Rossana Montalbán

Rossana Montalbán Marambio, Periodista y Licenciada en Comunicación Social. Mención Industria Cultural y Medios Digitales. Se ha desarrollado en el área de la industria del libro para distinas casas editoriales y en el periodismo musical en medios escritos y radio. Ha trabajado con editoriales nacionales e internacionales, entre ellas, Fondo de Cultura Económica, Cuarto Propio, Liberalia Ediciones, Garlopa Ediciones y otros. Creadora, productora y locutora del programa radial Noches de Rock, espacio de entrevistas a bandas de la escena rock independiente local, transmitido entre los años 2005 y 2009 en formato podcast y en la red de radios comunitarias de Chile. Columnista de la emblemática revista de metal Grinder Magazine. Formó parte del equipo de cobertura de shows en vivo para la agencia FotoRock,cl y autora de la sección Memoria Rock para la misma plataforma. Autora de la Columna Disco Eterno en Disorderl.cl, y colaboradora en Revista La Noche. En 2013 funda Crónica Sonora, medio digital que dirige actualmente .
CRÍTICA MUSICAL HECHA POR MUJERES: UNA HISTORIA POR REVELAR.

CRÍTICA MUSICAL HECHA POR MUJERES: UNA HISTORIA POR REVELAR.

 

El 10 de agosto se dio inicio al curso “Historia de la crítica musical femenina”, a cargo de la periodista y musicóloga chilena Nayive Ananías, en la Universidad Nacional de las Artes, en Buenos Aires, una instancia sin precedentes que busca estudiar y reconocer el trabajo de destacadas mujeres que ejercieron la crítica musical a principios del siglo XX.

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Hablar de crítica musical, en el panorama local, se ha vuelto una intrincada tarea donde el concepto y el ejercicio de ésta camina por las esferas exclusivamente académicas sin cruzarse con el ejercicio periodístico dedicado a la música. Si bien, ambas prácticas son concebidas desde diferentes ámbitos y haceres, resulta peculiar y, al mismo tiempo, inquietante observar cómo la producción del periodismo musical en Chile se ha mantenido, muchas veces, en lo meramente informativo, interpretativo y, en el peor de los casos, en la opinología.

 

Si hablar de crítica musical tanto en sus definiciones y ejercicio, suscita debate y desconocimiento, esto aumenta aún más al hablar de crítica musical femenina como una fracción dentro de la misma, en donde las mujeres tuvieron y siguen teniendo un reducido campo de acción y visibilidad, y donde, probablemente, la figura de “la mujer crítica musical», tanto en el pasado como en el presente, aún no encuentra el lugar de reconocimiento e influencia que su homónimo masculino. Precisamente, esta fue la principal inquietud y problemática que la periodista, musicóloga y Doctora en Artes, Nayive Ananías decidió abordar en el curso “Historia de la crítica musical femenina”, recientemente iniciado en la Universidad Nacional de las Artes, UNA, en Buenos Aires. Curso que comenzó a impartir de manera remota este 10 de agosto, marcando un precedente y abriendo una instancia, hasta ahora, única dentro de la academia, a nivel latinoamericano, con un programa que se hace cargo de poner en valor la labor de distintas mujeres que se dedicaron a la crítica musical en el mundo a lo largo del siglo XX. La crítica musical ejercida por mujeres en la primera mitad del siglo XX, es hasta el día de hoy un tópico relegado en discusiones sociales y académicas, y lamentablemente, el estudio de la crítica musical ejercida por mujeres, en cualquier latitud, sea anglosajona o acá en Latinoamérica, es algo que ha quedado en el olvido. Y este curso ha nacido como una forma de divulgar mi tesis doctoral que acabo de terminar y que desarrollé en la Universidad Católica, acá en Chile, donde precisamente abordé la crítica musical femenina en la primera mitad del siglo XX en Brasil, para lo cual tuve que leer mucho material de crítica musical hegemónica, es decir hecha por hombres, y crítica musical anglosajona ejercida por mujeres para llegar a la especificidad de Brasil”. Nos cuenta Nayive Ananías, académica a cargo del curso.

Pero la crítica musical ha transitado por caminos veleidosos, primero como hermana menor de la crítica cultural, y luego como la faceta más quisquillosa o elitista del periodismo musical cuando extendió su ejercicio y presencia hacia los medios de información. Sin embargo, históricamente, desde siglos pasados, ha sido ejercida por voces y plumas cultivadas en áreas ajenas al periodismo, y principalmente surgidas desde espacios de formación musical teórica como el conservatorio. De esta forma la definición y ejercicio de la crítica musical ha estado en estricto rigor vinculada a la música clásica/docta, y desde la musicología o la etnomusicología al folclor o músicas tradicionales. En este punto Nayive Ananías explica “Primero hay que distinguir entre periodismo musical y crítica musical. Por lo general, se suele denostar al periodismo musical como algo que puede ser ejercido por cualquier persona interesada en la música. Lo que puede ser como también puede no ser. La crítica musical se entiende como un producto de la crítica cultural, y es la que se preocupa de los fenómenos musicales, ya sea la interpretación, la melodía, la letra, o la performance. Y la diferencia radica en quienes tienen la potestad para ejercer y en su idoneidad. quienes pueden hacer son personas que estudiaron formalmente música, es decir acudieron a conservatorio, desarrollaron trayectorias de concertistas y compositores por lo tanto tener conocimiento de teoría musical tendrían la propiedad para opinar de música. Y por lo que he indagado hasta ahora, tanto en críticas mujeres y hombres, y la crítica musical posee juicio de valor no solo se limita a describir, y su argumentación es lo que sobresale en una crítica en una revista”.

Estas definiciones y precisiones del concepto y de su praxis resultan vitales como punto de partida para comprender el desarrollo y sesgos que ha tenido dicha labor a lo largo del tiempo, y sobre todo, para poder abordar en cómo ésta, al igual que el resto de la sociedad, se vio permeada por las desigualdades como por las reivindicaciones de género en diferentes momentos. Si ya podemos inferir un sesgo de clase, un sesgo de estilo, por consiguiente, y de manera persistente, en la crítica musical también ha existido y sigue existiendo un sesgo de género que ha relegado, omitido y, finalmente, limitado la participación y validación de mujeres en el rol de la alta crítica musical, tanto en su lugar de origen, la música de conservatorio, como también en la música popular. Nayive Ananías nos interioriza al respecto “Es lo mismo que ocurre cuando se habla de literatura femenina o escritura femenina en la crítica literaria. Al menos para mí, la crítica musical femenina, es una crítica musical ejercida por mujeres, y no necesariamente una crítica destinada a mujeres como solía entenderse en el ámbito de la literatura a la escritura de mujeres para mujeres. En mi caso, mi trabajo se sustenta en mujeres que escriben de música, centrada específicamente en la crítica musical, y no escritura de música ejercida por mujeres, ya que si hablamos de mujeres que escriben de música, encontramos un centenar de periodistas musicales, redactoras, entrevistadoras, cronistas, corresponsales. Pero críticas validadas por sus opiniones y conocimientos, que tengan una sección firmada por ellas y que si levantan el pulgar se alaba o se detesta, en Brasil, que fue el foco de mi investigación, fueron muy pocas, solo existieron cinco. Ese fenómeno se repite en Argentina, Chile, Estados Unidos o Inglaterra”.

Con estos antecedentes Ananías trazó un trabajo investigativo en el que se dedicó a indagar en los universos intelectuales, sociales e íntimos de las mujeres que se atrevieron a ejercer, en las primeras décadas del siglo XX, la exigente, elevada y reservada tarea de la crítica musical, armando una historiografía con nombres como Lúcia Branco de Brasil, Maria Szeliga de Polonia, Nora Douglas Holt de Estados Unidos, o Marion Scott de Inglaterra. Singularizando a cada una de ellas, y a su escritura en torno a la música (clásica, popular o folklórica), poniendo en perspectiva su condición de disidentes en un entorno reglamentado por hombres, donde además, muchas de ellas provenían del ámbito musical como intérpretes pero que de un  momento a otro se vieron impulsadas de manera urgente a ocupar, a través de la escritura y de la crítica fundamentada, la esfera pública que aún se les negaba. Así, uno de los ejes centrales del curso es también la escritura de estas mujeres y cómo la escritura se convirtió en la forma de tomar lugar en la sociedad. “Escribir música no es lo mismo que criticar música. Entonces cuando hablo de crítica musical femenina me refiero mujeres que ejercieron crítica musical y todo lo que implicó que una mujer criticara música en la primera mitad del siglo XX, en la latitud que fuese, y qué conllevaba eso, además de tener estudios formales. Y cómo se insertaron en un mundo absolutamente masculino, androcéntrico y patriarcal. Cómo se defendieron en ese mundo y cómo los discursos periodísticos de ellas amonestaron a sus colegas hombres, porque eso pasaba”. Señala la periodista y musicóloga.

El caso de Nora Douglas Holt, rescatado por Ananías a lo largo de toda su investigación, parece repetirse en la propia historia de cada mujer que tuvo que abrirse paso en un mundo de supremacía masculina donde las mujeres no eran consideradas sujetos de derecho y ni pensarlo de opinión. En los inicios de su carrera como crítica musical para el Chicago Defender, sus columnas que firmaba con el seudónimo de Lena James Douglas, aparecieron, primero, en “La página de la Mujer” y su primer artículo se tituló “Cultivando conciertos sinfónicos”. En 1918 se convirtió en la primera afroamericana en culminar una Maestría en Música. Además de su labor en el Chicago Defender, entre 1921 y 1922 editó una publicación mensual: Music and Poetry. Divulgó crónicas sobre aclamados músicos afroamericanos, como Roland Hayes, Helen Eugenia Hagan y Louis Victor Saar, inculcando el valor de proporcionar evaluaciones competentes de los artistas que actuaban en Chicago con el fin de fomentar la conciencia pública sobre la música clásica.  

En la historia reciente de la crítica musical femenina aportes como los de Ellen Willis durante la década de los 60s, forman parte de la bibliografía del curso y resultan vitales para poder situar la figura de la mujer que ejerció la crítica musical en la segunda mitad del siglo XX, en lo que a música popular y, particularmente, a la eclosión del rock and roll como contracultura, compete. Al situarnos en el siglo XXI, el nombre de Jessica Hopper, ex editora de Pitchfork,  surge inmediatamente al hablar de crítica musical hecha por mujeres vivas, y su libro del mismo nombre, aún sin traducción al español «The First Collection of Criticism by a Living Female Rock Critic», es un valioso compendio de textos que pueden servir como referentes para ejercer una crítica de rock y pop desde lo no masculino, pero sobre todo como una forma de poner en valor el trabajo de mujeres críticas musicales en tiempo presente. 

