ENTREVISTAS

MÚSICA Y MOVILIZACIÓN: A. INTERNACIONAL DE FUEGO Y DISTURBIO MENOR EN VIVO

MÚSICA Y MOVILIZACIÓN: A. INTERNACIONAL DE FUEGO Y DISTURBIO MENOR EN VIVO

 

SÁBADO 09 de noviembre Asamblea Internacional del Fuego (Oficial) y Disturbio Menor en Villa Portales 

COMUNICADO ORGANIZADORES:

ALGUNAS CONSIDERACIONES EN TORNO A LA ACTIVIDAD

 

La intención de esta actividad no es un concierto, es generar una actividad que recaude ayuda concreta, que incentive a continuar y profundizar la lucha en curso que se origina a partir de la revuelta de Octubre. La lucha y la represión han dejado un saldo numeroso de herid@s, muert@s, pres@s y desaparecid@s. Pero también ha hecho que rebroten formas autónomas de organización desde la base, reencontrándonos y organizándonos a través de asambleas en los barrios, y encontrándonos y apoyándonos mutuamente en las diversas formas de lucha que se han ido desprendiendo desde el comienzo.
Bajo esta premisa, hacemos énfasis en los siguientes puntos para que la actividad cumpla su objetivo:

 

 

*Solicitamos aportes de insumos médicos para los puestos de primeros auxilios que en todas las manifestaciones se encuentran atendiendo a l@s herid@s producto de la represión policial.

*Solicitamos aportes monetarios para poder hacer un fondo, que según cantidad recaudada y orden de prioridades, será destinado a lo que se estime más urgente (asesoría jurídica, insumos médicos, canasta familiar o aporte directo a familiares de víctimas de la represión, etc.).

*Esta actividad está orientada a ser inclusiva para l@s niñ@s, quienes han sido víctimas también del horror y la violencia del estado. Tendremos juegos y actividades que busquen un espacio de relajo, distención y reflexión para ell@s también.

*ESTÁ PROHIBIDO EL CONSUMO DE ALCOHOL mientras dure la actividad, como mencionamos en el punto anterior, en la actividad están contemplados l@s niñ@s, queremos un espacio seguro para ell@s y para tod@s. No es concierto, menos aún fiesta.

*Cualquier persona que provoque conflictos, peleas o venga con la intención de generar incomodidad e inseguridad a otr@s, será expulsad@ inmediatamente del espacio sin chance alguna.

*La actividad será en un lugar donde vive gente, pedimos que cada un@ se haga cargo de cuidar, respetar y mantener limpio el espacio para comodidad de tod@s.

*Habrá música en vivo, pedimos consciencia en tanto que esto no es un concierto, respetemos el espacio y a quién tenemos al lado, para que tod@s puedan estar cómod@s y podamos cumplir con el cronograma hasta el final.

 

EVENTO EN FB

 

ILUSTRACIÓN CABECERA: MR. MARSUPIAL

HOY ES EL FUTURO: LA POLLA RECORDS REGRESA A CHILE

HOY ES EL FUTURO: LA POLLA RECORDS REGRESA A CHILE

Finalmente LA POLLA RECORDS se presentará en Chile, el próximo 16 de febrero en el Club Hípico de Santiago. Luego de un breve suspenso, Chile fue el último país en confirmar la presencia de la banda en el marco de su gira de reunión y aniversario de 40 años de trayectoria.  

 

 

La banda confirma su regreso al multitudinario recinto de la hípica local veinte años después de su última visita a Chile, en abril del año 2000, donde se presentaron ante un explosivo ex Estadio Chile.  Noticia que llega en medio de la convulsionada movilización nacional que dese hace tres semanas busca terminar con los abusos del neoliberalismo.

Tras el exitoso regreso con 8 conciertos que reunieron 140.000 personas aproximadamente confirman Santiago de Chile como una de las sedes de la segunda parte de su gira de regreso. Buenos Aires, Montevideo, Lima y Santiago serán testigos de este esperado reencuentro.

 

16 años desde su separación, la banda presenta «Ni descanso, ni paz!» disco para el que regrabaron 19 de los temas más significativos de sus tres primeros trabajos: Salve (1984), Revolución (1985) y No somos Nada (1987). Además, incluye una canción nueva que da nombre al disco.

La banda revisará su extenso e incendiario repertorio, tal como ya hicieron en los recintos más importantes de Valencia, Madrid, Bilbao y Barcelona a las espaldas, en una gira que ha supuesto la constatación de que su enérgico sonido y sus ácidas letras siguen de absoluta vigencia, congregando a más de 100.000 personas.

La banda compuesta por Evaristo, Sumé, Abel, Txiki y Tripi , es hasta hoy la más influyente del punk rock contestatario de habla hispana, reconocidos en toda iberoamérica por su discurso radical, y por adaptar el género a la problemática España  franquista y posfranquista de los 70s y 80s, convirtiéndose en el emblema de una movida musical que aportó sonido y discurso a través del subgénero punk-español.

 

PRODUCE SABOTAJE ROCK

LA POLLA RECORDS en Chile.
NI DESCANSO, NI PAZ!
Tour 2020

DOMINGO 16 de Febrero de 2020
Club Hípico de Santiago
Blanco Encalada #2540

– ÚNICO SHOW EN CHILE

PREVENTA 1: $20.000 (primeras 3.000)

PREVENTA 2: $24.000 (3.001 hasta 8.000)

GENERAL: $28.000 (8.001 en adelante)

Los puntos de venta oficiales habilitados son:

www.ticketplus.cl

– Mucky Rock Store (Eurocentro)

– Voz Propia Records (Portal Lyon)

LA POLLA RECORDS vuelve a Chile después de 20 años.

 

ENTONANDO HIMNOS:  VÍCTOR JARA, LOS PRISIONEROS, SOL Y LLUVIA

ENTONANDO HIMNOS: VÍCTOR JARA, LOS PRISIONEROS, SOL Y LLUVIA

En la histórica tarde del viernes 25 de octubre de 2019, #MilGuitarrasPorLaPaz entonó junto al pueblo, a la ciudadanía, «el derecho de vivir en paz», «el baile de los que sobran» y «un largo tour» entre otros himnos de la música popular chilena, en el frontis de la Biblioteca Nacional de Chile en el marco de la #MarchaMásGrandeDeChile, donde solo en Santiago se logró convocar a un millón doscientas personas con una sola gran voz alzada exigiendo una sociedad más justa y equitativa.

 

FUNDACIÓN VÍCTOR JARA: CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE CHILE

FUNDACIÓN VÍCTOR JARA: CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE CHILE

Ante la grave crisis social y política que vive Chile queremos manifestar lo siguiente:

  1. Nuestro respaldo a las manifestaciones de hastío expresado por los chilenos y chilenas a lo largo del país y también del mundo. Estas manifestaciones nos muestran el alto grado de indignación alcanzado por la población ante los abusos de un modelo económico y político que ha producido los más altos niveles de desigualdad del mundo; discriminación vergonzosa entre ciudadanos de primera y segunda categoría; pobreza económica y cultural reflejada en modos de vida individualista que hoy nos ahogan; condiciones indignas de vida para una mayoría de la población, especialmente para los adultos mayores; represión extrema hacia el pueblo y nación mapuche con asesinatos de jóvenes y violencia hacia niños, niñas y sus familias; creación de Zonas de Sacrificio de territorios y poblaciones enormes a las que se condena a una vida deteriorada en su salud física y mental; que ha instalado un sistema de opresión y violencia de género contra mujeres; una constitución que no representa a las personas y una democracia ahogada que no permite a la población participar de la vida política de la nación e influir en las decisiones que un parlamento toma generalmente a espaldas de los anhelos de la ciudadanía.
  1. Exigimos al gobierno que ponga fin del estado de emergencia y a la militarización del país, la investigación de los atropellos a los derechos humanos cometidos y la aplicación de la justicia en cada uno de ellos. En tal sentido no podemos evitar señalar que aun está pendiente la justicia para Víctor Jara, Littré Quiroga y tantos compatriotas que aun esperan saber el paradero de sus familiares desaparecidos.
  1. Por todo lo anterior queremos expresar nuestra solidaridad con los que sufren la represión extrema que ha desatado el gobierno. Con quienes han sido detenidos injustamente, torturados, baleados y heridos en manifestaciones. En especial llevar un mensaje de apoyo a las familias, padres, madres, hermanos y hermanas de quienes han sido asesinados por las fuerzas militares o policiales y de quienes han perdido la vida en circunstancias aun no aclaradas.
  1. En último término, agradecer con emoción las infinitas manifestaciones en las que el canto y la memoria de Víctor Jara ha estado presente en estas horas difíciles y al mismo tiempo tan llenas de esperanza. Víctor siempre ha acompañado al pueblo en sus festejos y también por supuesto en sus luchas, y lo seguirá haciendo porque el pueblo lo lleva en su corazón. Como Fundación, nos muestra que su legado es mucho más que su creación artística, y que su pensamiento y valores se constituyen hoy en un patrimonio de enorme vigencia, que nos pertenece a todos y todas en Chile y el mundo.

CON VICTOR EN LA MEMORIA SIEMPRE
 
FUNDACIÓN VICTOR JARA
 
Santiago 24 octubre 2019

SOMOS RUIDO Y VOZ : MÚSICOS APOYANDO LA MOVILIZACIÓN

SOMOS RUIDO Y VOZ : MÚSICOS APOYANDO LA MOVILIZACIÓN

UNA SOLA VOZ: MÚSICOS PENQUISTAS EN JORNADA DE APOYO A MOVILIZACIÓN NACIONAL

UNA SOLA VOZ: MÚSICOS PENQUISTAS EN JORNADA DE APOYO A MOVILIZACIÓN NACIONAL

Hoy viernes 25 de octubre se cumple una semana de intensas movilizaciones ciudadanas y transversales a lo largo de todo el país, donde todos los sectores sociales, artísticos y activistas se han adherido a las demandas por un sociedad justa y equitativa, y en contra de la represión y violencia de Estado.

En días históricos para la ciudadanía y en la jornada de la concentración más grande de Chile, los llamados se extienden y replican en cada ciudad. En Concepción los músicos de la región han organizado una jornada de apoyo al movimiento donde se presentarán en vivo las bandas Emociones Clandestinas, Los Pegotes, Suspiro Pipeño, Vibraciones eleva, entre otras.

 

La actividad se realizará desde las 11 am  en Plaza Condell, hasta las 16 hrs para luego dar paso a la convocatoria central nacional.

EVENTO FB

 

MIL GUITARRAS PARA VÍCTOR JARA EN BIBLIOTECA NACIONAL

MIL GUITARRAS PARA VÍCTOR JARA EN BIBLIOTECA NACIONAL

«Mil guitarras para Víctor Jara» convoca para el día de hoy  VIERNES 25 DE OCTUBRE a una concentración en la Biblioteca Nacional de Santiago, en medio de las protestas que vive el país, y en el marco de la jornada de la movilización más grande del país, a las 17 hrs en plaza Italia.

Es por ello, que la convocatoria de MIL GUITARRAS PARA VÍCTOR JARA ES A LAS 16:00 horas en Alameda 651 (Metro Santa Lucía) para cantar «El derecho de vivir en paz» del trovador: «Compañeras, compañeros. Chile está de pie en contra de las injusticias y el canto no puede estar ausente. Queremos cantar con Víctor en la memoria, en apoyo a la justa lucha del pueblo y en contra de la violencia», señaló la organización a través de un comunicado en sus redes sociales.

«Lleva tu guitarra e instrumentos cantemos por el derecho de vivir en paz. Nos puede acompañar de cualquier forma, incluso con su voz. ¡Te esperamos!»

 

VÍDEOS : SUENAN CACEROLAS

VÍDEOS : SUENAN CACEROLAS

Durante cinco jornadas de intensas movilizaciones en todo el país suena el símbolo de la resistencia de nuestras madres, tías y hermanas mayores: las cacerolas, instrumento a través del cual se canalizó el profundo malestar y la incesable lucha contra la dictadura y el terror de estado.

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COMUNICADO OFICIAL: CICLO CS CANCELADO

COMUNICADO OFICIAL: CICLO CS CANCELADO

COMUNICADO OFICIAL

Crónica Sonora informa que la actividad enmarcada en el ciclo de conversaciones sobre editar libros de música en Chile, junto a Editorial Camino, su editor Jonathan Lukinovic y el autor y musicólogo Jorge Canales, programada para este jueves 24 de octubre en librería Kalimera de barrio Italia, se suspende hasta nuevo aviso.

En medio de un estado de excepción, militares descontrolados en las calles y las libertades coartadas a través del toque de queda, creemos firmemente que no es momento de promover ningún tipo de actividad de ocio, sino tiempo para salir a la calle a defender el derecho a la dignidad y a la libre expresión. Tiempo para organizarse, para informar lo que está pasando en nuestros barrios sitiados, tiempo para viralizar, y para romper el grotesco cerco mediático que pretende confundir y dividir a una ciudadanía que después de mucho ha logrado alzar la voz.

Desde esta trinchera llamada Crónica Sonora donde entendemos la música como una expresión cultural y social, tomamos nuestra responsabilidad como medio de comunicación independiente abriendo nuestras plataformas a todo contenido e información seria que contribuya a la movilización nacional junto al pueblo del cual somos parte en este urgente proceso político y social.

Rossana Montalbán.

Directora

www.cronicasonora.cl

 

 

GALERÍA FOTOGRÁFICA: EXPOSICIÓN CASETE – RETRATOS.

GALERÍA FOTOGRÁFICA: EXPOSICIÓN CASETE – RETRATOS.

La noche del lunes 15 de octubre se llevó a cabo en Teatro del Puente, en Barrio Bellavista, la inauguración de la muestra CASETE: RETRATROS – GREATES HITS del artista visual Sergio Córdova, el nombre tras el proyecto DIBUJOS DE CUCHO.

Un diversa y cuidada selección con los retratos más celebres realizados por el dibujante entre los años  2012 y 2019 con figuras como Nick Cave, David Gilmour, Patti Smith, Lou Reed, David Bowie, Álvaro Henríquez, Mauricio Redolés, Luis Alberto Spinetta y el encargado de la música en vivo, el mítico Álvaro Peña.

Con texto del periodista y músico Gonzalo Planet, la muestra no es solo una retrospectiva del trabajo del artista, sino también una retrospectiva por el universo de un melómano que no se reconoce a sí mismo como tal, pero que creció leyendo revistas de música, grabando canciones de la radio, y copiando vhs de recitales y vídeos musicales.  Casete es también un recorrido por la vieja era análoga, esa era en la que nos dedicamos a descubrir esa música que nos acompañaría por el resto de la vida.

Ya inaugurada, la muestra estará abierta a todo público durante el resto del mes, una hora antes de cada función. Entrada gratuita.

Fotos y reporte por Rossana Montalbán para www.cronicasonora.cl 

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GALERÍA: LANZAMIENTO LIBRO LATINOMÉRICA ES GRANDE.

GALERÍA: LANZAMIENTO LIBRO LATINOMÉRICA ES GRANDE.

La tarde del miércoles 16 de octubre, 2019, se llevó a cabo la  presentación del primer libro que aborda la carrera internacional de LOS PRISIONEROS: LATINOAMÉRICA ES GRANDE del escritor, productor y músico Cristóbal González Lorca, editado por SANTIAGO ANDER. 

En el emblemático Cine Arte Alameda, epicentro cultural santiaguino, se dieron lugar lectores, músicos, editores, artistas, djs, y medios independientes para presenciar el lanzamiento del libro que busca reivindicar y poner en perspectiva el real impacto del trío sanmiguelino en el resto del continente.  Presentado por la periodista Vanessa Vargas, el prologuista del libro, Emiliano Aguayo, introducidos por el editor Emilio Ramón de Santiago Ander, y en el cierre los comentarios y agradecimientos del autor.

Una noche estelar, una noche de espíritu independiente y colaborativo, donde autor y colaboradores resaltaron la importancia de la publicación del título y la génesis del proyecto, hoy aplaudido por el circulo íntimo de Jorge González,  sin ir más lejos por sus hermanos Zaida y  Marco, presentes en el lanzamiento, y por el resto de la banda.  Y cuya recepción, sobre todo mediática ha sido por estos días auspiciosa.  Punto llamativo que el periodista Emiliano Aguayo destacó en su presentación :

«Se lanza un nuevo libro de música en tiempos que llaman la atención estos escritos. Y, de seguro, vendrán muchos lanzamientos más, en diferentes lugares.  hoy hay más editoriales independientes, más ferias de libros, más programas de radios que sólo hablan de música y libros, más librerías dispuestas a conversar sobre literatura rock, nuevas audiencias…Definitivamente, otros tiempos, otra escena para los libros de música. ¡Y de música chilena! «

 

Fotos y reporte por Rossana Montalbán para www.cronicasonora.cl 

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BLACK NEEDLE NOISE AGENDA FECHA EN SANTIAGO

BLACK NEEDLE NOISE AGENDA FECHA EN SANTIAGO

BLACK NEEDLE NOISE proyecto musical de John Fryer, debuta en Chile el próximo 14 de diciembre en CLUB SUBTERRÁNEO. 

JOHN FRYER, el músico y productor del sello 4AD, llega a Chile  por primera vez para presentar su actual proyecto musical BLACK NEEDLE NOISE, la progresión de THIS MORTAL COIL, el grupo all stars que incluyó a artistas como Robin Guthrie, Lisa Gerard, Liz Fraser, entre otros. Continuando el espíritu de This Mortal Coil, Black Needle Noise propone una experiencia en vivo que contempla varias voces en escena, buscando reforzar el sonido dream pop de avanzada con matices post industrial.

Desde 2016, BLACK NEEDLE NOISE ha trabajado con diversos músicos como Zialand, Jarboe. (Swans, Neurosis), Patas, Andreas Elevens, Antic Clay, Attasalina, Elena Alice Fossi (Cámara Kirlian), Betsy Martin (Caterwaul, Purr Machine), Spectra Paris, Bill Leeb (Front Line Assembly, Delirium), Mimi Page (Delirium ), Jennie Vee (Hole), Ana Breton (Dead Leaf Echo), Omniflux (Puscifer), Kendra Frost (Kite Base), Andrea Kerr (Colt), Sivert Hoyem, Tara Busch (I Speak Machine), Chris Connelly (Ministry, Revolting Cocks, Sons of the Silent Age), entre otros.

John Fryer es uno de los forjadores del sonido del dark y post punk a través de su permanente colaboración con bandas como Cocteau Twins, Dead Can Dance, Dif Juz, Lush, Clan of Xymox, etc. Además fue el productor tras el sonido de Depeche Mode, Erasure, Yazoo, Nietzer Ebb, etc.

 

 

EL PROYECTO

 

Black Needle Noise comenzó en 2016 cuando Fryer invita a trabajar a artistas como, Zialand, Jarboe. (Swans, Neurosis), Patas, Andreas Elevens, Antic Clay, Attasalina, Elena Alice Fossi (Kirlian Camera), Betsy Martin. Este mes de septiembre, la banda editará su segundo disco, Lost in Reflections, el cual cuenta con las voces de las artista Zialand (Noruega), Kendra Frost (Kite Base), Andrea Kerr (Colt), Jennie Vee (Pixies, Hole, Eagles of Death Metal), entre otros.

 

 

Su carrera comienza en  Blackwing Studios en el sur de Londres, como parte de los sellos discográficos 4AD, Mute, Rough Trade y Beggars Banquet, cuyos catálogos incluían a bandas como Fad Gadget y Cocteau Twins. Fue su trabajo con esta última banda en el desarrollo del sonido etéreo y ambiental, lo que llevó a Watts-Russell a poner los ojos  sobre  Fryer como su socio musical y productor para This Mortal Coil.

Fryer también es conocido por su trabajo de producción en el género de rock industrial, trabajando con Nine Inch Nails, Stabbing Westward y Gravity Kills.  Paralelamente también produjo, diseñó y mezcló Spellemannspris de The Schools, trabajo que recibió un Grammy noruego. Y mezcló el innovador álbum de Jesus Jones, Doubt.

Fryer es uno de los productores más importantes en el ámbito del desarrollo sonoro en las últimas cuatro décadas por el trabajo realizado con los ya mencionados Depeche Mode, Cocteau Twins, Nine In Nails (Pretty Hate Machine), Love and Rockets, HIM (Razorblade Romance) entre docenas de otras. Su canción «Song to the Siren» (interpretada por Liz Fraser de Cocteau Twins) fue descrita por David Lynch como una de las mejores en su «lista de las canciones más hermosas de todos los tiempos».

 

OBTENER ENTRADAS EVENTRID

 

FUENTE: COMUNICADO OFICIAL URI MARKA PRODUCCIONES

 

 

EL ESPERADO REGRESO DEL ROCK GÓTICO: SISTERS OF MERCY EN CHILE

EL ESPERADO REGRESO DEL ROCK GÓTICO: SISTERS OF MERCY EN CHILE

Spider Prod y Atenea Producciones, traen a Chile a una de las agrupaciones más importantes del rock gótico, THE SISTERS OF MERCY, quienes llegan a nuestro país el jueves 14 de noviembre para presentarse en Blondie .

 

 

Nacidos en plena época post-punk, su sonido y estética combina a figuras como Leonard Cohen, The Stooges o Motörhead, dando forma a una banda cuyo esqueleto se compone de estridencia y profunda oscuridad.

Junto a Bauhaus, Sisters of Mercy, esparcieron el germen del rock gótico, estableciendo nuevos parámetros, y al mismo tiempo, todos los clichés propios del género. Fuertemente influenciadas por la escena post-punk, ambas bandas surgieron en Inglaterra prácticamente al mismo tiempo, y fueron lideradas por barítonos de voz cavernosa y profunda, descubriendo nuevos rumbos en el mundo del rock.

Aunque los parecidos se quedan ahí: Andrew Eldritch, líder de las Hermanas de la Caridad, dicen, jamás llegará a emocionar como lo hace el potente timbre y la poética lírica de Peter Murphy.  Pero esa idea es refutable, y dependerá del oído y background con que se les escuche, sobre todo entendiendo que BAUHAUS es una banda que partió en el rock gótico para luego llevarlo a nuevos lugares. Es ahí donde cabe decir que la banda de Eldritch no desarrolló la faceta experimental y ecléctica que Bauhaus si tuvo. En su lugar, SISTERS OF MERCY optó por la sencillez en sus composiciones, apostando por canciones accesibles, sin excesiva complejidad pero perfectamente góticos y poderosas.

Un muestra de ello, es el disco titulado Floodland, publicado en 1987.  Al igual que su antecesor, supone uno de los momentos cumbre del dark wave y de todo el rock sombrío que se propagó desde finales de los 70. De fuertes aires electrónicos cargados de sonido oscuro, el disco contiene muchas de las directrices principales del género: composiciones repetitivas plagadas de estribillos, letras introspectivas e inquietantes, y una instrumentación fuertemente basada en sintetizadores y secuenciadores, acorde con el carácter atmosférico que corresponde (incluyendo un buen puñado de acompañamientos vocales, cortesía de la “New York Choral Society”).

Este  segundo disco de estudio, en el que Eldritch es el único responsable y compositor de los temas, es para muchos el disco que los saca de la escena gótica under, instalándolos como la gran institución.  Por más que la propia lo niegue , la escena gótica le sigue debiendo mucho a The Sisters of Mercy, más incluso que a Bauhaus.

Las entradas se encuentran a la venta a través de EVENTRID, y sin recargo en tiendas The Knife, Rockmusic y House Tatto Rock (Eurocentro y Portal Lyon), pagando en efectivo.

 

 

 

JUEVES 14 DE NOVIEMBRE – BLONDIE -22 HORAS

Confirma tu asistencia en The Sisters Of Mercy en Chile 2019

Valores:
$25.000 Preventa 1
$30.000 Preventa 2
$35.000 General

Venta on line: https://www.eventrid.cl/…/spi…/the-sisters-of-mercy-en-chile

REINA SOUL : ERYKAH BADU EN CHILE

REINA SOUL : ERYKAH BADU EN CHILE

La reina del Neo Soul, Erykah Badu, llega a Chile por primera vez el próximo 18 de noviembre.

Cantante, compositora y actriz estadounidense, Badu alcanza gran difusión a finales de noventas al llegar a las pantallas de MTV con el single ON & ON, de su aplaudido y premiado disco debut BADUIZM.  Desde entonces su nombre destaca entre  las exponentes más originales, innovadoras y fidedignas de la nueva música negra. Retomando las raíces más profundas del soul desde una perspectiva contemporánea e innovadora, agregando a ella elementos del R&B, hip hop, jazz, e incluso de electrónica. Esto convirtió a Badu en un influyente figura, que luego de la masividad, optó por seguir el camino independiente, tomando el control de su carrera artística, y abandonando el mundo de las grandes corporaciones y de las costosas producciones audiovisuales para la famosa cadena de videomusica.

 

 

Decisión osada y coherente con un modo de habitar el arte y la música en estrecho vínculo con su naturaleza afroamericana. Un discurso presente en su estética y en su lírica. En sus canciones, la cantante nacida en Dallas, expresa mensajes profundos relacionados con sus creencias sobre el amor universal, el respeto y sobre su auto exploración en torno a su herencia africana. Producto de su innegable talento, sensibilidad musical e influencias artísticas, Erykah ha llegado a ser comparada con la gran cantante de jazz Billie Holiday e incluso ha sido apodada como su sucesora.

El particular estilo para cantar e interpretar su música combina con su estética magnética, la que se refleja en sus enormes peinados afros, otra declaración de principios, y sus atuendos que mezclan elementos autóctonos y psicodélicos.

 

 

La cantante, ganadora de 4 Grammys, llega a Chile a dar cuenta de su larga y exitosa trayectoria, la que cuenta con 6 álbumes propios y más de diez giras mundiales. Además, del reconocimiento que ha tenido en múltiples oportunidades en las listas Billboard y en las miles de reproducciones que a diario tiene en las diferentes plataformas digitales como Spotify y Youtube.

 

Entradas disponibles a través de Sistema PuntoTicket, los valores van desde los 20 mil pesos.

