DERRUMBANDO DEFENSAS: 12 AÑOS DE HARDCORE FEMINISTA

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Derrumbando Defensas,la banda oriunda de Temuco, acaba de cumplir doce años de trayectoria, doce años de resistencia, hardcore y feminismo que, por estos días, festejan con distintas actividades virtuales en sus redes sociales, mientras se preparan para retomar la actividad en estudio y en vivo. Repasamos su historia y música en la siguiente entrevista.

Por Rossana Montalbán

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Formadas en 2009, en Temuco, región del Bío Bío, con Maritza en voz, Mónica en guitarra, Coty en betaría y Carolina en bajo, Derrumbando Defensas es, a día de hoy, una de las bandas integradas por mujeres más antiguas del circuito hardcore punk de la última década. Un camino en el que han cultivado su propia lectura del hardcore punk crossover tomando elementos del metalcore, el death, el thrash  junto con el desarrollo de líricas de corte existencial y descontento social en el que el antiespecismo y el feminismo son causas principales.

Tres discos componen hasta ahora su discografía, “En días de egoísmo y gritos de dolor” de 2010, seguido por “El mundo cerró sus ojos” de 2014, y finalmente “Confrontación” de 2017. Tres discos con los que la banda ha salido de gira por Brasil y Argentina para compartir escenario con emblemáticas agrupaciones sudamericanas como Ecocidio.

Su último show pre pandemia fue la apertura para los legendarios D.R.I en su última visita a Chile en marzo de 2020, año que cerraron formando parte, como la única banda liderada por mujeres, del disco tributo a Machuca “Qué viva Machuca para todos”, reversionando la canción “No quiero morir antes de haber vivido”. Sin duda, otro hito para una banda que, desde el underground, abrió una pequeña gran puerta para la permanente brecha de género existente en la música.

Fue a mitad del 2009 cuando Maritza y Coty se reunieron con la idea de iniciar un proyecto musical hecho exclusivamente por mujeres. Desde un principio, sus preferencias musicales las llevaron a habitar el circuito hardcore punk de la ciudad, lugar en el que evidenciaron la poca presencia de congéneres entre quienes asistían a las tocatas como también la nula participación de mujeres a nivel musical integrando alguna banda. Ese hecho fue determinante para lo que luego sería el nacimiento de Derrumbando Defensas, doce años atrás. «Maritza vocalista y Coty baterista respectivamente, fueron quienes siempre tuvieron la intención de formar una banda de mujeres. Después de varios intentos se completó la formación definitiva hasta el día de hoy, Carolina bajista, prima de Coty y yo como guitarrista fui la última en incorporarme. Para nosotras existía una necesidad de ver a mujeres tocando, porque si bien veíamos mujeres en las tocatas o participando en fanzines era muy escaso ver a mujeres músicas en este circuito musical. Y en el estilo de música que a nosotras nos gustaba no habían mujeres tocando por eso quisimos ser partícipes y tomar acción y ponernos a tocar. Queríamos consolidarnos en este género musical donde no había mucha participación femenina». Relata Mónica, guitarrista de la banda.

Los primeros años de la banda transcurrieron en el circuito underground temuquense, en casas okupas y centros culturales autogestionados. Espacios y momentos de los cuales la banda guarda gratos recuerdos sobre cómo las acogió el público. «Nuestras primeras actuaciones fueron en la Okupa Casa Roja ubicada en el centro de Temuco, lo mencionamos siempre porque fue un lugar muy icónico que mucha gente recuerda con cariño y que ya no existe. Ahí tuvimos muy buena recepción». Recuerda Mónica.