Regresando al panorama local, nuevamente nos encontramos en un terreno aún poco pavimentado, donde la figura de la mujer crítica musical en su estricto rigor, no ha existido y solo ha intentando concebirse de regreso a la democracia en la década de los 90s, en contraste con el caso de Brasil, estudiado por Ananías, lugar en el cual la crítica musical femenina comenzó a gestarse tempranamente en los albores del siglo XX, siendo luego potenciada por la creciente industria fonográfica gracias a la llegada de Odeón en 1906 “Con la llegada de la Odeón las revistas especializadas en música docta que ya existían en el siglo 19, aumentaron significativamente, y tanto Sao Paulo y Río de Janeiro eran epicentro musical mundial donde llegaba música y músicos de todo el mundo, era la puerta de entrada hacia Latinoamérica. En Chile no existen antecedentes que permitan elaborar una historiografía al respecto y solo podemos hablar de la década de los 40’s como un momento en el que comienzan a surgir las primeras publicaciones especializadas en música como la revista ProArte”.  Afirma Ananías.

 

La ausencia de una tradición de crítica musical femenina en Chile parece continuar intacta en el actual escenario donde no existen revistas impresas especializadas en música o medios masivos dedicados a ella, estrechando el campo de posibilidades para desarrollar la actividad que, en pleno siglo XXI, continúa siendo de predominancia masculina. Pero quizás, la otra gran arista sea la falta del ejercicio crítico y la poco inclinación hacia el desarrollo del pensamiento crítico como forma de abordar las artes, y en particular, la música popular en los medios de comunicación. A la siempre presente brecha de género se le suma entonces, una distancia con la elaboración teórica, conceptual, argumentativa, con el juicio de valor, y con la importancia de ejercer una voz desde el conocimiento y desde el estudio del fenómeno o género musical en cuestión, ya sea rock, pop, hip hop, folclor, vanguardia o heavy metal. “Creo que hay muchas periodistas musicales. Y creo que hay algunas críticas musicales. Además, creo que la crítica musical se ha visto mermada por la clausura de muchos medios, por lo que es difícil leer la opinión de una mujer en un medio masivo, pensando en diarios o revistas. Hay mujeres que ejercen la crítica desde medios digitales o podcast. Pero hablar de crítica musical femenina hoy, es un fenómeno bastante complejo. Creo que hay mujeres que escriben de música pero no sé si hay mujeres que critiquen la música, no se trata solo de entrevistar a músicos, sino de tener opinión fundamentada y con base, con juicio de valor y no condescendiente. Y eso, al menos, en Chile no existe. Y sí existió, quedó solapada por la presencia masculina. Creo que las mujeres que sí son críticas musicales en Chile o Latinoamérica deben dar un codazo para tener espacio en los medios, sean periodistas o vengan de otras disciplinas. Es difícil ser crítica musical tanto a inicios del siglo XX como en el siglo XXI”. Cierra la académica.

Nayive Ananías, periodista, musicóloga y Doctora en Artes. Investigadora a cargo del curso «Historia de la crítica musical femenina».

 

El curso certificado Historia de la crítica musical femenina. Trayectos entre el feminismo y la filoginia”, inició su ciclo el 10 de agosto y se extiende hasta el 28 de septiembre, en 8 sesiones, de 17 a 19 hrs, una vez a la semana.    

Aún tiene cupos disponibles y puedes inscribirte directamente en: critica.extension@una.edu.ar

Y revisar su programa completo AQUÍ 

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SONIDO ANÁLOGO: FERIA VINILMAGNÉTICA REGRESA EN SU 13° EDICIÓN

SONIDO ANÁLOGO: FERIA VINILMAGNÉTICA REGRESA EN SU 13° EDICIÓN

Este 15 de agosto regresa la versión 13 de la Feria Vinilmagnética: cassettes y vinilos, al aire libre en Galería Mackenna, en los alrededores de Plaza Dignidad. Jornada que reunirá, una vez más, a sellos, distribuidores, y coleccionistas, junto a la música en vivo de Nader Cabezas y a la música envasada de la Confederación de Pinchadiscos. Conversamos con su gestora Anita Sáez. 

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Realizada por primera vez en 2015, en el extinto hall del incendiado Cine Arte Alameda, Feria Vinilmagnética nació como un espacio para dar cabida a la actividad melómana compulsiva de quienes, a pesar de tecnologías y declives varios, se resisten a abandonar el formato físico para escuchar música y, por sobre todo, de quienes se niegan a dejar de lado la inigualable textura y riqueza del sonido análogo. Pero no solo la melomanía compulsiva es parte de la esencia de la feria, sino también su marcado enfoque de género que comienza con su propia mentora, la productora y gestora cultural Anita Sáez, quien concibe la feria como un espacio que demuestra la presencia de mujeres en la música y su vital rol en ella desde diferente áreas, como por ejemplo, la producción de tocatas, la gestión de sellos discográficos, el periodismo musical o el oficio de Dj.

Desde sus inicios Feria Vinilmagnética ha reunido a diversos expositores dedicados a la edición, fabricación, distribución y coleccionismo de música en formato vinilo y cassette, dando forma a una variada muestra fonográfica en la que se pueden encontrar y recobrar joyas perdidas entre los cassettes y vinilos de época, como también entre las nuevas ediciones o reediciones de discos imprescindibles en toda colección que se precie de tal.

En plena era Spotify la precariedad del formato Mp3 no ha hecho más que devaluar la experiencia auditiva como ha sostenido en reiteradas veces Neil Young , por ejemplo, y el reino del sencillo como principal vía de promoción para los músicos y músicas actuales, ha hecho olvidar a algunos el viejo ritual de escuchar un conjunto de tracks agrupados bajo un concepto o título de principio a fin, abrir un envoltorio, abrir un caja, mirar el arte interior, leer créditos y agradecimientos, o expandir una carátula impresa en cartón o papel. Probablemente, todo eso sea lo que muchas y muchos preferimos al momento de decidirnos el formato físico, además de la significativa diferencia y textura sonora que emana por los parlantes.

De alguna forma, cierta nostalgia de tiempos pasados y épocas formativas alimentan la obsesión por los vinilos, devaluados y desaparecidos por largo tiempo como cuando era habitual encontrarlos por míseros mil pesos en ferias de cachureos o en el imperecedero Persa Bío Bío. Ese pasado de capa caída primero fomentado por la aparición del cassette y luego por la llegada del sonido digital y el CD, contrasta con el presente de un formato vinilo revalorizado y revaluado, e incluso, hiper inflado en precios, donde la fabricación de reediciones con mayor calidad sonora también ha sido un factor que ha propiciado su masividad y revival.  

Algo similar ocurrió y ocurre con el cassette, desaparecido del mercado a fines de los 90s, tras la llegada del compact disc, hoy en día recobrado por buena parte del circuito fonográfico independiente y underground en todo el mundo, donde su fabricación y edición se ha vuelto un objeto de culto, perfeccionándolo como contenedor tanto en diseño y arte, volviéndose poco a poco un formato cada vez más demandado al momento de editar un disco, dando cabida al desarrollo de sellos y distros exclusivamente dedicados al formato tape. 

En este contexto y bajo la premisa “Los formatos claves de décadas pasadas vuelven a ser protagonistas hoy”, la 13ª edición de la Feria Vinilmagnética, reabre en una nueva versión con sus motivaciones originales intactas y con una valiosa historia que seguir potenciando, así nos lo relata Anita Sáez, productora y gestora del espacio “Como algunos saben fui la Productora General del Cine Arte Alameda, los últimos 6 años antes de ser quemado el 27 de diciembre del 2019 y el estímulo era enorme. Así nace la idea de armar algo propio, que me gustaba, porque en mi trabajo programaba y producía para otros. Luego se dio que la programé en el contexto del Festival Inedit y su realizadora en Chile, Javiera Undurraga, me comentó que en Barcelona preparaban el festival como mi Feria, con Djs de vinilos en vivo y un sin fin de artículos relacionados a la música y a estos formatos antiguos, y desde ese momento hice calzar la feria con el festival”. 

Realizada por primera vez hace seis años, con una frecuencia de dos o tres ediciones anualmente, y llevada a cabo por última vez en abril de 2019, el actual escenario pandémico puso en peligro los espacios de encuentro y los espacios para la actividad musical, en este punto Sáez señala “Siguen habiendo pocos lugares para compartir música, también pensando en descentralizar lugares que son más clásicos y para el alcance de todxs, por eso también decidí realizar ésta versión a una cuadra de Plaza Dignidad”.

Con un marcado perfil alternativo y underground, dando cabida a sellos y distros centrados en el punk, el metal, el hardcore, el indie o la música experimental, Feria Vinilmagnética refuerza su propuesta con los habituales expositores locales. “Hemos contado con variados expositores, tengo un caso particular con una amiga que tiene una librería que prepara un catálogo especializado en  música, Esqueleto Libros, que me ha acompañado en todas las versiones. Así también Discos Lou Fai, fabricante de discos de 7 pulgadas en un formato no prensado sino Lathe Cut, que se hace a través de cortes, y que les sacó varios discos a la escena musical más under que es desde donde provengo. Han participado en estos años, sellos y distribuidoras como Buena Basura, Campo Magnético, Vinilos Livica, Polilla Records, Sarri Sarri Distro-Records, CFA sello independiente, Bristol Muziq, Replicante Cintas, MasaPunk, Monophone, los amigos de Disco Intrépido, Cyco Records, entre otros.” Nos cuenta Sáez

Además de los expositores que han participado año a año, djs, venta de artículos para el cuidado de discos, libros y merchandising, entre otros, esta edición contará con música en vivo a cargo de Nader Cabezas, presentando su último Ep titulado “Sin pensarlo bien”, trabajo que incursiona en el sonido soft rock de finales de los ‘80. ¿Cuál es el sentido de resucitar lo viejo para traerlo al tiempo presente? “Voy a lo viejo para encontrar lo nuevo”, dice Cabezas.  Otro de los invitados estelares de la jornada será La Confederación de Pinchadiscos, colectivo de experimentados coleccionistas y melómanos que practican el arte del disco girando y el scratch, siendo los encargados de musicalizar el encuentro con exquisitas selecciones discográficas. 

Continuando en la senda de potenciar el espacio desde su perspectiva como mujer y gestora cultural trabajando en la música, este año la feria ha establecido su primera alianza de Media Partner oficial con Crónica Sonora.cl como una forma de potenciar ambos proyectos, visibilizar la presencia de mujeres en la música y destacar el valor del formato análogo, y la pasión por los vinilos y los cassettes, algo que el medio digital ya venía haciendo.

En cuanto a la evolución de la feria, de sus visitantes y del interés en el coleccionismo, Anita Sáez comenta. “En un momento hubo una explosión de ferias de vinilos, pero tenemos un público fiel, que se ha mantenido en el tiempo, así como también nuevos seguidores más jóvenes que siguen la feria”, cierra.

COORDENADAS: La actividad se realizará al aire libre, en Galería Mackenna, el domingo 15 de agosto, desde las 12  hasta las 19 hrs. Su entrada es gratuita, y para asistir debes usar mascarilla y llevar alcohol gel.