HOY SE PRESENTA EL LIBRO LATINOAMÉRICA ES GRANDE. LA RUTA INTERNACIONAL DE LOS PRISIONEROS.

HOY SE PRESENTA EL LIBRO LATINOAMÉRICA ES GRANDE. LA RUTA INTERNACIONAL DE LOS PRISIONEROS.

Hoy desde las 19:30 hrs, en Centro Arte Alameda, Santiago Ander Editorial presenta LATINOAMÉRICA ES GRANDE. LA RUTA INTERNACIONAL DE LOS PRISIONEROS, libro del músico, escritor, comunicador y productor Cristóbal González Lorca, quien documenta la invisibilizada trayectoria internacional de una de las bandas más importantes de la música popular chilena.
 
El libro será presentado por el periodista Emiliano Aguayo, autor del prólogo, el escritor y comunicador Andrés Valenzuela, y la periodista e investigadora Vanessa Vargas. El encuentro contará con dj set, bar, muestra de serigrafías Puñalada y ejemplares del libro para venta y firma de autor. 

 

Evento gratuito.

 

 

 

LATINOAMÉRICA ES GRANDE de Cristóbal González Lorca fue uno de los títulos Santiago Ander, revisados en la sesión 2 (27/09) del Ciclo Crónica Sonora: editar libros de música en Chile, en conversación con sus editores, Emilio Ramón y Pablo Benavides, un adelanto exclusivo a su lanzamiento.

 

 

EL SUEÑO DE PATTI SMITH

EL SUEÑO DE PATTI SMITH

El próximo 18 de noviembre el Teatro Caupolicán recibirá a Patti Smith, una de las figuras más reconocidas de la antigua escena punk de NUEVA YORK, concretando, luego de años de gestiones, la esperada visita de la cantante y poeta.

 

 

 

Su nombre es referente de generaciones tanto por sus primeros días en CBGB, como por ser una de esas figuras que han formado parte de un imaginario cultural que traspasa lo musical.  Desde sus inicios ligada a la actividad artística a través de la poesía, la fotografía, la pintura, y la narrativa, PATTI SMITH,  ha sido, ante todo, un icono de la cultura alternativa en su país como en el resto del planeta.  Su aplaudido álbum debut Horses (1975), sigue siendo discografía fundamental en la crónica sobre quienes forjaron el camino de las mujeres en la música rock.

 

 

Su visita ha dejado de ser un sueño para sus admiradores, después de años de rumores y esperanzas alimentadas por entrevistas en medios nacionales sobre su gusto por las obras de Bolaño y Nicanor Parra, todo esto en el contexto de bulladas visitas a México que parecían acercarla a algo que aún era lejano.

Sin embargo, después de todos los intentos,  2019 es el año en que el sueño de Patti Smith tocando en Chile se materializa, al menos, el próximo 18 de noviembre cuando Patricia suba al escenario del ya mítico Caupolicán.

PATTI SMITH PARTICIPARÁ EN CATÉDRA BOLAÑO

 

La casa de estudios anunció esta semana la participación de SMITH en la célebre cátedra dedicada a la obra y figura del escritor Roberto Bolaño.   La declarada admiración de la artista hacia Bolaño, y la influencia que su literatura ha tenido en el trabajo de la también escritora, ha adquirido notoriedad en los últimos años a través de diferentes instancias mediáticas y artísticas en que la cantante ha dado a conocer su obsesión por el autor.

Cátedra Abierta, de la Universidad Diego Portales (UDP) nació como homenaje al autor de obras como 2666 y Los detectives salvajes y en reconocimiento como uno de los creadores latinoamericanos más relevantes del siglo pasado.

El encuentro aún sin fecha de realización, se suma a la agenda de actividades de la cantante en su priemera visita al país.

 

 

 

La venta de Entradas contara con dos etapas Preventa exclusiva para clientes de una compañía telefónica desde martes 6 de agosto del 2019 desde las 11:00 Horas y los precios irán entre $32.300 y $104.500.

Entrada general desde el jueves 8 de agosto 2019, con precios entre $39.100 y $126.500

SONIDO DE PELÍCULA: VIAJE AL CABO DEL MIEDO

SONIDO DE PELÍCULA: VIAJE AL CABO DEL MIEDO

Usualmente cuando pensamos en películas de terror se nos vienen a la mente las casas embrujadas, los exorcismos o al mítico Pennywise (It). También podemos pensar en criaturas demoníacas u otros fenómenos paranormales. Sin embargo, para mí una buena película de terror es aquella en donde personajes comunes se ven expuestos al extremo de sus capacidades y en donde personas cargadas de maldad y odio dan rienda suelta a sus más crueles planes. El miedo de ser atacado, de sentirte vulnerable, de sentir que no te puedes proteger, ni tampoco proteger a tu familia, sentir la necesidad de buscar ayuda, pero al mismo tiempo saber que estás sólo y nadie puede ayudarte, donde te ves en la urgencia de extremar recurso y poner en juicio todos tus valores para poder sobrevivir o salvar la vida de alguno de tus seres queridos.

Ese el caso de Cabo de Miedo (Cape Fear), película que, además, cuenta con uno de los soundtracks más terroríficos de la historia. Aquí es necesario hacer una pequeña acotación, pues en esta entrega me centraré en Cabo de Miedo (1991), el remake de Martin Scorsese para el film del mismo nombre de 1962, dirigido por J. Lee Thompson. Se preguntarán por qué: simplemente porque la versión de Scorsese la he visto más veces y porque el soundtrack es “casi” el mismo, ya les explicaré.

 

 

 

Para quienes no han visto la película, les cuento que la historia se centra en Max Cady (Robert De Niro), un exconvicto que después de pasar 14 años en cárcel, decide ir a buscar venganza en contra de su abogado Sam Bowden (Nick Nolte), a quien acusa de haberle jugado chueco para enviarlo a prisión. 

 

 

 

 

Sam tiene una bella familia compuesta por su esposa Leigh Bowden (Jessica Lange) y su hija adolescente Danielle Bowden (Juliette Lewis). Max de inmediato pone en marcha su plan, comienza a hostigar a Sam, acorralarlo hasta el punto de hacerle sentir vulnerable. La inseguridad de Sam comienza a provocar un desbarajuste emocional en la familia y, poco a poco, todo se va transformando en una pesadilla brillantemente orquestada por Max, quien incluso, haciendo uso de su experiencia como seductor de adolescentes, comienza a manipular a Danielle hasta casi enamorarla y ponerla en contra de sus padres.

Robert De Niro usó todos los recursos posibles para darle a su personaje un aura de maldad inigualable. Durante meses ejercitó para obtener musculatura adecuada, además de decorar su cuerpo con decenas de tatuajes con mensajes y símbolos religiosos. En toda su espalda se puede apreciar una gigantesca cruz de la que cuelga una balanza donde a cada extremo se puede leer “Truth” (verdad) y “Justice” (justicia), junto con los otros mensajes de venganza sacados del antiguo testamento. Su trabajo no se limitó solo a eso, De Niro también pasó semanas investigando sobre el comportamiento de psicópatas sexuales. Sin embargo, lo más extremo que hizo Robert fue pagarle a un dentista cinco mil dólares para que le destruyera su dentadura, ya que insistía en él su personaje debía tener esa característica –20 mil más le costaría recuperarla–.

 

 

Pero todo ese trabajo estético y psicológico de De Niro no hubiese estado completo sin una música que sellara la imagen de Max Cady. Esa música que al escucharla te pone los pelos de punta, porque viene desde lo profundo, como sacada directamente del infierno; ese tema que te paraliza porque sabes que en esa noche oscura aquella figura que camina a ti con la luna iluminando su camino y con esa música como una fanfarria anunciando su llegada no significa otra cosa más que tu condena.

Esa música es obra del maestro Bernard Herrmann (1911-1975) y también del genial Elmer Bernstein (1922-2004). Herrmann compuso el tema original para Cabo de Miedo (1962), y cuando Scorsese decide rodar el remake en 1991, Bernstein le recomendó usar el mismo tema principal. En un comienzo Martin estaba un tanto dubitativo, pero terminó aceptando la idea y Bernstein tomó la partitura de Herrmann, hizo unos cuantos arreglos y nos regaló un tema tan terrorífico que incluso ha sido utilizado en otras películas o en el clásico capítulo parodia de Los Simpsons “Cabo Miedoso” (Cape Feare), donde Bob Patiño intenta asesinar a Bart.

 

 

 

De la música de Herrmann prometo hablar en otro capítulo, pues su aporte y legado son incalculables. Quienes no lo conocen se sorprenderán. Con respecto a Bernstein, quien también tuvo una carrera muy exitosa, con dos Globos de Oro, un Oscar y otras 14 nominaciones, podemos decir que sentía un profundo respeto y admiración por el trabajo de Herrmann: “Creo que él [Herrmann] no hubiese estado contento con mi trabajo y probablemente me hubiese reprendido por lo que estaba haciendo”, declararía Bernstein en una entrevista.

 

 

 

Pero Bernstein no sólo usaría la música de original de Cabo de Miedo, sino que también echaría mano a la música descartada que el mismísimo Herrmann había compuesto para “Torn Curtain” (Cortina Rasgada) de Alfred Hitchcock. Bernstein usaría estas pistas para el clímax de la película agregando ese toque de tensión y angustia propios del sentimiento de la familia Bowden.

 

 

Si bien Scorsese insiste en que Cabo de Miedo no es una película de terror, sino un thriller criminal, yo creo que no hay cosa más de temer que la mera idea de un psicópata que quiere violar a tu hija para luego violar a tu mujer y luego asesinarlos a todos. La mera figura de Max y la genialidad musical de dos monstruos como Herrmann y Bernstein posicionan esta obra como una de las más desquiciadas que he visto. No en vano De Niro fue nominado a un Oscar por su interpretación, perdiendo ante Anthony Hopkins (El Silencio de los Inocentes), y compitiendo con Robin Williams, Warren Beatty y Nick Nolte. Juliette Lewis también fue nominada como mejor actriz de reparto, y con justa razón, pues su actuación es notable.

 

 

 

Para felicidad de todos los que amamos esta película y nos fascinan las bandas sonoras, el soundtrack de Cabo de Miedo se encuentra disponible en Spotify y también pueden escuchar la versión de la banda Fantomas, quienes el 2001 lanzaron el disco “Director’s Cut”, donde incluyen el cover de Cabo de Miedo con el puro estilo oscuro y descabellado de Mike Patton.

 

 

 

LA IGNORADA RUTA INTERNACIONAL DE LOS PRISIONEROS SE HACE LIBRO.

LA IGNORADA RUTA INTERNACIONAL DE LOS PRISIONEROS SE HACE LIBRO.

 

SANTIAGO ANDER EDITORIAL presenta LATINOAMÉRICA ES GRANDE. LA RUTA INTERNACIONAL DE LOS PRISIONEROS, libro del músico y comunicador CRISTÓBAL GONZÁLEZ LORCA quien documenta la ignorada y exitosa trayectoria internacional de una de las bandas más importantes de la música popular chilena.

 

 

 

Los hechos son los hechos, lo único alterable en ellos son las interpretaciones o relatos que se puedan hacer de estos.  Quizás a partir de esta premisa deberíamos revisar la nueva publicación de la editorial SANTIAGO ANDER, LATINOMÉRICA ES GRANDE, LA RUTA INTERNACIONAL DE LOS PRISIONEROS, libro del músico y comunicador Cristóbal Gozalez Lorca, quien recopila y relata diversos episodios de la gran travesía del trío sanmiguelino por el continente, una travesía deliberadamente invisiblizada en éste, su país de origen:

«Si a los medios de comunicación chilenos les costó cubrir de manera positiva a Los Prisioneros dentro del país, fue más grande esta antipatía hacia sus logros internacionales, evidenciada en comentarios negativos o, simplemente, ignorando sus alcances en el continente. En esta revisión de la ruta latinoamericana de la banda, Cristóbal González Lorca nos muestra no solo lo que él piensa al respecto, sino también lo que otros opinan, tanto fans como periodistas y músicos extranjeros. »   Prólogo

 

Prologado por el periodista Emiliano Aguayo, autor de MALDITO SUDACA, CONVERSACIONES CON JORGE GONZÁLEZ,y con portada a cargo del ilustrador César Vallejos Leal, el libro es hasta ahora el primer y único documento que aborda uno de los puntos álgidos en la trayectoria de la banda, poniendo en perspectiva y reivindicando el real impacto que su música y mensajes tuvieron en el público latinoamericano.

 

«Resulta paradójico que en Chile sus letras fueran acusadas de localistas y políticas, sentenciando muchas veces que en el extranjero no entenderían sus canciones y menos su postura social; este libro desmiente esas tesis mal planteadas, pues nos hace ver que las canciones de la banda fueron no solo coreadas, sino aprendidas y entendidas en su real dimensión.» – Prólogo

 

Testigo privilegiado de shows de la banda durante su adolescencia en Venezuela, Cristóbal González, entrega su testimonio, el de fans, periodistas, escritores, productores y músicos que presenciaron a LOS PRISIONEROS en Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, Uruguay, Argentina, Venezuela y México, reuniendo diferentes registros y experiencias en torno al suceso de los sudamerican rockers, dando forma a un relato que va más allá de lo anecdótico, y cuyos contrastes completan un cuadro sobre el cómo se forjó una carrera internacional y el cómo funcionaba la industria de giras en el circuito del rock latinoamericano. Este trabajo de González Lorca y Santiago Ander llega para continuar la reconstrucción de una historia de la cual queda mucho por contar.

El nuevo título perteneciente a la Colección de Atril será presentado el 16 de octubre en Centro Arte Alemeda.

 

EVENTO EN FB

 

 

SU AUTOR

Cristóbal González Lorca (Santiago, Chile, 1976).

Formó la banda ska Santo Barrio y el grupo de rock Gandjarvas. Estudió Comunicación Social en Alpes. Ha trabajado en producción con Joe Vasconcellos, Banda Conmoción, Mauricio Redolés y Mariel Mariel. Ha colaborado en medios españoles y chilenos. Ha tenido programas de radio (Sudamerican Writers y Mestiza Cultura). Ha publicado los libros Tumbao Rebelde: El Rock Mestizo de Santo Barrio y Santaferia, La Ruta del Huracán. Participó en el libro ¡Sube la Radio! Los discos que nos volaron la cabeza, de Santiago-Ander Editorial. Actualmente es mánager de Santaferia y colaborador en The Clinic.

 

 

 

 

Lanzamiento:

Miércoles 16 de octubre,19:30 hrs.

Presentan:

Emiliano Aguayo (periodista y prologuista del libro),

Andrés Valenzuela (escritor y comunicador) 

Vanessa Vargas (periodista de El Desconcierto)

Centro Arte Alameda, Alameda 139, Metro Baquedano. 

TRES NOTAS SOBRE KING CRIMSON:  DESHACERSE DEL ROCK

TRES NOTAS SOBRE KING CRIMSON: DESHACERSE DEL ROCK

TRES NOTAS SOBRE KING CRIMSON II

 

Pese a que Robert Fripp ha rechazado reiteradamente que se confunda simplemente a King Crimson con su nombre, e incluso pese a decir que Crimson “tiene una vida propia, pese a lo que sus miembros digan y hagan”, siempre parece imponerse el hecho rotundo de que resulta ser el único miembro que ha sobrevivido a todas las encarnaciones del Rey. Algo siempre “demasiado importante como para dejarlo morir”, y que, sin embargo, pareció morir bajo la mano de Fripp, casi siguiendo un mandato, abrahámico y sacrificial. Un estado de suspensión durante unos seis años, podría ser entendido, desde hoy, como una transformación de la energía potencial disponible que parecía entonces condenar al Rey a un extraño silencio.

 

 

 

Un silencio lleno, completamente lleno. No será otra cosa que darse la posibilidad de revitalizar al monstruo, insuflarle nuevos aires y, así, darle la oportunidad de hacerse diferente de sí mismo. Quizá retomando su espíritu inicial, para mantener la promesa de evitar sus propias fórmulas. Una tarea para todo aquel que escucha King Crimson bien podría ser la de tratar de comprender sus saltos y, pese a ello, encontrar la continuidad de sus rasgos sonoros y temáticos. En menos de seis años, entre 1969 y 1974, Crimson publicó 7 álbumes y un trabajo en directo, que documentaba su tour por Estados Unidos en 1972. Esta gran productividad, unida a una infinidad de giras, no es una nota inusual cuando se trata de una banda de rock. Y, pese a todo, Crimson tiene varios aspectos que resisten a la condensada, y a veces simplista definición de lo que podría ser una banda de rock. Poco antes de la disolución, Fripp decía que “no estaba realmente interesado en la música”, que la música es “sólo un medio para crear un estado mágico”. No sería descaminado pensar que, en 1974, el rock había llegado a un punto en que tendría que ser arrastrado y desfigurado, para abrirlo a la primacía de la creación de atmósferas.

Según cuenta la anécdota, Ian McDonald, quien se haría cargo de instrumentos como los vientos, los vibráfonos y los teclados en el primer trabajo de King Crimson, sugirió la compra de un mellotrón para apoyar la estructura de rock sobre un fondo orquestal. La idea habría sido generar una cuota de extrañeza y expansión que permitiera mantenerse en el formato del rock, pero horadando en algo sus estructuras. Una especie de versión temprana del sintetizador y padre del sampler, el mellotrón permite la reproducción de cintas pregrabadas, permitiendo así la superposición y coexistencia de distintos loops. Gracias a su capacidad de emular diversos instrumentos, el mellotrón permite que, al alcance de una tecla, se puedan agregar nuevos sonidos, lo que fortaleció la posibilidad de crear atmósferas más o menos ilocalizables en términos de la sonoridad disponible. Si bien las cintas contaban con sonidos pregrabados, lo que limitaba su alcance y posibilidades creativas, King Crimson se rehusó a abandonarlo, extendiendo sus apariciones a varios de sus trabajos. La cuestión era cómo usarlo.

 

 

 

Este instrumento, depositado casi exclusivamente en manos de Fripp desde el lanzamiento de In the Wake of Poseidon, puede ser el primer paso en la búsqueda de la sonoridad tan singular que irá definiendo una fisonomía crimsoniana, expandiendo el uso de los recursos de ambientación que encontrarán en el Frippertronics su medida propia. Tanto The Court of the Crimson King y Epitaph, de la primera placa, como la mayoría de los cortes de Poseidon, dejan en manos del mellotrón la creación de una explosión contenida que secunda la compresión de sendos pasajes. Un alegre agobio. Podríamos pensar incluso que ese instrumento es, ampliamente, lo que permitirá explorar la forma del rock, ese marco musical notable, del que Fripp dirá, en una entrevista de 1982, que considera la “forma musical más maleable que tenemos”. Tan maleable quizá, a ojos de Fripp y de la búsqueda llevada adelante por Crimson, que se la puede poner a punto de estallar, desbordarse y someterse a una radical sobriedad.

Dos años antes de la primera ruptura de King Crimson, Fripp tendrá un encuentro que será decisivo. Hacia mediados de ese año, Brian Eno, por entonces todavía tecladista de Roxy Music, banda compañera de sello de Crimson, le presenta a Fripp una nueva tecnología interactiva con cintas: un sistema análogo en el cual dos grabadoras de cintas permiten que el registro que se hace en la primera pueda ser oída nuevamente en la segunda a un volumen un poco más bajo, varios segundos después. En retorno, el audio producido por la segunda máquina es enrutado nuevamente en la primera. Esto permite que el guitarrista que va siendo registrado no solo repita el mismo trabajo en sus cuerdas, sino que pueda ir haciendo nuevos patrones, creando capas de sonidos. 

El resultado de esta primera colaboración no solo será el registro de la primera cara de (No Pussyfooting), de 1973, sino también el inicio de su uso en lo que Fripp denominará Frippertronics, y que es, a grandes rasgos, la exploración de dichas superposiciones de sonidos producidos por la guitarra y loopeados a través del sistema de ecos que se hace posible gracias al delay análogo. La continuidad de los sonidos de la guitarra, que persisten gracias a esta tecnología, permite profundizar la elaboración de atmósferas que ya eran exploradas con el sustain que se buscaba con el mellotrón. De hecho, extendían sus posibilidades, al modular esa continuidad con la prolongación de repeticiones que introducían mínimas diferencias audibles, que inducían la sensación de una continuidad temporal. Los ejercicios abiertos junto a Eno serán un experimento en los ínfimos cambios de color y tonalidad, que le permitirán ir generando una aproximación cada vez más cuidada al uso de la guitarra. 

 

 

 

Se podría pensar cómo coexisten estas dos entidades que se presentan como relativamente separadas: la última formación de Crimson, previa a la ruptura de 1974, el power trío de Wetton, Fripp y Bruford. Y, por otro lado, la experimentación que verá nacer al Frippertronics. La formación que registrará Red, en 1974, tiene un sonido más endurecido, y en muchos sentidos más definido. Wetton era capaz de tocar líneas de bajo que fusionaban el fondo armónico con melodías más rasposas, enmarcadas en una batería compacta y en guitarras más pesadas que lo que había sido frecuente hasta ese momento. Si bien se trata de un álbum dotado de los contrastes que ya se hacían presente desde su primera placa, que seguía dando la impresión de un intento de registrar los contrastes anímicos (piénsese, en este sentido, en el disco Islands, de 1971, del que se ha dicho que es uno de los discos de rock más “inusuales” de la historia del género). Pero la coexistencia podría estar dada de manera notable por Starless, el título que cierra Red. En ella los tonos menores del mellotrón no solo otorgan una atmósfera sombría, sino que le dan al tema una melancolía que se contrapone a un riff poderoso de medio tiempo, y una transición sistemática entre esa atmósfera y el frenesí de la improvisación en ciertos momentos.

 

 

Starless y Red incluso podrían ser una despedida, incluso antes de las grandes despedidas del rock progresivo de la segunda mitad de los setentas. Una especie de despedida, para evitar ser completamente destruido por las transformaciones que empezará a tomar el rock en esos años. Una despedida del rock impenetrable, de la banda de rock de estadios, espectacular. Mucho antes de que se acabe la década, Fripp ya se empieza a anticipar a ese engendro entre el Krautrock y el ambient, que elaborará texturas similares a las que colmarán muchos momentos del new wave del cambio de década. Ya no sabemos mucho si hablar de rock, salvo que hagamos caso de considerarla como la “forma musical más maleable que tenemos”. De ahí que se pase de esos dinosaurios anquilosados del rock setentero, que han construido todo un mundo grandilocuente en su interior, a la búsqueda de lo que Fripp mismo acuñará como “unidades pequeñas, independientes, móviles e inteligentes”. El puente, esa salida del rock, para ampliarlo por otros medios, será un desmontaje, una deformación. Y si en el mellotrón veíamos una primera nota para dotar de capacidades expansivas que privilegiaban el tratamiento de texturas, más allá de la forma-canción, el Frippertronics será lo que permita llevar esto a un estadio generalizado, para entregarle al rock otra fisonomía. 

El paréntesis de Crimson (1974-1981) permitió un retiro parcial de Fripp de la luz pública, para adentrarse en el camino que ya había iniciado en su trabajo con Eno. Colaboraciones con David Bowie, Daryl Hall, o con el mismo Eno, así como la publicación de dos álbumes en solitario, Exposure (1979) y God Save the Queen/Under Heavy Manners (1980), le van a permitir desarrollar cruces entre lo aprendido con el manejo de cintas, la herencia composicional de Crimson, y adentrarse en otros modos de comprender la experimentación, ahora basado en las transformaciones dadas por el punk y el naciente new wave neoyorquino. Desde trabajos completamente atmosféricos, que actúan como estudios rigurosos netamente enfocados en su técnica (Let the Power Fall, de 1981) hasta The League of Gentlemen, extraño combo de new wave bailable que registró su primer álbum homónimo en 1981, la paleta de intereses de Fripp retomará la necesidad de reformar un Crimson completamente nuevo. 

 

 

Inicialmente Fripp pensó en denominar Discipline a la nueva agrupación que empezó a configurar hacia finales de 1980, una banda con un sonido completamente diferente y con la explotación de diferentes recursos, que ahora hacían espacio a la inclusión de una nueva guitarra, Adrian Belew. Elementos repetitivos que asemejan a lo que uno podría oír en el minimalismo norteamericano de los años 60 (Steve Reich, Philip Glass, La Monte Young o Terry Riley, por ejemplo) pero llevados al formato del rock y coqueteando con la composición de canciones. El pulso constante, sobre una tonalidad simple, permitía que uno se concentrara mucho más en las estructuras que permitían dar primacía a las texturas. La inclusión de Tony Levin, quien había tocado junto a John Lennon, permitió enriquecer las guitarras de Fripp y Belew, sumándoles un bajo y un stick, que le daba elementos percusivos a las cuerdas, y que jugaba tanto con la base rítmica, la construcción de melodías y los sostenidos. Se puede producir así variaciones tonales de una nota, como en el glissando, además de fortalecer una amplia gama de timbres. Encontramos aspectos similares al método de phasing, empleado por Reich en sus obras desde los años 1960 para crear patrones que engendran estructuras de texturas supramétricas, y variaciones en los motivos, con el fin presumible de desorientarnos de los lugares comunes impuestos a nuestra escucha. 

 

 

El resultado de ello fue la aparición del álbum Discipline, en septiembre de 1981, primera entrega de lo que será una trilogía basada en este modelo de composición y experimentación sonora. Pese al resultado, Fripp afirma cerca de esa misma fecha, que “nunca fue su intención reformar King Crimson”. Singular y extraña afirmación; solo nos podemos arriesgar a creer que explícitamente no se quería volver a levantar a la criatura que había tenido que yacer, quizá un poco agotada, hacia mediados de los setenta. Lo que tendremos ahora es la creación de un nuevo modo de hacer rock, quizá sin paralelos claros hasta ese momento, donde se combinan desde gamelanes indonesios con diversas percusiones africanas, pasando por baterías programadas y guitarras sometidas a procesos de alta sofisticación tecnológica. Ese catálogo de diferencias sonoras, unidas al sello de algunos efectos habituales de las guitarras de los años 80 (flanger, delay, chorus, entre otros) crearán un sonido único, y casi sin parangones. Una música que, sin abandonar del todo al rock, empieza a sonar orquestalmente, pero donde la orquesta solo se define por las diferencias texturales dadas por los distintos instrumentos, donde los patrones se superponen, dialogan y se encuentran, pero para sonar en distintos planos, en distintas capas, en distintas superficies atmosféricas. Es muy posible que Fripp no sea el líder de la banda, y que más bien el Frippertronics pueda ser ese sello que funciona desconfigurando su lugar unilateral, y que prolonga esa inquietud con las atmósferas, para tomar distancia de las fórmulas del rock. Fripp ya no está solo con su guitarra y las cintas, sino que está en esa circulación que se produce entre los colores superpuestos producidos por cada uno de los instrumentos de esta banda que, a pesar de todo, seguirá llamándose King Crimson. 

