIMAVERA EN SANTIAGO

 

Es la noche del sábado 18 de mayo de 2019. Naty Lane, editorial SANTIAGO ANDER y la productora ARPÍA PRODUCCIONES han organizado la segunda presentación oficial del libro en uno de los bares más concurridos de la capital: BAR LORETO.  Hace frío y la habitual calma de un fin de semana largo en la ciudad, se notan. Al bar han llegado algunos amigos y colegas de la bajista, lectores y seguidores de su banda. La performance y lectura dramatizada han comenzado. La encargada de interpretar los pasajes más representativos del libro es la actriz Carolina Aparici. La autora y el compositor Maximiliano Mendoza, llevan la música incidental haciendo sonar sus instrumentos en vivo. El libro toma vida propia mientras sus ejemplares bien acompañados de dulces eróticos y condones repletan la mesa en uno de los costados del salón.

 

Naty Lane y sus colaboradores, simbólicamente, han vuelto a parir Primavera Salvaje. Queremos sentarnos a charlar con ella, conocer sus motivaciones y sacar alguna historia sabrosa. Nuestra conversación aún aguarda mientras se desmonta la puesta en escena. En el intertanto, los curiosos hojean el libro, piden selfies y firmas con dedicatorias. Pero la espera es breve, el trabajo ya está hecho y ahora hay tiempo para algunas preguntas en medio de esas paredes tapizadas por rayados, dibujos y dedicatorias bizarras de cada banda que ha tocado en el bar.  El camarín y sus sillones nos acogen escuchando de fondo a la española Luz Casal.

 

 

 

 

¿Cuándo comienzas a trabajar en PRIMAVERA SALVAJE?

Hace más o menos un año volví de haber estado de gira con la banda y sentía que traía en mí hartas historias que me habían pasado. Estaba atravesando por un quiebre sentimental súper fuerte e importante en mi vida. Entonces tenía muchas cosas en la cabeza y en el corazón.

Ya tenía escritos algunos relatos y fue en ese momento en el que me junté a almorzar con un amigo periodista al cual le comenté sobre estos escritos y de mi necesidad de escribir. Fue él quien me motivó y me incentivó a que los publicara. Me dijo “tienes que atreverte”. A mi igual me daba cierto pudor hacerlo, no por la gente que conozco o no conozco sino por mi familia. Me daba pudor que mi familia leyera todas estas historias.

 

Son relatos descarnados…así se leen ¿eso era lo que buscabas?

Sí, esa era la idea del libro, poder decir las cosas tal y como son, lo más directas posible sin caer en lo ordinario.

 

¿Cómo fue el proceso de construcción del libro?

No me sentía capacitada para escribir una novela… eran palabras mayores para mi. Tenía todas estas historias sueltas a las cuales quería darles un formato, y entonces fue ahí que pensé que esto era más bien un diario de vida. Ahí se buscó el mejor orden para los relatos y salió el libro.

 

¿Tuviste un referente específico que te llevara a hacer un libro de relatos íntimos ?

Recuerdo que cuando se estrenó la película JOVEN Y ALOCADA me sentí muy identificada con ese tipo de historia y ese tipo de búsqueda un poco ingenua de tu propia sexualidad, del amor, de cómo funciona la vida y las relaciones en pareja.

 

¿De ahí el concepto de Primavera Salvaje?

Sí, fue algo así. El nombre lo pensé en la mitad del libro, primavera siempre se asocia con el despertar sexual y al amor, lo romántico y todo ese rollo. Y por otro lado se asocia mucho con la ola de suicidios y la depresión por el mal de amor, por ahí lo fui tomando. Luego salvaje, por su tono visceral.  

 

En 2016 publicaste tu primer libro que reúne material escrito y visual, titulado “SOLO SUEÑO LOS DOMINGOS” ¿Cómo surge ese primer trabajo?

Mi libro anterior es un pupurrí de cosas que junté. Tenía muchos escritos y sentí que tenía que mostrarlos de alguna forma. Eran pensamientos, poemas, dibujos, cosas así. Tenía todo esto acomulado, no sabía qué hacer con ese material. Entonces dije: voy hacer una especie de poemario con ilustraciones, similar al formato de SANTIAGO EN 100 PALABRAS. Y así fue.