CONVOCATORIA EXPOSITORES: Si editas, distribuyes o coleccionas vinilos y cassettes, puedes inscribirte como expositor. Convocatoria abierta hasta el 08 de agosto en vinilmagnetica@gmail.com ¡No te quedes fuera!

13ª Feria Vinilmagnética: Cassettes y vinilos

Domingo 15 de agosto entre 12:00 y 19:00 hrs. en Galería Mackenna

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Entrada liberada

Fecha: domingo 15 de agosto, entre 12:00 y 19:00 hrs.

Lugar: Galería Mackenna, ubicada en Av. Vicuña Mackenna 38. Providencia, Santiago. Metro Baquedano.

Evento FB

Contacto

Facebook @feriavinilmagnetica

Twitter @vinilmagnetica

Instagram @vinilmagnetica

Media partner: www.cronicasonora.cl

SONIDO ANÁLOGO: REGRESA LA FERIA VINILMAGNÉTICA:

SONIDO ANÁLOGO: REGRESA LA FERIA VINILMAGNÉTICA:

Tras el término de las restricciones para actividades semi masivas, regresa la versión 13 de Feria Vinilmagnética: cassettes y vinilos, programada para el próximo 15 de agosto, al aire libre en Galería Mackenna, en los alrededores de Plaza Dignidad. Jornada que reunirá, una vez más, a sellos, distribuidores, coleccionistas y pinchadiscos de la movida independiente y underground.

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Realizada por primera vez en 2015, en el extinto hall del incendiado Cine Arte Alameda, Feria Vinilmagnética nació como un espacio para dar cabida a la actividad melómana compulsiva de quienes, a pesar de tecnologías y declives varios, se resisten a abandonar el formato físico para escuchar música y, por sobre todo, de quienes se niegan a dejar de lado la inigualable textura y riqueza del sonido análogo. Pero no solo la melomanía compulsiva es parte de la esencia de la feria, sino también su marcado enfoque de género que comienza con su propia mentora, la productora y gestora cultural Anita Sáez, quien concibe la feria como un espacio que demuestra la presencia de mujeres en la música y su vital rol en ella desde diferente áreas, como por ejemplo, la producción de tocatas, la gestión de sellos discográficos, el periodismo musical o el oficio de Dj.

Desde sus inicios Feria Vinilmagnética ha reunido a diversos expositores dedicados a la edición, fabricación, distribución y coleccionismo de música en formato vinilo y cassette, dando forma a una variada muestra fonográfica en la que se pueden encontrar y recobrar joyas perdidas entre los cassettes y vinilos de época, como también entre las nuevas ediciones o reediciones de discos imprescindibles en toda colección que se precie de tal.

En plena era Spotify la precariedad del formato Mp3 no ha hecho más que devaluar la experiencia auditiva como ha sostenido en reiteradas veces Neil Young , por ejemplo, y el reino del sencillo como principal vía de promoción para los músicos y músicas actuales, ha hecho olvidar a algunos el viejo ritual de escuchar un conjunto de tracks agrupados bajo un concepto o título de principio a fin, abrir un envoltorio, abrir un caja, mirar el arte interior, leer créditos y agradecimientos, o expandir una carátula impresa en cartón o papel. Probablemente, todo eso sea lo que muchas y muchos preferimos al momento de decidirnos el formato físico, además de la significativa diferencia y textura sonora que emana por los parlantes.

De alguna forma, todo eso, y cierta nostalgia de tiempos pasados y épocas formativas alimentan la obsesión por los vinilos, devaluados y desaparecidos por largo tiempo como cuando era habitual encontrarlos por míseros mil pesos en ferias de cachureos o en el imperecedero Persa Bío Bío. Ese pasado de capa caída primero fomentado por la aparición del cassette y luego por la llegada del sonido digital y el CD, contrasta con el presente de un formato vinilo revalorizado y revaluado, e incluso, hiper inflado en precios, donde la fabricación de reediciones con mayor calidad sonora también ha sido un factor que ha propiciado su masividad y revival.  

Algo similar ocurrió y ocurre con el cassette, desaparecido del mercado a fines de los 90s, tras la llegada del compact disc, hoy en día recobrado por buena parte del circuito fonográfico independiente y underground en todo el mundo, donde su fabricación y edición se ha vuelto un objeto de culto, perfeccionándolo como contenedor tanto en diseño y arte, volviéndose poco a poco un formato cada vez más demandado al momento de editar un disco, dando cabida al desarrollo de sellos y distros exclusivamente dedicados al formato tape. 

En este contexto y bajo la premisa “Los formatos claves de décadas pasadas vuelven a ser protagonistas hoy”, la 13ª edición de la Feria Vinilmagnética, reabre en una nueva versión con sus motivaciones originales intactas y con una valiosa historia que seguir potenciando, así nos lo relata Anita Sáez, productora y gestora del espacio “Como algunos saben fui la Productora General del Cine Arte Alameda, los últimos 6 años antes de ser quemado el 27 de diciembre del 2019 y el estímulo era enorme. Así nace la idea de armar algo propio, que me gustaba, porque en mi trabajo programaba y producía para otros. Luego se dio que la programé en el contexto del Festival Inedit y su realizadora en Chile, Javiera Undurraga, me comentó que en Barcelona preparaban el festival como mi Feria, con Djs de vinilos en vivo y un sin fin de artículos relacionados a la música y a estos formatos antiguos, y desde ese momento hice calzar la feria con el festival”. 

Realizada por primera vez hace seis años, con una frecuencia de dos o tres ediciones anualmente, y llevada a cabo por última vez en abril de 2019, el actual escenario pandémico ha puesto en peligro los espacios de encuentro y los espacios para la actividad musical, en este punto Sáez señala “Siguen habiendo pocos lugares para compartir música, también pensando en descentralizar lugares que son más clásicos y para el alcance de todxs, por eso también decidí realizar ésta versión a una cuadra de Plaza Dignidad”.

Con un marcado perfil alternativo y underground, dando cabida a sellos y distros centrados en el punk, el metal, el hardcore, el indie o la música experimental, Feria Vinilmagnética refuerza su propuesta con los habituales expositores locales. “Hemos contado con variados expositores, tengo un caso particular con una amiga que tiene una librería que prepara un catálogo especializado en  música, Esqueleto Libros, que me ha acompañado en todas las versiones. Así también Discos Lou Fai, fabricante de discos de 7 pulgadas en un formato no prensado sino Lathe Cut, que se hace a través de cortes, y que les sacó varios discos a la escena musical más under que es desde donde provengo. Han participado en estos años, sellos y distribuidoras como, Buena Basura, Campo Magnético, Vinilos Livica, Polilla Records, Sarri Sarri Distro-Records, CFA sello independiente, Bristol Muziq, Replicante Cintas, MasaPunk, Monophone, los amigos de Disco Intrépido, Cyco Records, entre otros.” Nos cuenta Saéz

Además de los expositores que han participado año a año, djs, venta de artículos para el cuidado de discos, libros y merchandising, entre otros, esta edición contará con música en vivo a cargo de Nader Cabezas, presentando su último Ep titulado “Sin pensarlo bien”, trabajo que incursiona en el sonido soft rock de finales de los ‘80. ¿Cuál es el sentido de resucitar lo viejo para traerlo al tiempo presente? “Voy a lo viejo para encontrar lo nuevo”, dice Cabezas.  Otro de los invitados estelares de la jornada será La Confederación de Pinchadiscos, colectivo de experimentados coleccionistas y melómanos que practican el arte del disco girando y el scratch, siendo los encargados de musicalizar el encuentro con exquisitas selecciones discográficas. 

Continuando en la senda de potenciar el espacio desde su perspectiva como mujer y gestora cultural trabajando en la música, este año la feria ha establecido su primera alianza de Media Partner oficial con Crónica Sonora.cl como una forma de potenciar ambos proyectos, visibilizar la presencia de mujeres en la música y destacar el valor del formato análogo, y la pasión por los vinilos y los cassettes, algo que el medio digital ya venía haciendo.

En cuanto a la evolución de la feria, de sus visitantes y del interés en el coleccionismo, Anita Sáez comenta. “En un momento hubo una explosión de ferias de vinilos, pero tenemos un público fiel, que se ha mantenido en el tiempo, así como también nuevos seguidores más jóvenes que siguen la feria”, cierra.

COORDENADAS: La actividad se realizará al aire libre, en Galería Mackenna, el domingo 15 de agosto, desde las 12  hasta las 19 hrs. Su entrada es gratuita, y para asistir debes usar mascarilla y llevar alcohol gel.

CONVOCATORIA EXPOSITORES: Si editas, distribuyes o coleccionas vinilos y cassettes, puedes inscribirte como expositor. Convocatoria abierta hasta el 08 de agosto en vinilmagnetica@gmail.com ¡No te quedes fuera!

13ª Feria Vinilmagnética: Cassettes y vinilos

Domingo 15 de agosto entre 12:00 y 19:00 hrs. en Galería Mackenna

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Entrada liberada

Fecha: domingo 15 de agosto, entre 12:00 y 19:00 hrs.

Lugar: Galería Mackenna, ubicada en Av. Vicuña Mackenna 38. Providencia, Santiago. Metro Baquedano.

Evento FB

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DELUSIONAL EN VIVO: BBS PARANOICOS ESTRENA SHOW INÉDITO.

DELUSIONAL EN VIVO: BBS PARANOICOS ESTRENA SHOW INÉDITO.

Continuando con los festejos de sus treinta años de trayectoria, la emblemática banda de hardcore melódico BBS Paranoicos, estrena el show de lanzamiento de su noveno y premiado disco Delusional, realizado en septiembre de 2018 en Centro de Eventos Blondie.

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Probablemente, pocas bandas de rock subterráneo, en Chile, tengan una trayectoria tan articulada y creciente como la que ha logrado forjar a lo largo de tres décadas BBS Paranoicos. Tres décadas donde todo ha cambiado; el circuito underground, las formas de hacer y divulgar música, las comunicaciones, la tecnología, el mundo. Ese cambio el cuarteto lo ha sabido canalizar en una trabajosa y fructífera vida musical que los ha llevado a romper sus más inmediatos límites como banda surgida en la escena punk rock de principio de los 90s. Desde entonces, ese viaje no se ha detenido y los ha convertido en una de las bandas más longevas, prolíficas y consolidadas de su generación.

2018 fue el año en que BBS Paranoicos regresó en gloria y majestad tras un silencio discográfico de cuatro años luego de lanzar y promocionar Cruces (2014). Por esos días la banda había decidido tomarse las cosas con calma antes de volver al estudio, pero mientras tanto, las fechas en vivo seguían su curso programático, así fue como en 2016 la banda ofició como show de apertura para la primera y única visita de Descendents a Chile. Un encuentro seminal para lo que llegaría a ser su siguiente disco.