 

 

DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DISCOS : PAINT IT RED

DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DISCOS : PAINT IT RED

En la columna anterior hablé acerca del lugar que el Let love in ocupaba en la historia de Nick Cave.

Hoy le toca a los Prefab Sprout, esa banda que para mí siempre ha sido como ese taxista que, aunque te pongas audífonos, no deja de hablarte. Un taxista que mezcla lo religioso, las rutas de Elvis, Kerouac y el western a lo Lee Hazlewood sin andar seduciendo a lo Arjona.

No hablaré de esta vez de esa obra colosal llamada Steve McQueen, sino de una que parece haber llegado muy tarde o muy temprano al tiempo en el que le tocó vivir.

 

 

Se llama Crimson Red y si usáramos una metáfora un poco exagerada, se parece al Corazones de Los Prisioneros. Esos discos que mantienen un nombre en plural para empezar a decir lo que siempre se quiso decir en singular. Como si uno fuera Vito Andolini pero siguiera sacando discos con el nombre de Corleone.

 

 

 

Crimson se llama así por el pintor Mark Rothko, ese que se tomaba tan literalmente los colores que los volvía abstractos. Tal vez esa sea una de las razones por las cuáles Paddy McAloon le llamaba Steve McQueen a los discos (metiendo fotos de motos en la tapa) e ironizando sobre la cultura norteamericana en frases como: “Brucie dream life´s a highway too many roads bypass my way”. Pero poco a poco una diáspora empezó a alejarlo de la idea esa de que el enemigo es externo e incluso que la ironía, te va a salvar de algo.

Sumemos peleas con los sellos, un ostracismo estilo el Walden de Thoreau y enfermedades al oído y a la vista.

 

 

 

Si pensamos que Let’s Change The World With Music es un disco de demos que grabó Paddy para lo que debía ser la continuación de Jordan: The Comeback, siendo rechazados por el sello, y que I Trawl The Megahertz fue la manera de lidiar con el doble desprendimiento de retina que lo dejó casi ciego y lo obligó a componer de otra forma, Crimson red es la verdadera vuelta del autor desde el 2001.

Paddy se retiró del mundo pero no se fue a vivir al bosque estilo Into the Wild a hacerle himnos hispters a la naturaleza, sino que se fue a tratar de lidiar con su historia hecha de retazos de memoria. Como si la idea de quedarse ciego lo hiciera volver a pensar en la memoria del color. Del Crimson al Red.

 

 

 

 

Esa tal vez sea la mayor virtud de este disco, ser como ese cubre plumón, lleno de manchas de café que un día se mezclaron con migas de galletas y armaron una especie de Pollock, ese que aún crees que puede seguir cubriéndote más del frío que un plumón nuevo.

Ese almohadón de plumas armado de Quiroga y de Freddy Krugger y de todas y cada una de las pesadillas con las que naciste y que alguna vez te dieron miedo y que en el ejercicio de olvidar, volvieron a aparecer más grandes que antes. Esta vuelta de McAloon es como Ledger en la de Nolan, robando una ambulancia para salir a atropellar a todos los fantasmas que aún siguen vivos en la cabeza de tu ciudad.

 

 

 

¿Y cómo parte Crimson Red?

Con una canción llamada The best jewel thief in the world:

 

 

“Masked and dressed in black

You scramble over rooftops

Carrying a bag, a bag marked swag

You’re the best jewel thief in the world”

 

 

 “Tengo cajas llenas de cancioncitas en casa”, decía Paddy cuando lo entrevistaron por este disco, y lo que pudiera haber sido un single cualquiera termina siendo una metáfora de lo que para Paddy es el oficio de escribir canciones.

Si en el pasado te hablaba de McQueen, acá te cita de una pasada a los Blue Nile, y al Cary Grant de To Catch a Thief. Si Paul Buchanan en los Blue Nile cantaba:

 

“I walk across the rooftops

The jangle of Saint Steven’s bells

The telephones that ring all night”

 

Hitchcock, te mezclaba imágenes de gatos en los tejados mientras Cary afanaba.

 

En List of Impossible Things, Paddy se pone a pensar en Sinatra y lo llama Francis Hoboken. Y acá ya podemos ver la genialidad de McAloon que, frente a sus operaciones al oído y a la vista, se pone a hablar de ese al que le llamaban la voz, eso que tal vez sea lo único que le quede entre tanto huracán de soledad y enfermedades.

 

 

» Take your cracked violin

Let the music begin

And sing like you’re Francis Hoboken

 

If your voice is all shot

It’s still the best one you’ve got

You’re a work of art that’s broken «

 

 

Encerrado como Thoreau en Walden, en la 3, se pone a pensar en la adolescencia y vuelve a esas motos citadas en el Steve McQueen que salían en la tapa y acá tal vez esté la primera razón por la cual el Crimson es un disco muy grande.

Adolescense habla no sólo de venenos, romeos y capuletos o de la mala poesía, sino que cruza toda la historia de una banda y de cómo alguien vuelve a pensar la música o la escritura.

 

 

 

“Romeo, romeo, inconstant? Never” canta Paddy y me pongo a pensar en cómo pasó de esa época en que jodía con las letras de Bruce, a esta en donde pasa de Shakespeare, en la 3, a homenajear a Dylan en la 10, la última del disco.

 

 

You roar right out of Nowheresville

To find the beating heart

Cryptic, elusive, smart

Mysterious from the start

The gift of anonymity

Inventing your own past

Hobo jive on overdrive

Your energy is vast

Hobo jive on overdrive

Your energy is vast”

 

 

Este disco creo que se parece a ese personaje de Saramago en “Ensayo sobre la ceguera” que un día parado ante un semáforo en rojo (como si fuera un cuadro de Rothko) se queda ciego súbitamente.

El Crimson, es la manera en que Paddy creyendo que iba a perder los ojos al estilo de la profecía de Edipo, se pone a escribir de las cosas que rescataría del naufragio. El naufragio de ese espejo roto del lago, que un día tal vez, ya no te refleje.

 

 

“No sé porqué escribo como escribo. No siempre quiero decir lo que estoy diciendo, no estoy expresando mi punto de vista sobre algo; es como si escribiera el guión de una película. Sí que uso muchas cosas del subconsciente; esas líneas que me llegan a la mente y no acabo de entender, pero sé que debo usar. Y así pueden surgir grandes canciones. Es como la poesía. Exige cierto trabajo al oyente”.

 

GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMATIO VII – BLACK WITCHERY EN CHILE

GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMATIO VII – BLACK WITCHERY EN CHILE

Festival de metal extremo, DECIMATIO VII, realizado el sábado 05 de octubre de 2019, en la ciudad de Rancagua, Chile.  Cartel compuesto por bandas de Chile, Perú,  Slovakia y Estados Unidos.

BLACK WITCHERY (Usa)
SADISTIC INTENT (Usa)
GOATCRAFT (Slovakia)
ARCADA (Perú)
ORION
GODLESS
ATOMICIDE
ATHANATOS
MALIGNANT ASCETICISM

Organizado por KENAYGMA PRODUCCIONES

FOTOS POR ROSSANA MONTALBÁN PARA WWW.CRONICASONORA.CL

 

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GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMATIO VII – ARCADA

GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMATIO VII – ARCADA

Festival de metal extremo, DECIMATIO VII, realizado el sábado 05 de octubre de 2019, en la ciudad de Rancagua, Chile.  Cartel compuesto por bandas de Chile, Perú,  Slovakia y Estados Unidos.

BLACK WITCHERY (Usa)
SADISTIC INTENT (Usa)
GOATCRAFT (Slovakia)
ARCADA (Perú)
ORION
GODLESS
ATOMICIDE
ATHANATOS
MALIGNANT ASCETICISM

Organizado por KENYGMA PRODUCCIONES

 

FOTOS POR ROSSANA MONTALBÁN PARA WWW.CRONICASONORA.CL

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GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMARTIO VII – GOATCRAFT

GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMARTIO VII – GOATCRAFT

Festival de metal extremo, DECIMATIO VII, realizado el sábado 05 de octubre de 2019, en la ciudad de Rancagua, Chile.  Cartel compuesto por bandas de Chile, Perú,  Slovakia y Estados Unidos.

BLACK WITCHERY (Usa)
SADISTIC INTENT (Usa)
GOATCRAFT (Slovakia)
ARCADA (Perú)
ORION
GODLESS
ATOMICIDE
ATHANATOS
MALIGNANT ASCETICISM

Organizado por KENYGMA PRODUCCIONES

FOTOS POR ROSSANA MONTALBÁN PARA WWW.CRONICASONORA.CL

 

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GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMATIO VII – SADISTIC INTENT

GALERÍA FOTOGRÁFICA : DECIMATIO VII – SADISTIC INTENT

Festival de metal extremo, DECIMATIO VII, realizado el sábado 05 de octubre de 2019, en la ciudad de Rancagua, Chile.  Cartel compuesto por bandas de Chile, Perú,  Slovakia y Estados Unidos.

BLACK WITCHERY (Usa)
SADISTIC INTENT (Usa)
GOATCRAFT (Slovakia)
ARCADA (Perú)
ORION
GODLESS
ATOMICIDE
ATHANATOS
MALIGNANT ASCETICISM

Organizado por KENYGMA PRODUCCIONES

FOTOS POR ROSSANA MONTALBÁN PARA WWW.CRONICASONORA.CL

 

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CASETE : DIBUJANDO LA MÚSICA.

CASETE : DIBUJANDO LA MÚSICA.

 

Exposición reúne los grandes hits del artista visual Sergio Córdova. Por estos días el dibujante se encuentra recolectando fondos para el montaje de la muestra, organizando una rifa benéfica con premios donados por diferentes músicos, editores, fotógrafos y autores, además de rifar ejemplares de sus propias obras impresas. Colabora con Dibujosdecucho aquí.

 

 

 

 

Sergio Córdova Ebensperger, es el artista visual tras el proyecto Dibujosdecucho, nombre bajo el cual promueve un trabajo plástico de larga data dedicado a retratar a los músicos que han marcado su melomanía y la de muchos.

Artista visual y amante de la música, Cucho, como todos lo conocen, ha construido a lo largo del tiempo una extensa colección de célebres retratos musicales, muchos de ellos, entregados por el mismo dibujante, a los protagonistas en sus estadías en Chile. Sus retratos combinan ilustración a mano alzada mezclada con herramientas digitales logrando un estilo expresivo y fotográfico. Un trabajo profundamente identificado con y por la música, que luego de siete años, y luego de alcanzar notoriedad gracias a diversas colaboraciones con Lollapalooza, el documentalista Jorge Catoni, y Santiago Ander,  tendrá su noche estelar el próximo 14 de octubre, a las 20: 30 hrs en TEATRO DEL PUENTE, en esta primera exposición oficial titulada CASETE: RETRATOS – GREATEST HITS.

 

«Este proyecto comenzó el año 2012. Aquí logro fusionar mis pasiones : el arte plástico y la música. Mezclo el dibujo en grafito y técnicas digitales. Que el trazo sea el inicio  de la obra, donde a veces sea más expresionista, caricaturesco o realista. Durante el desarrollo del proyecto he podido compartir mi trabajo con algunos músicos como David Byrne, Nick Cave, Roger Waters, Mauricio Redolés, Titae Lindl, entre otros más.»

 

La muestra reúne el proceso del artista entre los años 2012 y 2019, configurando un permanente ejercicio de homenaje a los músicos que lo han acompañado en su viaje por la existencia, lo que el dibujante describe como : «El soundtrack de la vida. Son retratos de músicos, de referentes musicales. Es la mirada de alguien que no apaga la radio».

 

UNA ALCANTARILLA ABIERTA.

UNA ALCANTARILLA ABIERTA.

“Esta ciudad es como una alcantarilla abierta”, así describe el enajenado y sensitivo Travis Bickle a la ciudad que lo ve enloquecer, en TAXI DRIVER.  Ruidosa, sucia, infecciosa, así se percibe a la ciudad de Nueva York en la década de las 70s y a principio de los 80s, periodo que ve nacer a Sonic Youth. Hablar de Sonic Youth es hablar de esa alcantarilla, y de un sonido directamente heredado de la Velvet Underground, banda que define para siempre el camino musical de esa ciudad; como también lo hace la vital y nutrida escena punk y new wave, marcando la siguiente gran parte del mapa. En plena sintonía con ambos referentes, el cuarteto toma la libre experimentación y amasa una vanguardia musical a partir de 1981, dando lugar a un nuevo torrente de sonido, y a una propuesta artística que no solo modifica la esfera musical, sino que a toda la cultura subterránea de su tiempo. Ahí nace el sonido de esa alcantarilla abierta; el sonido de Sonic Youth.

 

 

Los ochentas y el rechazo a la era Reagan habían quedado plasmados en la superioridad y experimentación anticomercial de Daydream Nation, mientras que Goo abría los noventas con un escenario social, cultural y musical diferente. La premisa era no repetirse. Es ahí donde se abre una línea divisoria antes de Goo y después de Goo. 

Cuando volvemos a escuchar el álbum editado en 1990, el primero bajo el alero de la multinacional Geffen Records, nos reencontramos con un momento decisivo en el sonido de la banda, momento en el que se produce el movimiento expansivo de una agrupación rupturista y transgresora, que en términos estilísticos se hace cargo del ruido, la psicodelia, las influencias retro pop; y el salvajismo del rock para usar por primera vez la tradicional estructura de canción verso-estribillo, y aún así, obtener como resultado un disco incendiario y una suerte de manifiesto artístico musical que propone estética e ideología sonora para la década de los noventas.

Dirty boots abre el disco con Thurston Moore en la voz. Ritmo jovial y atolondrado, probablemente una de las características eternas de la banda siempre poseedora de esa cualidad juvenil. El riff inicial ligero y melódico, describiendo aventuras adolescentes, hazañas nocturnas y desparpajo. La delgada y limpia voz de Moore puesta en contraste con el decibel alto, el estallido de guitarras y los pedales perfectamente disonantes en diferentes colocaciones. Melodía y disonancia unidas para la bienvenida de Sonic Youth al mundo de Mtv.

 

 

Tunic (song for Karen): ruido de guitarras y la entrada de la reina Kim, la voz etérea de Gordon siempre como encapsulada nos remite a pasajes oníricos en medio de un compás ágil y de crudeza para hablarnos de la otra reina, Karen Carpenter, heroína de los neoyorkinos. Oscura y disonante, un epílogo de noise surreal en memoria de la reina olvidada.

Mary Christ: una patada sónica muy punketa y primal, chillona y de compás entrecortado. Gordon y Moore compartiendo voces y gritos esquizoides, aludiendo a fanatismos religiosos y al catolicismo americano, una fijación recurrente que vuelve una y otra vez en varias canciones, jugando con ello para desarticularlo: “Talking to a punker priest / just dogging the breeze / about been in a tree / he says it’s free now! along comes mary christ”/ “angel in a devil skirt, buys me a shirt / says i hope you like / uh, like what now!? / hope i hope you like, like you like your hope / with the tightest rope / i see, i know now! / here we go – i’ ve been waitin so long, yeh i know – for Mary to come along / aaaooooiii”. Una pastilla punk ácida, nada más neoyorkino que eso.

En Kool Thing, Sonic Youth está lanzando una molotov sobre los poderes corporativos y el sexismo. Lo hace de manera tan inteligente, tan poco obvia y tan lúcida.  Y claro, está usando el ruido, la connotación sexual, el poder y el dinero de la gran corporación y el mainstream, y lo hace para hablar sobre política e ideología. Pero no termina ahí; en ella encontramos otra determinada acción para la época, la unión con Chuck D de los incendiarios y fundamentales Public Enemy; la burla a todo cliché sexista que pudiese representar el rock and roll y el mismísimo rap, en voz de Kim Gordon: “Hey, kool thing, come here, sit down beside me, there’s something i gotta ask you. I just wanna know, what are you gonna do for me? i mean, are you gonna liberate us girls from male white corporate oppression?  Tell it like it is, huh? yeah!, don’t be shy”. Es Gordon la que está citando al activismo, ironizando sobre el héroe y la liberación femenina en un mundo gobernado por el patriarcado y las grandes corporaciones: “Fear of a female planet?” murmura Chuck D en uno de los momentos insuperables del disco. La chica de la banda utilizando el alcance de la industria para lanzar un encriptado manifiesto radical.

 

 

El track cinco “Mote”, compuesto y cantando por Lee Ranaldo es la evidencia de la influencia ramonera con un inicio que incluso podríamos comparar al de “Rock n roll radio”, ondas sonoras y un dial. Mientras que el resto nos recuerda a los mejores momentos de Rocket to Russia. Y qué mejor referente si vas a incursionar en la estructura pop-punk. La guitarra de Ranaldo reventada, filuda y distorsionada, el estruendo atraviesa toda la canción: When you see the spiral turning through alone / and you feel so heavy that you just can’t stop it when this sea of madness / turns you into stone picture of your life shoots like a rocket”. Los coros de J. Mascis, Dinosaur Jr. poniendo aires de punk melódico y finalmente el eterno juego de pedales y cuerdas en suspensión hasta el último acople.

 

 

“My friend Goo” mucho más simple y directa, en tono irónico ¿De quién se están riendo los Sonic Youth? ¿de las masas? ¿la moda? ¿o de alguna generación algo boba?. En “Disappearer” nos reencontramos con la experimentación, y ese juego de doble guitarra y bajo junto a la catártica y mooniana batería de Steve Shelley, conteniéndose en un punto de equilibrio evitando que la contundencia marque decisivamente el ritmo de la canción, permitiendo ese característico ritmo indeterminado e impredecible.

La alternancia entre Thurston Moore, Lee Ranaldo y Kim Gordon como vocalistas, es otra de las grandes virtudes de la juventud sónica, otorgándole fluidez y carácter experimental a cada momento. Goo tiene estribillos, tiene catarsis eléctricas y amplificadores que están a punto de estallar. A continuación, dos piezas de la saga Kim Gordon “Mildred Pierce”, dos minutos y trece de melodía instrumental acelerada, estridencias y voz gutural explotando en el final que no puedo evitar vincular a las evidentes influencias que la banda recibió del crossover o de la declarada fascinación de Moore con el metal, uno de sus primeros amores.

 

 

“Cinderella’s big score”, Gordon nuevamente al ataque, otro de los grandes momentos del disco. Una intro espeluznante de riffs a punto de explotar marcando las diferentes afinaciones, y Shelley entrando a marcar el galope cada vez a mayor velocidad para la entrada de la voz casi asfixiada de la rubia: “If i could give you anything, i would give you a kick /you’d rather have a dollar,than a hug from your sis”. La canción explota rabiosa y cruda en medio de sentimientos de decepción y oscuridad: “Don’t give me yr soul, it’s caught is an abyss  / a cold is gonna take you, and freeze away your tears”. En “Cinderella´s big score”, la calma ha desaparecido, Kim Gordon y Sonic Youth lo incendian todo.

 

 

Las últimas dos canciones del disco, “Scooter + jinx” un minuto y siete de caos sonoro, decibel y distorsión. Ruido puro y retorcido para pasar a “Titanium exposé”, marcada por las distorsiones de las guitarras, una intro potente, el quiebre, el groove y la sonoridad ácida. Thurston en la voz principal y Gordon en los coros: “Waking up i see you dreaming of a drivin’ open your eyes to see tv set in blue, i’ve been waiting for you to smile, i’m pretty freezin’, wintertime come summer, you are why it’s happenin’ / [kim]: sugar babe sugar babe do it to me, do me babe do me babe can’t you see me? i’m sugar now sugar now do it to me”. El juego de voces entre Gordon y Moore siempre otorga un toque espacial, y los interpases rítmicos y vocales son la curva del terror para el oyente inexperto en rock caótico. Vuelvo nuevamente a la sintonía de los neoyorquinos con la potencia del crossover y el metal extremo.

Goo se presenta como toda una cátedra sobre eso que conocemos como noise o rock alternativo. Pero vamos más allá de las etiquetas y los manoseados conceptos del underground o el mainstream. Esto es expansión pura, es ir de la premeditada experimentación arraigada en la vanguardia y lo anticomercial, a un sonido de estructuras musicales claras y más cercanas a la convención, recibidas directamente de las grandes influencias pop que la banda adora, todo esto sin perder un gramo de alma, ni una nota de acople. Quizás, también, eso sea una alcantarilla abierta, los cojones y alma de un acto desprejuiciado que une elementos que parecen opuestos, y por supuesto, la claridad artística y la visión de una banda que es mucho más que una banda de rock alternativo.  Porque Sonic Youth es tan visceral como craneal, y su música siempre ha sido una propuesta artística completa desde lo ideológico, lo conceptual y lo visual. No olvidemos la memorable portada a cargo de Raymond Pettibon, ilustrador del underground norteamericano, cuya imágen icónica es recogida de la crónica roja y llevada a la estética pop,  comunicando el sentido total de Goo, que además de ejercer el cruce vital entre el noise y el molde verso/estribillo, es lo que el mismo Thurston Moore ha expresado al hablar del vídeo de Kool thing – canción emblema del disco – : “Esto es el encuentro de Barbarella con Andy Wharhol”. Es un hecho comprobado que Sonic Youth dio con la fórmula del noise para las masas.

JERRY LEE LEWIS: EL FUEGO QUE NO SE EXTINGUE

JERRY LEE LEWIS: EL FUEGO QUE NO SE EXTINGUE

Jerry Lee Lewis (Luisiana, Estados Unidos, 1935) es un sobreviviente, en todos los sentidos de la palabra. Cantante y pianista, ícono de la rebeldía juvenil de los años ’50, apodado “The Killer” por su rebeldía y actitud, Jerry Lee Lewis es uno de los personajes que cambió para siempre la historia de la música popular, llevando el peligro y la rebeldía en el rock and roll a niveles que jamás se habían visto. Por algo, en un artículo del año 2006, la revista Rolling Stone dijo que, al lado suyo, “Keith Richards es tan tranquilo como Mickey Mouse”.

 

 

Jerry Lee Lewis demostró desde pequeño ser un prodigio del piano. Sus influencias se movían entre géneros como el country el boogie-woogie y el gospel. Sin embargo, y a pesar de su fuerte formación religiosa, Jerry comenzará muy joven a demostrar que era un verdadero “real wild child”. Sus presentaciones en vivo eran una locura: Jerry aporreaba el piano con fuerza, tocaba con los codos, con los pies, bebía alcohol y a menudo terminaba borracho sobre el escenario, y movía las caderas, quizás sin tanta soltura como Elvis Presley, pero de una manera que era una invitación real —y salvaje— al sexo.

 

 

Convencido de su talento, y literalmente con lo puesto, viajó a Memphis, durmiendo en la puerta de la Sun Records —sello que ya había publicado a Presley— hasta que logró una audición. Fue así como llegó su primer éxito: Whole Lotta Shakin’ Goin’ on. Al principio, Sam Phillips, el dueño de Sun Records, se mostró bastante desconfiado de publicar una canción con “tanto contenido sexual” (no olvidar que estamos hablando de 1957). Sin embargo, la canción fue un éxito en todo el mundo, vendiendo más de seis millones de copias. Aunque fue censurada en muchos programas de radio y televisión (en The Ed Sullivan Show, por ejemplo, fue rechazada y calificada de “inmoral”) las presentaciones en vivo de Jerry Lee eran rotundos éxitos y su legendaria versión en vivo en televisión, en el Steve Allen Show, es todo un hito en la historia del rock and roll.

 

 

«Mi primer contacto con el rock and roll fue una tarde en que vi por televisión a Jerry Lee Lewis. Fue algo que me dejó muy sorprendido, es que para mí él era de otro planeta», señaló al respecto en una entrevista Eric Clapton.

 

 

Pero el mayor éxito de Jerry Lee Lewis vendría solo unos meses más tarde con la canción Great Balls of Fire. El tema, también censurado y rechazado por muchas emisoras radiales y canales de televisión por considerarla “blasfema”, fue número 1 en ambos lados del Atlántico y hasta el día de hoy es considerada pieza fundamental de la historia del rock and roll y de la música popular, vendiendo más de cinco millones de copias en todo el mundo solo en los diez primeros días tras su publicación. A pesar de las críticas de los sectores más conservadores y de llegar a ser catalogada como una canción “poseída por el demonio”, Jerry Lee lo había conseguido: se había convertido en el más exitoso músico de rock and roll, superando a su amado y odiado colega Elvis Presley. La canción hasta el día de hoy es uno de los platos fuertes de Lee Lewis y ha sido versionada, entre otros, por The Crickets, E.L.O., Aerosmith, Bon Jovi, Tom Jones, Misfits y Fleetwood Mac.

 

 

Una muestra clara del carácter rebelde y altanero de Lee Lewis ocurrió cuando, en el Brooklyn Paramount Theatre de Nueva York, y siendo Great Ball of Fire la canción número 1 en los charts, se le asignó el puesto de telonero de Chuck Berry. Jerry Lee se negó, argumentando que él era el primer lugar en las listas, pero Chuck Berry había pedido expresamente en su contrato que él debía cerrar el show. Jerry Lee Lewis subió al escenario sin emitir más palabras, hizo su show habitual, hasta que en el número final —la canción Great Balls of Fire— se levantó de su silla, tomó una botella de Coca-Cola llena de gasolina y la vertió sobre el piano antes de prenderle fuego. El show terminó con un Lee Lewis tocando de rodillas, entregado al público, mientras el piano ardía en grandes bolas de fuego. La audiencia estaba descontrolada, desbordada, tanto así que el espectáculo posterior de Chuck Berry no pareció más que una inofensiva colección de canciones bailables.