Desde sus orígenes, géneros musicales como el HxC o el punk han sido corrientes que se han situado desde lo disruptivo y lo anti sistémico ejerciendo una mirada crítica y, sobre todo, de repudio hacia la sociedad postmoderna y capitalista desde posiciones profundamente radicales y divergentes en oposición a un sistema socioeconómico y sociopolítico opresor, violento y hegemónico. Sin embargo, esta esencia contracultural no ha estado exenta de reproducir lógicas poco horizontales, discriminatorias o patriarcales que suelen atravesar todos lo ámbitos de la sociedad, incluso, el underground. A día de hoy, aún resulta difícil hablar de un circuito under de no predominancia masculina. Pero al mismo tiempo, el aumento de proyectos musicales liderados por mujeres, ha ido pavimentando el camino hacia una posible equidad y diversidad en los espacios, así lo relata Mónica: «Llevamos doce años tocando y en general nuestra experiencia ha sido buena y positiva, hemos tenido buena recepción y acogida por parte del público en general y de los hombres sobre todo. Pero en nuestros primeros años sí se daban situaciones complejas cuando tocábamos en algunos shows en circuitos más metaleros en los que muchas veces nos empezaban a gritar supuestos piropos mientras tocábamos, dejando en segundo plano nuestra labor musical. En esos días se resaltaba mucho el hecho de que éramos una banda de mujeres como algo muy pintoresco, y como si fuéramos un objeto. Y solo se referían a lo estético. Con el paso del tiempo eso dejó de ocurrir, y hoy después de años tocando se refieren a nosotras como músicas y hablan de nuestra música no de nosotras cómo nos vemos o de cómo nos vestimos».

Otra problemática que no puede dejarse de lado al momento de conocer el trabajo de bandas como Derrumbando Defensas, es la centralización y la dificultad para dar a conocer la actividad existente en otras regiones del país, enfrentándose a mayores obstáculos de difusión, e incluso, de acceso a tecnología apropiada para lograr un trabajo musical de calidad y profesional. «Es interesante lo que dices porque no pude evitar recordar la experiencia con nuestro primer disco el cual se grabó, mezcló y masterizó en Santiago, y fundamentalmente se hizo así porque cuando hablábamos con otras bandas nos recomendaban solo gente y contactos de Santiago. Durante una época estuvimos de manera constante alternando entre Santiago y Temuco porque un par de nuestras integrantes de la banda, la bajista y baterista, se fueron a vivir a allí desde hace dos años y nos ha servido para mantenernos activas y vigentes y ha hecho que nos conozcan más personas y ayuda a la retroalimentación que pueda haber entre una ciudad y otra. Quizás desde el punto de vista geográfico se siente esa barrera pero a estas alturas las redes y los contactos se van dando en todos lados y el paso del tiempo y la tecnología ha hecho que las cosas se den de manera menos centralizada» recuerda y afirma Mónica.

En este mismo sentido, la experiencia de la centralización con sus distintas desventajas, paradójicamente logra generar otro fenómeno relevante, reforzando el sentido de lo local, contribuyendo de alguna forma al florecimiento y a la persistencia del underground. «Desde que partimos, en esos años en Temuco habían muchas actividades musicales con distintos estilos de música y muchas bandas activistas sacando discos y tocando. Siempre ha existido una identidad local y gente que asistía a esos shows a escuchar a esas bandas de sus ciudad. Creo que aún lo hay pero con la pandemia todo cambió y algunos locales cerraron, no sabemos como será todo después de eso y si esto generará un estancamiento en el circuito musical de la ciudad». Dice Mónica.

El sonido de Derrumbando Defensas enraizado en el hardcore metal y el crossover, encontramos los principales códigos del género, la estridencia, los quiebres, la velocidad, lo gutural y el desgarro de la voz. «Desde nuestro inicios lo primordial fue el sonido hardcore, y luego fue evolucionando con las influencias de cada una, fuimos fusionando distintos elementos, dando forma a este crossover con guiños notorios a cada uno de los géneros que mezclamos como el thrash, el death o el punk». Señala Coty, baterista de la banda.

Entre 2010 a 2017, el cuarteto ha editado tres discos, en los cuales se puede percibir cómo la banda ha ido puliendo su trabajo en estudio y cómo su sonido  junto con sus líricas se han ido reformulando con el paso del tiempo y con la experiencia adquirida. «Bueno, en este primer disco no teníamos tanto conocimientos del trabajo profesional de grabar un disco a pesar de aunque todas ya habíamos tenido bandas. Grabamos en Santiago con el apoyo de bandas amigas conseguimos estudio e instrumentos para poder hacerlo. Me prestaron instrumentos en esa época y no tenía dinero para comprarme los propios. Fue una gran experiencia y muy entretenido. Estuvimos todo un día grabando voces, guitarras, baterías y bajos. Y lo masterizó uno de los integrantes de La Miseria de tu rostro.  Viajamos desde Temuco juntamos plata entre todas , vendimos cosas para poder lograrlo. Y a pesar de todo quedamos conformes y nos fue bien con el disco a pesar de que ahora podemos encontrarle falencias, nos dimos cuenta que esas cosas se mejoran con el tiempo». Agrega Coty.