Corría el invierno de 2018 cuando el cuarteto anunciaba la presentación en vivo de su noveno disco de estudio, Delusional, uno de los más logrados y aplaudidos hasta la fecha, grabado en los estudios The Blasting Room, en Colorado, Estados Unidos, y producido por el legendario músico de Descendents, y experimentado productor de bandas como Rise Against y Lagwagon, Bill Stevenson, a quien, precisamente, habían conocido y asombrado la noche de su debut en Santiago.

Estrenado en julio de ese año y, más tarde, ganador del Premio Pulsar 2019 en la categoría Mejor Artista Rock, el disco tuvo su noche estelar el sábado primero de septiembre de 2018, en un abarrotado centro de eventos Blondie, ante un fervoroso y entusiasta público fiel que había agotado las entradas para el esperado show donde se presentaría la nueva apuesta sonora que la banda había logrado bajo la dirección y sabiduría de Stevenson. Una apuesta que nuevamente dejaba ver cómo la banda era capaz de alcanzar nuevos y acabados matices para un perfeccionado sonido BBS Paranoicos donde las guitarras, los juegos de rítmicos, las velocidades variantes y las líneas melódicas combinan en justa precisión y energía, energía que durante dos horas se pudo presenciar aquella noche de septiembre en el mítico recinto santiaguino, noche donde BBS Paranoicos desplegó su flamante nueva creación en una explosiva liturgia de sudor y coros a todo pulmón.

Registrado de manera íntegra capturando la fuerza del momento, y sumándose a su imparable calendario de celebraciones, hasta ahora, virtuales, “Revive Delusional” será transmitido este 24 de julio, disponible por 24 hrs, y las entradas para conectar con la presentación están disponibles a través de Ticketplus con un valor de $5.000 en Preventa, $7.000 General y $10.000 con el registro de audio para descarga. 

 

 

LEE RANALDO & LOS DUST: EL FUEGO ELÉCTRICO

LEE RANALDO & LOS DUST: EL FUEGO ELÉCTRICO

La fría noche del 14 de julio de 2013, las dos cuartas partes de Sonic Youth, Lee Ranaldo y Steve Shelley, se presentaron bajo el nombre de Lee Ranaldo & Los Dust, en un electrificante y fogoso encuentro en el Centro de Eventos Ex OZ.

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La dos cuartas partes de aquella venerada institución sónica venida de Nueva York, se presentó la noche del domingo 14 de Julio, en una concurrida y precisa Ex Oz. El guitarrista sacudió su impronta finamente distorsionada que, durante décadas ha acuñado con el cuarteto y que ha seguido su corriente natural en diversas incursiones solistas, proyectos paralelos y en su faceta como productor.

Lee Ranaldo y Los Dust, la banda formada con su otrora gran compañero de ruta Steve Shelley, es la creación en tiempos de separación para Sonic Youth, tras el naufragio matrimonial entre Gordon y Moore.  Con la hecatombe vino el receso, y el receso le abrió espacio al proyecto que venía cocinándose hace rato en las últimas estaciones del recorrido de la juventud sónica.

LA GUITARRA MÁS SÓNICA DEL OESTE

Son las veinte y treinta de la noche cuando la ex Oz baja sus luces para iniciar el ritual sonoro y con ello abrir el desfile de guitarras,  dar el saludo a los presentes y tomar posiciones. En ese relajado y sobrio estilo que caracteriza a peliblanco Lee, nos introduce al primer tema de la noche “Tomorrow Never Comes”, track del último trabajo editado en 2012, “Between the times and the tides”.

La banda  no se mueve de su escritorio pero a la vez, derrocha una sutil y fresca energía, al escuchar y reconocer esa inconfundible base rítmica de certeros y rotundos golpes a cargo de Shelley, Alan Licht en guitarra y Tim Luntzel en bajo. Esto nos era tan familiar como refrescante.  Los newyorkers seguían abriendo el fuego eléctrico con “Angles” y el single promocional de “Between the times and the tides”, “Of the Wall”; mientras nuestro anfitrión no deja de comunicarse con nosotros, explicando que no logra hablar algo de español pero aún así no nos deja de relatar la historia de la mujer que inspira “Xtina as i knew her”, una pieza de cuerdas envolventes y finos arreglos.

La banda sigue aumentando el pulso del ruido blanco con “Hammer Blows”, donde nos entrega un nuevo momento de altura y sutileza sonora, Lee Ranaldo y The Dust en su máxima expresión, ritual de arco sónico y perfecta distorsión, guitarras al aire y uno de los grandes y extendidos momentos de la noche. “Keyhole”, “Lost” y la historia de protestas ciudadanas y jóvenes manifestándose en la calles de Nueva York en “Shouts” eran las próximas en el set list de la noche; para continuar con “Last night on Earth”, el adelanto exclusivo del nuevo disco que se editará en este segundo semestre.  

Ya transcurrida buena parte del show e inmersos en el mundo sonoro de rechines de cuerdas, pedales y arcos sónicos, cuando más de alguno pedía desde el público el sacrificio de una guitarra, Mr. Ranaldo nos regala su versión para el tema de David Crosby y The Birds, “Everybody ´s been burned”, probablemente la matriz de ese amor por la melodía y los detalles armónicos en medio del caos y de la distorsión sónica.  Pero el saludo a sus más enraizadas influencias no se detuvo ahí, y esta vez  se aventuraba a Talking Heads recordando sus primeros días en Nueva York a fines de los setentas con “Thank you for sending me an angel”, y cerraba el círculo con “Revolution Blues” del otro gran padre, Neil Young. “Lecce”, otra del próximo disco nos llevaba al cierre de la noche. 

Una pausa y nuevamente al escenario por un par más, “Home Courts” y “Waiting on a dream”, nos devolvían a la infecciosa rítmica distorsionada, y a todo lo que amamos de Ranaldo y Shelley, la guitarra ruidosa y la batería enérgica.  

Rechines de cuerda, quiebres y mezclas rítmicas, subidas y bajadas de intensidad, largos puentes y extensos solos en constante búsqueda sonora. Frescura a prueba del tiempo, en pocas palabras el sonido de toda una generación musical que hizo del pedal y la distorsión su bandera, porque no cabe duda que Mr Ranaldo, la guitarra más sónica del oeste, es uno de los grandes arquitectos de todo eso; así lo vuelve a dejar en claro gustosamente y para placer nuestro, en éste, su reciente show en Santiago de Chile.

HORREGIAS: “ESTAMOS EN UNA INTERSECCIÓN ENTRE ACTIVISMO Y MÚSICA” 

HORREGIAS: “ESTAMOS EN UNA INTERSECCIÓN ENTRE ACTIVISMO Y MÚSICA” 

 

Doce años han pasado desde que Horridia, Feocia y Mari Crimen, dieron vida a Horregias como un proyecto musical disidente, cuya propuesta ha buscado visibilizar la existencia lésbica y la marginalidad a través del punk rock más allá del punk rock y, sobre todo, mucho más allá de un circuito musical tradicional .

Punk rock lesbofeminista, tres acordes y ruido sin tranzar, plasmado en dos discos hasta la fecha «Pasarela Fracaso» 2011 y «Lo Normal» 2017, dedicado a la joven lesbiana asesinada en 2016 Nicole Saavedra, quien también inspira la canción del mismo nombre, editada en 2020. Durante más de una década y desde el margen, la música de Horregias ha retratado la lesbofobia, la represión y la violencia de género. De alguna forma, esas han sido las banderas alzadas por la banda para ir en contra de los estereotipos de belleza, para denunciar la gordofobia, el clasismo y para ejercer la subversión desde los bordes y muy lejos de un circuito musical oficial y comercial que sigue reproduciendo sus vicios, un lugar donde los discursos y las estéticas siguen enfrascadas en la demanda visual de los cánones de belleza tradicionales, acomodados, blancos, patriarcales y heteronormativos.

Conversar con Horregias es conversar con tres voces disidentes, críticas y honestas que conocen el desencanto de no encajar en las estructuras y parámetros sociales incluso del mismo underground. Ubicadas al margen del margen, la música y el discurso de Horregias, no quiere ser colonizado ni mimetizarse con el lado amable y complaciente que hoy invade los activismos culturales, sociales y LGTB, en medio de fechas significativas para el movimiento como el Mes de la visibilidad lésbica o el Mes del orgullo, “celebración” a la que ellas responden fuerte y claro “no hay orgullo sin reparación”, una respuesta y una consigna que cobra aún más sentido en un nueva conmemoración del lesbocidio de Nicole Saavedra Bahamondes, este 25 de junio, donde además, se lleva a cabo la semana de agitación en su memoria y por justicia, donde Horregias son parte fundamental como colaboradoras y activistas musicales. Precisamente este 25 de junio la banda encabezará la sesión en vivo transmitida por Youtube desde Casa Rogelia, a partir de las 20:00 hrs, como parte de las actividades de conmemoración.

El año pasado (2020) cumplieron doce años de vida como banda ¿Cómo ha sido este viaje desde la resistencia lésbica a través de la música? 

Horridia: como un paseo en una montaña rusa de emoción.

Feocia: Estamos en una intersección entre el activismo y la música. No somos parte de la mal llamada industria musical, y tampoco estamos en ese activismo que conversa con los asesinos de los gobiernos para obtener derechos. Creo que vamos a habitar ese lugar hasta que le últime cierre la puerta. Pero sigue siendo importante que esa intensidad de la resistencia lésbica tenga un espacio en la historia de la música.

M.Crimen: Yo llevo menos tiempo con Horregias, soy la tercera batería y desde que me subí a tocar las canciones de la banda la conexión entre les tres fluyó al primer ritmo, después de eso, el humor y ya, listo! Después vino todo lo que significa hacer música en un país como este cuando la prioridad es sobrevivir, después nos encontramos con realidades como el lesbocidio de Nicole Saavedra Bahamondes, que nos movilizó para convertirnos en amplificadores, micrófonos para que la lucha por justicia para y por las víctimas de lesbo y trans odio suene más fuerte, se escuche más lejos.

RM: ¿Hay algún signo específico, según Uds., que denote esa evolución o involución, en relación a los días cuando comenzaron a tocar a hoy en el presente, doce años después? 

Horridia: La capacidad de entenderse o al menos tratar de hacerlo, atender nuestros conflictos y amarse de la forma más sana dentro de nuestras capacidades monstruosas.

Feocia: Entender que para aportar a una revolución hay que detenerse en nuestros propios vínculos y comunidades, hablar de violencia, hablar de nuestras miserias, conversar y sanar las heridas. Y reírse un montón para hacer canciones que al tocar nos hagan sentir que por 2 minutos y medio somos una sola cosa, una masita.

M.Crimen: Entender que las cosas terminan por eso disfrutar que existe ahora! porque es ahora que sigue siendo necesario alzar este grito, gritar para que no nos sigan matando y para visibilizar todas las muertes que día a día parecen no terminar.

RM ¿Creen que la sociedad chilena ha avanzado en algo en esta última década?