 

¿Te quedan ejemplares de esa autoedición?  

No, solo hicimos 100. Muy poquitos.

 

¿Has pensado en reeditarlo?

Sí, puede ser, es una buena opción. Me gustaría pensar en una reedición y quizás agregarle un par de cosas más.

 

¿Cómo llegas a trabajar con la editorial SANTIAGO ANDER?

Conocí la editorial con el primer volumen de LOS DISCOS QUE NOS VOLARON LA CABEZA. Ellos hicieron la presentación en el CENTEX de Valparaíso y me invitaron como músico a presentar el libro. Ahí hicimos el vínculo. Luego me invitaron a participar con un relato en la segunda edición del mismo libro. Así nos fuimos acercando con Emilio, editor de SANTIAGO ANDER. Conversando con él fue saliendo la idea de editar PRIMAVERA SALVAJE. En ese momento ya tenía un tercio del libro.

 

¿Te declaras una lectora voraz?

No, la verdad que no… (risas) …  sí, me gusta leer pero no leo tanto como otras personas que se leen 2 o 3 libros en la semana y no pueden estar sin leer. No tengo tanto tiempo pero cada vez que puedo agarro un libro.

 

¿Cuánto hay de la bajista NATY LANE en este libro?

Hay harto igual… porque muchas de las historias ocurren en el contexto de la banda, tocando y estando de gira. O en un carrete con el resto de mis compañeros. Además yo vivo con el guitarrista de la banda, Claudio, entonces es inevitable que la banda o el mundo del rock aparezcan en él.

 

¿Es machista la escena musical independiente?

Sí, es machista, sigue siéndolo.

 

¿En qué lo notas?

Cuando una va a la radio las preguntas más importantes son para mis compañeros hombres y la preguntas más tontas son para una. Todavía queda eso. A veces te tratan como si no supieras enchufar tus propias instrumentos. Todavía se trata de subestimar a las mujeres.

 

En esa realidad ¿Te consideras feminista?

Yo me considero una mujer que en la toma de decisiones y al momento de trabajar busca ser mirada como un igual, haciendo lo posible para que no se le subestime por ser mujer, para que se confíe y se crea en sus capacidades, y que puede hacer las cosas tan bien como un hombre.

 

¿Qué planes tienes en carpeta en cuanto a la escritura?

Tengo un proyecto en stand by, es un libro para niños. Nada que ver con este. Pero por ahora está un poco complicada la cosa para continuar con él. Necesito un equipo de trabajo más grande y eso requiere de recursos, no queremos trabajar gratis y no quiero que nadie trabaje gratis para mí. Eso es lo primero. Por ahora pienso desarrollarlo más adelante y con más calma. Pero siempre estoy escribiendo.

 

¿Te proyectas como autora?   

Sí, me gustaría seguir escribiendo y editando.

 

¿Cuáles son tus referentes  al momento de hacer música y escribir?

Patti Smith en escritura, la forma en que ella aborda los temas y la vida misma. Es una artista power. No es un persona virtuosa es mucha víscera y corazón y eso llega mucho más que la técnica. Me gusta mucho Bjork, por su creatividad y capacidad de reinventarse, siempre está experimentando cosas nuevas y siendo fiel a sí misma sin seguir modas o tomando en cuenta críticas.

 

¿Y en Chile, quién te ha influenciado ?

Álvaro Peña en el tiempo que pasamos con él me enseñó muchas cosas. Su visión sobre el arte y su visión sobre la música fueron muy importantes para mi.

 

En particular ¿qué fue lo que más te quedó?  

Antes yo no tomaba tan en serio el tema de la música, lo veía como un complemento, no como mi actividad central. Ahí Álvaro me dijo: “Esto de la música es súper ingrato, se sufre mucho, y se sacrifica mucho pero tiene sus gratificaciones. Olvídate de una familia normal. Te tienes que entregar. Es la vida entera”.  Esas palabras me marcaron para siempre.

 

 

Foto encabezado: archivo personal Naty Lane

Fotos entrevista: Crónica Sonora