“En días de egoísmo y gritos de dolor”, es el primer disco de la banda, editado en 2010, un disco donde las letras resultan más introspectivas y emocionales, precisamente marcando el pulso visceral de la música de Derrumbando Defensas como una de sus principales cartas de presentación. «Qué bonito lo que dices. La verdad es que a mí me hace cuestionar y en realidad volver once años atrás. Y la verdad es que efectivamente las letras son más emocionales e introspectivas por el periodo que estábamos viviendo cada una, personalmente yo estaba viviendo un momento muy malo donde todavía no era tan feminista, es decir no tenía suficiente amor propio como para entender que lo que nos merecemos las mujeres es el respeto. Ese disco me ayudó mucho a gritar para poder liberarme con la banda y para afrontar varios temas emocionales. Me ayudó a valorarme a mi misma, a seguir adelante y no dejar que me pasen a llevar. Otro aspecto relevante en nuestras letras desde nuestros inicios siempre ha sido la liberación animal. Todas somos vegetarianas, asistimos a marchas y a actividades de defensa animal. Es importante poder cantar por los que no tienen voz. Las letras tienen que ver con nuestras convicciones en todo sentido, en lo social y en lo personal. En el respeto entre los seres. Y queremos dar esos mensajes en nuestra música y cuando tocamos en vivo donde conversamos y hablamos en el escenario para reforzar lo que dicen nuestras canciones». Dice Coty.

Para su segundo disco, titulado “El mundo cerró sus ojos”, la banda continuó afinando su lectura del hardcore crossover como también fue adquiriendo nuevas influencias para nutrir ese sonido que ha logrado cuajar, de manera consistente los códigos de cada subgénero. Un sonido que se ha forjado a punta de dedicación, optimizando los recursos disponibles tanto a nivel técnico como artístico, bajo la autogestión y el espíritu autodidacta de la banda. «En este segundo disco todavía no teníamos un productor que nos pudiera aportar más al trabajo. lo grabamos en diferentes lugares y eso nos demoró un poco para poder concretar el disco, estuvimos nosotras a cargo de la mezcla y lo masterizamos afuera. Un aspecto importante en nuestro sonido es la mezcla de influencias y corrientes que cada una escucha. En nosotras hay distintos estilos. Escuchamos metal extremo, metal clásico, punk, metalcore, deathcore, y así vamos uniendo todo eso y va surgiendo el sonido de Derrumbando Defensas. Siempre nos ha querido clasificar en un solo tipo de hardcore pero eso, la verdad, es que no es posible porque nosotras mezclamos todos esos sonidos y elementos», cuenta Coty.

Para Confrontación”, su último disco editado en 2017,  las cuatro músicas decidieron abordar con mayor crudeza los grandes temas que las convocan, y en él se puede escuchar una versión acabada de lo que la banda ya venía proponiendo en sus trabajos anteriores, una poderosa avalancha de velocidad, estridencia y quiebres rítmicos sustentando el mensaje  directo y frontal de sus líricas. «En este disco ya queríamos entregar un trabajo más profesional y un sonido lo más logrado posible con mejores instrumentos y equipos. Lo grabamos con Brutal Records donde tuvimos un trabajo detallado de pulir los temas de tocar todo a tiempo. Quedamos muy conformes con este trabajo que es mucho más logrado que los dos anteriores»  cerró Coty.

Por estos días, el cuarteto compuesto por Mónica, Coty, Carolina y Maritza, ya se encuentra finalizando el proceso de composición de su cuarto disco, para en las próximas semanas, y tras una larga espera, iniciar su trabajo en estudio que verá la luz antes de fin de año, y así continuar escribiendo y gritando esta historia de resistencia, hardcore y feminismo.

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