Horridia: No lo sé, siento que es una trampa pensar en eso, porque también se puede avanzar a un precipicio. Tengo una esperanza de que la humanidad está viendo ese precipicio en forma más concreta, pero también puede ser todo mentira y lo que pienso que es un avance es un retroceso. Mi única ambición es recuperar la libertad de ser quienes somos y armar las comunidades que se nos ocurran.

Feocia: Hay que poner en tensión muchas cosas para poder hacer cambios, salirse de la comodidad, perder el miedo como lo han hecho les secundaries. Veo cosas lindas en esa generación.

M.Crimen: Estábamos en esa y comenzó esta pandemia, es muy violenta la impresión de sentir que todes comienzan a despertar y acto seguido el encierro, el miedo, el toque de queda, somos un pueblo tan masacrado, nos han dado tanto lumazo que es difícil que los palos se devuelvan o cambien de bando, pero por lo menos está la conciencia de que no será ni el estado, ni el gobierno, ni las leyes Y menos los pacos quienes nos van a defender o a cuidar, y estamos aprendiendo para cuidarnos entre nosotres y cada une.

CANCIÓN DE AMOR Y JUSTICIA

Un 25 de junio de 2016 Nicole Saavedra Bahamondes de 24 años fue encontrada muerta, con las manos atadas y con señales de tortura en un sitio eriazo de Limache. Desde entonces, su muerte ha sido símbolo de la violencia lesbofóbica en Chile y de la ausencia total de justicia y mecanismos legales que condenen los crímenes de esta índole. Hoy, en el marco de la Semana de agitación #JusticiaParaNicole, su muerte y su recuerdo se hacen canción gracias a Horregias.

Cinco años han pasado desde que Nicole Saavedra fue encontrada muerta. Cinco años de largo y enlentecido proceso judicial en el cual ni siquiera se han establecido sospechosos, dejando en evidencia, una vez más, la indiferencia de las instituciones hacia la comunidad lésbica/lgtb y sus familiares. Sin embargo, pese al dificultoso camino en la búsqueda de responsables y de un proceso judicial respetuoso y justo, la figura y memoria de Nicole están más presentes que nunca gracias a diversas acciones de protesta y reivindicación por parte de organizaciones sociales y activistas, entre ellas, Horregias, quienes han sido voz permanente en la visibilización de ésta y otras realidades que afectan a la comunidad lésbica.

Así nació «Nicole Saavedra Bahamondes», una canción que es un tributo a su vida como también un grito de protesta y venganza contra su muerte, recordándonos la atrocidad cometida contra Nicole y tantxs otrxs. Una canción grabada por la productora musical, guitarrista y voz del proyecto Círculo Polar, Victoria Cordero en Estudio Lautaro de Santiago durante el mes de marzo, a días del inicio de la cuarentena. Una grabación que cuenta con el apoyo del sello independiente Vacaciones, lanzada a través de sus plataformas digitales el 19 de junio de 2020, en el marco de la Semana de Agitación por Nicole, una iniciativa que, al igual que este año, a través de distintas acciones a lo largo del territorio busca mantener en tiempo presente el crimen contra Nicole y la necesidad de justicia para ella y su familia.

RM: En 2020, en medio de la pandemia, estrenaron la canción “Nicole Saavedra Bahamondes”, un tributo a la vida de Nicole y una demanda de justicia por su lesbocidio… por favor cuéntenme de esa experiencia de componer y crear esta canción pensando en el asesinato de Nicole.

Horridia: Es una experiencia personal a partir de la denuncia del crimen de lesboodio contra Nicole Saavedra y de la violencia del Estado siendo cómplice de la invisibilización de este caso y de muchos otros, obstaculizando la investigación. Es una experiencia dolorosa porque al conocer más detalles del caso te das cuenta de lo poco que vale tu propio derecho a la vida. Entonces pasan cosas como ver la imagen de Nicole en una fotografía, y dotar a esa imagen de tu propia historia. Por ejemplo, yo juraba que Nicole usaba una polera de Nirvana en una de las fotos más vistas en las redes, pero eso no era así, porque ella era mucho menor que yo, y no usaba esa polera, ese elemento es mío y se impregnó en la canción de forma media inconsciente.

Feocia: Somos parte de la agrupación Justicia por Nicole, y nos hemos involucrado mucho en la denuncia contra el lesbo odio, el trans odio. La primera vez que fuimos a Quillota estuvimos tan soles pero vimos el fuego en la María Bahamondes, Las Brujas, Radio Humedales, y todes quienes estuvieron ese 2017. Nos propusimos, en primera instancia, contar donde vayamos que, en Chile el Estado y las instituciones judiciales son cómplices de los lesbocidios, apoyar a María Bahamondes en lo que se le ocurriera para presionar. Y hacer canciones es lo que podemos aportar también. Hoy María Bahamondes y activistas de Justicia por Nicole están siendo criminalizadas por exigir justicia. Entonces no paran de haber razones para seguir denunciando.

M.Crimen: El lesbocidio de Nicole Saavedra se podría haber evitado si no fuera por la violencia patriarcal que se normaliza también en el sistema judicial que opera en contra de quienes buscan justicia y los asesinos siguen impunes, haber conocido esta realidad nos llevó a terminar de comprender la música que hacemos, resulta que puede ser como un arma, si hay que ponerse literal lo haremos.

RM: ¿Conciben la música como un arma para la denuncia?

Horridia: Si, es portable, de alto alcance y viaja por el aire como un virus, toda mi onda de arma.

Feocia: La música acompaña los procesos sociales, que son de la gente y de nadie más. Los cambios vienen de poner en crisis la normatividad, de contagiarnos en ese sentimiento de quemarlo todo, es un mensaje que se recibe con la  corporalidad misma, desde otras corporalidades lésbicas y no hegemónicas en movimiento, como es nuestro caso.

M.Crimen: Si po, la voz contra el silencio, el olvido, la desaparición, la invisivilización de nuestras existencias, nos quieren borrar, hay que volver a rayar, lesbiana, camiona, marica, trans, transbiana etc.

RM: ¿De qué manera la música les ha servido para visibilizar y exponer su vida disidente? 

Horridia: para mí la música es una forma de expresión desde chica, tal como mi vida disidente estuvo escondida mucho tiempo, me encantaba cantar, pero me daba mucha plancha hacerlo delante de cualquier persona. En la medida que hice consciente el placer que me generaba inventar canciones y cantarlas con mis amigues, también abracé mi vida disidente, vienen de la mano esas dos fuerzas para mí, porque al final es una sola.

Feocia: Me pasa igual que Horridia Parra. Tengo mucho resentimiento de la heterosexualidad obligatoria. Y cuando decidimos ser una banda lesbiana visible también quisimos hablar de nuestra existencia y de como vivimos el lesbianismo abortando la heteronorma. Transformarme en lo que me hubiera gustado ver cuando chica.  

M.Crimen: Para mi las Horregias son referente, y cuando las conocí incluso antes de tocar con elles me ayudaron a salir del closet, con sus letras y su atrevimiento en el escenario, así que, por lo menos, mi vida disidente, de forma consciente, comenzó con Horregias.

RM: Creen que el movimiento feminista y fechas como el día nacional contra el femicidio o incluso del Mes del orgullo se hacen cargo también del lesbocidio y de la violencia contra las disidencias?

Horridia: Yo creo que si bien tienen un impacto en algunas capas de la sociedad, no lo tiene en la profundidad necesaria para incorporar todo lo que está al margen de la hegemonía. Para ser parte de eso tienes que encajar a estas estructuras institucionales, y eso es ir en contra de lo que implica ser disidente, entonces seguimos colaborando entre las mismas, un ejemplo concreto es la conmemoración del crimen de Nicole que se realiza en Quillota en junio, si bien ha aumentado la convocatoria, no tiene nada que ver con las convocatorias masivas centralizadas en Santiago.

M.Crimen: Para mi, seguimos siendo como identidades disidentes el margen de la lucha feminista, las demandas aún siguen siendo de las problemáticas de las mujeres cis -hétero, y en los espacios feministas hemos tenido que visibilizar nuestra lucha para ganar un lugar dentro del feminismo y eso es agotador, frustrante y deprimente, no debería ser así. 

RM: Una de sus tocatas presenciales durante la pandemia, entre las pequeñas treguas otorgadas por las autoridades para actividades colectivas fue su participación en Kutral Fest (diciembre 2020)

¿cómo surgió esa fecha y cómo fue la experiencia itinerante?

Feocia: Fuimos convocades por las Trabajadoras de la Música a través de la flaca (Carolina Ozaus) de Vaso de Leche para participar del Kutral Fest, donde tocamos sobre un camión en Franklin a las 12 del día. Tocar camiones sobre un camión siempre fue un sueño que ahora cumplimos muy sopeades y un poco al borde del surmenage por el sol que a las 12 pega infernal ahí entre las calles de Franklin. La itinerancia me parece necesaria siempre y que bueno que se levanten este tipo de festivales gestionados principalmente por mujeres, entiendo. De todas formas, como siempre comento, me interesa que estos festivales también consideren a las disidencias sexo-genéricas, y a quienes, como nosotres mismes, no hemos tenido ni 5 segundos para pensar en derechos laborales desde la música, porque somos atuogestives y desconfiamos del estado, sus instituciones y de pensar en legalizar alguna cosa .

RM: ¿Hay un nuevo disco en el horizonte? ¿Qué planes futuros hay en carpeta?

Horridia: han surgido varias ideas este último tiempo porque el confinamiento ha sido muy duro para nosotras de distintas maneras. Estamos probando nuevos formatos de show y también nuevas formas de contar cosas entonces quizás lo que hacemos termine siendo un disco, pero no es el fin último. 

M.Crimen: Tocar y estar juntas creando, armar nuevos espacios creativos que por todo lo acontecido nos resulta difícil a veces, lograr esto ya es una gran hazaña.

 

SIOUXSIE SIOUX : EL CANTO DE UNA CRIATURA

SIOUXSIE SIOUX : EL CANTO DE UNA CRIATURA

ARCHIVO CRÓNICA SONORA –  artículo publicado el 27 de mayo 2020 con motivo del cumpleaños de Siouxsie Sioux.

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Londres 1976, el punk ha explotado y la capital británica es el epicentro del movimiento. Susan Janet Ballion es una reconocida Bromley Contingent, término acuñado a mitad de esa década por la periodista Caroline Coon para referirse a un selecto grupo de discípulos de los Sex Pistols. Un séquito de fanáticos – amigxs- colaboradorxs que acompañaban a la banda en cada aparición pública, en cada concierto, y que se encargaban de exaltar todo lo que la banda representaba culturalmente.