 

 

Los hits seguían: Breathless, Wild One (Real Wild Child), High School Confidential, entre otros. “The Killer” se encumbraba en la cima y su figura le hacía sombra al mismísimo Elvis Presley. Pero su carácter y su vida personal comenzaron a generar problemas. Aún siendo número 1 en las listas, viajó a una gira por el Reino Unido, pero allá, al llegar al aeropuerto, la prensa lo recibió con preguntas acerca de su reciente matrimonio, el cual, se habían enterado, había sido con la hija de su primo y que, para colmo, solo tenía catorce años de edad. Jerry Lee Lewis, a pesar de los que le aconsejaron e incluso exigieron en Sun Records, no negó nada, es más, hizo todo lo posible por demostrar que no tenía problemas con admitir su relación. Fue un escándalo. La imagen de Jerry se debilitó, prohibiendo casi todas las radios poner sus canciones e incluso muchos de los teatros reservados para la gira decidieron bajarse, más aún cuando se enteraron de que el matrimonio anterior de “El Asesino” aún no era anulado legalmente, lo que lo ponía en una posición de bígamo.

 

 

La carrera de Jerry Lee Lewis se estancó. A sus actuaciones solo siguieron yendo un puñado de incondicionales y su afición al alcohol y las drogas escaló, llegando a poner su vida en riesgo en varias ocasiones. Los escándalos tampoco se detuvieron: Jerry fue arrestado en numerosas ocasiones, una de ellas por ir armado y estrellar su vehículo contra la reja de la mansión de Elvis Presley, o por disparar ¿accidentalemente? a un músico de su banda en medio de una celebración.

 

 

Pero The Killer nunca se rindió. Al mismo tiempo que su vida se movía entre desgracias mayores —la muerte de dos de sus hijos—, matrimonios rotos —siete hasta el día de hoy—, y de todos los excesos posibles, nunca abandonó la música, renaciendo varios años después y recuperando su posición como uno de los verdaderos pioneros y el primer rebelde del rock and roll. Hoy en día, a sus 84 años, sigue presentándose en vivo, aporreando el piano, y con una vida que nunca ha abandonado del todo el lado salvaje (hace cinco años se casó por séptima vez, tras robarle la mujer a su primo, quien además es uno de los músicos de su banda de acompañamiento).

 

 

Fuente de inspiración, de genialidad y de excesos, la vida de Jerry Lee Lewis es una de las más controvertidas y excitantes del rock and roll, no por nada ha sido adaptada al cine (“Great Balls of Fire” de 1989, protagonizada por Denis Quaid y Wynona Ryder) y convertida en una de las mejores biografías del rock (“El Fuego Eterno” de Nick Tosches). Admirado hasta la devoción por músicos de todos los estilos, incluyendo a los Beatles y los Rolling StonesKeith Richards pone en su camarín antes de cada show un altar con velas y un cuadro en que Jerry Lee Lewis aparece con un vaso de whisky equilibrado sobre el micrófono—, el legado y el fuego de Jerry Lee Lewis no parece extinguirse.

 

 

MELODÍAS DE AMOR Y VENDETTA A LA SICILIANA

MELODÍAS DE AMOR Y VENDETTA A LA SICILIANA

Hablar de bandas sonoras a veces resulta complicado, muchas personas pasan por alto la música en películas pensando incluso que son simplemente un adorno en ellas o que están hechas para rellenar momentos “muertos”. Hay otros que creen que la música tiene una mera función técnica o estética dentro de un filme.  Independiente de lo que pensemos, es innegable que existen bandas sonoras que trascienden e incluso llegan a ser más grandes que la película o simplemente resulta inimaginable recordar una película sin asociarla con su música (y no me refiero precisamente a musicales).

Tratemos de recordar alguna de las obras de Tarantino sin su música. Sin duda que resulta imposible. Es como quitarle los colores y sólo recordar imágenes carentes de vida. Este es el caso de una banda sonora que, al son de sus primeros acordes de su título principal, nos sentimos trasladados al siglo pasado y al corazón de la mafia italiana. Creo que ya saben de qué película estamos hablando, ¿no? ¡Correcto! El Padrino (1972) de Francis Ford Coppola y su brillante música compuesta por NinoRota.

 

 

Nino Rota, cuyo nombre real era Giovanni Rota Rinaldi, fue un niño prodigio para la música que desde temprana edad mostró su talento. Nino estudió en el conservatorio de Santa Cecilia en Roma y posteriormente terminó sus estudios siendo becado en el Curtis Institute en Philadelphia, EEUU. Durante su vida compuso óperas e innumerables bandas sonoras, siendo el compositor frecuente de muchas de las películas del talentoso Federico Fellini. (Si no han visto películas de Fellini deben ir de inmediato a buscar alguna, pues son maravillosas.) Sin embargo, fue con Coppola con quien obtuvo el máximo reconocimiento internacional.

 

 

El Padrino es una obra de arte por donde se mire. La adaptación del libro de Mario Puzo llevó las películas sobre la mafia hasta un nivel virtualmente inalcanzable. (Recordemos además que el mismísimo Mario Puzo trabajó con Coppola para la adaptación del filme.) Sin embargo, la guinda de la torta se la daría Nino Rota con un soundtrack que hasta el día de hoy permanece en el inconsciente de generaciones que crecieron con la imagen de Don Corleone (Marlon Brando), la de Michael (Al Pacino) o la de Sonny (James Caan), por mencionar algunos. Debemos mencionar que Rota no fue elegido al azar; Coppola necesitaba un músico talentoso que pudiera plasmar de la mejor manera posible la esencia siciliana en su obra y Nino resultaba ser el candidato ideal por sus ya mencionados créditos en los filmes de Fellini y su reconocimiento como un virtuoso de la música.

 

 

Sólo de recodar el maravilloso “The Godfather’s Waltz” se me pone la piel de gallina. Esta composición es bastante peculiar, pues a pesar de ser un waltz, su melodía es más bien triste o nostálgica, como si de alguna manera nos adelantara que la buena vida de los Corleone está a punto de correr algún riesgo. Sin embargo, hacia el minuto 2’30, el waltz renace con más vitalidad haciendo notar que los Corleone no se quedarán de brazos cruzados. Este tema es usado en diversos momentos durante la película, pero creo que como tema de título ya marca el tono de lo se viene en la película.

 

 

Otra de mis composiciones favoritas dentro de la película es “Apollonia”. Otro tema lleno de nostalgia y de esa belleza italiana que pone los pelos de punta. Recordemos que Apollonia es la primera esposa de Michael Corleone, interpretada por la bella actriz Simonetta Steffanelli y, bueno, sabemos qué ocurre con ella durante la estadía de Michael Corleone en Sicilia. A pesar de ser un personaje que tiene un pasaje breve dentro de la narrativa, esta juega un rol fundamental en reflejar el amor dentro del mundo de Michael. Un amor que nunca es sencillo, un amor que le es un tanto esquivo y que, al mismo tiempo, le hace temer, pero que lo necesita para enfrentar el futuro. Es Kay Adams (Diane Keaton) quien logra llenar ese vacío, pero siempre con esa dosis de incertidumbre, pues durante el transcurso del drama vemos como la inicial figura iluminada de Michael se va haciendo cada vez más gris.

 

 

Finalmente, “The Godfather Finale” le da un broche de oro a la película. El waltz ahora suena con coros angelicales como divinizando la figura del nuevo Don y que al mismo tiempo de van mezclando con ese romanticismo y misterio de lo que está por venir. Incluso me atrevería a decir que incorpora unos tonos casi de terror, como presagio de que el futuro del Don no será nada fácil.

Creo que los tres temas señalados reflejan de manera perfecta la trama central de El Padrino. La traición, el amor, el miedo son los hilos conductores de una envolvente trama que nos atrapa y nos arrastra hasta llegar a identificarnos con algunos de los personajes, incluso llegar a empatizar con ellos. Nino logró su objetivo y Coppola supo sacarle el mejor provecho posible, y se lo agradecemos.

 

 

Sólo para terminar, una pequeña anécdota. Nino Rota fue nominado al Oscar por su musicalización. Sin embargo, fue descalificado, pues basó sus composiciones en temas que ya habían sido utilizados anteriormente en otras películas, pero que eran de su autoría. Después de mucha negociación, el galardón finalmente llegó con la entrega de la segunda parte de la trilogía.

Vean El Padrino, no se arrepentirán, y si ya la vieron, véanla nuevamente. Es una oferta que no podrán rechazar.

 

 

 

UN ENSAMBLE DE VIENTOS Y RITMO

UN ENSAMBLE DE VIENTOS Y RITMO

Este 05 de octubre se presenta en vivo la NEW YORK SKA-JAZZ ENSEMBLE , en el marco del FESTIVAL SANTIAGO SKANKING INTERNACIONAL 2019, promocionando su último disco Break Thru (2019).

 

 

Compuesto por músicos de larga trayectoria y con una nutrida experiencia en el mundo de los ritmos skalíticos como Freddie Reiter y Rick Faulkner, de The Toasters, Devon James, guitarrista de los míticos The Skatalites, y miembros de The Scofflaws, la banda fue concebida como una super combo de ska instrumental clásico fusionado con ritmos y armonías del modern jazz. Desde esa idea inicial hasta hoy, han pasado más de veinte años, tiempo en el que se han convertido en un referente de la música Ska, llevando la vanguardia del género y encabezando los encuentros más importantes dedicados a este sonido. Con 16 álbumes editados y un potente disco en directo, la super banda es un show obligado para todos los amantes de la música negra.

 

 

 

El concierto de Santiago se realizará en el marco del Festival Santiago Skanking Internacional 2019, donde se reunirán bandas de cuatro países (USA, México, Bolivia y Chile). Mientras que en Punta Arenas la banda compartirá escenario con   Patagonia Rude Klub,.

Las entradas para el Festival SKA de Santiago se pueden adquirir a través de Passline en el siguiente link  y en tienda Jungla GROWSHOP, Providencia 2594, Local 218. Metro Tobalaba, de lunes a viernes, entre 13:00 y 20:00 hrs.

 

 

MÁS DETALLES 

SANTIAGO SKANKING INTERNACIONAL 2019

►► Festival Ska Internacional

►► Sábado 5 Octubre desde las 14:00 hrs. 

PEÑA DE NANO PARRA

BARRIO BELLAVISTA, Ernesto Pinto Lagarrigue 80.

✰ ENTRADAS ✰
★$10.000 (Las primeras 200)
★$15.000 (Pre venta)
★$20.000 (Día del evento)

 

¿QUÉ SON LOS AMIGOS SINO VOCES QUE AÚLLAN EN LA NOCHE?

¿QUÉ SON LOS AMIGOS SINO VOCES QUE AÚLLAN EN LA NOCHE?

CRISTÓBAL MASSIS TRÍO PRESENTÓ SU NUEVO DISCO TITULADO «CANCIONES PARA MIS AMIGOS».

LA NOCHE DEL JUEVES 26 DE SEPTIEMBRE, EL YA CLÁSICO THELONIOUS BAR, FUE EL ESCENARIO ESCOGIDO PARA DAR A CONOCER LAS REVERSIONES DE UN SELECTO REPERTORIO PERTENECIENTE AL ACTUAL JAZZ LOCAL, DE LA MANO DE LOS DESTACADOS MÚSICOS, CRISTÓBAL MASSIS, EN BATERÍA, MILTON RUSSELL, EN CONTRABAJO, Y CLAUDIO RUBIO, EN SAXO TENOR. PRESENTADOS POR EL MUSICÓLOGO MIGUEL VERAS CIFRAS, EL EXIMIO TRÍO MOSTRÓ EN VIVO LAS NUEVAS INTERPRETACIONES QUE CONFORMAN UN DISCO TRIBUTO A LA AMISTAD, PERO SOBRE TODO, UN TRIBUTO A ESA FRATERNIDAD QUE ES EL JAZZ Y LA CREACIÓN MUSICAL EN PERMANENTE MOVIMIENTO Y EXPANSIÓN.

        

¿Qué son los amigos sino voces que aúllan en la noche?

Por MIGUEL VERA-CIFRAS

En los inicios del jazz, los músicos se hacían llamar entre sí “cats” (gatos) o fellows (amigos o cómplices) en alusión a cierto vínculo de camaradería nocturna y liberal que los unía a la hora de tocar jazz, una pasión que han compartido desde entonces donde quiera que haya una canción, una melodía o una nota que los reúna para jugar, explorar y conversar, como una fogata en torno a la cual poder calentar el cuerpo y pasar la noche.

 

 

 

Con este espíritu, Cristóbal Massis ha convocado a sus más cómplices colegas y amigos a un espacio de encuentro donde escuchar la voz del otro en sus composiciones, cantando libremente lo que cada uno desea, sin más acuerdo que susurrar, entonar o gritar lo que mejor satisfaga sus necesidades musicales. Solo un amigo puede ofrecer un espacio así, lleno de libertad expresiva; solo un verdadero socio vital puede vibrar así, con la otredad existencial del otro abrigándola en su alegría y vulnerabilidad común, pues ¿qué son los amigos sino voces que aúllan en la noche? Cómplices del erótico animal del jazz, voluptuoso en lo imposible, amigo de acariciar el sonido que ronca en otras voces o que grita en el paroxismo de la improvisación más desatada.

 

 

CANCIONES DE MIS AMIGOS despliega un virtuoso arco sonoro que bien recoge la diversidad de enfoques, la plasticidad interpretativa y el amplio espectro estilístico que caracteriza el proyecto, cuyo abanico va desde el free-jazz hasta la improvisación sobre acordes, entreverando silencios minimalistas y sonoridades robustas, todo gracias a la creatividad de un trío que dialoga con sutileza, profundidad y reconocimiento mutuo.

 

 

Tocar la música de otro supone estar dispuesto a lo que pueda surgir de una escucha atenta y abierta, basada en la confianza y el aprecio mutuo, asumiendo que la escucha es una primera forma de hacer sonar la música en nuestra interioridad como instrumento, es decir, que se trata de una performance íntima. Otro aspecto interesante del proceso hacia el disco es la cercanía o lejanía, geográfica y cultural, de los amigos convocados: dos chilenos que viven fuera del país ( Riedeman en Alemania, Villarroel en Francia) y un estadounidense vinculado a Chile desde hace tres años cuando visitó por primera vez el país y trabó amistad con buena parte de los compositores e intérpretes reunidos aquí; sin duda, un reflejo de la constelación emocional y artística que nutre este trabajo musical.

 

 

 

CANCIONES DE MIS AMIGOS es un proyecto de largo aliento, donde el silencio y la escucha tienen tanto que decir como el sonido y la improvisación. Una instancia de encuentro donde cada pieza opera como confesión, ofrenda o provocación para los amigos que desean reencontrarse y conversar en un clima musical de honestidad, respeto y libertad. Una ocasión, sin duda única, para escuchar a uno de los más talentosos tríos chilenos del jazz actual».

 

Miguel Vera Cifras,  Musicólogo,

Comunicador radial, conductor de Holo Jazz en Radio Universidad de Chile.

 

 

 

 

Tres notas sobre King Crimson: Un primer día en la corte  (I)

Tres notas sobre King Crimson: Un primer día en la corte (I)

En algunos meses se cumple medio siglo de la publicación de In the Court of the Crimson King. Con ese disco se iniciaba una historia que todavía parece seguir abriéndose, con bifurcaciones, detenciones, senderos de aparente continuidad y tramos discontinuos que la interrumpen. Su tan esperada visita a nuestro país, programada para octubre de este año, parece hacer indispensable trazar unas notas, dar un vistazo a una discografía irregular, rigurosamente irregular, como pocas que hemos tenido la oportunidad de apreciar en esta última cincuentena de años. Discos extraños, en extremo singulares, que inician una jornada con un vistazo –o más bien, una escucha– de golpe, a esa corte del Rey Carmesí.

 

 

 

Su primera formación empezó ensayando en enero de 1969, para debutar en abril de ese mismo año. In the Court of the Crimson King, que vio la luz el 10 de octubre de 1969, nos depara una primera escucha impactante, en varios sentidos. Es un disco muy duro, imantado por esa extraña mezcla de blues, cuyos extremos podrían ser los primeros trabajos, de esa misma época, de unos Blue Cheer o unos Family. Pero la pesadez de los riffs que definen el tema que abre el disco –“21st Century Schizoid Man”– y los rasgos de psicodelia, completamente inesperables, que se extienden hasta llegar al broche final con “In the Court of the Crimson King, conviven sin mediaciones con la dulzura y con la desolación entremezcladas en “I talk to the Wind” o en “Epitaph”. No es raro que la hermosa balada “I talk to the Wind pueda parecer un primer quiebre, una primera marca de esa coexistencia que deja sus huellas en In the Court…Una vuelta de tuerca a un tema aparecido en el primer y único álbum de Giles, Giles and Fripp, The Cheerful Insanity of Giles, Giles and Fripp, publicado por Deram Records un año antes de la formación de King Crimson, posee un aire casi bucólico, plagado de muchas voces y marcado fuertemente por los vientos – que anticipa esa atmósfera de las primeras placas de los canterburianos de Richard Sinclair, Caravan.

 

 

Un preámbulo de hard rock lento, pesado y machacón da paso entonces a un aire de folk, que con la dulzura de sus vientos nos puede decir al oído, desorientándonos: “Le hablo al viento / Todas mis palabras se las ha llevado / Le hablo al viento / El viento no oye / El viento no puede oír”. Si todavía hay dulzura, ella está crecientemente teñida con “confusión, desolación”, como quien “está afuera mirando hacia adentro”. Al dar el paso siguiente, el tono irá cambiando, introduciendo más desconcierto para un disco que nos hace transitar de un extremo a otro, y que quizá nos muestra ya las modulaciones que darán forma a esta historia de sonoridades irregulares, que no dejan de ser la construcción misma de una sonoridad extraordinariamente singular. “Epitaph”, el tercer corte de este primer disco, da una de las claves más conocidas para esta oscilación anímica, para la verdadera ciclotimia que anima al larga duración. “La confusión será mi epitafio / Mientras me arrastro por un camino agrietado y roto / Si lo hacemos, todos podemos sentarnos / Y reír / Pero me temo que mañana estaré llorando / Sí, me temo que mañana estaré llorando / Sí, me temo que mañana lloraré”.

In the Court of the Crimson King es un disco irregular, incluso una seña para toda una posteridad. Pero es un disco redondo, globalmente irregular. Y ese quizá sea su fuerte. Grandes masas sonoras, donde los momentos casi al unísono entre las cuerdas y el mellotrón, solo permiten discernir las diferencias tímbricas, se entrelazan con inesperados asomos de tranquilidad o de calma espacial, que incluso podrían ser cercanas a la desolación del espacio que habría inquietado a un H.P. Lovecraft bajo el nombre de “horror cósmico” ( podemos pensar en el cuarto tema del disco, “Moonchild” ). Un disco fuerte, pero tenue a la vez, como si estuviera lleno de ira, pero como si no fuera más que tristeza. Como el mismo arte de la portada del disco, una pintura de Barry Godber, que quizá podría decir mucho. El rostro de la portada (¿de afuera?) es el del Hombre Esquizoide, en el interior (¿el adentro?) vemos al Rey Carmesí. Robert Fripp nos recuerda sobre esa primera portada: “si cubres la cara sonriente, los ojos revelan una increíble tristeza. ¿Qué más se puede agregar? Refleja la música”.  

 

 

¿Quién es King Crimson? En este primer intento: Robert Fripp, Michael Giles, Greg Lake e Ian McDonald. Un quinto miembro, Peter Sinfield, será el encargado de las líricas, del diseño y la iluminación de la banda en escena y en un sentido estricto, del concepto mismo de las más tempranas encarnaciones de esta banda de gitanos, de este pueblo nómade. Fue él quien acuñó el nombre para este Rey de extraña cabeza; no es muy claro si se trata del príncipe de las tinieblas o de un monarca cuyo calificativo vendría de un reinado sangriento. Lo cierto es que como sucede cuando se marcan lugares inciertos lo mejor es dejar la puerta abierta a la imaginación. Extraña cabeza del rey. Si salimos de su primer disco y nos acercamos a su segundo larga duración, In the Wake of Poseidon (1970) encontraremos varias similitudes con su predecesor. También hace gala de un ánimo maníaco-depresivo, contrastando momentos serenos que revelan no ser más una especie de ánimo contenido en medio de la explosión. La formación ya no es la misma, pese a que Greg Lake ha mantenido las voces sin ser ya parte de la banda, y Giles y McDonald también han dejado a Fripp. Empezará una rotación habitual y acelerada de miembros, lo que llevará a considerar muchas veces a Fripp como el líder o incluso a identificar su nombre con el de la banda.

 

 

Con una nutrida sucesión de formaciones –por ejemplo, una primera que duró un año, una segunda que no durará dos años, una tercera que durará poco más de dos años, solo por mencionar el primer y corto tramo de su recorrido–, e incluyendo modificaciones internas en cada una de ellas, todo nos haría pensar que Robert Fripp es el amo y señor, el verdadero Rey en la corte. Sin embargo, en más de una ocasión Fripp ha podido decir que Crimson es algo que lo supera con creces, a lo cual debe responder y que lo convierte en un instrumento más. ¿ Fripp, un caballero más en la Corte? Cuando Greg Lake dejó la banda, poco después de la aparición de su primer disco, y tentado por el lugar que le deparaba la naciente Emerson, Lake & Palmer, lo hacía justamente por su impresión de que Crimson se descomponía. Y si miramos la historia, podríamos decir que no deja de hacerlo en cierto sentido. Para Fripp siempre es algo más poderoso, “demasiado importante como para dejarlo morir”. Fripp quisiera creer que se trata de descubrir qué es lo que hace sobrevivir a Crimson.King Crimson tiene una vida propia, pese a lo que sus miembros digan y hagan”. Incluso, el enorme interés que suscitó desde su perentoria disolución de 1974, que mantuvo a la banda inactiva durante cerca de seis años, hace creer que hay una energía potencial disponible, que alimenta a la banda manteniéndose en un extraño estado de suspensión.

La irregularidad de King Crimson sólo puede ser entendida en un sentido positivo: hacer de cierta deformación de las reglas un atributo y una forma de rigor. Si se puede escuchar un hard rock en estado naciente, un aire de folk nostálgico con las comedidas dosis de ironía sorpresiva gracias al revestimiento psicodélico, no por ello dejamos de sentir en su primer disco ciertos arreglos armónicos como los de los Beatles, ese sonido con que se calificó como rock sinfónico (algún Procol Harum o incluso los Moody Blues – hay que culpar al sustain del mellotrón, pero ya hablaremos de ello…), pero sumándole a todo ello dosis de distorsión, saturación, y una extraña y ya notoria orientación por la improvisación hecha a imagen y semejanza de la improvisación jazzística. Este primer disco prefigura una serie de dificultades para quien escucha, y sobre todo para quien intenta escribir sobre esa escucha. Quizá sea mejor pretender no saber nada de antemano al hablar de King Crimson. Y ese sería, quizá sin excepciones, un enunciado que tendría que valer para cualquier banda o para cualquier tipo de música. ¿Rock? ¿Rock progresivo? ¿Progresivo respecto a qué? ¿variante progresiva del rock? ¿Rock experimental? ¿Ni siquiera rock? ¿Estamos en presencia de qué?.

 

 

 

Varias veces se ha hecho alusión a los primeros shows británicos y estadounidenses de la banda, unánimemente calificados por quienes asistieron y los reseñaron, como un increíble muro sónico, al punto de eclipsar a los actos de las bandas a quienes teloneaban. En julio de 1969 telonearon a Rolling Stones frente a un público que se estima alrededor de las 500 mil personas en el famoso concierto gratuito del Hyde Park. Alan Lewis pudo reseñar en el Melody Maker, en ese mismo año, a propósito de un recital junto a The Nice, que Crimson era “increíblemente pesado”, y que en escena creaban “una atmósfera casi abrumadora de poder y maldad”. Ed Ochs, de Billboard, reseñó así una de sus noches en el Fillmore East compartiendo cartel con Fleetwood Mac y Joe Cocker: King Crimson, pariente real y compañero pesado de Deep Purple, superó a Joe Cocker y Fleetwood Mac por 10 toneladas a dos …cuando el nuevo grupo de Atlantic hizo chocar un volumen desgarrador con un jazz bien integrado, produciendo una explosión sinfónica que hacía que la escucha fuera compulsiva, si no acaso peligrosa. King Crimson solo puede ser descrito como una pesantez monumental con toda la majestuosidad y tragedia del infierno. King Crimson nos hizo entender el punto de su filosofía musical con el volumen tan alto en sus amplificadores que, si hubieran sido mantas eléctricas, todos habrían muerto a la parrilla”.

Como toda banda interesante, Crimson define de un particular modo su propia ortodoxia: mantenerse en la exploración de límites que ella misma ha ido abriendo, acogiendo un diálogo indirecto con su herencia, para trazar sus propios pasos. Pasos que, en su caso, son más o menos impredecibles de tanto en tanto. Con enorme esterilidad se ha querido ver en King Crimson un caso de “rock progresivo”: ese universo disperso de bandas con idearios distintos, pero la mayor parte con estructuras y formas extremadamente complejas y con temas que superaban los 10 o 15 minutos. Bandas que para más de algún crítico o auditor tienen en común haber empezado a entrar en decadencia hacia mediados y finales de los años 1970, ad portas de la aparición del punk. La salida de Peter Gabriel de Genesis, posterior al Lamb lies down on Broadway, el cambio de sonido de Yes con posterioridad a la salida de Rick Wakeman en 1973, para desembocar en Going for the One (1977) o en Tormato (1978), con un corte mucho más asimilable, la disolución de Emerson, Lake & Palmer en 1977, la extraña conversión de Gentle Giant en Giant for a Day! (1978), parecieran poder ponerse a un costado de la primera disolución de Crimson en 1974, luego de la gira de Red. Pero lo progresivo de Crimson quizá no obedezca a una cuestión de género o de estilos compositivos compartidos. Si bien podría ser calificada como una banda de culto, lo es más por haberse creado seguidores que se definen como incondicionales, pese a las transformaciones evidentes de la banda o a la alta rotación de sus músicos. En más de una ocasión, el mismo Fripp ha distinguido entre una música para la cultura de masas y una música popular. King Crimson sería popular, en el sentido en que permitiría avanzar –progresar– en aspectos poco convencionales para el oyente. Progresiva, más que una música para “entendidos” o para un público savant. Progresiva porque popular, tal como podrían serlo los primeros dos álbumes de PIL, o varias cosas de Wire, The Pop Group o Ultravox.