La furiosa y nihilista escena punk de Londres, es provocadora y extrañamente glamurosa gracias a las maquinaciones creativas de personajes como Malcom McClaren y la diseñadora de vestuario Vivian Westwood. El contingente de los Pistols ( Bromley contingent) además de hombres, lo componen un buen número de mujeres cuyas performances ponen en primera línea sus cuerpos como agentes de provocación. Senos al desnudo rodeados de cadenas y cuero. Poleras con suásticas, son parte de una rebelión que busca ir en contra de todo lo establecido y de lo políticamente correcto. Susan es parte activa de todo aquello y quizás la Bromley contingent más reconocida por esos días, luego de que fuera objeto de los comentarios sexistas del conductor Bill Grundy, mientras acompañaba a los Pistols en una famosa entrevista televisada: «Me gustan las situaciones en las que las personas no saben cómo reaccionar». «En aquel entonces me gustó el hecho de que la gente me miraba y se preguntaba «¿Habla en serio o es graciosa?’ Para mí, disfrazarse era una forma natural de expresión, pero también era una armadura útil. Creo que también vi mi imagen como una forma de encubrir mi falta de belleza real. No quería que la gente viera mi verdadero yo».

Susan creció admirando a su madre, cabeza de un hogar monoparental que la crio a ella y a sus hermanos sin ayuda. Por esos días idolatraba la música de David Bowie y Marc Bolan. Mientras que imitaba el glamour poco convencional de Bette Davis. Inspirada fuertemente por los Pistols, junto a Steven Severin al bajo, Marco Pirroni a la guitarra y un muy joven Sid Vicious en la batería, ese mismo año decidieron subirse al escenario del Club 100 de Londres en uno de los primeros festivales punks de la época, bajo el nombre de Siouxsie and the Banshees. Vistiendo una camiseta cortada, la chaqueta a rayas de su hermana y una estrella negra pintada sobre un ojo, Susan fue desde ese día Siouxsie Sioux. Influenciada en parte por la escena neoyorquina y por Patti Smith, esa primera actuación de 20 minutos incluyó un recital de poesía y la exclamación de plegarias, con el micrófono cayendo al suelo y con ella bajando del escenario en el cierre. Un comienzo aparentemente sin pretensiones pero que sería la partida de una banda seminal por la que pasaron el mismo Sid Vicious y luego un inquieto Robert Smith, y guía de las siguientes direcciones de la movida post punk londinense .

Siouxsie and the Banshees prospera y se convierten en teloneros de Johnny Thunders and The Heartbreakers, y en una de las bandas registradas por el respetado John Peel. En 1978, un disco pirata suyo ya circula de mano en mano, comprobándose el interés que despertaban. Ese mismo año y con la incorporación de John McKay a la guitarra y Kenny Morris a la batería, graban su primer single, el tema “Hong Kong garden” al que le seguirá su álbum debut, “The scream”, producido por Steve Lillywhite en el sello Polydor. El sonido del grupo transmite energía punk y densidad oscura que continuarán desarrollando en su segundo trabajo “Join hands”, publicado en 1979. Pero la banda continúa en plena configuración atravesando nuevos cambios de formación que dan paso a la llegada de Budgie, ex integrante de The Slits, quien se convertirá en integrante definitivo y el compañero artístico y sentimental de Siouxsie hasta finalizar el proyecto.

Para 1980 el sonido de los Banshees se desplaza hacia los elementos oscuros que ya marcaban sus dos primeros trabajos y que en “Kaleidoscope”, su tercer álbum, serán puestos en relieve gracias a la integración de cajas de sonido y sintetizadores, construyendo una sonoridad de resonancias sombrías y variaciones de pulso que se entienden en temas como en “Happy House» o “Red light”. Para entonces, Siouxsie es una vocalista y una letrista aventajada. Su capacidad vocal, forma de cantar, color de voz y registro contralto le entregan posibilidades de interpretación poco usuales para el post punk. El canto de Siouxsie es penetrante, atmosférico y salvaje. En ella viven cientos de referentes tanto femeninos como masculinos que han dado forma a una criatura fuera de lo común. La presencia escénica de una belleza estrambótica resultado del cruce entre Cleopatra y Tallulah Bankhead o de Bowie y Johnny Rotten. Yendo más allá de lo meramente gótico y post punk. Su performance sobre el escenario es apabullante, se presenta imperturbable, como en trance y altiva como una diva de antaño: “Siouxsie simplemente apareció, en total control, con confianza en sí misma. Me dejó atónita. Allí estaba ella haciendo algo que yo no me atrevía ni en sueños. Simplemente lo hizo y barrió todo el resto del festival, eso era lo más. La verdad es que ni me acuerdo del resto, excepto esa única actuación”, Viv Albertine del grupo The Slits.

El inicio de la consolidación de los Banshees fue también el inicio de una nueva búsqueda para la cantante y su socio creativo. El momento de su cuarto trabajo titulado “Ju ju”, publicado en 1981, fue el momento para echar andar el proyecto paralelo The Creatures, dúo voz y percusión que le ofreció a los músicos el escape de las exigencias contractuales y la libertad de la experimentación musical. Grabando un disco por año ( “A kiss in the dreamhouse” 1982, “Nocturne” 1983, “Hyaena” 1984) y girando por Europa y Estados Unidos permanentemente, la dupla encuentra en The Creatures el oxígeno necesario para continuar encantados con su primera banda: “Supongo que hay que hacer comparaciones. La diferencia con The Creatures es que siempre se ha tratado de la batería y la voz. No se trata solo de guitarras squally y grandes sonidos machos. Es mucho más sutil de esa manera», comentó en entrevista para el diario inglés The Independent .

Banshees y Creatures permitieron el contraste necesario para las posibilidades vocales de Susie. Con el paso de los años, los Banshees continuaron acercándose a su faceta de estilizado pop oscuro con discos como «Tinderbox» 1986, «Peepshow» 1988 y «Superstition» 1991, con canciones de significativa popularidad como «Peek a boo», «Kiss them for me» o la insuperable versión para “The passenger” de Iggy Pop.  En The Creatures, Siouxsie se aventura a continuar explorando su voz al desnudo y como instrumento principal de una sonido minimalista y tribal. Capturando el ritmo primitivo en una performance de aullidos, gemidos y emulaciones de animales, acompañadas por los golpes del baterista Budgie. Una exploración vocal y sonora que los llevó a trabajar con John Cale y a editar cuatro discos: «Feast» en 1983, «Boomerang» en 1989, «Anima Animus» en 1999 y «Hái!» en 2003.

Después de un trayecto de treinta años como integrante de The Banshees y The Creatures, Siouxsie lanzó en 2007 su primer disco en solitario, titulado “Mantaray”. Un trabajo que pareció combinar gran parte de sus registros musicales adaptados al nuevo milenio con la acertada producción de Steve Evans y Charlie Jones de Goldfrapp, y la participación de Clive Deamer barista de Portishead.

Cada periodo musical trae consigo una generación de mujeres atrevidas y esencialmente singulares en cada una de sus formas de influir y abrir puertas. La década que transcurrió entre 1975 y 1985, coincidentemente con la tercera histórica ola feminista a nivel mundial, fue un periodo en que la música se pobló de figuras femeninas de vital trascendencia. Con ese telón de fondo, Siouxsie Sioux se constituyó como una vocalista y compositora feroz, ejecutante de guitarra, melódica y crótalos, cuya estética y estilo vocal han sido sobresalientes desde el primer momento, influyendo tanto entre sus contemporáneas como en las siguientes generaciones, así lo han expresado más de una vez músicas como PJ Harvey o Shirley Manson.

El instinto de la individualidad artística y creativa de generar una identidad única y distintiva suele vivir en pocos y suele vivir en los artistas más inspiradores y en las expresiones más genuinas de una generación. Los Banshees crecieron tanto en ventas e influencia, que Siouxsie se consternó al ver a los fanáticos copiando su estilo: «Pensé: ‘Estúpidos idiotas. ¿No tienen nada de eso?’ Quería que las personas fueran ellas mismas, no que me copiaran». En sus últimas entrevistas todavía se niega a aceptar su estatus como la principal inspiración para una generación de góticos aplastados por el terciopelo y enamorados de vampiros. «No quiero ser una figura decorativa para algún movimiento triste». «Me parece ofensivo que me hayan mirado desde cierto tiempo y lo hayan convertido en un uniforme. Cuando tenía 18 años, si todos usaban una cosa, me gustaba usar algo completamente diferente. Recuerdo cómo me sentí cuando el punk se volvió masivo y la gente comenzó a usar impermeables con adornos. Lo convirtieron en una caricatura. Nunca nos habíamos vestido así, para nosotros nunca se trataba de ser parte de algún ejército. Se trataba de esforzarse por ser originales».

 

STEVIE NICKS: UNA MUJER LLEVADA POR EL VIENTO

STEVIE NICKS: UNA MUJER LLEVADA POR EL VIENTO

 

 

ARCHIVO CRÓNICA SONORA –  ARTÍCULO PUBLICADO EL 26 DE MAYO DE 2020 CON MOTIVO DEL CUMPLEAÑOS DE STEVIE NICKS.

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Una bruja, una hada, una gitana. Con frecuencia cierta imaginería tanto fantástica como popular ha sido utilizada permanentemente como forma de representación femenina en las arenas movedizas del arte, la poesía y por supuesto del rock and roll. Estas representaciones y sus connotaciones por siglos han servido para entregar determinados roles a las mujeres. Primero como musas y luego como creadoras de mundos misteriosos y peligrosos para el hombre, esta imaginería se ha reproducido especialmente desde una mirada masculina en el cancionero de géneros como el rock clásico, el hard rock o el heavy metal.

 

Fue a mitad de los 70s, cuando Stevie Nicks combinó parte de estas representaciones femeninas al frente de una renombrada banda de blues rock, personificando sobre el escenario a la bruja, a la hada y a la gitana más inolvidable e icónica de su generación, en una década de total predominancia masculina en el género. Con Janis Joplin muerta, Grace Slick de Jefferson Airplane alejada de la música tras un accidente automovilístico, y con Joni Mitchell en su destellante viaje por el carril de la canción de autor, fue gracias a la aparición de Nicks que la figura femenina recobró fuerza en el rock de corriente principal, entregándole un sitio de reconocimiento y poderío en la creación musical como resultado de haber sido una de las responsables de la exitosa renovación de Fleetwood Mac a partir de 1975, y cuya impronta utilizó y realzó aquellos elementos que por largo tiempo sirvieron para delimitar, estigmatizar y caricaturizar el rol de la mujer en el arte y en la sociedad.

Stephanie Lynn, Stevie Nicks, nació un 26 de mayo de 1948 en Phoenix, Arizona. Tempranamente comenzó a cultivar su voz gracias a una conocida cantante de la zona quien le enseñó el tradicional repertorio folk americano, con el cual se comenzó a destacar su particular vibrato. A finales de los 60s, Stephanie parte a San Francisco donde se reencontrará con su viejo amigo de secundaria y también compositor Lindsay Buckingham, de quien no se separará por un largo tiempo luego de formar su primer proyecto musical, llamado Fritz. La dupla no tardará en tomar vuelo creativo y amoroso, y finalmente debutarán como dúo musical Buckingham-Nicks con la publicación de su disco homónimo en 1973. Pero los planes del dúo experimentan un vuelco cuando el reconocido músico inglés Mick Fleetwood, se detiene en Lindsay Buckingham como posible candidato a nuevo guitarrista para su banda. La propuesta es oficial pero para aceptarla Buckingham solo pide una condición, que Stevie también se integre. Así comienza a escribirse el ciclo más memorable de Fleetwood Mac y también el más exitoso comercialmente.

La llegada de Stevie Nicks significó una renovación por completo para la imagen y el sonido de la banda, y su participación se vio potenciada por la presencia de la tecladista, vocalista y compositora Christine McVie. Ciertamente, la formación de Fleetwood Mac es particular para la época en el rock de corriente principal – sin olvidar a Heart o a Fanny – con dos compositoras que se destacan como piezas determinantes en el nuevo sonido de la banda. Un sonido que quedará plasmado en el disco homónimo de 1975, consolidándose posteriormente con “Rumours” de 1977, el gran trabajo de aquella era, y finalmente, con la publicación de “Tusk” en 1978, trilogía donde McVie y Nicks junto a Buckingham son autoras de las canciones más destacadas de la banda –«Todas no la van a tener tan fácil como yo. No viví las cosas que muchas mujeres han enfrentado. Tuve mucha suerte. Christine [McVie] y yo hicimos un pacto el día que me uní a Fleetwood Mac. Nos prometimos mutuamente que haríamos todo lo que pudiéramos hacer por las mujeres, luchar por todo lo que queríamos y conseguirlo. Que nuestras canciones y nuestra música sean tan buenas como todos los hombres que nos rodean. Y fué”.

Los aportes compositivos de Stevie Nicks a la banda fueron inmediatos y determinantes.“Rhiannon” y “Landslide”, fueron dos de las canciones más representativas de ese periodo. Y lo siguen siendo hoy cuatro décadas después. Ambas composiciones pusieron en primera fila el universo femenino y lírico de Nicks, un universo compuesto de muchos otros. Por un lado, el intimismo emocional y reflexivo de “Landslide” versus las visiones mitológicas de origen literario de “Rhiannon”, composición que, a su vez, es en buena parte la consagración de todo lo que nutre su performance y estética, especialmente para este tema en cuyas interpretaciones Nicks solía vestir envolventes vestidos negros que debió abandonar tras ser acusada de bruja y practicante de magia negra, evidenciando una vez más la carga histórica y la connotación negativa de dicha representación femenina, que no es más que la de una mujer sin cadenas, en control de sí misma y de su poder de autodeterminación. Dueña de su propia imagen, Nicks construyó una estética neogótica, etérea, que le otorgaron a su talento como cantante contralto y compositora, el magnetismo inimitable de una de las frontwoman de mayor influencia en la historia del rock and roll, reconocida por ser inspiración de intérpretes tan diversas como Sarah Mclachlan, Courtney Love o Sheryl Crow: «Cuando estaba en la escuela secundaria -recuerda Sheryl Crow, que coprodujo e interpretó cinco temas para el álbum- lo que se escuchaba por radio era más del tipo Foreigner y Boston, esa especie de bandas de rock colectivas. Stevie era una de las pocas mujeres que salía a hacer lo suyo y su presencia acaso haya sido mayor que la de cualquier otra, salvo la de Pat Benatar. Stevie ejerció una gran influencia sobre mí. Pensé que era la única mujer joven del rock con la que podía identificarme ya que hasta ese momento sólo tenía a Mick Jagger como referente. Con Stevie, fue como si una campana sonara en mi interior».

Para fines de la década del 70, Stevie Nicks es como en una de sus canciones, una diosa. Una diosa de la música rock y esclava de los excesos, pero al mismo tiempo modelo de las siguientes generaciones de vocalistas y compositoras, cuyo vibrato «resuena en la noche» con “dreams”, la oscura “gold dust woman”, «Sarah» y más adelante en el hit radial “Gypsy”. Entrando en los 80´s Fleetwood Mac se detiene, pero ella continúa al siguiente nivel con su debut solista, “Bella Donna” de 1981, disco que incluye «Edge of the Seventeen» y “Stop draggin my heart around” en colaboración con Tom Petty. Trabajo que la reafirma como un referente en tanto mujer en el rock y cuyo estatus estelar le permite desplazarse al rock pop de la época, fuertemente inspirada – como ella misma ha contado – en Prince, particularmente por “Little red corvette” que sirvió como fuente para su single “Stand back» de su siguiente disco del mismo nombre editado en 1983. Pero con Bella Donna, Nicks inició un catálogo de siete discos en solitario. El más reciente “24 Karat gold. Songs from the vault” publicado en 2014. A día de hoy, a sus 73, Stevie Nicks se mantiene en plena actividad en medio del confinamiento obligado a causa del covid-19. Lo hace preparando un libro y una película inspirados en “Rhiannon” y en su importancia en la historia de ella y de la banda.


Haber reintroducido y resignificado el imaginario «femenino» al rock, haber jugado con ciertas personificaciones y haberlas hecho parecer como un elemento meramente estilístico son quizás algunas de las muchas hazañas de Stevie Nicks en el salvaje y masculino mundo del rock de los 70s. Ser la única mujer ingresada dos veces al amado y odiado Salón de la fama del Rock and roll, es desde luego, otra de ellas. Primero lo hizo con Fleetwood Mac en 1998 y luego por su trayectoria solista en 2019, recordándonos una histórica y vigente inequidad de género en el mundo de la música: Son 22 hombres los que ingresaron dos veces, versus cero mujeres. ¡Eric Clapton probablemente ya está allí 22 veces! Así que tal vez esto abra las puertas para que las mujeres luchen para hacer su propia música».

DAVID BOWIE: EL ARTE DE LA LECTURA

DAVID BOWIE: EL ARTE DE LA LECTURA

 

 

LOS LIBROS EN TORNO A DAVID BOWIE CONTINÚAN TRADUCIÉNDOSE AL ESPAÑOL. UNO DE LOS MÁS RECIENTES ES “EL CLUB DE LECTURA DE DAVID BOWIE” DEL PERIODISTA INGLÉS JOHN O’CONNELL, QUIEN SE ADENTRA EN LA CÉLEBRE Y MONUMENTAL LISTA DE LECTURAS DE CABECERA A PARTIR DE LAS CUALES DAVID BOWIE CONSTRUYÓ BUENA PARTE DEL IMAGINARIO DE SU MÚSICA.

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Probablemente uno de los caminos más inequívocos para desnudar y comprender la obra de un artista sea indagar en todo aquello que le formó, recorrer sus fuentes de inspiración y aquellas obsesiones y fijaciones que nutrieron su ingenio y que dibujaron la huella de su permanente hambre creativa.

Algo así fue lo que hizo el periodista inglés John O´Connell quien antes de que Bowie abandonara la tierra y se convirtiera en un indiscutible objeto de estudio para la cultura pop del siglo XX, se detuvo en una de las actividades más primordiales para el músico: la lectura. 

Corría el año 2013 cuando O’Connell presenció la exhaustiva muestra artística David Bowie is, realizada por el Museo Victoria and Albert de Londres, una retrospectiva que reunía los objetos y materiales que construyeron el vasto universo Bowie, manuscritos de canciones, trajes extravagantes, archivo personal, registros audiovisuales, storyboards de sus videoclips, y por supuesto, una parte importante de su biblioteca suspendida en el cielo, acompañada de una lista que indicaba 100 títulos favoritos, una lista que luego, con su muerte, cobró significativa importancia al momento de repasar su trayectoria, viralizándose en cientos de notas de prensa que pululan hasta el día de hoy, en torno a quien una vez se llamó El Duque Blanco. 

Pero la pasión lectora de Bowie ya era a sabiendas uno de sus rasgos más decisivos como persona y artista. Su obra hablaba por sí misma con permanentes referencias a la literatura, desde Space Oddity  al Duque Blanco. De Diamond dogs a su trilogía de Berlín. Tal como lo fue por siglos, el libro se convirtió para él en una de sus principales fuentes de conocimiento y estudio autodidacta decepcionado e insatisfecho por la formación académica y sus contenidos. De esta forma, la sedienta búsqueda de conocimiento y la voracidad lectora de Robert Jones se convirtieron también en una lectura desprejuiciada, amoral y atenta que lo llevaron incluso a interesarse en controversiales y criticados géneros como la literatura nazi y el ocultismo, comprendiendo quizás, una de las máximas de todo aquel que busca absorber el desconocido mundo que le rodea.

Así fue como tres años antes de la muerte de Bowie, O’Connell se centró en la idea de explorar esta biblioteca personal y establecer su relación indivisible con la obra musical del artista. Si bien, el tema ya había sido esbozado a lo largo de toda su carrera, resultaba preciso detenerse en ello de manera más exhaustiva y no solo con la mirada de asombro elitista “Bowie es un rockstar que lee” o “pero qué gran lector David Bowie, más que un músico, es un artista”, afirmaciones que además de expresar asombro solían separar al lector del músico. Por eso su autor señala «La generación de la posguerra, a la que pertenecía Bowie, fue la primera en dar por sentada esta  democratización, de modo que, ya en 1966, cuando la canción “Paperback Writer” de los Beatles llegó al número uno, el término había pasado a denominar la apropiación de los sectores creativos británicos por parte de gente obrera o de provincias».

Siguiendo esta idea, quizás una de las razones por la cual esta biblioteca personal del músico ha tenido gran eco sea ese asombro un poco incomprensible y algo prejuicioso, también a ratos, una suerte de apropiación elitista hacia lo que representa para muchos David Bowie. O incluso yendo más allá, los más suspicaces han hecho uso del beneficio de la duda y han llegado a pensar que la célebre lista es tan ostentosa como en parte mítica. Al estudiarla el autor ha concluido «Me gusta pensar que Bowie concibió su lista como un homenaje a Borges; como un jardín de senderos que se bifurcan en el que, si giras a la izquierda al llegar al romance rosacruz Zanoni, de Edward Bulwer Lytton, acabas en Noches en el circo, de Angela Carter, y donde, inspirado por El loro de Flaubert a salir en busca de pistas sobre la identidad del “verdadero” David Bowie, seas rápidamente dirigido a El gabinete de las maravillas de Mr. Wilson, un libro sobre la finísima línea que separa el artificio de lo auténtico», ha comentado O´Connell.

En este sentido el libro de O´Connell realiza una tarea que se ocupa de derribar sospechas y apropiaciones elitistas al entrelazar y reforzar el vínculo vital de su música con la literatura, uniendo al músico y al lector en uno solo, dibujando a un músico lector que para poder dar forma y enriquecer su creación musical recurre a la inagotable fuente de ideas e imaginación que despierta la lectura como quien recurre a un bocado de media tarde para continuar trabajando, concibiendo el acto creativo de la música como un acto sin duda integral. Para comprobarlo se detallan los viajes en tren que solía hacer Bowie y el baúl de libros que lo acompañaba a donde fuese, entre otras conductas bibliófilas.