 

 

SANTA MONICA – MARCH 1972: Guitarist Robert Fripp of the progressive rock band «King Crimson» performs onstage with his Gibson electric guitar at the Santa Monica Civic Auditorium on March 1972 in Santa Monica, California. (Photo by Michael Ochs Archives/Getty Images)

 

¿Quién es King Crimson? ¿O qué es? Una extraña banda que ha hecho época, en el sentido más fuerte y más completo del término: a ratos pareciera que se adelanta, que las épocas le quedan en algo cortas… que se aventuró a hacer lo que quiso muchas veces pagando los costos y asumiendo los riesgos. Experimental, es decir, música popular en el sentido de una que se sigue pensando en la descomposición de las formas mismas –ellas mismas variables– de la música popular, del rock. Un monstruo sorprendente que se resiste a ser un dinosaurio, sin dejar de saber que lo es, como canta Adrian Belew, convencido, pero algo perplejo, enDinosaur”, de THRAK, el undécimo disco en estudio de Crimson, aparecido en 1995:

“Parado en el sol / Idiota savant / Algo como un monumento / Soy un dinosaurio, alguien está desenterrando mis huesos / Oh, cuando miro al pasado / Me sorprendo de que no me haya extinguido todavía”.

 

CANCIÓN PARA EL FIN – CRISTÓBAL MASSIS TRIO – ADELANTO

CANCIÓN PARA EL FIN – CRISTÓBAL MASSIS TRIO – ADELANTO

Cristóbal Massis, presenta en formato de trío su nuevo disco “Canciones de Mis Amigos”, en un concierto programado para este 26 de septiembre a las 23:00 horas, en Thelonious Lugar de Jazz (Bombero Núñez #336).

Registrado durante este invierno en el Estudio Palo Quemado, de Nicolás Ríos, junto al saxofonista estadounidense Rob Haight y el destacado contrabajista nacional Milton Russell, CANCIONES DE MIS AMIGOS, ve la luz esta primavera para ser presentado ante los amantes del jazz, con una formación que tendrá al reconocido saxofonista chileno Claudio Rubio, en reemplazo de Haight, quien además, es uno de los amigos compositores de “Canciones”.

 

 

 

CRISTÓBAL MASSIS, EL JAZZ Y LA BATERÍA.

 

Una década completa, de estudios y desarrollo profesional en Barcelona, España, forjaron el carácter musical del baterista Cristóbal Massis, quien retorna en 2011 a Chile y hace su aparición en el circuito de jazz nacional al ser parte del quintento del trompetista Cristián Cuturrufo. 

Desde ahí, su nombre se multiplicó en colaboraciones y apariciones en diversos escenarios y ciudades del país, como los festivales de jazz de Providencia, Recoleta, Las Condes, Quilicura, Iquique, La Serena, Valdivia, entre otros. Fue parte del disco del guitarrista Diego Riedemann “Shahmat”, ganador del premio Pulsar en 2015, como de otros tantos discos de compositores contemporáneos de jazz nacional, manteniéndose activo en la actual escena jazzística. 

Cristóbal Massis también se dedica a la enseñanza de técnica en batería y música, dictando clases privadas de batería y ensamble, como también dando talleres en escuelas particulares. 

Estudioso de las tradiciones baterísticas más amplias, con especialidad en el uso de las plumillas, Massis graba su primera placa a fines de 2017, cuando realiza un análisis de la música de tríos de Bill Evans, liderando a su vez su primer elenco en este formato en el disco “We love Bill Evans” (2018). 

Actualmente prepara el lanzamiento de “Canciones de mis Amigos”, disco con siete composiciones originales de músicos chilenos de jazz contemporáneo grabado junto al saxofonista estadounidense Rob Haight y el destacado contrabajista nacional Milton Russell. Allí, la interpretación de Massis llega a una cúspide de genialidad. 

 

 

DISPARA USTED: CARLOS MÜLLER

DISPARA USTED: CARLOS MÜLLER

Abrimos este telón de entrevistas con el destacado fotógrafo musical oriundo de San Pedro de La Paz, Concepción, Carlos Müller Cáceres, quien fuera elegido por la banda The Rolling Stones en su último paso por Chile para retratarlos en su show, de aquel concierto destaca una foto, en la que sale Mick Jagger y Keith Richards abrazados, retrato que nueve meses después del concierto es elegida para la portada de la revista Rolling Stone del año 2016, para las ediciones de US, Japón, Australia, India y Brasil. 

Autodidacta de formación ha trabajado con las bandas nacionales como: Los Tres, Los Jaivas, Quilapayún, Illapu, Los Bunkers, Francisca Valenzuela, Nicole, entre otros. Internacionalmente ha trabajado para The Rolling Stones, Cat Stevens, Fito Páez, Pedro Aznar y Kevin Johansen. 

Sus imágenes han sido publicadas en El Clarín (Argentina), El País (España) y The New York Time (US), en los libros «La última canción» (biografía de Los Tres), “Maldito Sudaca” (conversaciones con Jorge González), ”Exijo ser un héroe» (biografía del grupo musical Los Prisioneros). “La Vida Mágica de Los Jaivas” (biografía del Los Jaivas), “Cancionero Ilustrado” (Los Jaivas), “Los Jaivas Medio Siglo”, “Canciones del Fin del Mundo”, “La Diversidad es Tuya” (biografía visual del Teatro Nescafé de las Artes). 

 

 

 

KJ ¿Cómo y por qué comenzaste en la foto musical?

CM: En la adolescencia, en primero medio me tocó ir a un concierto de una banda que me gustaba mucho, entonces pasó que la primera parte del concierto lo pase muy bien disfrutando y la segunda parte empecé a sufrir porque sabía que iba a terminar luego, uno de mis hermanos que estudiaba arte, en su carrera tenía un ramo de fotografía y por ese tiempo estaba practicando con fotografía blanco y negro, entonces empecé a descubrir un poco que la solución para que el concierto continuará, era registrarlo, pero como una cosa mía, al tiempo tuve una cámara de foto y empecé a hacer fotos, recuerdo que el primer rollo me duraba 1 mes y ese rollo tenía muchas cosas distintas había una parte de ese primer rollo que tenía un concierto eran unas 6 fotos, entonces empecé a ir a conciertos en esa época. 

 

KJ: ¿De qué año estamos hablando?

CM: Del año 89-90. 

 

KJ: ¿Estudiaste Fotografía?

CM: Para nada, empecé a hacer fotos en enseñanza media, lo principal que hice en esos años era que el colegio tenia un festival de la voz el 15 de agosto para el aniversario de los Salesianos de Concepción y siempre llevaban una banda para el cierre del festival, han estado Illapu, Los Prisioneros, Los Tres, el concierto que alcance a ver dentro del aniversario del colegio fue Illapu y esa fue la primera vez que fui con la cámara análoga que me prestó mi hermano, llevaba un juego de lentes, quedó bastante aceptable el resultado del rollo que tome esa vez, también fui por primera vez a un concierto de Los Prisioneros, por esa época era la gira de promoción del disco Corazones y ahí ya tomé fotos con la cámara de “la familia”, era una cámara súper chica, cuadradita el rollo quedaba casi justo, súper práctica y tome una mierda de fotos, quedaron todas movidas no sabía como regular la cámara pero tuve ese impulso de estar entremedio del público, avanzar y tomar fotos, cuando estaba en la Universidad del Bío-Bío estudiando ingeniería había una actividad extra programática de fotografía y me metí ahí. 

 

                                                             Jorge González

 

CM: Por esa época comencé a ir cuanto concierto había en Concepción, de público, no tenía idea que iban fotógrafos a hacer fotos a los shows.  Me acuerdo de Illapu, Inti Illimani o Congreso en ese tiempo estaba escuchando ese tipo de música, me conseguía la entrada o concursaba en la radio, lo que pasa que es muy predecible concepción hay como dos o tres radios que cuando hay conciertos siempre en esas radio promocionan los shows y ya cachaba que por ejemplo si esa tarde había un concierto de Inti Illimani sabía que en la mañana o a mediodía iba a estar la banda en esa radio y que la iban a entrevistar y hacían concursos para regalar entradas, estaba preparado para concursar, y siempre me ganaba las entradas, iba a los conciertos con mi cámara, en esa época no te decían nada por entrar con la cámara o de repente pasaba que iba a un concierto solo con la cámara y llegaba donde la gente que estaba cortando los tickets, pasaba con la cámara y decía que era fotógrafo de prensa y pasaba, era otra época. 

Igual era raro, los fotógrafos de diario que habían en esa época eran de 50 años para arriba entonces un cabro de 20 metido ahí con una cámara grande era extraño no era lo cotidiano, hoy está llena la calle de muchachos con cámara. 

A poco tiempo de ir a tantos conciertos empecé a conocer gente y conocí a gente del diario entonces quise meterme a trabajar al diario porque sabía que tenía muchas trabas para entrar a los concierto, pero cuando decías que eras de prensa se te habrían todas las puertas, era el interés de tener en la espalda un medio. Entonces me metí un verano a trabajar, estuve como dos meses y medio gratis, obviamente me daban de pega “lo que boto la ola” como dicen, las fotos que nadie quería hacer, fotos que no necesitan mucha técnica. Al tiempo tenía todas las puertas abiertas para hacer lo que quisiera desde ir a los conciertos o fotografiar a músicos. Y paso que cubrir conciertos para los fotógrafos del diario era muy complejo, ellos entraban a las 8 de la mañana a hacer su turno y terminan hecho bolsa a las 6 de la tarde entonces ningún fotógrafo quería ir al concierto a las 9 de la noche a esa hora ya estaban reventados, me convertí en el que cubría todos los grandes conciertos que pasaban en Concepción en esa época, como por 5 o 6 años. 

 

 

 

KJ: ¿De qué diario estamos hablando?

CM: En ese tiempo se llamaba Crónica que era una especie como la cuarta en cuanto a formato y público objetivo y El Sur que es como la copia de El Mercurio o trata de copiarlo, para esos dos trabajaba, hasta el día de hoy soy muy amigo de los dos editores de espectáculo de los dos diarios y tenía la chance de hacer fotos donde quisiera tanto de entrevista y de artistas de conciertos. 

KJ: ¿Por qué crees que las bandas te eligen como fotógrafo?

CM: Eso habría que preguntárselo a las bandas, no sé en realidad hasta hace poco había pocos fotógrafos haciendo esa pega, a veces no podía cubrir un concierto importante y después me daba cuenta que nadie fotografío ese show y cuando no sé hay como 6 escuelas para estudiar fotografía, está la gente autodidacta igual que yo, quizás es falta de interés, claro que hay cosas que le interesan a uno, hay cosas interesante de registrar por el carácter histórico que tiene un concierto y pasan como si nada, no hay registros. 

 

KJ: ¿Cuál fue tu primer encargo fotográfico?

CM: No recuerdo mucho, pero desde que empecé a fotografiar bandas no partí en circuito chico para llegar a un circuito grande, sino que partí en un circuito grande al tiro, yendo a fotografiar a los grandes conciertos de concepción, lo primero que me paso fue el año 2002, la revista Rolling Stone tenía una versión chilena, la revista venía cocinada como en 40% de estados unidos, el otro 40 se hacía en argentina y el otro 20% se hacía en Chile, en diciembre la revista llevaba el personaje del año en la tapa, ese año en que había edición chilena porque duró muy poco, la tapa fue de Los Búnkers y ese reportaje lo hizo la Marisol García que viajó a Concepción, estuvo con la banda varios días y consiguieron material inédito, igual era una banda nueva así que no fue difícil conseguir material antiguo o de los inicios pero ella también necesitaba tener material en vivo de buena calidad, la banda se acordaba de mi y ese fue como el primer encargo, no me pagaron pero ya tenía una capacidad de negociación, les dije yo compro la revista todos los meses por último si no tienen para pagar denme una suscripción, me llegó por un año gratis. 

 

 

KJ: ¿Con que bandas trabajas?

CM: En este momento no es que sea el fotógrafo de cabecera de nadie, he trabajado con muchas bandas y músicos no hay una banda o artista que necesite fotógrafo constantemente por ejemplo Los Jaivas me llaman cuando hay algún concierto grande igual ellos tocan harto y a veces no hay mucho atractivo en ir a registrar un concierto a alguna ciudad, pero si hablamos de un libro de Los Jaivas quizás en esos hitos ellos tienen perfectamente claro que tienen que tener buenos registros y me llaman, Los Jaivas tienen muchos amigos por todos lados y siempre hubo alguien que les tomo foto sin ellos planearlos o había un amigo que tenía una cámara de cine y los filmó. 

 

Algunas bandas con las que has trabajo son: Los Tres, Los Jaivas, Inti-illimani, Quilapayún, Illapu, Los Bunkers, Francisca Valenzuela, Manuel García, Los Pettinellis, Angel Parra Trio, Lucybell, Nicole, Astro, Alex Anwandter. Internacionalmente he trabajado para The Rolling Stones, Cat Stevens, Fito Páez, Pedro Aznar y Kevin Johansen. 

 

 

Manuel García (29 julio 2016) / Teatro Nescafe de las Artes – Santiago, CHILE.

 

KJ: ¿Qué papel cumple la fotografía en la industria de la música?

 

CM: Siempre ha tenido un papel importante porque la música suena pero no se ve, entonces una forma de que se vea la música es a través de la fotografía o del arte gráfico, pero en lo que respecta a nosotros la foto cumple un papel importante porque mostramos al artista, no hay que olvidar que en una época la gente solo tenía la tapa para saber quién era el artista y no había ni siquiera la posibilidad de ver al artista en televisión como para saber como era, estaba leyendo la biografía de The Beatles y en la época que ellos recién estaban partiendo y se estaban consiguiendo discos de las bandas que a ellos les gustaba, cuentan en la biografía que habían muchos artistas que tocaban temas de otros artistas y se hacían pasar por la banda, porque la gente no los conocía de cara, para que veas lo importante que es hoy en día ver quien esta cantando la canción, ese el papel importante de ver como se ve y como suena, ahí está el rol de la fotografía de mostrar al artista y también como elemento del marketing, hay gente que va a llegar a escuchar la música porque le gustó la foto o le intrigo la banda de como miraban estos tipos en la foto, hoy en día el valor que tiene el hecho de tener buenos registros de cuando toca una banda, si ese show no está registrado o si no publican fotos o vídeos en las redes sociales este show nunca existió o si ese show lo vieron 30 personas y lo registras lo subes a tus redes ese show lo va ver mas gente. 

 

 

 

KJ: Hablemos de The Rolling Stones 

CM: La banda hizo la gira latinoamericana y no trajo a su fotógrafo, lo que hace normalmente una banda es que viaja con su fotógrafo, ellos contrataron a un fotógrafo en cada una de las ciudades de la gira, en el caso de Chile solicitaron a la productora local entre todas las cosas que pidieron, un fotógrafo en Santiago, pidieron el book de tres fotógrafos para ellos decidir, a mi me avisaron de la productora que me iban a proponer un trabajo con una banda grande no me dijeron que banda era, esto fue 4 meses antes del concierto y me eligieron e hice las fotos. 

 

 

KJ: Eres el único fotógrafo chileno en llegar con una foto a la portada de la revista Rolling Stone

CM: Ni yo esperaba que una de esas fotos llegara a la portada de la edición de diciembre de revista Rolling Stone. Un amigo me avisó que estaba apareciendo la foto en la portada, pero yo no tenía idea. La hice para la banda, e imagino que está en el stock de fotos que ellos distribuyen de forma promocional. 

 

 

 

 

 

KJ: Explícame tus 3 formas de trabajar 

 

CM: La primera es ir acreditado por un medio de prensa ya sea para una página web o una radio, esta es el tipo de registro que es menos profundo por lo general, tiene muchas restricciones, la norma es que te dejan fotografiar los 3 primeros temas de un concierto, ellos designan una ubicación que tiene que ver con logística de ese momento, tiene que ver con que tan arrugado este el artista o que tan violento puede ser el público de la primera fila para ponerte ahí, a mi y a mis colegas nos han escupido, nos han tironeado, por lo bajo me han llegado palmetazos en la cabeza, entonces hay un montón de cosas que se analizan para ver dónde ubicar a los fotógrafos de los medios.

 

 

CM: Esto únicamente lo decide el artista, hay artistas que han dejado fotografiar un solo tema pero hay artistas que por ejemplo dicen los vamos a dejar fotografiar el tema 13, 14 y 15, recuerdo un concierto de Regina Spektor nos dejaron fotografiar el primer tema después del primer minuto, un minuto del tema, nos pusieron en una tarima super lejos, Regina Spektor gran parte del concierto lo hace sentada en el piano, nos pusieron al lado de la mesa de sonido todos con las cámaras para abajo dos personas con cronómetro a cada lado de la tarima, parte el primer tema y ellos parten con el cronómetro cuando el show va en el primer minuto se pueden levantar las cámaras y cuando se termina ese minuto tenemos que bajar la cámara y salir con guardias. Me gustaría saber la lógica de eso, por ejemplo, esa vez que nos dejaron fotografiar el tema 13,14 y 15, era un concierto de Charly García y tenía que ver con que Charly pasa mucho tiempo en el piano en los primeros temas e íbamos a tener siempre una foto estática de él en el piano, en cambio, en el tema demoliendo hoteles toca una parte en piano y en un momento se para, va al medio, aplaude con el público, y después se va a sentar al piano, entonces ahí tenemos la variedad,  y eso tiene una lógica. Lo otro no sé que lógica tiene. En el fondo es algo que elige la banda y tu registro va a ser bien limitado. 

 

 

La segunda opción es cuando eres fotógrafo de la productora, trabajo para Lottus la que hace el Lollapalooza y tiene varios conciertos durante el año, es un poco más flexible a mi como fotógrafo de la productora me permiten hacer fotos en otras partes del concierto, a las productoras les interesa obviamente mostrar que el concierto fue un éxito. 

Y la opción tres es cuando eres contratado por el artista, entonces ahí puedes hacer lo que quieras, te dejan fotografiar el camarín, camino al escenario, en la prueba de sonido, el concierto mismo de todo el ángulo que quieras, es lo que más me gusta a mi, el libre control. 

 

KJ: ¿Vas de gira con las bandas? 

CM: Ahora último no tanto, anoche estaba revisando unas cosas de Los Bunkers y me dí cuenta que un año la banda entre enero y marzo tuvo 47 shows, obviamente no los hice todos pero es cansador, es interesante mantener ese ritmo de gira de equipo humano viajando, de convivir con otras personas, conocí Chile con Los Bunkers. 

 

 

 

KJ: ¿Qué lentes ocupas?

CM: Tengo un conjunto de 3 lentes son los que más me acomodan, es un 50, un 16-35 y el 70- 200 mm. 

 

KJ: ¿Ocupas flash?

CM: El flash lo meto a mi mochila muy pocas veces, en una época empecé a hacer tocatas punk y ahí no tenía ninguna posibilidad porque a veces ni siquiera había luz y ahí si tenía que ocuparlo y ese mismo flashazo le daba toda una onda estética a la foto, en los conciertos por lo general no permiten usar flash por la molestia que provoca al público y al artista.  

 

 

KJ: ¿Has pensado en hacer videoclips, salir de la imagen estática?

CM: Lo he hecho en partes, he grabado trozos de vídeos que han terminado en videoclips, por ejemplo hay imágenes mías en un vídeo de Nicole (Nuestro Tiempo) otro de Gepe (Platina) que es corte documental y de Los Bunkers, hice una edición de un vídeo de esta gira larga de 47 fechas (Tour verano 2014 »La Velocidad de la Luz’’), gira que no sabía que terminaba con el receso de la banda hice un corto de formato documental. Me acomoda más el formato de vídeo clips documental más que de vídeo clips. 

 

 

 

KJ: ¿Por qué crees que en Chile hay pocos libros sobre foto de música?

CM: Porque siempre es más caro hacer un libro de fotos que un libro de texto, debieran haber más libros de foto musical, soy un fanático de los libros los colecciono. 

 

KJ: Solo has hecho una exposición en toda tu carrera ¿por qué?

CM: Nunca me interesó hacer exposición de fotos, estaba cerrado en una idea “que hoy en día no es necesario que la gente salga de su casa o vaya a algún lugar a ver la foto a un lugar en particular porque hoy está a un solo click en la web”, me lograron convencer que es muy distinto verlo en una pantalla a verla en papel detenida frente a ti el tiempo que quieras y lo hice fue una invitación de la gente de La Casa de la Cultura de Quilicura, me pareció interesante tuve el auspicio de canon que hizo las impresiones de las fotos y me lance no mas, me gusto mucho el resultado. 

 

 

 

KJ: Huawei te invitó junto a otro fotógrafo para recorrer Chile y probar la cámara de su último teléfono 

CM: Claro, segunda vez que una marca de teléfono de alta gama se acerca para que pruebe la cámara del teléfono, más allá de tener aplicaciones, hoy en día la máxima competencia que tiene un teléfono es la cámara, entonces cada vez tienen cámaras más sofisticada y para sacarle el máximo partido a las cámaras las marcas necesitan a alguien que les saque el jugo y demostrar que es buena cámara, pasa mucho que las marcas se acerquen a los fotógrafos para que prueben sus cámaras. 

Me tocó viajar a Chiloé estuve 3 días en el Parque Tantauco y 3 días en San Pedro de Atacama, éramos dos fotógrafos fuimos con Darwin Vera que es un fotógrafo de naturaleza y en el viaje al sur fue Pedro Astorga, el hace kayac y al norte fuimos con la actriz María José Bello, este fue un programa de Discovery Chanel, un comercial que duraba 1 minuto estuvo apareciendo entre abril y mayo, el slogan es “redefine las reglas de la fotografía con esta cámara”, por el zoom, la resolución y por la forma que tiene de captar los colores. 

 

KJ: ¿En qué estás ahora? 

CM: Estoy digitalizando todo mi archivo análogo que hice en mi primera época, yo creo que fueron como 10 años y estoy viendo fotos que nunca vi, en esa época tomaba un rollo cuando iba a conciertos, por ese entonces trabajaba en el diario y revelaba ahí, pasaba a papel un par de fotos, pero casi nunca las pasaba por completo a papel, me compre un escáner de negativos y estoy descubriendo cosas que estaban ahí, está apareciendo toda esa época de conciertos de Los Tres originales, de Los Bunkers cuando eran muchachos, Los Jaivas con Gato Alquinta, toda esa época donde no me perdí ningún concierto de esas tres bandas cuando pasaban por Concepción, lo estoy digitalizando un poco también para ordenarme en lo que tengo y bueno quien sabe lo que sale de ese material. 

 

KJ: ¿Qué música escuchas?

CMPor lo general escucho bandas que me tocan fotografiar y siempre estoy al tanto de lo que está sonando, ahora estoy escuchando a una banda de noruega que está cantado en inglés, se llama Boy Pablo hacen un indie pop, su vocalista es hijo de un chileno, también estoy escuchando a un músico inglés que es de padres senegaleses que se llama Michael Kiwanuka hace una mezcla de soul pero se le mete por los poros el folclore africano. 

KJ: ¿Tienes referentes fotográficos?

Me gustan los fotógrafos que trabajan con las bandas que me gustan, como: Bob Gruen o Annie Leibovitz, el fotógrafo de Los Beatles, Terence Spencer. En Chile, Jorge Gronemeyer, conozco su etapa ligada a la música, hizo todas las fotos promocionales y la tapa del disco Pateando Piedras de Los Prisioneros, me gusta harto su trabajo a pesar de que pareciera que hizo algo puntual en relación a la música, su trabajo va por otro lado, por la misma época está Cristián Galaz tuvo una época que pasó por la fotografía y después derivó en el cine hizo varios videoclips, también hizo las fotos promocionales de La voz de los ’80 y otras que son en diferentes lugares no sé si en el persa o en la vega, me gusta harto esa época de sesión de bandas ochenteras, también me gusta harto las fotos de un fotógrafo El Mercurio, cuando estaba chico en mi casa compraban el Wikén los viernes, y era esperar esa tapa porque siempre tenía que ver con algo actual. Un fotógrafo que aún trabaja ahí, se llama José Francisco Somalo, recuerdo muy buenas fotos de él de música, fue invitado para hacer las fotos del backstage del videoclip Tren al Sur, publicaron en el diario una foto muy bonita a Jorge González sentado en el tren apoyado con el codo en la ventana y frente a él a un camarógrafo grabando el clip. 

 

KJ: ¿Cuántos años llevas en la foto musical?

CM: Desde que tengo 14 unos 30 años. Profesional con boleta y todo 20 años. 

 

KJ ¿Qué opinas con que varios medios no acostumbren a poner el nombre del fotógrafo al lado de la foto (crédito) ?

CM: Lo primero es que esta muy mal pagado y muy mal acostumbrados los medios o quien contrata, en la sociedad chilena hay muy mala valorización del arte y para que hablar de la fotografía, la gente a veces peca de falta de conocimiento o falta de trato. Me escribe gente y me dice: «oye, me puedes mandar esa foto que subiste a Instagram, me la puedes mandar en alta por favor la quiero tener pero solo para usarla yo», piensan que es gratis no cachan que es un trabajo que tiene precio. 

El tema del crédito es algo que yo siempre he peleado, pero en realidad estamos hablando de algo que es ley, está contemplado dentro de la ley de propiedad intelectualidad, una vez tuve una discusión con un editor que me decía que él no ponía los créditos porque en realidad esa foto ya me la había pagado la productora, y esta ocupando la foto de la productora y que no tienen porque poner crédito si la foto ya estaba pagada, y hay un error de concepto grave porque la ley 17.336, indica que por más allá que te han pagado una foto o te hayan comprado una foto o hayas vendido los derechos de uso comercial.

 

Álvaro López

 

CM: El fotógrafo tiene el derecho de que tu nombre este puesto al costado de la foto, eso se llama derecho patrimonial, el derecho de autor tiene dos derechos, el derecho de autor es el que te pueden comprar y pagar y el derecho patrimonial es el que indica que tu nombre siempre tiene que estar asociado a tu foto de autor, te hayan pagado o no, y ese nombre al lado de la foto no es de quien te haya pagado la foto, del sello de la productora o del diario, la ley dice que va el nombre del autor, no puede decir Copesa, no puede decir cedida.

Ayer salió una foto de Gepe en La Tercera y decía Gepe. La foto era bien buena y quería saber de quién era, la foto decía como que la había tomado el mismo Gepe, pero la foto la tomó un fotógrafo. La ley dice que tiene que tener el nombre del autor y hay un desconocimiento en esto. Lo que más molesta de todo el tema, es que me ha pasado que mi foto va a dos páginas en una revista, el periodista va con su crédito y el fotógrafo no. Esa es una injusticia, es una falta de respeto. Lo que le decía a un periodista la otra vez , es que en un momento nos vamos a dar cuenta que por mucho tiempo se pasaron por el culo los derechos de los fotógrafos, ahora está normalizado que a nadie le importe, pero es sentido común ¿por qué el periodista pone su nombre y el del fotógrafo no? esto paso mucho en regiones. 

 

 

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LAURA LAMONTAGNE, LA GRAN AVENTURA – 1ra PARTE

LAURA LAMONTAGNE, LA GRAN AVENTURA – 1ra PARTE

Desde los alrededores de las murallas de Lugo, charlamos una mañana de lunes con Laura LaMontagne, espeleóloga musical pionera en la recontextualización de la herencia folclórica gallega a través de la fibra electrónica y las ondas del loop. Revolución conceptual que ya está abriendo la portezuela hacia futuristas pasados perdidos, de los que ella es nuestra brújula dorada.

Arrastrada por las muescas de un proceso natural, la polifacética creadora Laura LaMontagne esta viviendo una de las metamorfosis artísticas más estimulantes de estos últimos tiempos. Desde su barricada galaica, se ha topado con las llaves que abren un caleidoscopio donde pasado ancestral y futuro surcan el rostro de la intuición y el riesgo. Porque en su actual propuesta, junto al productor Pico Amperio, es capaz de reinventar cantigas del siglo XIII y abducir el espíritu de Rosalía de Castro bajo loops sin fin.

De esta veganista valdelomariana de pro, está emergiendo una isla musical conectada como las venas de un corazón a su cuerpo. Un ser babeliano que, a través de la expectación creada y unos conciertos de impacto hipnagógico, está recreando un planeta de sensaciones para el cual se receta curiosidad y estar vivo. Sin más.

Para entender el calado de este fenómeno, nos acercamos a Lugo, un día después de haber sembrado un nuevo recuerdo cincelado a piedra, gracias a su memorable actuación en La Ferretería, del 9 de junio. De ahí, nos tiramos por el tobogán que desciende hasta el origen de sus impulsos creativos. Hay tanta chicha que se hace imposible recortar lo que fue tan extensa como jugosa charla, dividida en dos partes. Aquí el primer acto. Pasen y lean.

 

                                                       Foto por Manuel G. Vicent

 

Antes de nada, pregunta obligada: ¿cómo surge tu transformación en Laura LaMontagne?

Este nombre lo adopté cuando todavía cursaba bachillerato. Escuchaba mucho en aquel momento a Ray LaMontagne y pintaba la mesa de clase con ese apellido, firmaba en mis libretas, etc. Después pasó a ser un apodo y finalmente me acompaña en la música desde que empecé a tocar, digamos, seriamente. Empecé cantando en un grupo acústico en Santiago de Compostela, Pirocactus, en el cual descubrí que quizás en un escenario es donde puedo dar lo mejor de mí. Lo integraban Santiago Ruanova a la guitarra y Roque Mosquera (actual batería de Mojo Experience) a la percusión. Estuve en este grupo tres años hasta que comencé a dar conciertos en solitario bajo el nombre de Laura LaMontagne.

Comenzó en los recitales de Caldeirería 26, eventos que jugaron un bonito papel en la vida creativa y artística de la gente de mi círculo, y por lo tanto en la ciudad. Esto de experimentar con la palabra y acabar siempre las noches tocando, cantando, me ha permitido conocerme y experimentar conmigo misma, lo cual es crucial a la hora de componer e interpretar música. Cuando empecé el proyecto La Elegía de la Huerta (2018) me propuse unos límites férreamente marcados que correspondían (y corresponden) a mi vida cotidiana: el veganismo. Comencé a escribir desde este relato y punto de vista y a componer para ese fin por su relevancia a la hora de pensar el futuro.

Fue entonces cuando integré la parte audiovisual a los conciertos, contando encriptadamente una especie de viaje que una persona debe hacer hacia una conciencia que integre la realidad de los animales en su pensar cotidiano. A toda esta catarsis le acompañaba un poemario titulado “La Elegía de la Huerta. Escritos I”, autoeditado e ilustrado por Belén Cordero, fotógrafa e ilustradora de Lugo.

Cuándo creas imágenes, ¿estas con la música en la cabeza o es algo que haces pensando únicamente en la creación visual?

Normalmente grabo cosas al azar, que en ese momento me han resultado curiosas o tienen cierto valor estético, me recuerdan o me llevan a algún tipo de nostalgia. Recuerdo que el primer vídeo que monté, durante una noche bochornosa, lo sentí como un impulso. Comencé a grabar la guitarra, grabar más guitarras, la voz, las texturas… y cuando tuve el sonido, me puse a rebuscar pequeños vídeos recopilados de mis viajes e incluso a grabar en el momento alguna imagen de mi misma. Lo que más me gustó fue ver que podía hacerlo, y que haciéndolo se expandían mis posibilidades expresivas.

En este caso, las imágenes de los viajes y paisajes no fueron grabadas con un objetivo claro pero sí con la intención de relacionarlas con el sonido, bien en un concierto o bien el algún vídeo como “All my colours” o “A Cruz de Porchia». Para la Elegía de la Huerta, sí había una intención clara: mostrar una realidad que nunca se muestra, que no interesa que se vea y que nadie quiere ver. Entonces intenté llevar a la persona espectadora conmigo en ese viaje, el cual había sido también real en mi vida. En mis vídeos había imágenes de Lisboa, Granada, Santiago, Lugo, Barcelona… los lugares donde todo lo que estaba cantando había pasado. En esos lugares comencé yo a transformarme. Después, intentando de un modo alegórico llamar a la cordura, llegaban las terribles imágenes que yo había ido a mostrar.

En este último año, me he centrado en experimentar con texturas, planos muy cortos o difuminados, colores y movimiento. La línea narrativa que apoya estas músicas podría centrarla, a grandes rasgos, en la dinámica del deseo, la historia familiar, la propia percepción del cuerpo (esta vez con textos sobre cuerpos humanes) y sus heridas. En este momento al crear siento que música e imágenes están al mismo nivel y estoy comenzando a crear de un modo más planificado.

 

                                                                                  Foto por Manuel G. Vicent

 

 

Si rascamos un poco, en tu universo musical hay una parte audiovisual y otra que proviene de la poesía. En tu caso, como Kate Tempest o Patti Smith, que son capaces de integrar lenguaje musical en la poesía, no poetizar la música. Lo cual me parece más difícil. ¿Hasta qué punto te ha servido de experiencia el poetry slam y los festivales de poesía donde has participado?

Lo de la poesía para mí empezó en el Erasmus. Tenía una asignatura que hablaba sobre la influencia de Walt Whitman en diferentes países. Entre otres, me quedé fascinada con la generación Beat y con Fernando Pessoa, con las posibilidades expresivas y rítmicas que me ofrecían. Al volver a Santiago, sentía una necesidad voraz de poesía y descubrí los recitales de Caldeirería y de A Medusa, el ambiente y el bullicio intelectual que allí se vivía. Me sentí muy arropada siempre, por lo cual estoy muy agradecida porque me ha ayudado a descubrir que el escenario es un lugar seguro para mí.

Hablando de Allen Ginsberg, que sus recitados tienen un tono muy musical, lo primero que escuché tuyo es “Color de carne triste o quisiera yo renegar”. Al adentrarme en esta canción, me vinieron unas sensaciones muy beatniks. Esa visceralidad.

Originalmente fue un poema que realicé para un Slam de poesía y acabó formando parte de La Elegía de la Huerta. Le encontré finalmente un apoyo instrumental y una parte cantada: una adaptación de la petenera flamenca “Quisiera yo renegar” de La Niña de los Peines.

Sin duda, para hablar de algo tan importante y pertinente, algo que la sociedad tiene por ridículo o por prohibido, tiene una que rasgarse la piel. No es de extrañar que me permita sobre las tablas decir lo que en el día a día, por no dañarme y entrar en conflicto, acallo.

En esa misma canción hay algo muy interesante, el segundo bloque, que acaba con unos dejes flamencos muy andaluces.

Exactamente, “Quisiera yo renegar” llegó a mí de una manera inesperada pero me sentí muy identificada. En el poema en el cual yo incluí esta petenera, la voz que nos cuenta su dolor viaja por la situación de los animales y las excusas vanales para asesinarlos hasta llegar finalmente a brindar un balsámico cuento futurista en el que por ejemplo, el edificio de un matadero se encuentra felizmente iluminado por la luna, feliz por que ya se ha vaciado el espacio donde confluyen la lógica del capital y el carnofalogocentrismo basado en la razón sacrificial. Me da mucho placer y esperanza pensar en un futuro así. Sin embargo, la lucha no se ha logrado, el presente sigue apretando. Para mí, esa petenera nos hace volver a la realidad cruel, pero nos da fuerza para saber de qué no queremos formar parte y posicionarnos en contra de las injusticias a través también de la práctica.

Veo tu música como viajes muy geográficos, muy emocionales, como tu poderosa conexión con Granada.

El acto de viajar, de viajar sola, de viajar sola por el hecho de conversar contigo misma, con tus ideas y libretas, recuerdos, rabias, rencores y sanaciones es algo imprescindible para la formación personal, para mí ha significado algo grandioso. Siempre encuentro inspiración viajando y observando. En Granada lo hice con Lorca bajo el brazo, y la ciudad cobraba sentido, cada aljibe lorquiano estaba a mi lado, los cipreses y los vientos de antaño. Val del Omar y su Aguaespejo granadino se me aparecían en cada esquina. Te lo juro, no dejaba de grabar cada cosa que veía, quizás esperaba que se me apareciesen. Allí compuse “La Rosa y el Halo”, basado en el cuarto fragmento del poema de Lorca “Cuatro Baladas Amarillas”. Me gusta transmitir en la medida de lo posible, a través de las imágenes, el espacio que arropó esa creación.

 

                                                                         Foto por Belén Cordero

 

 

¿Qué otros momentos de tu música están enraizados en este viaje?

Coincidió que antes de pasar este mágico mes en Granada, me llegó la preciosa noticia de que finalmente la película de Anxos Fazáns en la que trabajé como actriz en 2017, “La Estación Violenta” participaba en la sección Resistencias del Festival Internacional de Cine de Sevilla.

Fue impactante para mí ver ese trabajo acabado. En lo más personal, me generaba cierto rechazo verme haciendo cine y cantando en una película. Pero la verdad, sentí un gran alivio y muchas ganas de seguir apostando por este camino al ver que no había estado tan mal como yo misma me auguraba. Sin duda, la experiencia de estos dos viajes marcaron un antes y un después en mi vida.

De Fernando Pessoa a las cantigas medievales, no sé hasta qué punto eres consciente de que estás viajando de una manera que no se había hecho hasta ahora. Y que no se nota como trabajo de laboratorio impostado, y no solo en la música.

Quizás la persona más consciente de la intertextualidad con la que trabajo, soy yo. Si me pusiese a desmenuzar cada verso, cada referencia, llegaría a la raíz de qué, quién, cómo, dónde y porqué esa cierta frase, o esa cierta inflexión en la voz hace referencia a otra cosa. Creo que toda esa recopilación de referencias define un poco otra forma de viajar, que está muy ligada a mi generación. Hay que darse cuenta que hemos crecido con ciertas facilidades para descubrir información de otras partes del mundo que asimilamos como nuestras, por que nos acompañan en nuestros momentos o nuestras transformaciones. Podría parecer extraño que una de mis canciones favoritas venga casi del otro lado del mundo, sin embargo, creo que es algo bastante natural. Si una es respetuosa con sus influencias, creo que beber de fuentes externas es enriquecedor.

En el momento de poner el común mi universo musical con el de Pedro Cuntín, mi actual compañero creativo, al cual le debo la evolución del proyecto, le comentaba que muchas de las letras vienen de reflexiones que segrego después de leer libros de ensayo y teoría. Claro, le decía, ¿de dónde si no? Creo pertinente poder transmitir la importancia de esas transformaciones profundas que ocurren cuando una lee sobre lingüística y feminismo, cuando lees sobre la política sexual del consumo de carne animal, o cuando tienes una epifanía leyendo a Pizarnik.

Hay un par de temas que veo íntimamente relacionados y me obsesionan a un nivel profundo. La pulsión de muerte y la repetición. Adopté estos términos y comencé a escribir sobre esto desde mi trabajo de fin de carrera, en el cual analizaba la dinámica del deseo en los cuentos de Angela Carter. Huelga decir que me quedé enganchada a estos temas y los sufría en mi piel de una manera consciente.

El tema del loop acaba siendo algo metafórico en todo lo que me estás comentando, lo cual le proporciona un mayor sentido todavía a lo que haces ahora. ¿Cómo entras en ese mundo del bucle sónico?

A mediados de 2018, compré una Loop RC-30 y todo cambió. Descubrí que lo que me costaba tanto ejecutar en la guitarra, podía ser interpretado por la loop y así yo centrarme en explorar mi instrumento natural, que es la voz.
 Al probar e improvisar con ciertas bases, casi siempre recurría a canciones del folclore con estructuras repetitivas pero abiertas. Sin duda, he de confesar que la manía de los raags de entrar en un trance es algo que me atraía desde que conocí algo de música india de la mano de Lata Mangeshkar. Es volver al mismo punto una y otra vez, quizás porque hay algo importante que transmitir.

 

                                                           Foto por Pablo Fernández Cascudo

 

Claro, lo realmente interesante es cómo contextualizas cantigas del siglo XIII, como de Martin Codax, dentro del loop.

Todo empezó con “Ondas do mar de Vigo”. Para quien no esté familiarizade, Martín Codax fue un trovador medieval gallego de Vigo. Era un personaje muy importante para la asignatura de Literatura Gallega y era reiterado tema de análisis en clase. Se conservan siete composiciones, seis de ellas con notación musical original, recopiladas en el Pergamino Vindel.

En mis años de instituto integré esta cantiga, “Ondas do Mar de Vigo”, en mi imaginario musical y emocional hasta el punto de ser la canción predilecta que canturreaba en los momentos más difíciles. Como el mantra que te alivia. Un mantra, una repetición que de nuevo vuelve al mismo sitio, una y otra vez. Quizás para mí signifique un no-salir de un dolor, por no soltar la pena.

He investigado más cantigas de este mismo autor, como “Quantas Sabedes Amar Amigo” y “E no sagrad’en Vigo”, que no tenía notación musical, y de otros autores de su misma tradición como Airas Nunes de Santiago, trovador de la corte de Alfonso X El Sabio.

 

 

No sé hasta qué punto eres consciente de que estás abriendo un camino. El loop lo veo como algo muy galaico. Como los oleajes, la naturaleza misma. Es que vivimos en un loop, directamente.

Sin duda, un loop podría ser como la marea que va y viene, que sigue sus ciclos y convive con el tiempo. Mi propio ciclo menstrual, el hecho de amigarme con esa parte de mi anatomía me ha hecho poder valorar la magia y la importancia de los ciclos. Y haberlo encontrado en la música me da pie a poder integrar dos caras de una misma moneda que al fin y al cabo es lo que conlleva la repetición: su cara más amable de establecer y brindarte un lugar en el tiempo, un lugar propio y reiterado, que crea tu identidad, y la parte más oscura de este tema que deriva de la pulsión de muerte: lo terrible de la cotidianeidad y su intrínseco abismo que tanto vértigo provoca. Sentimos vértigo ante la falta de consistencia de lo real. Creo que es positivo acabar haciéndose amiga de lo terrible e inconsistente de la realidad porque es inevitable, como en el lenguaje donde nada es como parece. Admites al final que los poros por donde se filtra esa inconsistencia es donde quieres establecer tu pequeño universo.

Es como vivir la mezcla constante entre las raíces y el futuro.
Me resulta muy interesante lo de utilizar el loop como una máquina del tiempo.

Me ha servido, como dices, para atraer algo del pasado al presente. Algo que a mí me inspiraba, traerlo hacia algo que me pasaba en el presente. Esta manía o sensibilidad, suene o no extraño, la desarrollé a base de escuchar músicas de otros tiempos y lugares: Zitarrosa, Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui… Me ha ayudado con creces la influencia de La Baldosa Flotante, un cantautor investigador de realidades sonoras diversas, de idiomas diferentes y de historias de otros lugares. Fue él la persona encargada de traerme muchas semillas de otras tierras. Yo las aprecié, las sembré en mi tierra y salieron flores. Esas son las músicas con las que yo he llenado mis momentos, los he recubierto con mi historia y mi sensibilidad, que no deja de estar encerrada en el camarín de una cultura específica. Sin dolor, al admitir esto, es cuando puedes transformar y usar las enseñanzas que has cosechado y fabricar algo nuevo, algo reescrito. Supongo que esto es viajar en el tiempo.

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FOTOGRAFÍA CABECERA: MANUEL G. VICENT

THE STOOGES:  A CINCUENTA AÑOS DE LA EXPLOSIÓN.

THE STOOGES: A CINCUENTA AÑOS DE LA EXPLOSIÓN.

Acerca de Danny Fields se podría hacer un documental completo y, de hecho, ya se hizo. Mientras este publicista, periodista y empresario musical trabajó en el sello discográfico Elektra como buscatalentos, quedó impactado con la fuerza del show en vivo de la banda, hasta entonces desconocida, MC5. Se acercó a ellos para ofrecerles un contrato con el sello. “Si nosotros llamamos tu atención, espera a ver a los Stooges”, le respondieron. Así, Danny Fields asistió esa misma noche a ver un show en vivo de los Stooges, quedando absolutamente impresionado. Era increíble lo ruidosa y violenta que sonaba la banda liderada por Iggy Pop, un extravagante frontman que se arrojaba sobre el público, se esparcía crema de maní sobre el cuerpo y sangraba por las heridas que se autoinfligía con trozos de vidrio en el pecho desnudo. Fue así como, de una pasada por la ciudad de Detroit, Danny Fields fichó para Elektra Records a MC5 y a los Stooges. Meses más tarde, en agosto de 1969, y hace exactos cincuenta años, salió a la luz el disco debut de Iggy Pop y sus secuaces, el homónimo The Stooges.

 

 

 

Antes de firmar para Elektra y viajar a Nueva York para grabar el álbum, la banda se hacía llamar The Psychodelic Stooges y solían hacer shows con cinco temas, que llevaban una primera parte como canción convencional, más una segunda parte improvisada que solía durar varios minutos. Por eso, al momento de grabar el álbum, y bajo expresa exigencia de los ejecutivos de Elektra, tuvieron que componer en el hotel Chelsea —el día antes de entrar al estudio— cuatro canciones más y limitar las composiciones antiguas a una duración más convencional, a excepción de la hipnótica y siniestra “We Will Fall”, que registra una duración superior a los diez minutos. Así fue como quedaron inmortalizadas las hoy clásicas “1969”, “No fun” o la impagable “I Wanna be Your Dog”. Estructuras que se repiten una y otra vez, progresiones simples, como si se tratara de blues acelerados e hiper ruidosos, pero todo manchado con la fuerza de un sonido alucinante, heredero del garage sesentero y la psicodelia menos comercial.

 

El disco, a pesar de sus bajas ventas y de no ser realmente valorado al momento de su publicación, hoy en día es considerado un clásico, un disco de culto. El sonido de la banda quedó definido de una vez y para siempre, con esas bases rítmicas simples soportando el peso de una guitarra atronadora, pesada, distorsionada, todo esto sumado a la voz inconfundible de Iggy Pop como guinda del pastel. Escucharlo es sumergirse en una explosión de ruido, actitud y psicodelia.

 

 

La influencia de los Stooges, y de este disco en particular, en la música posterior es innegable. Es difícil pensar que el punk podría haber existido si este disco jamás hubiera salido a la luz. El atrevimiento y desfachatez de Iggy Pop sobre el escenario, el ruido, la suciedad, el peligro, son marcas que toda una generación tomó como punto de partida. Por algo los mismos Sex Pistols (“No fun”) y Joey Ramone (“1969”) versionaron sus canciones. Para qué hablar de “I Wanna be Your Dog”, canción fundamental que ha sido versionada por bandas tan reconocidas como los Red Hot Chili Peppers, Sonic Youth o Joan Jett, hasta por innumerables bandas punk y underground como El último ke Zierre, Parálisis Permanente y Las Vulpess (estas últimas cambiando el título por “Me Gusta ser una Zorra”). Pero no solo el punk rock ha sido influenciado por este álbum, sino también bandas de distintos estilos. Sin ir más lejos, Queens of the Stone Age son herederos directos del sonido de Stooges. Basta fijarse en el sonido de la guitarra en “I Wanna be Your Dog” para comprender de qué estoy hablando.

 

 

Si bien una de las mayores virtudes del disco es que presentaron un sonido que no tenía precedentes directos, la influencia de ciertas bandas no se puede desconocer. Me refiero a MC5, The Doors y la Velvet Underground.

De MC5, los Stooges rescataron el peso y la distorsión de la guitarra (destaca el uso insistente del efecto popularmente conocido como Wah-Wah); de los Doors tomaron la agresividad en el escenario de Jim Morrison —aunque llevada al extremo por Iggy Pop— además de beber de la misma fuente blusera como columna vertebral. Y no solo eso, pues recordemos que Elektra es el mismo sello que publicó el monumental disco debut de The Doors (1967) e incluso la portada de ambos discos debut tiene similitudes evidentes. Y, en tercer lugar, tenemos a la Velvet Underground. La banda del futuro amigo del alma de Iggy, Lou Reed, sembró una sonoridad intencionalmente cruda y desprolija que los Stooges supieron plasmar en este álbum. No por casualidad John Cale, miembro y segundo hombre al mando de la Velvet, fue el productor del álbum de Iggy y los suyos.

 

 

Lo que vino después fueron dos álbumes geniales: Fun House y Raw Power, discos que tal vez superaron en calidad al debut, pero la explosión en la cara del mundo fue este álbum, el primero de una trilogía brillante, fundamental para el nacimiento del punk e influencia absoluta para el hard rock y músicos de todas las tendencias. También vinieron las drogas, los excesos, la heroína, hasta que la banda —que en cierto momento pasó a llamarse Iggy and The Stooges— vio su fin en 1974. En el nuevo siglo los Stooges tuvieron su reunión, dando giras, tocando en festivales y lanzando álbumes, hasta su nueva y definitiva separación. Pero los discos siguen aquí, listos para explotar en la cara de quien los ponga a girar.

 

Joey Ramone and Danny Fields at a Lou Reed after show party at Jerry’s Restaurant in New York City on October 17, 1984. (Photo by Ebet Roberts/Redferns)
CICLO CRÓNICA SONORA CONVERSACIONES

CICLO CRÓNICA SONORA CONVERSACIONES

Durante agosto, septiembre y octubre,Crónica Sonora invita al ciclo de conversaciones sobre cultura musical, en Librería Kalimera de Barrio Italia. Un ciclo dedicado al encuentro con diferentes actores del quehacer en torno a la música.

Las primeras sesiones del ciclo estarán dedicadas al oficio editorial en torno a la música bajo la premisa «Editar libros de música en Chile», y contará con la participación de los sellos editoriales PEZ ESPIRAL, SANTIAGO ANDER, EDITORIAL CAMINO y NO PATRIA EDITORIAL.

 

VIERNES 30 DE AGOSTO

La primera fecha de CRÓNICA SONORA CONVERSACIONES SOBRE CULTURA MUSICAL: EDITAR LIBROS DE MÚSICA EN CHILE,  tendrá como protagonista al sello independiente LIBROS DEL PEZ ESPIRAL, con la participación de su fundador y director Daniel Madrid junto al director de la Colección CARNADA – Música Chilena, el periodista y músico Gonzalo Planet, quienes conversarán con la periodista Rossana Montalbán, directora de Crónica sonora, para revisar el trabajo realizado en este ámbito a través de la publicación de destacados títulos de investigación como FICCIONES – LOS MIL DÍAS DE LOS VIDRIOS QUEBRADOS o SOL Y LLUVIA VOCES DE LA RESISTENCIA, e innovadores formatos como el tour book del emblemático disco FOME de Los Tres, entre otros trabajos.

 

 

El encuentro  se llevará a cabo el próximo 30 de agosto a las 19:00 horas, en el nuevo espacio de BARRIO ITALIA, KALIMERA TIENDA DE LIBROS, librería inmersa en la actividad cultural, patrimonial y turística del emblemático sector. Un espacio atendido por sus dueños y cuyos estantes reúnen lo más destacado de las editoriales y microeditoriales locales.

Cada charla contará con degustación de cerveza artesanal, cortesía de Delibeer.cl.

 

 

VIERNES 27 DE SEPTIEMBRE 

 

Crónica Sonora, conversaciones sobre cultura musical, «Editar libros de música en Chile»,  tendrá como protagonistas de su siguiente sesión al sello independiente SANTIAGO ANDER EDITORIAL, con la presencia de sus fundadores y editores EMILIO RAMÓN y PABLO BENAVIDES, quienes conversarán con la periodista Rossana Montalbán directora de Crónica Sonora para repasar su propuesta dedicada a la narrativa y a la cultura underground donde la publicación de libros autobiográficos sobre emblemáticas bandas como Políticos Muertos en Rock Paria y lo que en él se dice o El Peor libro de Chile, y de ensayos como Joy Division: El fuego helado, han renovado el catastro de lecturas musicales.