En este recorrido por la apoteósica selección de cabecera, donde se encuentran la Ilíada de Homero o la Divina Comedia de Dante Alighieri, Madame Bovary de Gustave Flaubert y El gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, la atención se dirige a describir y documentar las relaciones existentes entre éstas y otras novelas como La naranja mecánica de Anthony Burgess, cuya influencia se vio reflejada en ciertos rasgos de su primera gran conversión a Ziggy Stardust and The Spiders from mars como por ejemplo en “Suffragette City” donde alude en forma directa al nadsat, la jerigonza anglo rusa que se hablaba en la novela. 

Otra de las conversiones de Bowie que tuvo un importante acervo literario fue el devenir en el Duque Blanco, estéticamente basado en el expresionismo alemán y en William Burroughs, el personaje estaba en gran parte creado bajo la influencia de la literatura ocultista, como bien detalla O’Connell, hacia 1975 el músico inglés viajaba a todas partes con el libro del misterioso Eliphas Lévi, seudónimo del francés Alphonse Louis Constant. Un estudio no oficial sobre la kabbalah con el cual Bowie conceptualizó y proyectó una máscara filo nazi que ya había anunciado en el disco Diamond Dogs (1974), desarrollado a su vez, a partir de la novela 1984 de George Orwell.

De alguna forma “El Club de lectura de David Bowie” originalmente editado en 2019, ya disponible en su edición hispana por Blackie Books, resulta un libro complementario, preciso y fascinante para adentrarse en la vida lectora de Bowie desde la música y más allá de ella, en un diálogo constante y de permanente rebote y réplica. Ahondando en las cientos de claves literarias que su obra musical y estética lucieron en cada una de sus etapas, permitiendo demarcar a través de títulos, géneros y autores sus periodos artísticos como ya se ha venido haciendo a lo largo de ella, y sobre todo, exponiendo una suerte de técnica lectora perfeccionada y obsesiva que no solo muestra a la lectura como una forma de habitar el mundo sino una forma de arte sobre el arte. “Esta no es la historia de la vida de David Bowie: tienes muchos otros lugares en los que encontrarla. Pero sí es un repaso de las herramientas que él utilizaba para navegar en ella”. afirmó John O´Connell.

ALMA NEGRA: SONIDOS PARA LEER. MÚSICA PARA PENSAR

ALMA NEGRA: SONIDOS PARA LEER. MÚSICA PARA PENSAR

 

 

¿Qué es el alma sino un lugar de controversia? ¿qué es una librería sino un lugar de encuentro? Ambas ideas parecen entrecruzarse y cuajar en un nuevo proyecto que lleva por nombre Alma Negra Librería, lugar que abre sus puertas virtuales en cuestión de días para proporcionar un vasto catálogo de ediciones tanto locales como importadas en torno a la música, muchas de ellas por primera vez en Chile. La librería virtual a su vez plataforma también se inaugura con un extenso programa de talleres y clubes de lectura que tendrán como eje central bibliografías musicales. Quisimos adentrarnos en esta propuesta librera de marcada inclinación hacia la música conversando con su mentora, Silvana Vetö.

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La pandemia que vive el mundo desde hace un año ha traído grandes remezones a todas las industrias creativas. La industria del libro no ha sido la excepción. Las librerías físicas alrededor del mundo han atravesado largos apagones bajando sus cortinas por largas temporadas de cuarentena, teniendo que enfocarse, como casi todo en este improvisado y repentino nuevo mundo, a la venta on line, al igual que las actividades de fomento lector, lanzamientos, conversatorios, talleres y clubes de lectura, tuvieron que trasladarse a la virtualidad. En Chile, la creciente edición independiente tuvo que reformularse rápidamente y los sellos editoriales como las librerías tuvieron que subirse al carro, literalmente, de la venta on line, un formato aún no suficientemente explorado por estos lados, levantando tiendas virtuales para sus catálogos y desplegando logística que hiciera posible los despachos inmediatos y expeditos. En solo cuestión de semanas, durante 2020, la industria editorial independiente en Chile se transformó en plena marcha, sorteando la incertidumbre y teniendo competidores gigantes como Busca Libre o Amazon. 

Pero la proliferación de la venta on line abrió nuevas posibilidades en el horizonte del sector librero muchas veces agobiado por el pago de elevados arriendos y una venta discreta que ya penaba sin pandemia, donde las aperturas y prematuros cierres eran lo cotidiano en un Santiago que antes de ser la ciudad confinada que ha sido tampoco se caracterizó por ser una urbe de librerías. Esas nuevas posibilidades que abrió la pandemia hicieron que quienes iniciaron la aventura de montar una librería en medio del desastre se volviera algo más alcanzable en términos de inversión y cien por ciento realizable en la era de la distancia social. En este escenario nace Alma Negra, librería virtual que en cuestión de días abrirá sus puertas para proporcionar un exquisito catálogo de libros que abarca ciencias sociales, humanidades, narrativa, poesía pensamiento crítico, arte, estética y desde luego, y con el mismo énfasis, música, en distintos registros que van desde el ensayo, la investigación, la biografía, la filosofía y más.

Como pocos han sido hasta ahora los sellos editoriales locales abocados a la edición exclusiva y primordial de libros en torno a la música, inexistente han sido las librerías con grandes y contundentes secciones dedicadas a ella. Pareciera ser que por largo tiempo en el país de los poetas, la música como objeto de estudio, reflexión y debate ha sido la hermana pobre del resto de las disciplinas para el criterio librero. No es fácil olvidar aquellos años de la era pre digital y pre globalización en que la pesquisa de colecciones musicales llegadas desde España principalmente como las de editorial Cátedra, se encontraban solitarias y olvidadas entre títulos de arte, cine o diseño. O incluso, yendo más lejos, en aquellos paseos obligados y obsesivos a bibliotecas universitarias en busca de más títulos. Con el tiempo, y a paso lento, en algunos casos la propuesta librera enfocada a la música ha ido mejorando tanto en importaciones como en distribución y presencia de ediciones locales de valioso aporte periodístico, investigativo y testimonial, un leve aumento que sigue siendo menor en tanto otras disciplinas y secciones.

Desde su génesis la propuesta de Alma Negra estuvo pensada como una respuesta a esta carencia, una inquietud surgida a partir de la necesidad de su mentora y creadora Silvana Vetö, Doctora en Historia, investigadora y, tal como lo recalca, melómana compulsiva. Asociada con el conocido librero Gaspar García, Alma Negra comenzó a tomar forma luego de dejar su puesto como profesora asociada en una reconocida universidad privada. Siguiendo su instinto y llevando a la acción la idea que la persiguió por años, decidió aventurarse al oficio librero al cual le pondría su sello propio, la música y la música. Tanto como me gustan los libros, me gusta la música, incluso más y desde antes. Antes de los libros me obsesionaban los cassettes, los cds y los vinilos, por lo tanto, al momento de pensar los libros que iba a tener en el catálogo de la librería era natural que tuviera que haber muchos libros de música. Por otro lado, siempre tuve la impresión que no hay librerías en Chile que tengan un foco especializado y un catálogo de libros escogidos con pinzas sobre música. Entonces también se transformó en una necesidad y en una carencia desde el mundo librero que me pareció interesante de atender. Para mí era natural que los libros de música tuvieran un rol relevante”. Nos relata Silvana Vetö

Silvana Vetö, dueña de Alma Negra Librería

Enfocada en proveer libros a los melómanos obsesos como ella que buscan profundizar su experiencia musical a nivel integral, Vetö pone el acento en el libro como contenedor de conocimiento indistinto en el caso de la música y recalca la relevancia de la música como arte y como expresión sociocultural de cada tiempo. “En ese sentido los libros sobre música aportan una mirada distinta a la experiencia de la música que no tienen que ver solo con escuchar, bailarla, producirla o crearla sino que pensarla. Sino también con pensar en torno a la música, y pensar en el rol que cumplen en los distintos contextos políticos económicos, culturales, pensar su rol en los procesos sociales e históricos como también pensar el rol que cumplen lxs artisxs y musicxs han influido en distintos momentos histórico de crisis, de estallidos, de ruptura, de subversión como lo fueron el movimiento hippie anti Vietnam, el punk, la música política y la música de resistencia en Dictadura, y así muchísimos ejemplos”. Señala Vetö

 

Tras meses de marcha blanca, Alma Negra ya cuenta con el grueso de su catálogo de partida dispuesta a inaugurar su tienda virtual durante el mes de abril con una selección musical que contempla a autores imprescindibles como Simon Rynolds o David Stubbs y que reúne a sellos como Es Pop Ediciones con biografías de Paul Stanley de Kiss, Lemmy Kilmister de Motorhead y Phill Lynnott de Thin Lizzy. Errata Naturae, desaparecida por largo tiempo de los estantes locales. Caja Negra desde Argentina, o la renombrada Alpha Decay. Y como novedades totales los sellos Holobionte, del cual se destaca el título “Bowie: posthumanismo sónico” del autor uruguayo Ramiro Sanchiz, libro del cual se realizará un conversatorio durante mayo. En esta misma línea como novedad total también se encuentra Zindu & Gafuri Ediciones con textos de Laurie Anderson, John Cage y Yoko Ono, entre otros. En cuanto a los sellos nacionales, Santiago Ander destaca como «la editorial que se está haciendo cargo de poner la música en libros» dice Vetö con su colección de Atril compuesta por los aplaudidos títulos Joy Division: El fuego helado de Marcos Gendre, Disco Punk de Emilio Ramon y Ricardo Vargas, y recientemente Estragos de una juventud sónica del catalán Ignacio Julià, entre varios otros.

Pero tal como reza su manifiesto Alma Negra es más que una librería y una librería es más que solo libros.“Alma negra busca crear y acoger una comunidad lectora y autorial interesada en descubrir y encontrar en un solo lugar referencias literarias que aborden temas de interés crítico apostando por el debate, el diálogo y la colaboración”. En concordancia con estas premisas el espacio cuenta con una nutrida agenda de talleres y clubes de lecturas que se estarán realizando a partir de mayo y para los cuales ya se encuentran abiertas las inscripciones. Tres de ellos giran en torno a títulos musicales, el primero de ellos, “Vías combinadas: escrituras posibles y música pop” a cargo del periodista Felipe Mardones, autor del libro “El ritmo del planeta”. El segundo se titula “Jorge González como síntesis de la canción popular chilena: entre el pop y el folclor” a cargo del académico Felipe Larrea. Y el tercero de ellos “Lecturas para subir el volumen: una historia musical de feminismo y crítica patriarcal”. Más información aquí.

La suerte parece estar echada y al menos la pandemia ha traído consigo el surgimiento de un noble espacio que entusiasma y refresca la confinada vida de lectorxs y melómanxs. Por ahora las indicaciones y recomendaciones han sido entregadas en estos párrafos, el Alma Negra se prepara para iluminarnos como un faro de lecturas y música para los días, mientras su fundadora se despide y nos confiesa el deseo que toda librera lleva consigo “Me gustaría que la librería llegase a ser conocida como un referente en cuanto a su catálogo especializado en música”.

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