 

 

El encuentro se llevará a cabo el viernes 27 de septiembre, 2019 a las 19:00 horas en el nuevo espacio de BARRIO ITALIAKALIMERA TIENDA DE LIBROS, librería inmersa en la actividad cultural, patrimonial y turística del emblemático sector.  Un espacio atendido por sus dueños y cuyos estantes reúnen lo más destacado de las editoriales y microeditoriales locales.

 

Cada charla contará con degustación de cerveza artesanal cortesía de Delibeer.cl 

 

 

 

JUEVES 24 DE OCTUBRE 

 

La tercera fecha del CICLO CRÓNICA SONORA CONVERSACIONES SOBRE CULTURA MUSICAL: EDITAR LIBROS DE MÚSICA EN CHILE, está dedicada al trabajo realizado por EDITORIAL CAMINO,  sesión en la que se abordarán la reciente publicación de la edición ampliada del libro LA CANCIÓN PUNK DE LOS 80 EN CHILE, y el lanzamiento de PUNK CHILENO 10 AÑOS DE AUTOGESTIÓN, ambos títulos coeditados con NOPATRIA EDITORIAL. De ésto y más, el autor y editor Jonathan Lukinovic, y el autor y musicológo Jorge Canales, conversarán con Rossana Montalbán, directora de Crónica Sonora.

 

 

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EN ESTADO DE GRACIA

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En ese mismo sendero, el blues es su gran influencia, palpitando en todo su trabajo. Jeff Buckley es un músico que lo practica con todas sus letras al momento de componer, cantar y tocar la guitarra, pues comprende cada uno de sus códigos, y posee su sentimentalismo y crudeza. Su lenguaje es poético, su estilo personal, canta y escribe con las penas del diablo; exorciza, y crea belleza. Grace es su máxima, huele a música del alma.

En Grace lo de Buckley es implícitamente ambicioso y perfeccionista. Toma referentes estilísticos clásicos para reconfigurarlos a su medida, casi siempre desde lo eléctrico. Mostrando credenciales, su voz tenor lo lleva a elegir tres diversas canciones ajenas para interpretar, porque Buckley es muchas veces un cantor cuya voz y Telecaster son capaces de hacer a Cohen o a Holiday; hombre o mujer, jazz o rock; blues o folk; amor, soledad; lo sagrado, lo pagano; la vida y la muerte; así es el imaginario y el repertorio del que canta, solo determinado por el acto en sí.

 

 

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MOJO PIN: La primera afirmación de todo lo que esbozamos al inicio; acordes emergiendo desde el silencio, la voz de Buckley evocando recuerdos y sensaciones: reconstruyendo una escena, una cama, un tacto. Su canto comienza a entrar en la ensoñación propia del delirio de quien necesita a alguien que, sólo puede ser sustituido, de forma pasajera, por ese “Mojo pin”, al que alude: “if only you’d come back to me, if you laid at my side, wouldn’t need no mojo pin, to keep me satisfied. Y regresamos a la realidad, en un estallido de guitarras y el coro: “Don’t wanna weep for you, don’t wanna know, i’m blind and tortured, the white horses flow, the memories fire, the rhythms fall slow, black beauty i love you so”. Su canto siempre en el lamento, un fraseo ligero que se suelta de su boca para ir más alto donde su registro vocal agudo y emotivo sube y baja una y otra vez. Jeff nos está cantando un blues todo el tiempo, entendiendo el blues como el canto del alma y nos está hablando de la esencia de todo esto al decir: “born again from the rhythm screaming down from heaven”, una idea que ronda en otras canciones.

 

 

 

GRACE: Remece desde los primeros acordes, describiendo un encuentro, la muerte, el amor, el renacer a algo. Quién sabe. Un tiempo ha llegado. Así lo describen los versos : “There’s the moon asking to stay / Long enough for the clouds to fly me away / Well it’s my time coming, i’m not afraid to die”. Mientras que en el siguiente verso, nuevamente la impronta de quien entiende el hecho de cantar, de portar la voz: “My fading voice sings of love, But she cries to the clicking of time, Of time”. Potente melodía electroacústica, configurando a su manera el rock y el folk. El medio tiempo siempre balanceándose hasta cierto punto, de ida y de vuelta en medio de los juegos y contraposiciones de cuerdas y arcos, vitales en el sonido translúcido de la canción, jugando con la intensidad y un coro en segunda línea en el último puente, apoyando a la voz de nuestro Buckley. Es ahí cuando el tiempo del que nos habla se detiene y el sonido de un “tic tac” contando el compás, va y viene,  como cuando nos dice “wait in the fire”, para luego volver a zarpar y terminar arriba en guitarras y voz. Su letra, inseparable de lo que su voz y la sonoridad transmiten, es intensa y redentora como la naturaleza de lo que se está manifestando en la vida de quien canta: “Oh my love, And the rain is falling and i relieve My time has come / It reminds me of the pain I might leave, Leave behind”.

 

LAST GOODBYE: Probablemente la más groovie del disco, un juego de slide y una línea de bajo súper marcada y pegajosa en su comienzo. Una clásica balada de medio tiempo y delicados arreglos que le dan el dramatismo de la despedida: Kiss me, please, kiss me / But kiss me out of desire, babe, and not consolation, You know, it makes me so angry ’cause I know that in time / I’ll only make you cry, this is our last goodbye”.

 

LILAC WINE: Es en este momento cuando el músico, el cantautor, nos dio una clave vital para entenderlo, y que evidentemente, una vez fallecido, con las publicaciones póstumas, quedó aún más claro. En esta lista Lilac Wine es la primera apropiación de un tema ajeno, que más adelante volveremos a encontrar. Si bien “Hallelujah” de Leonard Cohen es por antonomasia uno de los mejores covers, al menos, de los noventas, uno de los mejores covers a Cohen, y uno de los mejores covers que hizo Jeff en vida,  ya sabemos, que sólo es uno de muchos.

 

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Lilac Wine, originalmente cantada por Eartha Mae Kitt y Nina Simone, dos de las bellezas negras que Buckley adoró y tributó cuanto pudo, nos lleva a todo lo que nutre su música y que por sobre todo define su manera de cantar e interpretar: la melancolía propia del blues. Siempre desde el desgarro, la elegancia y armonía del jazz, precisamente, en este momento, donde su prodigiosa voz se pone al servicio de una pieza jazzística para cantar sobre la borrachera interminable de quien pierde a su amor:i lost myself on a cool damp night, gave myself in that misty Light / was hypnotized by a strange delight under a lilac tree”/ “i made wine from the lilac tree, put my heart in its recipe/ it makes me see what i want to see, and be what i want to be/ when i think more than i want to think, do things i never should do/ i drink much more that i ought to drink, because i brings me back you”, / “Lilac wine, is sweet and heady / like my love, lilac wine, / i feel unsteady, like my love”.  De manifiesto su fascinación por las voces femeninas y su afición al travestismo vocal, algo que pocos y talentosos cantantes masculinos pueden hacer de manera tan fluida.

 

SO REAL: Vertiginosa y confesional, Buckley parece empeñado en sacar todos los tormentos afuera. Un crudo y suelto riff en aparente calma, marca todo el tema, junto a las divagaciones que la letra describe de manera más bien críptica: “Love, let me sleep tonight on you couch, and remember the smell of the fabricof your simple city dress, oh… that was so real” / we walked around til the moon got full like a plate / the wind blew an invocation and i fell asleep at the gate”La guitarra va subiendo a medida que se intensifica la confesión, hasta explotar en una suerte de mareos sónicos. Porque lo que se presenta como íntima afirmación es el retrato de las emociones ambivalentes y el vértigo ante el más poderoso de los sentimientos que experimentamos los seres humanos: “i love you, but i’m afraid to love you, i love you, but i’m afraid to love you, i’m afraid / oh… that was so real”.

 

HALLELUJAH: En este recorrido por Grace, una segunda y profunda aproximación a lo que Jeff Buckley es como intérprete, y cómo toma lo que de cierta forma pareciera pertenecerle, porque Buckley inicia un diálogo cuando toma a Cohen, a Simone, a Piaf o a The Smiths. Si Leonard Cohen había ido lejos al tomar este mito católico sobre el Rey David como recitan sus primeras líneas “I heard there was a secret chord, That David played and it pleased the lord”para iniciar toda una metáfora sobre lo trascendental de la vida en cada una de sus expresiones más mínimas, reales y salvajes: “Baby I’ve been here before, I’ve seen this room and I’ve walked this floor / I used to live alone before I knew you / I’ve seen your flag on the marble arch / But love is not a victory march / It’s a cold and it’s a broken hallelujah”. Porque Hallelujah es metáfora, incluso ironía, cuando se está haciendo referencia en tono “sagrado” o “místico” a las enseñanzas que la vida con sus diferentes ribetes puede dejar: Well, maybe there’s a god above / But all I’ve ever learned from love / Was how to shoot somebody who outdrew you / It’s not a cry that you hear at night / It’s not somebody who’s seen the Light / It’s a cold and it’s a broken hallelujah” En clave gospel y canto religioso, como parte de esta metáfora construida por Cohen al componer la canción. Buckley toma, probablemente, como modelo la versión hecha por JOHN CALE en 1991, incluso con cierta solemnidad, y quizá, abrumado cuando nos deja escuchar ese suspiro antes de comenzar a interpretar casi a capela, sólo acompañado de la guitarra. Nuevamente su voz, el principal instrumento en todo esto, su color, su altísimo registro y su intensidad estremecen hasta los huesos.

 

 

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LOVER YOU SHOULD´ VE COME OVER: Enfrentados ya con todo lo que nos conmueve desde lo más profundo, Lover you should´ve come over” es la poesía que nace de la ausencia, el deseo y el desconsuelo. Órgano y guitarra acústica; con los clásicos códigos del folk rock, describe entre metáforas y palabras sencillas, la miseria y la procesión que dejan los amores perdidos, los amores rotos: Looking out the door I see the rain fall upon the funeral mourners / Parading in a wake of sad relations as their shoes fill up with water” / “I’m broken down and hungry for your love / With no way to feed it  / Where are you tonight? Child, you know how much I need it”. Porque en estos términos nos movemos en el universo de un compositor que está exponiendo el alma con su música, reflexiones y dudas que penan, la ambivalencia nuevamente“And maybe I’m too young, To keep good love from going wrong, But tonight you’re on my mind so (you’ll never know)” / “Too young to hold on and too old to just break free and run”. Jeff Buckley nos lleva en sus letras al sentido trágico de las cosas: So I’ll wait for you… And I’ll burn, Will I ever see your sweet return, oh, or will I ever learn”Acompañado de un sutil coro de apoyo, lleno de aires soul y gospel en los términos de Buckley“Caus It’s never over, my kingdom for a kiss upon her shoulder  /  It’s never over, all my riches for her smiles when I sleep so soft against her… / It’s never over, all my blood for the sweetness of her laughter / It’s never over, she is the tear that hangs inside my soul forever”Es este mismo sentido trágico en el que se mezclan la pérdida, el requerimiento y la espera. Aunque todo esté perdido, cantando con devoción a quien aún se ama con devoción: Sweet lover, you should´ve come over / Oh, love well I’m waiting for you / Lover, you should’ve come over… Cause it’s not too late”. 

 

Grace

 

CORPUS CHRISTI CAROL: Buckley elige al enorme Benjamin Britten, pianista inglés, compositor y director de orquesta. Britten, a quien reconocemos entre los grandes nombres de la música clásica del Siglo XX, debía tener una cualidad específica que llevará a Buckley a invocarlo de esta forma, entendiendo el diálogo del músico con la interpretación vocal; palabra clave, además del oscuro sentido de la pieza escogida. Precisamente, la obra de Britten está enfocada a la música vocal y a las emociones transmitidas por los tonos y armonías de la voz. Buckley no se equivoca, y como el cantor que es, se desdobla vocal y emocionalmente para meterse en la piel de lo que está interpretando. Celestial, majestuoso, ya ni siquiera es Buckley; un espíritu ha emergido de su garganta para cantar los versos: “Lu li lu lay lu li lu lay / The falcon hath born my mate away / And on this bed there lieth a Knight / His wound is bleeding day and night / By his bedside kneeleth a maid / And she weepeth both night and day”.

 

 

ETERNAL LIFE:  Quizá, sin saberlo nuestro hombre escribe su propio epílogo: “Eternal Life is now on my trail, Got my red glitter coffin, man, just need one last nail, While all these ugly gentlemen play out their foolish games. There’s a flaming red horizon that screams our names”El decibel es alto y la rabia marca la pulsión; quemando puentes, Buckley se alinea con el sentido maldito del rock n roll.

DREAM BROTHER: El adn de ésta última dice entre otras cosas: Led Zeppelin. Cadenciosa, exótica y lisérgica; su sonido parece alimentado por los grandes momentos del Physical Graffiti. Tenemos claro que Jeff Buckley aprendió muchísimo de Zeppelin, desde el travestismo vocal que Plant ya practicaba en los sesenta y en la relectura del blues en la voz y la guitarra. Dream brother oscura y misteriosa: “That dark angel he is shuffling in, Watching over them, with his black feather wings unfurled”/ Dream Brother with your tears, scattered round the World”Se hacen presentes los demonios del abandono de su padre Tim Buckley: “Don’t be like the one who made me so old, Don’t be like the one, who left behind his name, ‘Cause they’re waiting for you like I waited for mine….And nobody ever came”.

Un cantautor, por ese entonces, en pleno ascenso, encaminado a ser el favorito de la industria, encaminado, quizás, a ser estrujado por ella, ya alabado por pares y predecesores, y cuya abrupta muerte deja todas esas interrogantes de siempre ¿qué hubiese pasado si estuviera vivo?  ¿ su música sería tan valorada si él aún estuviera grabando discos? ¿Qué música estaría haciendo hoy?. ¿Y si hubiese hecho otro disco tanto o más bello que Grace, quién sabe? Resulta inevitable pensar que, probablemente con vida, su obra y su impronta hubieran caminado menos estelares como un buen secreto a voces, respetado, citado pero sin ese exceso de «gloria» que la muerte, muchas veces entrega. Quizá, la muerte lo embellece todo.

ÁLBUM 5: POBLACIÓN CRIMSON – PARTE II

ÁLBUM 5: POBLACIÓN CRIMSON – PARTE II

La Paz (un comienzo)

 

La verdad, es impensable que King Crimson sea una expresión artística de consumo masivo en Chile y en otros lugares de Latinoamérica, tanto o más que en Inglaterra, Australia, Estados Unidos u otros países de cultura primariamente anglosajona. Y sin embargo lo es. La verdad, se trata de un fenómeno de colonización, de economía social, claro, y más que eso, ¿pero qué es la verdad?

La verdad es que no fui a La Paz con mis amistades del colegio. Me tomé un bus hacia Iquique desde Cochabamba con mi camarada Quisco tras el carnaval de Cotoca, pero el resto del grupo sí siguió hacia la capital.

La verdad es que no estoy escribiendo esto en el barrio Yungay, sino en el silencio inquietante de una biblioteca privada en Brooklyn, el Center for Fiction —inquietante porque ahora mismo este país vive una emergencia de terrorismo de Estado nazi-capitalista, antimigratorio, clasista, racializador, contraindígena, misógino, deténganse: deténgase por un momento la complejidad enorme de cada uno de los males enlistados, la rapidez con que esos términos abren y cierran mundos enteros, sistemas, cosmos, con solo enunciarlos: paz. Ahora volvamos a la lucha, pero la verdad es que no estamos en ningún campo de batalla y sí lo estamos a cada momento, en cada lugar y situación de Estados Unidos.

La verdad es hay una belleza devastadora en las canciones lentas de King Crimson, y que también sus temas rápidos y exactos tienen también una fuerza devastadora; devastadora es la palabra clave. Es devastador también el índice de femicidios en Latinoamérica, pero también lo es en comparación con estos otros países que se piensan avanzados y donde los Crimson son considerados dinosaurios.

La verdad es que no he ido todavía a La Paz. Y que en la fiesta del barrio Yungay me doy cuenta de que habría que escribirle un epitafio al hombre viejo, a esa masculinidad excluyente del letrista original de los Crimson, Peter Sinfield.

 

 

¿Cómo empezar a vivir de nuevo, cómo salirse del epitafio y del archivo y de la memoria de la desaparición y de la dictadura de la muerte sin perder la raíz, el vínculo y el respeto por quienes dieron su cuerpo, su trabajo y su comunidad para que pudiera yo o cualquier otra persona imaginar una perdurabilidad y un goce más acá de eso que quiso extinguirles? ¿Con qué forma relacionarme conmigo mismo sin ejercer el imperio del hombre, aunque mi biología apunte, siempre apunte a continuarlo?

      Una voz canta con eco al comienzo del tema.

 

 

Dice que no soy El Último Hombre ni el Primero, ese que quiere renovar su nombre al tomar el de la montaña, el del fuego, el del viento, y que además reclama un lugar fundacional en un cuento, en la historia, y que a través de narrarse, dice, nunca morirá. La balada Peace (A Beginning) de King Crimson es una figura musical que repite su melodía una y tres veces a lo largo del universo de su disco, sobre el silencio inquietante del Center for Fiction, entre la bulla de la fiesta en Yungay. Es lo que en composición se llama el tema musical, y su centralidad provee un soporte fijo —una certeza, una expectativa— sobre la cual cantar variaciones históricas, innumerables cuentos que siempre terminan, sin embargo, de la misma manera: “I am. I never end”.

¿A costa de qué, de quiénes nace este whitmaniano, nerudiano hombre de identidad instantánea, firme y eterna? ¿Acaso la historia existe a costa de la montaña, del fuego, del río y del viento?

Aun así, esta versión del tema termina con tres lentas notas discordantes en guitarra, fuera de la lógica de la melodía. La verdad: cuerda y cordis —el corazón— son frágiles al extremo de su tensión, cuando recién han nacido y en su ancianidad. Todas las personas somos en el mejor de los casos individualidades precarias, alguien que necesita ayuda: una Cría y una Deidad.

       Ese es un comienzo. 

 

 

 

 

Criatura alunada

Al pulsar la cuerda de una guitarra, la nota se extinguirá en unos segundos. Es la naturaleza del metal tensado, de su vibración. Hasta que se le enchufa la corriente, cuando se extiende por el tiempo y sin embargo no ocupa más espacio que los dedos humanos que la pulsan, el oído de quienes la reciben y la electricidad que la sostiene.

No. Tal vez no puedo estar en la fiesta de Yungay, en Oruro, en el Center for Fiction, en Santiago y en Lima al mismo tiempo; eso consumiría bastantes cantidades de espacio simultáneo, lo cual es una de las condicionantes de la energía. Para que la guitarra de Robert Fripp adquiera su sonido característico, ese sustain que la vuelve parecida al melotrón —y que chupa lo que cinco refrigeradores y que suena como una sección completa de cuerdas de orquesta— debe convertirse en la montaña —su agua que cae—, en el fuego —su chispa—, en el río —su represa—, en el viento —sus molinos—; es decir, necesita aprovechar junto a la electricidad de su entorno la totalidad de la amplitud de onda de quienes escuchamos.

En la Teoría del Último Hombre, el sujeto en cuestión es un consumidor de la Tierra, se expande a través de ella, se apropia y la utiliza a sus anchas, reclama el nombre del planeta como el suyo y asegura que nunca se acabará. La guitarra de Fripp al comienzo de Heroes, de David Bowie, se sostiene en el tiempo, en el espacio, en los delfines, en el océano donde éstos nadan, para crear la ilusión de que podemos ser reina, rey, Rey Carmesí, héroes de la guitarra, por un día que sea, sólo porque amamos algo. Eso está bien. Elijo quedarme con la melodía, con el efecto exquisito de la melodía y el timbre eléctrico sostenido en el cuerpo, en la cosquilla de lo potencial, de poder realizar algo que se extiende para siempre y más allá. Me quedo con la ilusión de esa voz que grita de tanta la emoción, no con la letra amusical, desencarnada de esta otra, Moonchild, canción fundadora de la discografía de los King.

 

Pues para un nuevo tipo de hombre sacrifico el consumo de todas las otredades a la Cría y Deidad que nace.

 

            Call her moonchild

            Dancing in the shallows of a river

            Lovely moonchild

            Dreaming in the shadow

            Of the willow.

 

 

Nuestra energía no dependerá más del consumo y del pago. No seremos ya eléctricos, vanguardistas, modernos, y sin embargo sostendremos la nota desafiante: seremos heroína, ese golpe de euforia y esa liberación de toda una masa reprimida —pero “not just for one day”, sino para toda la vida. Seremos las crías, las crianças, no los hijos —no los de la dictadura, no los descendientes de la electricidad para todos los chilenos, sino las del proyecto setentero de una sociedad igualitaria en el fin del mundo o en la luna, la utopía de Salvador Allende y la de Ursula K. Le Guin fusionadas.

Así que los siguientes 6 minutos de esta canción progresiva en que mi Teoría se está convirtiendo por escrito, como en Moonchild, serán de silencio relativo, porque de repente viene un camión traqueteando suelto por la calle y rompe la fantasía acústica de esta biblioteca privada brooklyniana.

        Escuchemos de esta forma la armonía, Criatura y Deidad. 

 

 

 

 Preludio (canción de las gaviotas)

Escuchémosla directamente desde el instrumento al aire y del aire a la piel y el oído. Si no hay electricidad, ¿cómo construirá el mundo la nueva criatura humana?

Todas las partes, de igual forma, tendrán que ser reunidas por alguna mano. Ya no estoy en muchas partes a la vez, sino ahora frente a un ensamblaje de violines, violas, chelos, contrabajos, cuerdas, cuerdas, cuerdas, arcos, arcos; tensión, resolución; tejido denso de nada más que la madera y el metal.

Leía la otra vez de cómo el disco Islands fue la disolución del grupo de músicos sesenteros que rondaban por King Crimson, esos idealistas, esos que andaban a sus anchas por los espacios naturales mientras tuvieran a su disposición la electricidad suficiente para enchufar sus aparatos. El guitarrista Fripp registró el grupo como suyo y despidió al letrista, quien convenció al vocalista y al bajista de seguirlo a donde pudieran seguir hablando de la paz entre los hombres del mítico reino encarmenado de Inglaterra.

        Entonces, si no hay electricidad, ¿quién serás tú, Cría y Deidad?

 

 

 

Un conjunto de instrumentos antiguos, clásicos para el hombre ese que se extingue, recibe una composición crepuscular del ahora guitarrista solitario. El sentimiento que provocan sus entramados crea de verdad una realidad: estoy sentado únicamente frente al océano, ya no en Yungay ni en La Paz ni en Lima ni en Machalí ni en un estudio de grabación en London, ni en un mesón silencioso y rodeado por el ruido de un refrigerador en el Center for Fiction. A la orilla del mar —a costa de qué—, ya no hay aves rapaces, no hay ruiseñores ni blackbirds ni gorriones, solo gaviotas.

 

            ¿Qué es lo que preludia una bandada de gaviotas?

            Una embarcación repleta.

            Un cardumen.

            Una muchedumbre.

            Y que habrá alimento, satisfacción, para todas las partes del conjunto.

 

Islas

El piano, ¿cómo nos llevaremos de aquí el piano sin que se llene de agua?

 

            El chelo, ¿cómo nos llevaremos el chelo sin que se llene de agua?

            La flauta, ¿cómo nos llevaremos la flauta sin que se llene de agua?

            El saxo, ¿cómo nos llevaremos el saxo sin que se llene de agua?

            Tal vez el melotrón se hundirá irremediablemente.

            El bajo, ¿cómo nos llevaremos el bajo?

            La batería, ¿cómo nos llevaremos todas sus partes?

            La guitarra, ¿cómo nos la llevaremos?

            La voz masculina, ¿cómo?

 

 

Tal vez tienen nomás que llenarse de agua. Sólo así flotarán apenas, caóticamente, en un extendido solo final. Para que salgamos de una vez de las islas y lleguemos a un continente sin invasión, de mutuo acuerdo, ofreciendo únicamente un pulso y un timbre a quien quiera sumarse.

 

Un trío

Porque hay una erótica diferente y radical en el rock progresivo, que es lo último que puede ofrecer y sí, quizá por eso King Crimson, Pink Floyd, Rush, Genesis, Yes, tantos otros sean expresiones artísticas de consumo casi masivo entre los hombres de Chile y otras poblaciones de Latinoamérica. Es la erótica del goce compartido sólo si se basa en lo experimental informado, en lo sensorialmente insaciable.

Pido a la Cría y a la Deidad que metamos eso dentro de esos instrumentos flotantes rumbo al lugar nuevo donde llegaremos a ser instrumentistas secundarios, voluntariamente la base rítmica y no ya la voz cantante —que hace rato la mujer es la que la lleva en la construcción de la utopía.

Se hunde, eso sí, la homosocialidad excluyente en la erótica de King Crimson.

Sólo llega a las nuevas costas, entre gaviotas y redes olorosas, el sexo instrumental, armonizador y creativo entre sus integrantes.

¿Cuántos orgasmos por tocata tuvieron el violinista, el guitarrista y el bajista durante su Trio?

 

 

 

Epitafio (La Paz)

 

Y cada orgasmo que pido conservar en los dormitorios cerrados al final de esta fiesta en el barrio Yungay, en los baños termales donde paramos a tomar una noche rumbo a Cotoca en Bolivia, en el genderless restroom de esta biblioteca privada con posterioridad a los lanzamientos de libros de tapa dura, te prometo, Cría y Deidad, que no se extinguirá con la huella del paso del tiempo en los cuerpos de los instrumentistas, ni con la represión del deseo propia de los grupos de hombres viejos, no.

              Será amplificado por una nueva electricidad.

 

 

Una electricidad generada exclusivamente por los encuentros físicos intensos, donde los cuerpos realizan variaciones de velocidad y de ritmo que se coordinan a voluntad cuando es necesario, cuya velocidad pulsatoria se hace sublime y arrebatadora, en los cuales la batería y el bajo y lo que queda del melotrón, ahora conectado a nuestra propia fuente de energía, desmienten las letras miopes, falsamente fatalistas, misóginas, los llantos sin fluido de ese Peter Sinfield, quien dejó a su enamorado Robert Fripp porque éste ahora quería hablar de plata y de poder, y su lírica escapista no lo resistía —así puede llegar a ser el sexo en el capitalismo agonizante: grandioso, elegíaco, final, el epitafio del epitafio, la tautología del lamento. Lágrimas secas.

       Esta instrumentación fluida, en cambio, jamás se extinguirá.

 

Así también el viento en la playa de las gaviotas donde llegamos navegando encima de nuestros instrumentos flotantes, con la huella del orgasmo viva; con la paz de haberla incorporado a un cuerpo nuevo, Cría y Deidad.

 

Bajo este cielo sin estrellas

 

Entonces se entiende que el resto del melotrón, la firme batería apaciguadora, el bajo paciente, dan la bienvenida a una guitarra sostenida y bien entrelazada al saxo de Starless, ya no un lamento, sino un canto de amor entre compañeros, colegas, camaradas, vecindad. Es el amor de quienes viven apretados, en las buenas y en las malas, al borde de la legalidad de los hombres, sin identidades masculinas tradicionales ni reglas de propiedad, sólo el virtuosismo de crear riqueza donde no parece que pueda brotar, belleza donde nada más hay sitios eriazos y carreteras, energía eléctrica sin cableado; el amor de quienes ocupan el espacio en virtud del cohabitar obligatorio, pese a sus súbitos temas violentos buscan siempre llenarlo con una canción que los mueva, traficando lo que haya que traficar para conseguir que el grupo asegure su existencia, pasando de lo sublime a la dureza de un bajo seco con una guitarra en acorde a la espera de algo que puede caérsenos encima de un momento a otro aunque no lo vemos, porque no hay estrellas en la pobla, en la chabola, en el cante, en la champa, en el barracón, en la villa, en la favela, en la colonia, en la barriada, en los projects de Latinoamérica donde escuchamos y escuchamos al Rey Rojo Sangre, donde la única religión es la biblia negra del narco y la muerte posible a manos de quienes quieren tu dominación y tu territorio, la invasión de otro imperio consecutivo más, y entra en este momento la batería dura, el fierro, el acorde se vuelve distorsión, un riff tenso que sube y sube y hallamos también luz en la carne cuando ésta es abierta por una cuerda afilada, vuelan lejos las gaviotas de ciudad, de río, de alcantarilla, y los golpes percusivos son objetos contundentes que caen, una espera de efectos sonoros y una suma de gritos de saxo, saxo, saxo, una liberación de free jazz o de raggatón con la melodía tranquila de vientos antes del ataque final de la electricidad de los cuerpos en esta fiesta, y ya no estoy en otra parte sino en la balada final, en la despedida del enorme melotrón que se hunde por el canal y cierra la ruta a la isla del viejo hombre sin estrella.

 

 

 

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DISCOS? :  MALDIGO LO PERFUMOSO

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DISCOS? : MALDIGO LO PERFUMOSO

Cuando pensé en escribir para Crónica Sonora una columna de música, lo primero que se me ocurrió fue agarrar un árbol genealógico y dejarlo sin agua, mirarlo de afuera y verlo disecarse y que se pareciera a esos mapas antiguos con manchas de café desde el bisabuelo hasta ese pelotudo anti aborto que existe siempre en una familia y habla de los que aún no nacen.

Mi idea era empezar con Nick Cave y llegué a escribir de casi todos sus discos, desde Boys Next Door a los Birthday Party a los Bad Seeds y todo cambió cuando llegué al Let Love In, cambié de opinión.

 

 

Hacer una columna que se trate de discografías completas es algo que me parece muy necesario pero es algo que hoy no me interesa. Obvio que es bacán leer a esa gente obsesiva que te escriba de todo y de todo y de absolutamente todo y aunque algunos crean que la adultez se trata de escribir cada vez más o que dejar de reincidir, es como jugar mejor al scrabble, hoy partiremos con una nueva columna. Esto para mí es respeto, para otros se llama narcisismo.

Suele suceder en demasiada gente esa cosa rara de que tratar de explicar cómo chucha llegaste a algo, es una especie de sinónimo del narcisismo. Y yo ya estoy tan pero tan cansado de explicar estupideces que me pondré a escribir de nuevo. Esta columna se va a tratar de discos que para mí, han cortado en 2 pedazos la historia de una banda o mejor dicho, que han reescrito la historia de una banda. Vamos a partir con el Let love In.

 

 

 

 

Nick mirando al cielo, 2 pezones en rojo y Let Love In tatuado en su pecho. ¿Por qué poner el Let Love In para empezar una columna llamada maldigo lo perfumoso?

 

 

 

Bueno. No me interesa hablarles de toda la época berliniana de Cave porque para eso existe Wikipedia pero en Berlín saca sus primeros cuatro discos y entre medio se separa de Anita Lane y empieza a escribir su primera novela, y deja Berlín y se muda a Sao Paulo y entre el 90 y el 91 graba The Good Son y nace Luke, el hijo que tuvo con Viviane Carneiroque y aún ni llegamos a hablar del Let Love In.

 

 

 

Saca el Henry´s Dream en el 92 y se va de Brasil y se muda a Londres y se la pasa todo el 93 con la gira del Henry y en el 94 nace el Let Love In.

Hablemos de la importancia del Let Love In, descontando que mil años después las campanitas de «Red right hand» se hicieron famosas por Peaky Blinders. Lo primero que podemos decir de esta nueva dirección que toman las obsesiones de Cave, es que no es casual que el disco parta preguntando en la canción uno «Do you love me?» y termine en la 10 con la misma pregunta. Let Love In parte en la 1 con “Do you love me?” y el final del disco termina con «Do you love me?» part 2. Es como pensar que George Michael cuando le llamó al Listen without prejudice vol 1, sabía que no habría un vol 2.

 

 

Si Lacan decía que una carta ya llegó a destino al ser escrita, o que toda verdadera pregunta debe contener en sí misma el hecho de no ser respondida, el Let Love In es esa pelea entre Eros y Thánatos y Sisifo haciendo de cupido. Si alguna vez Jarvis Cocker deletreó el «Feeling called love»  para hablar de “eso” llamado amor es porque deletrear es demostrar el límite de la metáfora y lo real de la letra. De la misma forma, Nick Cave deletrea «Loverman».

 

L is for LOVE baby

O is for ONLY you that I do

V is for loving VIRTUALLY everything you are

E is for loving almost EVERYTHING that you do

R is for RAPE me

M is for MURDER me

A is for ANSWERING all of my pryers

N is…

 

 

«A is for answering» dice Nick Cave mientras se reinventa a sí mismo, se calza la sotana de crooner y le pregunta a los astros, a los sabios, a los libros sagrados y a los analistas lo que tampoco respondió Carver: ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

 

 

 

 

 

 

LA CANCIÓN DE TEXTO Y SUS POSIBILIDADES

LA CANCIÓN DE TEXTO Y SUS POSIBILIDADES

PEZ ESPIRAL PRESENTÓ LA BOLSA DE BASURA LIBRO DE CUENTOS BREVES DEL MÚSICO Y ESCRITOR URUGUAYO

LEO MASLÍAH.  (MARTES 06 DE AGOSTO, 2019. TEATRO ICTUS, SANTIAGO) 

 

                                                                                              Fotos por Alejandro Hidalgo

 

Tres encuentros con Leo Maslíah marcan este mes de agosto la cartelera de la capital. El primero de ellos, motivado por la publicación de su libro de cuentos breves LA BOLSA DE BASURA, en una cuidada edición chilena a cargo del sello independiente PEZ ESPIRAL. Los otros dos, dedicados a repasar en vivo su extensa producción fonográfica de mas de 40 discos. Un repertorio musical que sonará en Santiago y Valparaíso

 

 

La prolífica trayectoria de Maslíah como pianista, compositor y escritor hacen de su producción artística una pieza de colección única en el panorama del quehacer musical hispanoamericano. Hoy con más de 40 años de trayectoria a cuestas Leo, el escritor, el compositor y el eximio pianista, todos, uno solo, recorre escenarios familiares como el Teatro Oriente o el Teatro Ictus donde se reencuentra con viejos amigos como los cantautores Eduardo Peralta, Felo, y el periodista y escritor Jorge Montealegre, a quien conoció por Payo Grondona, todos juntos, reunidos y unidos por lugares, historias, anécdotas y paralelismos como tantas veces en el CAFÉ DEL CERRO .

 

 

Es un encuentro especial, es cosa de pensarlo, pues por primera vez se edita en Chile la obra literaria del uruguayo, una obra literaria latente en su obra musical, y donde resulta casi imposible entender la una sin la otra, pues la literatura de sus canciones es patrimonio suyo como de aquellas generaciones que crecieron escuchándolo y compartiendo escenario con él. Así lo cuenta Eduardo Peralta, el primero de los presentadores de la velada en Teatro Ictus: Yo he admirado siempre la versatilidad y oficio de Leo”- “Decir que leo es un artista inclasificable es poco. Yo pienso que es un inquieto con una creatividad sin límites que le impide constreñirse a solo un ámbito de la expresión artística”.  

Peralta , poeta, trovador, amigo íntimo de los versos y la melodía escribe como canta y canta como escribe, por eso ha querido homenajear a MASLÍAH con un poema al estilo de los trovadores medievales con rimas en la misma forma en varias estrofas como si fueran espejos, semejantes, pero nunca iguales:

 

   LEO MASLÍAH CON BANDA / 

es un concierto genial / 

que trae su sarabanda / 

desde la Banda Oriental… / 

Por eso en el Teatro Oriente / 

Leo Maslíah y su gente / 

harán su gran recital / 

y eso es Providencial…

El talento se desbanda / 

de este artista magistral / 

cuya leyenda se agranda / 

como en la canción ritual / 

de Fernanda… Qué elocuente / 

es este Leo, vidente, / 

irreverente ancestral, / 

diverso y fundamental…

Este martes en Chile anda / 

con su propuesta esencial / 

Sin Parra mas con parranda / 

literaria y musical, / 

En este teatro valiente / 

histórico y resiliente / 

hoy no hace un recital… / 

Lanza su libro especial…!

Por hacerle propaganda / 

hablan de humor… ¡qué banal! /

Quieren reducir a stand up /

Su talento colosal? / 

Leo es algo diferente / 

polisémica es su mente… / 

Es uruguayo total / 

y además universal…

Que en Chile como en Holanda,

Canelones y Parral,

Rusia y Nueva Zelanda,

Pueda hacer su recital!

Para que así mundialmente

Su arte inteligente

Tenga como es natural

Un planetario sitial…

El surrealismo manda

En su estilo sin igual,

Y Aristide con su bufanda

Roja, desde un pedestal,

Lo mira amable y sonriente,

Con Brassens y con Lapointe,

Desde el océano astral

Donde hay un Pez Espiral…

Hasta el Solís le comanda

Un obra original!

Que tal ejemplo se expanda

A nuestro Municipal…

Gracias, te dice mi gente,

Que irá contigo al Oriente,

Leo Maslíah inmortal,

Uruguayo universal!

 

 

En la obra de Maslíah se cruzan la poesía, la música clásica, la música popular, el teatro y el cuento, siendo LA BOLSA DE BASURA uno de los libros más queridos de su catálogo literario, cuyas ediciones en Argentina y Uruguay se han agotado de forma recurrente, volviéndolo uno de esos libros escurridizos e inencontrable. Originalmente editado por la emblemática EDICIONES DE LA FLOR, misma casa editorial de la entrañable MAFALDA, La bolsa de basura reúne textos escritos entre la década de los 80 y 90, algunos de ellos, material usado por el músico en sus presentaciones en vivo. Relatos breves sobre la cotidianidad donde la brillante y a veces experimental prosa de Maslíah es capaz de transformar acciones ordinarias en delirantes situaciones del gran teatro del absurdo.

 

 

El periodista Jorge Montealegre comenta : “El relato de Leo es una imagen en cámara lenta que muestra la ridiculez de cada movimiento y de lo que se está haciendo. Leo es un observador describiendo algo que al mirarlo detalladamente resulta tragicómico, mostrándote la evolución inesperada de los acontecimientos”.

 

 

La velada continúa con FELO relatando sus primeros encuentros con Maslíah en el extinto y recordado CAFÉ DEL CERRO. Con la extrañeza e ironía de siempre dice desconocer por completo el motivo de su participación en este lanzamiento. Su singular chispa saca carcajadas a todo el teatro, una y otra vez, mientras continúa repasando una serie de anécdotas que lo unen al autor. Finalmente, guitarra en mano, es el encargado de cerrar el memorioso encuentro.

 

                                                                                       Fotos por Alejandro Hidalgo

 

Pensar en LEO MASLÍAH es pensar en la canción de texto en casi todas sus posibilidades, así mismo LA BOLSA DE BASURA en su primera edición en Chile, (PEZ ESPIRAL 2019) resulta una de esas ideas bien pensadas sobre una obra musical-literaria-teatral casi inseparable.

LEO MASLÍAH Y BANDA SE PRESENTA ESTE JUEVES 8 DE AGOSTO EN TEATRO ORIENTE, 21 HRS. MÁS DETALLES AQUÍ

 

EN LA CRISIS DE LA MEDIANA EDAD.

EN LA CRISIS DE LA MEDIANA EDAD.

Elegir un disco de The Rolling Stones para revisar resulta, personalmente hablando, una tarea difícil per se, sobre todo cuando el amor que se siente por ellos hace perder cualquier atisbo de “razón” ante su discografía. Pues bien, en medio de la indecisión lógica que acarrean tamaños discos como AftermathBeggars BanquetSticky fingersExile On Mainstreet y varios más que, quizá ni siquiera sean tan grandes pero que siempre guardan más de alguna joya, decidí ir por periodo y simbolismo. Dejando atrás los primeros días de blues y psicodelia con la firma de Brian Jones; pasar de largo por la brillante y prolífica era Mick Taylor; y dirigirme al ciclo de Ron Wood y el término de los agitados setentas. Así llegamos a los ochentas, pues los Stones se venían preparando para su tercera década dos discos atrás; Some Girls 1978 y Emotional Rescue 1980, ambos con momentos neurálgicos en “Miss you”, el homónimo “Emotional Rescue” o “She so cold”. Sin embargo, no fue sino hasta 1981 con Tattoo You que la década se abrió avasalladora para sus majestades satánicas en plena era posmoderna, post punk y new wave.

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Siempre inamovible, la institución Rolling Stones pasaba por sus propios cambios. Algo resentidos después de los turbulentos y excedidos setentas, de vuelta del “sexo, drogas y rock and roll”, el espectro de la banda parecía algo agotado. Los Stones debían aprender a calzar su estatus de señores del rock & roll, pues ya no eran novedad y tampoco eran esos chiquillos que los padres prohibirían a sus hijas. Esta suerte de crisis, entre la eterna juventud y el inevitable paso del tiempo, a nivel musical venía percibiéndose entre Some Girls y Emotional Rescue; algo no cuajaba completamente en el sonido de ambos discos. A pesar de contar con grandes momentos, la energía vital de la banda no alcanzaba, efecto lógico, ya que nunca habían parado entre una década y otra; aún así, tampoco lo harían ahora, pero quizá, ya era momento de soltar esa necesidad imperiosa de ser siempre los Rolling Stones.

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START ME UP: Un riff que tiene vida propia hace décadas, la carga sexual explícita, la mujer objeto, y ahí ante nosotros la primera confesión de los Stones en la crisis de la “madurez”, rogando por un segundo aliento: If you start me up, If you start me up I’ll never stop”-  “You make a grown man cry / Spread out the oil, the gasoline / I walk smooth, ride in a mean, mean machine / Start it up”. “Ride like the wind at double speeden / You, you, you make a grown man cry / You, you make a dead man come”. Más allá de su natural resonancia como single oficial y súper hit,“Start me up” es una rola de las más grandes en el cancionero de la banda, de esas que te devuelven el alma al cuerpo, transmitiendo energía sexual por los poros. Dos décadas a cuestas, y nuevamente los Stones entregaban una canción icónica en sonido y en imagen. En su video, Jagger, sus muecas, sus movimientos, ropa deportiva, malla elástica y cinco figuras esqueléticas, resistiéndose a ese inevitable paso de la edad. Un comienzo sin medias tintas los Rolling Stones poniendo la firma en la década de los ochentas.

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HANG FIRE: Sigue la lógica que ya nos anunciaba “Start me up”, la banda rebosante de energía, siempre con un tono lúdico, nos viene a decir que los Stones estaban de vuelta y estaban en llamas, con desparpajo, carácter y esa elasticidad rítmica del rock and roll crudo y oreja bajo la firma rolinga. Penurias y premisas holgazanas: “In the sweet old country where I come from /Nobody ever Works”/ “You know marrying money is a full time job, I don’t need the aggravation  / I’m a lazy slob  / I hang fire, I hang fire”, una especie de declaración de rebeldía en medio de esta supuesta madurez que más adelante empezamos a oler.

SLAVE: Sacando las credenciales del blues rock, escuchamos a los Stones siendo los Stones; un riff aceitoso, un órgano, R&B, cencerro y ese medio tiempo que tan bien manejan. “Don´t wanna be your slave” / Twenty four hours a day ,hey, why don’t you go down to the supermarket” canta Jagger entre falsetes y fraseos. Como ocurre con varias de las canciones que forman Tattoo You, aquí, la banda recupera una composición de la era Mick Taylor, algo que se huele a kilómetros y nos lleva de inmediato al Goat´s Head Soup o al Black and Blue. Grabada en forma de Jam como casi todo en esa gloriosa época y recuperada para las sesiones de Tattoo You. ¿En qué pensaban los Stones y su productor cuando decidieron dejar afuera a Pete Townshend en coros, Billy Preston en el órgano y al grandioso Sonny Rollins en saxo? Una canción así merecía mucho más.

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LITTLE T & A: Dos acordes y un ritmo infeccioso que te pueden sacar de inmediato a la pista de baile. Cruda, simple y directa, los códigos del sonido rolinga, sin pretensiones, siguiendo la línea de sus maestros, Chuck Berry o Buddy Holly. Escuchamos a Richards manejando como nadie ese tono callejero: She’s my little rock ‘n’ roll / The heat’s raiding, the tracks is fading / Joints rocking could be anytime at all/ But the bitch keeps bitching / Snitcher keeps snitching”/ “She’s my little rock ‘n’ roll/ My tits and ass with soul baby / You got to shock them, show them / She got a feeling to know, baby”. El rock and roll de viejo cuño al modo de los Stones.

BLACK LIMOUSINE: Olor a bourbon y aires sureños. Inspirada en Hope Wilson, una de las pocas canciones compuestas por Ronnie Wood a partir de un riff de slide como puede escucharse a lo largo de todo el tema. Cantando sobre viejas glorias y volviendo a sus raíces. “We used to shine, shine, shine, shine  / Say what a pair, say what a team / We used to ride, ride, ride, ride /In a long black limousine / Those dreams are gone baby”.

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NEIGHBOURS: Así como “Hang Fire” o “Start Me Up”representa el sonido de los Stones en los ochentas, el riff elástico, la batería cruda y la estructura básica y oreja. También en tono lúdico, “Neighbours” riéndose de ellos mismos y sus pares de generación “los vecinos molestos”, las estrellas de rock en tranquilos barrios residenciales: “Ladies, have i got crazies? / screaming young babies / no piece and no quiet / i got t.v.’s, saxophone playing / groaning and straining / with the trouble and strife” / Neighbours, do yourself a favour, Don’t you mess with my baby when I’m working all night, You know that neighbours steal off of my table, Steal off of my table, ain’t doing all right. Bien sabe Richards sobre vecinos enemigos y denuncias por tocar guitarra en su departamento de Nueva York. La primera de las dos canciones compuestas para el disco.

WORRIED ABOUT YOU: Extraída de las sesiones de Black and Blue, su sonido nos devuelve a 1975. Los Stones mostrando ese lado soul que tan bien les queda, sobre todo cuando Jagger nos atrapa con su falsete preguntándose: Sometimes I wonder,  why you do these things to me / Sometimes I worry girl that you ain’t in love with me / Sometime I stay out late, yeah I’m having fun / Yes, I guess you know by now you ain’t the only one / Baby, sweet things that you promised me babe”. Hemos entrado en tierra derecha, pues vamos sintiendo cómo lentamente los stones se van poniendo más íntimos, menos juguetones, más reflexivos, en sus términos, sobre amores y vínculos. Un glorioso solo de guitarra como puente para continuar con Jagger de lleno y con voz plena: “Yeah, I’m a hard working man , When did I ever do you wrong?, Yeah, I get all my money baby ,Bring it, bring it all home ,Yeah, I’m telling the truth”/ “Till then I’m worried Lord, I just can’t seem to find my way”. Nuevamente Preston al órgano marcando la intensidad de una verdadera pieza soul. Aunque es un tema que iba a ser parte de “Emotional Rescue”, finalmente quedó afuera, y quizá, ésta es una de las razones por las que dicho disco no llegó a ser tan grande.

Y claro, estamos en la última parte que hace de Tattoo You la gran obra rolinga de la década; porque ocurre precisamente lo opuesto a “Some girls” o “Emotional rescue”, que tienden a desinflarse a medida que vamos a llegando a los últimos temas; por el contrario, aquí vamos cada vez mejor.

 

 

Tops: Otra clara muestra de la gran impronta Rolling Stone, un blues de medio tiempo, R&B y la guitarra de Mick Taylor, suave y pavoneando. Hey baby, every man is the same come on, I’ll make you a star / I’ll take you a million miles from all this / Put you on a pedestal/ Come on, come on” / “Have you ever heard those opening lines? / You should leave this small town way behind / I’ll be your partner, show you the steps / With me behind your tasting of the sweet wine of success”.

Heaven: Volver a escuchar esta canción me recuerda el primer encuentro con ella. Oda al amor físico y a las sensaciones, revelación que te confirma y te recuerda por qué Tattoo You es un disco esencial en la discografía de los Stones y quizás su último gran trabajo. “Heaven” ensalza la ternura y la intimidad, lejos del sudor y del exceso: “Smell of you baby, my senses/ My senses be praised / Smell of you baby, my senses / My senses be praised / Kissing and runnin’, Kissing and runnin’ away, Kissing and runnin’, Kissing and runnin’ away”. Hipnótica como lo sería el talismán de un amante que promete protección:  “Nothing will harm you / Nothing will stand in your way / Nothing, nothing / Nothing will stop you / And nothing will stand In your way”Toda una pieza única en el cancionero de la banda, Bill Wyman al sintetizador, la sutil batería de Watts Jagger en el falsete y la guitarra, marcando el tono afiebrado de visiones dulces y placenteras. La prueba fehaciente de esta suerte de adultez, pues es el otro de los dos temas hechos para el disco, donde se encuentra captado el momento de la banda. Que no quepa duda que Heaven es una de las grandes canciones que los Stones hicieron en esa década.

Llegamos a los últimos dos tracks. “No Use in Crying”, de alma bluesera y melancólica, el coro y las voces marcan la pauta, particularmente en el pase de Jagger, de falsete a voz plena: “Standing in the kitchen/ Looking way out cross the fields / You see a face in the window / It not real, it not real/ Ain’t no use in crying /  Stay away from me”.  Con la mano de Ronnie Wood en la composición, es otro de los grandes y logrados momentos del disco.“Waiting On Friend”finalmente reúne todas las ideas sobre pérdida, aceptación, y claro está, madurez:“making love and breaking hearts / it is a game for youth /but i’m not waiting on a lady / i’m just waiting on a friend”. Quién lo diría; aquellos que han acuñado buena parte de los clichés del rock and roll, se toman la licencia para confesar un poco más: “i need someone i can cry to / i need someone to protect”; amistad, dependencia, un poco de cinismo – quién sabe-, Waiting on a friend es una canción colorida y cálida, con aires reggae y el saxo del grandísimo Sonny Rollins en el final, melódico, infinito y trascendental como si llegase ese esperado ser querido. Por sobre todo un homenaje a la amistad.

 

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Tattoo You fue el resultado del rescate de material dejado en las sesiones hechas para “Black and Blue”, “Some Girls” y el mismo “Emotional Rescue”, precisamente en la transición de 70´s a 80´s, donde las dos únicas canciones compuestas para el álbum fueron Neighbours Heaven.

En términos concretos, parecía un disco hecho de sobras en un momento que la banda deseaba salir de gira y contar con material promocional. Sin embargo, tenemos claro que es muchísimo más que eso, pues fue el resultado de cierta soltura, espontaneidad y olfato al retomar material de primera línea que había quedado de lado, quizá por temor a arriesgarse o a la mínima posibilidad de sonar “aburridos”. Lo cierto, es que el momento para mostrar lo que habían guardado sigilosamente y desatar esa nueva energía retenida, había llegado.

Desde luego, el momento de la banda quedó explícito; Tattoo You simbolizó la adultez y la reivindicación total consigo mismos, logrando un trabajo increíblemente fresco, aún siendo tan reposado en términos de composición y producción. Finalmente, Tattoo You es hasta hoy, uno de los momentos más vitales e icónicos de sus satánicas majestades.

 

ODIO ESA MIERDA

ODIO ESA MIERDA

“Con frecuencia dos esquizofrénicos lados de John Lydon salen a luz en sus entrevistas”- comenta el periodista Howard Druckman.

«Odio esa mierda”, dijo Rotten en la primera entrevista a la banda, cuatro meses antes de su primer concierto. “Odio a los hippies y lo que defienden. Odio ese pelo largo que llevan. Quiero que la gente salga y empiece algo nuevo, que nos vea y empiece algo nuevo, si no, estoy perdiendo el tiempo”. No podía saber lo lejos que llegaría su provocación. 

Cuando un presentador de la televisión británica comentó en un programa “el punk es una amenaza más fuerte a nuestro estilo de vida que el comunismo ruso o la hiperinflación” incluso resultó profético: en 1991, 13 años después de la ruptura de los Pistols, los visitantes al Budapest post comunista verían una pintada que decía “¡Sid Vicious!” en la plaza Vorosmarty, donde una nueva cultura joven reclamaba su identidad con el lenguaje más fresco que conocía.